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50-Ollantaytambo guardián del Templo del Sol y el Valle Sagrado

febrero 12, 2013

Nuevamente Planeta Azul se hace presente, esta vez con una interesante investigación sobre el emblemático asentamiento militar del imperio inca, ollantaytambo. Ollantaytambo deriva del vocabloimagesCA40078P ulla-nta-wi, que quiere decir “lugar para ver hacia abajo”; el término “tambo” es añadido posteriormente. Para la lengua quechua, el nombre proviene de la palabra Ollanta, que es el nombre de un capitán Inca, cuya historia se guardó como una tradición oral, y del término tambo, una derivación española del vocablo quechua tampu, que quiere decir: “ciudad que ofrece alojamiento comida y consuelo a los viajeros”. Ubicada a 76 kilómetros de Cusco por las vías de Pisac y Chinchero. Es uno de los mayores complejos arqueológicos del Perú; construido sobre un área aproximada de 600 hectáreas, contiene en su dilatada extensión, complejos 10[1]arqueológicos, astronómicos, administrativos, urbanos, ganaderos y agrícolas. Es una de las pocas ciudades que aún mantiene la planificación urbana incaica, por ende conserva gran parte del trazo urbano original con algunos edificios todavía en uso. Aquí se puede conocer la dualidad cultural y arquitectónica de los incas originarios que la habitaban, ya que está dividida en dos partes por el río Patacancha: El Qosqo Ayllu (alimagesCAKF0XF6 este) es de forma octogonal con manzanas de diferentes tamaños que cumplía las funciones de habitación y vivienda. La Llaqta Araqama Ayllu (al oeste) vinculadas al culto y a la religión (al oeste) es de carácter ceremonial, donde se halla la Plaza Mañay Racay conocida como Aracma Ayllu. Además de los ayllus, encontramos una gigantesca pirámide, “La Roca del Viejo”, así como un conjunto de andenes, canteras prehispánicas y el maravilloso conjunto central religioso. Ollantaytambo quedó grabado en la memoria del mundo gracias a la tradición oral inca que narra el conflictivo amor entre el general Ollantay y Cusi Coyllor, la hija de Pachacútec. Ollantay es el protagonista principal de una leyenda o saga inca sobre 100_4440[1]la rebelión de los Antis contra los Incas. También fue un héroe, titán y jefe militar legendario del Tawantinsuyo. Según la leyenda, Ollantay se enamoró de la inalcanzable Cusi Coyllur, hija del gran Inca Pachacútec. La princesa Cusi Coyllur (estrella=coyllur; feliz=cusi en quechua) también se había enamorado del valor y de la hermosura de Ollantay, pero sabía que este amor era un romance prohibido por la estricta ley del Inca, ya que jamás una doncella de sangre real, una hija del Inca, y un anti/hatun runa, un hombre del pueblo, podían llegar a celebrar un matrimonio tan desigual, puesto que tal acto sería considerado sacrilegio por el Huillaq Uma, el sumo270px-Ollantaytambo3[1] sacerdote, y les acarrearía el castigo máximo. Cusi Coyllur fue recluida en el templo de las Aqllas, a cargo de las Mamacunas, mientras que el ofendido general Ollantay se levantó en rebeldía contra la crueldad del poder político y religioso y dio comienzo a una lucha épica y desigual, enfrentándose al mismísimo Inca y consiguiendo reunir todas las virtudes totémicas bajo su arma. Así, según la leyenda, Ollantay se mueve con la elasticidad de la serpiente, actúa con la astucia del zorro, llega foto04[1]hasta donde sólo lo hace el cóndor; es tan valeroso como el jaguar y tan duro como las montañas de los Andes. Todas estas características no pueden haber sido imaginadas por la población inca debe haber hecho uso de diferentes dispositivos y tecnologías extraterrestres las cuales eran incomprendidas y mal interpretadas por el pueblo inca, que lo veía como un ser sobre natural. El guerrero y la princesa se ven recompensados con el nacimiento de una hija, de Ima Sumaq, ella es muy bella, muy probablemente un hibrido mejorado para adelantar la evolución del ser humano, producto de los experimentos genéticos de los llamados dioses y marca la finalización de un drama de amores para dar comienzo al final feliz del triunfo de los humanos sobre el poder incontenible de los incas. Con la lucha del padre Ollantay y la entrega enamorada de la princesa Cusi Coyllur, el pueblo que vive apartado del mundo cerrado del Inca, puede aspirar a ser parte de la historia de la que sólo ha sido súbdito. Según la historia alrededor del amor entre Ollantay y Cusi-Coyllur. Ella, al ser hija preferida del Inca, no se podía casar con él, ya que era un plebeyo, esto evidencia el celo de la elite por mantener el linaje otorgado por el gbmxxmxw-1334324843-bg[1]dios inti. Durante la época Incaica, eran muy famosos los oráculos por lo que Ollantay acude a uno de ellos, HuilcaUma, para así pedir consejo, pero el venerable anciano se espantó y les señaló que el Inca y su familia eran de origen divino, mientras que Ollantay era un simple mortal, por lo que no podían llevar adelante esos amores. Ollantay se molestó con HuilcaUma ya que él quería que le dijera algo images[6]favorable pero lamentablemente le dice que no podrá estar con Cusi-Coyllur, pero lo que el oráculo no sabía era que ya estaba con ella. Le dice que se separe que le irá mal pero Ollantay no hace caso. Ollantay ya estaba obteniendo la confianza del Inca cuando de pronto, en una conversación, le pide la mano de su hija preferida. El Inca Pachacútec, al oírlo le dice “tan sólo eres un hombre” como diciendo que no es nadie noble ni importante así que no se podrá casar con su hija estos dos hombres discuten terminando en una separación. Ollantay molesto, se va y funda la actual ciudad de Ollantaytambo y se hace images[7]una persona muy poderosa, el debió ser un ser diferente a los demás porque tuvo el poder de convocar a un pueblo para fundar esta ciudad militar que se enfrentó al imperio. Cusi-Coyllur, en plena etapa de gestación es sepultada viva en los túneles del AcllaHuasi o casa de vírgenes, de donde sacaban esposas para la gente importante. Allí es donde Ima-Sumac, la hija escondida de la pareja descubre a su madre. Después de alrededor de quince años de persecución todo acaba cuando Ollantay es vencido en una acción estratégica militar. Al morir el Incaimages[11] Pachacútec, ya todo está dispuesto para que la pareja prohibida regresara y tuvieran plena felicidad. El sucesor de Pachacútec sería Tupac Yupanqui, un hombre muy benévolo, aun más que Pachacútec y llega a perdonar tanto a Ollantay como a su hermana. Los Amauta (Maestros) y los Harahuicu (Jóvenes mayores de edad) eran los que tenían imagesCAOHKKLTla obligación de saber de memoria y de contar todas las historias que tuvieran que ver con los hechos memorables. Se hacían llamar Quipucamayos o encargados de los quipus, estaban exclusivamente consagrados a conservar los mismos por medio de este género de escritura peculiar de los Incas y único en el mundo. Quizás fue conservado Ollantay en un quipu que se pudo salvar de la destrucción del objeto Incaico y quedo guardado por alguno de aquellos quipucamayos. Este quipu fue luego trasmitido por medio de la narración, los amautas que lo sabían de memoria, muchos de los cuales esimagesCAQ3BR5V probable que existan hoy en día. Ollantaytambo es uno de los complejos arquitectónicos más monumentales del antiguo Imperio inca, comúnmente llamado «Fortaleza», debido a sus descomunales muros, fue en realidad un Tambo o ciudad-alojamiento, ubicado estratégicamente para dominar el Valle Sagrado de los Incas. El tipo arquitectónico empleado, así como la calidad de cada piedra, trabajada imagesCATI4NMWindividualmente, hacen de Ollantaytambo una de las obras de arte arquitectónica más peculiar y sorprendente que realizaron los antiguos peruanos, especialmente el Templo del Sol y sus gigantescos monolitos. Las calles rectas, estrechas y pintorescas hoy forman quince manzanas de casas ubicadas al norte de la plaza principal de la ciudad, que constituyen en sí un verdadero legado histórico. Algunas casas de tipo colonial están construidas sobre hermosos muros incaicos pulidos con finura. Los tonos de la piedra son alegres, de un color de flor petrificada, rosa oscuro. Los Incas dejaron muestra del uso de tecnología altamente avanzada de la cual seguramente la civilización Inca no dispuso,Ollantaytambo5[1] adicionalmente, la perfección en cada corte en el que parece no caber la más fina cuchilla o un cabello humano. Las uniones entre los bloques de piedra parecen haber sido soldadas al momento de poner una sobre otra, con alguna tecnología que fundía y ollantaytambo-cusco[1]enfriaba la piedra para ese fin. De momento nadie podría explicar una teoría distinta del origen de estas majestuosas construcciones a la de la intervención de seres extraterrestres en estas edificaciones precolombinas. El Templo del Sol de Ollantaytambo se construyó con granito rosa y lo cierto es que hoy en día las canteras que abastecieron de material pétreo a las edificaciones incas de todo el Tawantinsuyo son relativamente fáciles de ubicar (gracias a los métodos de investigación satelitales). En concreto, la cantera de la que se extrajo este material rosáceo se tiene perfectamente localizada, a exactamente 4 km de distancia del templo en el otro lado del valle (en la cima de las montañas del sudoeste). Una cantera que actualmente se conoce como Kachiqhata (Cuesta de sal) que, afortunadamente, apenas ha sufrido modificaciones y todavía hay inca[1] (2)testimonios que atestiguan el trabajo lítico. El primer trabajo que se realizaba en cualquier construcción era la fractura y desprendimiento de las grandes rocas de la montaña. Independientemente de la forma de pre corte que se empleara, los bloques de piedra debían ser tallados parcialmente en las canteras antes de transportarlos hacia el lugar requerido. El transporte de los mega-bloques en Ollantaytambo, fue muy complicado, pues debieron  desviar el cauce del río, ejecutando un cauce paralelo al río natural, para permitir el cruce de las moles de piedra. Si hay algo que llama la atención en las construcciones incas son los perfectos cortes efectuados en las rocas antes de su colocación. Cortes de una finura tal (el espesor del corte podía ser de milímetros) que es imposible que hayan sido realizados mediante percusión o mediante el empleo de cinceles. Se manejan algunas hipótesis que aluden a que éstos fueron realizados Pachacutec[2] (2)con una especie de sierras hechas de hilos u hojas de algún material capaz de cortar la roca, quizás de cobre o cuarzo ayudado de agua y algún material abrasivo, como pudiera ser la arena, pero con esta técnica los hilos se calientan y se ablandan, por lo que realmente se desconoce cómo lo hacían. Esta teoría ofende la inteligencia del hombre actual y a la vez transmite un mensaje dejado por una civilización extraterrestre que visito la tierra en tiempos remotos para que supiéramos de su presencia. Una buena evidencia de ello se observa en Ollantaytambo, aunque las incógnitas aún no hayan obtenido una explicación demostrada. Las construcciones incas en Ollantaytambo presentan una misteriosa forma o técnica con la que se ensamblaban las rocas. Las estructuras incas de Ollantaytambo parecen auténticos rompecabezas en los que ninguna piedra parece haberse dejado al azar. Existen muchas incógnitas acerca de cómo se conseguía el perfecto engarce de las piedras. Y lo cierto es que todas las dudas existentes se deben a la falta de crónicas y archivos acerca de esas técnicas, ya que los colonizadores españoles destruyeron toda prueba de ello considerando estas historias como paganismo. Es difícil imaginar este proceso de colocación sin la intervención de tecnología extraterrestre y más teniendo en cuenta que había piedras que podían pesar varias toneladas.0928_2_2[1] Por este motivo muchas de las piedras grandes que forman parte de paredes incas suelen tener dos entalladuras en la parte más baja de sus caras que debieron servir para facilitar su transporte, levantamiento y manipulación con algún tipo de dispositivo aportado por los dioses. La fortaleza de Ollantaytambo es una muy buena muestra del espíritu previsor de los Incas que la aprovisionaron de agua mediante acueductos subterráneos, cuyos lugares de captación fueron secretos de Estado en su tiempo y hasta la actualidad no se han podido descubrir. En lo alto se encuentran los gigantescos bloques que parecen haber pertenecido al Templo del Sol, el cual había sido destruido y sus piezas dispersas por los suelos como si hubiera sido desintegrado por algún tipo de rayo o arma sónica. Estos son los motivos por los cuales Ollantaytambo se presenta como la prueba más clara de los procedimientos arquitectónicos que usaron los incas a la hora de realizar sus edificaciones. Aquí se muestra el origen, la extracción, el tallado, el transporte y el ensamblaje perfecto de las piedras que se usaban para la construcción de los imponentes edificios que aún hoy se pueden admirar como mensaje a las futuras generaciones de que fuimos visitados en el pasado remoto por seres extraterrestres que ayudaron a las culturas ancestrales de todo el mundo en la creación de la civilización.

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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