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73-ANCESTRO VENEZOLANO

agosto 17, 2013

20080731klphishve_6_Ies_SCO[1]El hombre venezolano tiene una existencia de aproximadamente 15 siglos, como quiera que la historia de Venezuela no comienza con la llegada de las naves de Cristóbal Colón, sino con el arraigo del llamado Homo venezuelanensis que ha venido evolucionando, lentamente en los primeros años, y luego arrolladora y definitivamente incorporado al progreso y a la civilización occidental a partir del mestizaje. Reconstruir el pasado prehistórico venezolano ha significado una tarea sumamente difícil. Al igual que en la prehistoria universal, la carencia de registros y fuentes escritas no ha permitido que se disponga de suficiente información sobre la más extensa época, cronológica, de nuestra historia. Por tratarse de culturas ágrafas carecieron de la tecnología correspondiente para registrar los hechos y acontecimientos que protagonizaron durante milenios de existencia. Un tanto más abundante y descifrable han sido los datos que han llegado hasta nosotros a través de leyendas y mitos. Unas veces por la vía oral y otras por la vía etnográfica, el20080731klphishve_4_Ies_SCO[1] conocimiento de esas leyendas y mitos nos han revelado importantes datos que de alguna manera nos aproximan a descifrar cómo fue el protagonismo de los primeros habitantes de nuestra geografía. La aproximación a los hechos y personajes de la era pre Hispánica venezolana se ha profundizado con valiosos y numerosos aportes de las investigaciones arqueológicas, antropológicas y etnológicas. Según demuestran evidencias genéticas, lingüísticas, osteológicas y odontológicas, los primeros habitantes de América procedieron de Asia. La presencia de seres humanos en nuestra geografía ha sido comprobada desde fechas muy tempranas de la historia de América. A pesar de su situación geográfica bastante retirada de las vías de acceso de los primeros pobladores al continente americano, la riqueza y abundancia de los recursos naturales, debieron ser motivos suficientes para atraer y retener a buen número de esos pobladores, cuando el tiempo y la tecnología disponible les permitieron tener acceso a este escenario geográfico. Pero es evidente, que superadas esas circunstancias el territorio nacional se convirtió en el escenario social más activo y protagónico de la geografía Atlántica-Caribeña, en la cual dicho protagonismo lo comparte con Colombia. La geografía nacional como se ha apuntado, en fechas relativamente tempranas del proceso demográfico americano, comienza a registrar la presencia de 20080731klphishve_5_Ies_SCO[1]algunos grupos humanos que aspiraban radicarse en esta área definitivamente. Solo que estos primeros pobladores aún no poseían un patrimonio tecnológico suficientemente desarrollado para conformar una vida sedentaria. Su escasa tecnología sólo les permitía vivir de la recolección de frutos y raíces, la caza de algunas especies, la recolección de conchas marinas y la pesca limitada. Se han encontrado restos, sobre todo de especies extintas, paleo faunas con puntas de piedras incrustadas, que es evidente pertenecen a ejemplares cazados por estos antiguos pobladores ancestrales. En verdad no conocemos los relatos míticos de las culturas del pasado, sin embargo, a partir de las analogías etnográficas –las cuales no son concluyentes- sabemos que las cosmogonías en sus explicaciones sobre los orígenes de la vida, establecen una periodización de los estadios de la creación del mundo: al principio sólo existían los dioses y seres primordiales, luego apareció el mundo de los ancestros y, por último, el de los hombres. En la pre Hispania venezolana temprana pueden definirse tres grandes grupos socioeconómicos. El grupo de dossier2N2[1]“Cazadores Paleoindios” datan en nuestro territorio desde unos 10 o 12.000 años a.C., y sus restos concernientes al sistema de alimentación compuestos por osamentas de mastodontes, glypodontes y megaterios han sido reportados en la quebrada Curucuchú, en el estado Falcón, así como en Sabana Canaima. La unidad básica de este grupo humano correspondía a un número de 50 0 60 personas, y la estructura social; la horda estaba caracterizado por un sistema de vida dedicado a la recolección y caza de paleo fauna. El grupo de “Recolectores de Conchas Marinas” se caracterizó por un estilo de subsistencia en ambientes chozaindigena[1]ecológicos costeros ricos en fauna marina, que permitió el desarrollo de un grupo humano coexistente con los grupos de “cazadores”. En Venezuela se han reportado yacimientos de residencia transitoria en la isla de Cubagua (2.325 a.C.), Manicuare (1.130-1.190 a.C.), Punta Gorda (1.795 a.C.) y Cerro Iguana (1450 a.C.). A partir del año 3.000 a.C. se hacen presentes en el territorio venezolano grupos con una definida cultura agro alfarera. La agricultura en Venezuela, según datación por Carbono 14, se inició para el año 2.000 a.C., con el inicio, precisamente, del cultivo de la yuca, posiblemente en principio, en su variedad dulce. Aunque esa fecha del 2.000 a.C., corresponde a Rancho Peludo en la costa noroccidental del lago de Maracaibo, la introducción temprana del modo de vida sedentaria basado en la producción de alimentos ocurre en historicos2[1]Venezuela de manera más orgánica y con un impacto socio-cultural significativo, en la región del bajo Orinoco entre 1000 y 600 a.C. Uno de los legados que nos dejaron estos primeros venezolanos, fueron los petroglifos, grabados en piedra. La origina Descripción europea de los aborígenes venezolanos tal y como fue escrita en castellano antiguo por los colonizadores: En su estatura y corpulencia sucede entre aquellas Naciones lo mismo historicos3[1]que en las de este Mundo antiguo; y es, que en una misma Nación unos son altos, otros pequeños, y no faltan muchos de mediana estatura: algunos son gruesos y corpulentos, otros flacos y adustos: por una parte se ven Indios de bello arte y de talle ayroso; y por otra al contrario, se dexan ver otros imperfectos y mal formados: muestran algunos notable viveza en los ojos y en sus acciones; y no pocos, apenas dan la menor seña de vivacidad: variedad hermosa, que es reparable espectáculo para los ojos, y noble origen de aquellos pensamientos, que de las criaturas deben pasar á quedarse absortos y anegados en el golfo inmenso de la Omnipotencia del Criador de todas las cosas. No obstante lo dicho, sucede también entre los Indios lo que se ha reparado entre las Naciones de los blancos; y es que unas abundan más de Indios altos y corpulentos, quales son los Otomacos: las Naciones Gyrára, Ayrica, Saliba y la de los Caribes abundan mucho de Indios altos, de gentil talle y bien proporcionados. No así en las Naciones Achagua, Maypúre-Abane y otras, que abundan más de individuos de mediana estatura, menos que mediana; y comúnmente unos y otros gruesos y fornidos de carnes. El cabelloimages[2] en todos sin excepción alguna es negro, grueso, laso y largo, con el apreciable privilegio, que necesita de largo peso de años para ponerse canos: argumento nuevo que robora la opinión antigua de que las canas son parto más legítimo de las pesadumbres y cuidados que de los muchos años. Ello es así que no creo se hallen gentes que disimulen tanto la edad, y la demuestren menos que los Guarasugwe%20Pauserna[1]Indios, cuyas canas apenas comienzan a pintar a los sesenta años.

 

 

 

 

 

 

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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