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24-ARCHIVOS OVNIS DEL III REICH NAZI

enero 19, 2013

 

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Planeta Azul, según esta nueva investigación, basada en los archivos secretos nazis, se plantea la siguiente interrogante ¿Son algunos de los Ovnis que han sido vistos por todo el mundo desde hace casi 60 años, armas secretas fabricadas por el III Reich? Así parece indicarlo, un misterioso informe recibido por el equipo de investigación de Planeta Azul, según el cual muchos de los extraños objetos voladores avistados desde 1945, corresponderían en realidad, a modelos de aeronaves diseñadas en su tiempo, por los nazis y mejoradas probablemente durante los años siguientes en el interior de bases secretas. La información  a la que usted, va a acceder a continuación, procede de un informe documentado que llegó a nuestro poder, redactado en Viena, en forma de audio, texto escrito y video, en idioma alemán. En cuanto a la identidad del protagonista y la época en que sucedieron los hechos, son un enigma para nosotros: “El sábado, atardeciendo, casi de noche. Una nave espacial se aproxima volando a poca altura. Su tamaño, algo menorhqdefault (1) que el propio de una avioneta corriente, emite un sonido silbante-sise ante. Se acerca hacia mí y me sobrevuela. En su parte baja presenta tres cúpulas semiesféricas y un punto azul oscuro. También logro distinguir una esvástica con ángulos rectos. La nave, en su conjunto, resulta bastante voluminosa y me provoca una sensación increíble, extraña y amedrentadora. En los alrededores, desiertos, sólo hay algunas fábricas sin actividad. La extraña aeronave desciende y toma tierra por detrás de un muro, quedando iluminada por la luz de poniente, tenue pero lo suficientemente intensa como para permitirme observar con detalle las tres cúpulas inferiores asentadas sobre sendos cilindros que sirven de apoyo. Después, un camión dotado de una grúa se aproxima a ella y realiza algo que no consigo distinguir bien. Sólo veo a dos seres humanos; uno, debajo del aparato, y el otro, en su parte superior. Pronto, este último desaparece de mi vista haunebu-maqueta-06por completo. El aparato no tiene ventanas, sino dos pequeños orificios enrejados; aparentemente, sin cristal alguno. El disco volante está rodeado de extrañas placas metálicas con forma de palas de turbina, aunque posiblemente deban ser una cosa por completo diferente. Tanto en las tres cúpulas inferiores como en la parte superior de este aparato existen unas estructuras que semejan tubos salientes y podrían ser bocas de fuego o algo similar (porque para ser antenas resultan extremadamente gruesas). Calculo que este aparato tiene un diámetro de entre ocho y veinte metros y presenta un aspecto temible. Además de la nave, había un vehículo marca NSU 80, con matrícula de la ciudad de Solingen; después apareció también un Volkswagen verde, pero no logré observar ninguna otra cosa y, cuando intenté aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganado altura. Unas semanas más tarde muchas personas afirmaban haber visto Ovnis en aquella misma zona bávara. Considero, pues, que se trataba del mismo aparato o de otros maxresdefaultsimilares. Posteriormente contacté con un empleado de una gasolinera y resultó que él afirmaba haberlo visto; sin embargo, las personas que oían su relato se mofaban de él, así que terminó por contradecirse y afirmar que todo era una broma. Pero la verdad es que, en realidad, tanto él como yo hemos sido testigos. Pude sentir cómo iniciaba el despegue; pero, cuando me decidí a intentar aproximarme más a la nave, ésta ya había despegado y ganado altura”. Quizá sea éste, simplemente, un testimonio más sobre OVNIS, entre tantos otros, pero según el informe al cual hacemos referencia, existen algunas singulares coincidencias entre los primeros avistamientos de platillos voladores y la fabricación de extrañas y secretas armas por los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial. Coincidencias que podrían explicar la imagesexperiencia del anónimo informante arriba relatada. Inicialmente informaremos, que el 14 de diciembre de 1944 seis meses antes de que los alemanes se rindieran, el 7 de junio de 1945, el amarillista periódico estadounidense, The New York Times, publicaba la primera noticia sobre Ovnis reportada en este siglo: “Los platillos volantes son un arma secreta”. Una nueva arma alemana que ha aparecido en el frente occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestros pilotos de la USAF, afirmando que en los cielos de Alemania han aparecido unas ‘bolas de plata’ voladoras, que se han visto aisladas o en formaciones. Algunas parecían ser prácticamente transparentes”. A Través del tiempo, los avistamientos de naves impulsadas por energía anti gravitacional,0 desconocida para la época, incluso por la mayoría de pilotos, se haría cada vez más frecuente. Los testimonios, oportunamente informados y publicados por la prensa del momento, se multiplicaron, especialmente tras la capitulación del III Reich, y muchos de ellos hacían referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreos del norte de Europa. Las noticias hablaban también de OVNIS de fabricación alemana. Se comentaban, sobre todo, los avistamientos de “abundantes formaciones” de los que, entonces aún, se denominaban “grandes cohetes”, nombre con el que se definía a los “aparatos voladores desconocidos y producidos por la industria armamentística alemana”. Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientos procedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosas guarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final de la guerra, ya que nunca resultaron directamente atacadas ni df7aec296527d3d5994f136bee371a0avencidas por los aliados. En 1947, reaparecieron informes aislados, aunque con menor frecuencia. Sin embargo, pasados unos años los avistamientos habrían de aumentar tanto en frecuencia como en número y variedad. ¿Qué secreto encierran o se nos oculta tras todo esto? Hoy se especula a menudo sobre la forma de encontrar y utilizar energías “alternativas” que propicien la destrucción del medio ambiente provocada por la energía explosiva, los gases tóxicos, los residuos letales, entre otros. Pero lo cierto es que en aquellos tiempos ya se hablaba de que los alemanes trataban de hallar una “nueva ciencia”, una “técnica diferente y renovadora” con la que sustituir los motores de explosión o combustión interna, considerados destructivos en los círculos esotéricos del III Reich, por otros de implosión, cuya nocividad es nula. Aquellas investigaciones se basaban principalmente en la levitación electro nazisgravitacional y la propulsión por “terriones” (fuerzas cósmico-telúrico-terrestres), en las que, según parece, se encontraba el núcleo de esa “otra técnica”, que distanció la cosmovisión nacionalsocialista de todas las aún vigentes, en un intento de proporcionar al III Reich una total independencia de “materias primas”, inaccesibles de otro modo,  y energía abundante, barata y no contaminante. De hecho, y según se asegura en el misterioso informe, “los departamentos de investigación U-13 y E-4 de la SS trabajaban febrilmente para realizar y perfeccionar esas tecnologías, inconcebibles para la mayoría del pueblo y para el resto de la humanidad”. Un buen ejemplo de este trabajo serían las “peonzas voladoras Haunebu” de Víctor Schönberger, que funcionaban ya con fuerzas de levitación no contaminantes ni generadoras de ruidos perniciosos. Los “platillos volantes” de las diferentes series Haunebu, de los que existen fotografías obtenidas por los aliados cuando invadieron el territorio del III Reich y en cuya incuestionable autenticidad se apoya el informe, tienen especial importancia. Esas images (1)“peonzas voladoras” estaban movidas por un propulsor electro gravitacional de “terriones”, al que se dio el nombre de “Terrionador Thule”, que quedaba acoplado a un generador de bandas de ondas tipo Van Der Graff, a un aparato magnético productor de energía a base de carbón y a una dinamo cónica de energía turbinosa tipo Marconi. El informe asegura también que la construcción práctica de aparatos basados en esos principios de propulsión se debió a la inventiva del capitán alemán Hans Koheler y que ya en 1944 fueron fabricados en serie los convertidores de “terriones” tanto en fábricas de la empresa AEG como de la Siemens. En el informe se revela que el propulsor de Koheler requería, para activar su funcionamiento, de una energía inicial muy baja y mínima que podía  proporcionársele mediante de un acumulador eléctrico que lo activaba. Después de poco tiempo, el convertidor de carbón ya funcionaba automáticamente con plena autonomía, puesto que se transformaba en un generador de energía, que actuaba, sin consumirse, como un images (2)‘catalizador’: en este caso, la energía se produce a partir de nada consumible. Se originaba, a partir de una transformación de la fuerza electro gravitacional existente en el interior de la Tierra, en electricidad utilizable. Un principio de simplicidad genial cuando se ha logrado dominar y se sabe utilizar correctamente. Continúa explicando el informe que el aparato volador Haunebu-2, poseía un cañón de grandes dimensiones que provocaría una gran impresión en cualquier persona que lo viera, sin estar preparada para ello, o sin saber al menos, de qué se trataba, pues superaba los 25 metros de diámetro y en su eje central alcanzaba los 10 metros de altura. Los nazis trabajaban en un proyecto de producción de bombas en forma de discos y platillos Vril, estos artefactos bélicos alemanes, tenían una extraña forma discoidal lo cual no era ningún 18kb79kivlzf7jpgsecreto. Así, bajo la designación de V-4 públicamente sólo se dieron a conocer la V-1 y la V-2, pero en realidad se construyeron varios tipos de discos voladores, para ser empleados como “bombas volantes”. Según nuestra investigación, el equipo de Planeta Azul esta convencido, de que en 1941 ya habían sido realizados los estudios para diseñar la “peonza volante” de Schriever-Habermohl, un avión de forma circular y despegue vertical provisto de motores de “reacción convencional”, y que a finales de 1942 se efectuaron las primeras pruebas de vuelo, las cuales pusieron en evidencia graves errores de construcción. En paralelo, y después de un largo periodo  de ensayos durante el mismo año de 1942, el ingeniero Richard Miethe, comenzó a trabajar en la construcción de aparatos que volaran y tuvieran forma de disco. El resultado de estas investigaciones, realizadas en colaboración con el científico italiano Giuseppe Bellonzo, surgiría unaplanvril1 nueva versión de la V-7. Transcurrido un tiempo, y bajo el apoyo del propio Führer, los equipos “Miethe-Bellonzo” y “Schriever-Habermohl” entraron en contacto con el propósito de aunar esfuerzos para realizar coordinadamente sus investigaciones y hacer otras en conjunto. Finalmente sus esfuerzos dieron como fruto la primera, legendaria e increíble V-7, aparato similar a un helicóptero ultrasónico que presentaba doce agregados tipo turbo BMW-028. En su primera prueba alcanzó a una altura de 20.813 metros de altitud, incrementándola durante la segunda prueba a 24.200 metros de altura. Y todo ello utilizando helio como “combustible de base”. Por otra parte, se desarrolló también otra línea de “discos volantes” conocidos como serie Vril. De ella se ocupó el “grupo Schumann” en íntima relación con el departamento E-4, de la SS, especializado en “armas milagrosas”. Hoy sabemos que llegaron a construirse 17 aparatos de la male3 (1)serie Vril-1. Su diámetro era de 11,56 metros, podían alcanzar velocidades de 2.900 km. /h y llevaban un cañón teledirigido como dotación de combate. El Vril-1 era el equivalente revolucionario de un “avión de caza”, mientras que el Vril-9 era un “caza monoplaza”. Curiosamente, su diseño parece coincidir con el del aparato que fue visto en la Luna por el astronauta norteamericano Edwin Aldrige. El informe asegura también que, aunque al final de la Segunda Guerra Mundial resultaba evidente que era imposible coordinar los esfuerzos y mermaban los recursos, los nazis no dejaron en ningún momento de perfeccionar sus armas. Es más, al ir dominando la tecnología de propulsión electro gravitacional –se nazi-bell1asegura– obtuvieron mayor velocidad, maniobrabilidad y otras prestaciones en los aparatos. Así, se afirma, que en una fase intermedia, en la ciudad alemana de Neustad y bajo el control de tropas técnicamente especializadas de la SS, se desarrolló el proyecto “Bola de fuego”, al que los estadounidenses denominaron acertadamente Foo-fighter o “Combatiente total”. Estas “bolas de fuego” eran dirigidas, mediante ondas de radio, hasta la proximidad de las formaciones aéreas aliadas. Posteriormente, los sensores de ondas infrarrojas de que iban provistos estos artefactos eran los autores del contacto final con el objetivo a destruir. El sistema se basaba en la búsqueda de fuentes de calor emitidas por los gases de escape de los aviones enemigos, haciendo que su radar resultara automáticamente destruido, dejando a los tripulantes sin orientación images (3)operativa y casi a la deriva. Se sabe que, en una fase posterior de este proyecto, se idearon unos “tubos especiales” que funcionaban descargando de electricidad el objetivo y provocando, por tanto, un “total fallo del motor” o una “ausencia repentina de electricidad”. Un fenómeno muy similar al ocurrido en algunos avistamientos de Ovnis, en los que los vehículos motorizados se detienen bruscamente sin conseguir que vuelvan a funcionar mientras dura la presencia del OVNI.

 

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS.

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