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62- AFRODITA LA DIOSA ISHTAR

junio 14, 2013

20070714131310-ishtar[1]Planeta Azul se presenta de nuevo con una investigación relacionada con la polémica diosa Afrodita. El principal centro de adoración a Afrodita permaneció en Páfos, al suroeste de la costa de Chipre, donde la diosa del deseo había sido adorada desde mucho tiempo atrás como Ishtary Astarté en la antigua Sumeria cuna de la civilización humana. Se dice que desembarcó tentativamente primero en Citera, procedente de Babilonia, en un lugar de parada para el comercio y la cultura entre Creta y el Peloponeso. Así quizás tengamos pistas del camino del culto original a Afrodita desde el Levante hasta el continente griego. Algunos datos sobre sus símbolos: La estrella de ocho puntas, que lleva sobre su cetro es su símbolo de poder. Su número es el quince. Su animal sagrado y compañero 201104221028428561protector es el león y su piedra el Lapislázuli. (Por eso la puerta de Ishtar en Babilonia estaba hecha de ladrillos vidriados azules con inmensos leones que la guardaban). Otros animales son las serpientes, los leones alados y los escorpiones. Según los textos sumerios, del mismo modo en que los códigos legales y los archivos judiciales son los certificados humanos de la presencia real entre las antiguas gentes de Mesopotamia de una deidad llamada Utu/Shamash, existen también innumerables inscripciones, textos, en salmos, oráculos, oraciones y representaciones que atestiguan la existencia y la presencia física de la diosa Inanna, cuyo nombre acadio era Ishtar. Un rey de Mesopotamia del siglo XIII a.C. decía haber reconstruido su templo en la ciudad de su hermano, Sippar, sobre unos cimientos que, en aquel momento, tenían ochocientos años de antigüedad. Pero BkEU7wxCIAAgO_Xen su ciudad central, Uruk, los relatos sobre ella se remontaban a los tiempos 417605_389603401056045_1073315828_n[1]de antaño aproximadamente al 3850 a.c. Conocida por los romanos como Venus, por los griegos como Afrodita, Astarté para los cananeos y los hebreos, Ishtar o Eshdar para los asirios, babilonios, hititas y otros pueblos de la antigüedad, Ninhursag o Inanna, Innin o Ninni para los acadios y los sumerios, o por otros de sus muchos apodos o epítetos, ella fue, en todas las épocas, la Diosa de la Guerra y la Diosa del Amor, una mujer feroz y hermosa mujer, que aun siendo nada más que la bisnieta de Anu (rey de Nibiru), se ganó por sí misma y para sí misma un lugar importante entre los Grandes Dioses del Cielo y de la Tierra. Como una diosa joven que era, al menos en apariencia, tenía asignado un dominio en una tierra lejana al este de Sumer, la Tierra de Aratta. Fue allí donde «la noble, Inanna, reina de todo el país», tuvo su «casa». Pero Inanna tenía ambiciones mayores. En la ciudad de Uruk se erguía el gran templo de Anu, ocupado por éste sólo durante sus ocasionales visitas de estado a la Tierra; e Inanna puso sus ojos en esta sede del poder. Las listas de reyes sumerios dicen que el primer soberano no divino de Uruk fue Meshkiaggasher (mitad hombre mitad dios era un hibrido), hijo del dios Ütu a través de una madre humana. A él le sucedió su hijo Énrnerkar, un gran rey sumerio. Inanna, por tanto, era la tía abuela de Enmerkar; y no tuvo demasiadas dificultades para persuadir a su sobrino nieto de que ella debía ser en verdad la diosa de Uruk, más que de la remota Aratta. Un largo y images[3]fascinante texto llamado «Enmerkar y el Señor de Aratta» dice que Enmerkar envió emisarios a Aratta, utilizando todos los argumentos posibles en una artestet[1]«guerra de nervios», para obligar a Aratta a someterse, porque «el señor Enmerkar, que es el servidor de Inanna, la hizo reina de la Casa de Anu». El poco claro final del relato épico insinúa un final feliz: aunque Inanna se mudó a Uruk, «no abandonó su Casa en Aratta». Que terminara convirtiéndose en una «diosa itinerante» tampoco sería improbable, pues Inanna/Ishtar se la conoce en otros textos por ser una arriesgada viajera. La ocupación del templo de Anu en Uruk no podría haber tenido lugar sin el conocimiento y el consentimiento de éste; y los textos nos dan unas marcadas pistas sobre cómo se obtuvo ese consentimiento. Inanna no tardó en ser conocida como «Anunitum», un apodo que significa «amada de Anu». A ella se refieren en los textos como «la sagrada amante de Anu»; y de todo esto se desprende que Inanna no sólo compartió el templo de Anu, sino también su cama -cada vez que venía a Uruk, o en las ocasiones en que ella subía a su Morada Celestial (Planeta Nibiru). Después de maniobrar hasta conseguir la posición de diosa de Uruk y señora del templo de Anu, Ishtar recurrió al fraude para potenciar la posición de Uruk, así como sus propios poderes. Lejos, Éufrates abajo, estaba la antigua ciudad de Eridu -el centro de Enki. Siendo conocedora de los grandes conocimientos del dios en todo tipo de artes y ciencias de la civilización, Inanna 08-Pasifae[1]tomó la decisión de rogar, pedir prestados o robar estos secretos. Intentando utilizar, obviamente, sus «encantos personales», Inanna se las ingenió para visitar a su tío abuelo, Enki, a solas. Este hecho no le pasó desapercibido a Enki, que instruyó a su maestresala para que preparara cena para dos. Ven Isimud, mi maestresala, escucha mis instrucciones; te he de decir algo, ten en cuenta mis palabras: La doncella, 4ff5454d78fa502919fecdfc74aacede[1]completamente sola, ha dirigido sus pasos hacia el Abzu…Que la doncella entre en el Abzu de Eridú, dale de comer pasteles de cebada con mantequilla, escánciale agua fría que refresque su corazón, dale de beber cerveza…Feliz y bebido, Enki estaba preparado para hacer cualquier cosa que le pidiese Inanna, y ésta, audazmente le pidió las fórmulas divinas, que eran la base de una elevada civilización. Enki le dio alrededor de un centenar de ellas, entre las que estaban las fórmulas divinas pertenecientes al señorío supremo, la Realeza, las funciones sacerdotales, las armas, los procedimientos legales, la escribanía, el trabajo de la madera e, incluso, el conocimiento de los instrumentos musicales y de la prostitución del templo. Para cuando Enki despertó y se dio cuenta de lo que había hecho, Inanna ya estaba volviendo a Uruk. Enki ordenó perseguirla con sus «terribles armas», pero fue en vano, pues Inanna se había ido a toda velocidad en su «Barco del Cielo» (nave espacial). Con bastante frecuencia, se Isthar[1] (2)representa a Ishtar como a una diosa desnuda; haciendo gala de su belleza, hay veces en que incluso se la representaba levantándose las faldas para mostrar las partes bajas de su anatomía. Gilgamesh, soberano de Uruk alrededor del 2900 a.c., en parte humano y en parte divino, por ser hijo de hombre y diosa, también fueimage006[1] objeto de la seducción de Inanna, aun cuando, por aquel entonces, ella ya tenía un esposo oficial. Habiéndose bañado Gilgamesh, después de una batalla y habiéndose puesto «un manto con flecos, sujeto con una faja», La gloriosa Ishtar posó sus ojos en su belleza. «¡Ven, Gilgamesh, sé tú mi amante! Ven, dame tu fruto. Tú serás mi macho, yo seré tu hembra.» Pero Gilgamesh sabía con quién estaba tratando. «¿A cuál de tus amantes amaste para siempre?», le preguntó. «¿Cuál de tus acompañantes te complació en todo momento?» Y, recitando una larga lista de sus amoríos, Gilgamesh se negó a complacerla. Con el transcurso del tiempo,BhfQwJqCAAEUsZI a medida que asumía rangos más elevados en el panteón de los dioses Annunaki, y con la responsabilidad de los asuntos de estado, Inanna/Ishtar comenzó a mostrar más cualidades marciales, y a menudo se la representó como una Diosa de la Guerra, armada hasta los dientes. Las inscripciones dejadas por los reyes asirios relatan cómo iban a la guerra por ella y bajo sus órdenes, cómo les aconsejaba directamente cuándo esperar y cuándo atacar, cómo, en ocasiones, marchaba a la cabeza de los ejércitos, y cómo, en al menos una ocasión, concedió una teofanía y se apareció ante todas las tropas. A cambio de su lealtad, ella les prometía a los reyes larga vida y éxito. «Desde una Cámara Dorada en los cielos te vigilaré» (nave espacial), les aseguraba. ¿Acaso se convirtió en una amargada guerrera debido a que, también ella, pasó por malos momentos con el ascenso de Marduk a la supremacía? Nabunaid dice en una de sus inscripciones: «Inanna de Uruk, la exaltada princesa que moraba en una nao ishtar1dorada, que montaba sobre un carro de batalla del cual tiraban siete leones, los habitantes de Uruk cambiaron su culto durante el gobierno del rey Erba-Marduk, quitaron su nao y soltaron su tiro». Inanna, según informaba Nabunaid, «tuvo que dejar, enfurecida, el E-Anna, y permaneció desde entonces en un lugar indecoroso» (que no nombra). Buscando, quizás, combinar el amor con el poder, la muy cortejada Inanna eligió a su marido, Dumuzi, un hijo menor de Enki. Muchos textos antiguos tratan de los amores y las peleas de ambos. Algunos de ellos son canciones de amor de gran belleza y vivencias de sexualidad. Otros nos cuentan cómo Ishtar, a la vuelta de uno de sus viajes, se encontró a Dumuzi divirtiéndose en su ausencia. Ella se las compuso para capturarlo y hacerlo desaparecer en el Mundo Inferior -un dominio gobernado por su hermana RESH.KLGAL y su consorte NER.GAL. Algunos de los textos sumerios y acadios más famosos tratan del viaje de Ishtar al Mundo Inferior en busca de su desterrado amado. Como 1900085_814957765188376_1815203245_nhermano de Sin y tío de Utu e Inanna, Adad parece haberse sentido más en casa con ellos que en su propia casa. Los textos sumerios los sitúan juntos constantemente. En las ceremonias relacionadas con la visita de Anu a Uruk también se habla de los cuatro como un grupo. Un texto, en el que se describe la entrada en la corte de Anu, afirma que a la sala del trono se llegaba a través del «pórtico de Sin, Shamash, Adad e Ishtar». Siglos más tarde, las leyendas griegas también cuentan que, en cierta ocasión, Hefestos hizo una red invisible para que cayera sobre el lecho de su esposa en caso de imagesCAQ2CHMDque calentara sus sábanas un amante intruso. Quizás necesitaba esta protección, dado que su esposa y consorte era Afrodita, Diosa del Amor y la Belleza. Era de lo más natural que muchos relatos de amor se construyeran en torno a ella; y, en muchos de estos cuentos, el seductor era Ares, hermano de Hefesto. (Uno de los hijos de este amor ilícito fue Eros, Dios del Amor.) Afrodita fue incluida en el Círculo Olímpico de los Doce dioses, y las circunstancias de su admisión arrojan cierta luz sobre nuestro tema. Afrodita no era hermana de Zeus, ni tampoco su hija, y, sin embargo no se le pudo ignorar. Afrodita había venido imagescahzl685de las costas asiáticas del Mediterráneo que miran a Grecia (según el poeta griego Hesíodo, llegó a través de Chipre); y reivindicando una gran antigüedad se le atribuyó su origen a los genitales de Urano. De este modo, y genealógicamente, iba una generación por delante de Zeus, siendo, por decirlo de algún modo, hermana de su padre, además de la personificación del castrado Progenitor de los Dioses. Por tanto, Afrodita tenía que ser incluida entre los dioses olímpicos. Pero su número total, doce, parece ser que no se podía sobrepasar. La solución fue ingeniosa: añadir uno dejando caer a uno. Dado que a Hades se le había dado potestad sobre el Mundo Inferior y no permanecía entre los Grandes Dioses del Monte Olimpo, se creó una plaza que, de un modo imagesCA3I3B2Yadmirablemente práctico, permitió a Afrodita sentarse en el exclusivo Círculo de los Doce. Parece también que el número doce era una exigencia que funcionaba de dos maneras: no podía haber más de doce olímpicos, pero tampoco menos de doce. Esto queda patente en las circunstancias que llevaron a la admisión de Dioniso en el Círculo Olímpico. Éste era hijo de Zeus, nacido de la fecundación de su propia hija, Sémele. Con el fin de ocultarlo de la ira de Hera, Dioniso fue enviado a tierras muy lejanas (llegando incluso a la India), introduciendo el cultivo de la vid y la elaboración del vino allá donde iba. la-fotoMientras tanto, en el Olimpo quedó una plaza libre. Hestia, la hermana mayor de Zeus, débil y vieja, fue totalmente excluida del Círculo de los Doce. Fue entonces cuando Dioniso volvió a Grecia y se le permitió ocupar la plaza. Una vez más, había doce olímpicos. Aunque la mitología griega no es muy clara en cuanto a los orígenes de la humanidad, las leyendas y las tradiciones proclamaban la ascendencia divina de héroes y reyes. Estos semidioses conformaban el lazo entre el destino humano -los afanes diarios, la dependencia de los elementos, las plagas, la enfermedad, la muerte- y un pasado dorado en el que sólo los dioses vagaban por la Tierra. Y, aunque muchos de los dioses habían nacido en la Tierra, el selecto Círculo de los Doce Olímpicos medusa1representaba el aspecto celestial de los dioses (origen extraterrestre). Continuando con las evidencias de la presencia física de la diosa sumeria Ishtar, En la década de 1930, los arqueólogos se encontraron con la capital de los amoritas, conocida como Mari. En un meandro del Éufrates, donde la frontera de Siria corta el río en la actualidad, las excavadoras sacaron a la luz una importante ciudad cuyos edificios se habían construido y reconstruido una y otra vez entre el 3000 y el 2000 a.c., sobre cimientos que datan de siglos atrás. Entre las ruinas más antiguas había una pirámide escalonada y templos dedicados a las deidades sumerias Inanna, Ninhursag y Enlil. El palacio de Mari, sólo, ocupaba más de dos hectáreas, y disponía de una sala del trono pintada con los más sorprendentes murales, de trescientas habitaciones diferentes, de cámaras de escribas y (lo más importante para un historiador) más de veinte mil tablillas en escritura cuneiforme, con asuntos que van desde la economía, el comercio, la política y la vida social de aquellos tiempos, hasta asuntos militares y de estado, así como, ishtar[1] (2)claro está, de la religión de la tierra y de sus gentes. Una de las pinturas murales del gran palacio de Mari representa la investidura del rey Zimri-Lim a manos de la diosa Inanna (a la que los amoritas llamaban Ishtar). Cuentan las tablillas de arcilla sumerias que la llegada de Ishtar a la tierra desde su planeta natal Nibiru se vio signada por el siguiente suceso, desde la tierra enviaron una solicitud de ayuda hacia Nibiru, los Annunaki que habían colonizado la tierra, sufrían trastornos de todo tipo, debido a que los giros de la tierra eran demasiado rápidos, como para adaptarse tan rápidamente a sus ciclos, sentían fuertes jaquecas y se quejaban de la pésima calidad de los alimentos. Enlil pidió ayuda médica y asistencia para los image0045[1]enfermos, el propio Enlil se sentía sofocado por el fuerte calor que azotaba las tierras del Edim (el laboratorio genético), razón por la cual solía a acudir a zonas montañosas y frescas, para recuperarse. Desde Nibiru partió una expedición en una nave con cincuenta Annunaki mas, esta vez la tripulación estaba compuesta por enfermeras, que transportaban, medicamentos, alimentos y semillas para plantar árboles frutales, la nave estaba comandada por la oficial en jefe Ninmah (la dama elevada), o también conocida como Ninhursag, la hermanastra de Enlil y Enki. Mientras la nave de Ninhursag, se dirigía a la tierra, se recibió una señal de socorro procedente de Marte (en ese tiempo marte sostenía la vida), supusieron que se trataba de Anzu, pedía ayuda, probablemente debido a la falta de alimento, pues aún seguía en Marte desde el destierro de Alalu. Cuando aterrizaron encontraron el cuerpo desvanecido de  Anzu, postrado en una arenosa región marciana, completamente desnutrido y sin signos vitales, Anzu estaba literalmente sin vida, pero Ninhursag experta en reanimación, le aplico un remedio para recuperarlo, saco el pulsador de su bolsa, lo dirigió sobre el latido del corazón de Anzu, saco el emisor de su bolsa, y dirigió sobre el cuerpo de Anzu las emisiones dadoras de vida de sus cristales, sesenta veces dirigió el pulsador, sesenta veces dirigió el emisor, en la imagesCA60SQZ6sexagésima ocasión, Anzu abrió los ojos y movió los labios, con mucho cuidado, derramo agua de vida sobre su rostro. Los Annunaki eran expertos y eruditos en biomedicina y en animación, ese tipo de milagros médicos, eranj7z22s[1] conocidos en la antigüedad como dones divinos que permitían, la resurrección de los muertos, un conocimiento que solo Enki y unos pocos conocían, y que lograron prodigarse especialmente en el antiguo Egipto. Cuando Anzu recupero el aliento, le contó a Ninhursag cual había sido el destino final de Alalu. Los textos sumerios también hablan de seres humanos deformes creados por Enki y la Diosa Madre (Ninhursag) durante el transcurso de sus esfuerzos por dar forma a un Trabajador Primitivo perfecto. En uno de los textos se dice que Ninhursag, cuya tarea era «sujetar sobre la mezcla el molde de los dioses», se emborrachó diosa2y «fue a ver a Enki» ¿Cuán bueno y cuán malo es el cuerpo del Hombre? Según me dicta el corazón, puedo hacer su destino bueno o malo». Entonces, pícaramente, según este texto -pero, probablemente, sin poderlo evitar, como parte del proceso de ensayo-error-, Ninhursag creó a un Hombre que no podía retener la orina, una mujer que no podía tener hijos, un ser que no tenía órganos masculinos ni femeninos. En conjunto, Ninhursag engendró seis seres humanos deformes o deficientes. Entre Quienes tuvieron gran repercusión en la llamada guerra de los dioses, que pronto se desataría entre los Annunaki. Inanna o en acadio Ishtar, era la diosa del amor y la guerra, aunque tenía 7 templos de veneración en Sumeria, el mayor de todos era el de la ciudad de Uruk, Inanna era una diosa guerrera, conocida por sus insuperables habilidades de lucha, su ferocidad y crueldad en el campo de batalla, la convirtieron en isthar[1] una diosa temida por hombres y dioses, era prácticamente invencible, su sed de conquista la llevo a organizar cruentas guerras, contra el clan de Enki. Observando la indumentaria de la diosa Sumeria Ishtar, diosa del amor y la guerra. Según cuentan los textos Sumerios, tenía el don de desplazarse volando de un punto a otro de la tierra a una velocidad fulgurante. Los sumerios la veían elevarse en los cielos y al poco rato, aparecía en otra región lejana. Para ellos era una diosa y por lo tanto sus proezas eran vistas como un hecho sobrenatural, sin embargo, ante los ojos de la ciencia actual, hoy en día podemos comprender, como lo hacía. El jet pack es un dispositivo de propulsión, creado por la NASA, el cual se impulsa con peróxido de hidrogeno. La diferencia que existe entre ambos dispositivos, es que, en el de la NASA, el propulsor, va por detrás y en el de Ishtar, vemos, que el propulsor, va delante, sis[1]ujeto entre sus manos, y en sus espaldas se ven, una especie de cintas de sujeción y una tobera. Siglos después alrededor del 2500 a.c. las tierras de Tilmun albergaban, minas de las que, los faraones egipcios, extraían piedras preciosas, turquesas, lapislázuli, malaquita y cobre entre otras, así como depósitos de agua subterránea, bajo la superficie rocosa. La diosa Hathor, era conocida como la señora del Sinaí y gobernaba esas minas de Tilmun, Hathor era representada con cuernos de vaca, y la llamaban por el sobre nombre de la vaca. Según Sitchin, podemos establecer, analogías entre la diosa Hathor y la propia Ninhursag. Si bien al principio, cuando llegaron a la tierra, Ninhursag, fue una bella joven, nombrada medico en jefe de los hathorAnnunaki, quien gobernaba, el centro médico de Shurupak, ahora había envejecido, y debido a su sobre peso, la llamaban la vaca, y era simbolizada con cuernos de vaca, igual que la diosa egipcia, de manera que se concluye que, Ninhursag y Hathor, eran la misma diosa. Un mensaje de la diosa Ishtar para quienes necesiten de su guía: “Amados hermanos,…, soy la diosa que trabaja con la humanidad, ayudándola a superar los asuntos evolutivos de vuestras vidas que tienen que ver con el amor incondicional, energía reinante en el universo; los ayudo a conectarse con el ser supremo, el creador de todo y haciéndolo así, vencer vuestra inhabilidad de conectar vuestro amor del ser con un otro.”

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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3 comentarios

  1. ME FASCINO ESTE ARTICULO. NO CABE DUDA DE QUE EL ORIGEN ES UN SUEÑO, QUE SE PUEDE VOLVER REALIDAD Y QUE UN NUEVO MUNDO PUEDE COMENZAR SOLO SUEÑA CON ALGO GRANDE Y PODEROSO, CONVENCETE DE QUE PUEDES HACERLO..PORQUE ES ALGO QUE ESTA A PUNTO DE SUCEDER…


  2. […] AFRODITA LA DIOSA ISHTAR […]


  3. Gracias!!!



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