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175-GUERREROS GINA’ABUL (A. PARKS) 2 Parte

noviembre 14, 2015

Amasutum-reptiliennePlaneta Azul continua presentando la maravillosa historia Gina’abul, relatada a Sa’am por Mamitu, que complementa la información ofrecida en el artículo anterior y ayuda a establecer la naturaleza y cualidades de las Amašutum que se encontraban en el meollo de la Gran Guerra, cuyas consecuencias se convirtieron en el tema del relato de Parks y, en última instancia, condujeron a nuestra moderna situación mundial. La Gran Guerra tiene una base biológica, como se ha mencionado anteriormente, y en esta entrega exploraremos ese aspecto con más profundidad. La iniciación de Sa’am fue llamada “Fuego de Aš”, siendo Aš una expresión de la lengua Emeša para designar a la “araña”. El autor indica varias asociaciones entre “araña” y la Diosa-Madre entre los Gina’abul, y también entre los Hopi. La conexión es explicada a Sa’am por Mamitu: “Los Mušgir nos robaron nuestra dignidad, pero también nuestras cosechas, porque antes de convertirse en nuestros enemigos, ellos disfrutaban una parte de nuestras cosechas que también compartíamos con los Sukkal; siempre hemos363 sido grandes agricultoras. Cuando nos volcamos a las guerras contra ellos, los Mušgir, fueron aislados y tomados totalmente por sorpresa, no encontraron otra solución que apropiarse de nuestras plantaciones. “Como nosotras, la araña es una formidable guerrera. Si la colocas en el campo, ella atacara implacablemente a los parásitos devastadores. La araña también experimenta Gibil’lasu (renovación de la piel) periódicamente y se retira, al igual que nosotras lo hacemos cuando cambiamos nuestra piel. La araña es independiente y puede pasar semanas enteras sin alimento, exactamente igual que las Amašutum. “Tenemos otro punto en común con la araña: el veneno. Durante largo tiempo, anterior a los Musgir, el prototipo original de Amašutum secretaba una sustancia [el veneno usado en la iniciación de Sa’am] que entumece los sentidos y enferma… Hemos determinado la composición precisa de este material y podemos rehacerlo sin dificultad. “Este fluido era producido y almacenado en una protuberancia escondida en el útero de nuestras ilustres antepasadas. En esa época, las Amašutum no daban a luz a sus jóvenes de la manera en que nosotros podemos hacerlo ocasionalmente ahora. Si querían ejercer de madres de manera natural, ellas producían una matriz temporal intermedia [!un huevo!], del cual surgía un retoño. Este famoso fluido daba la posibilidad a la hembra de destruir su huevo en cualquier momento, si fuese conveniente, o no llevar adelante el proceso de desarrollo del embrión. “Nosotras, las hembras, siempre hemos estado inmunizadas contra este veneno, pero en vosotros, los varones, este fluido degrada los elementos químicos que establecen los vínculos entre las terminaciones nerviosas y los músculos. Lamentablemente, en la época de los Mušgir, la mayoría de nosotras 267823_409888479102853_1530540967_nno secretábamos ya este fluido. Si ese hubiera sido el caso, no hubiéramos tenido que combatir a los Mušgir, porque los machos nunca fueron capaces de distinguir entre nuestra Rasa (Ra-sa, fluido secretado durante el acto sexual) y nuestro veneno. “¿Por qué no secretamos ahora ese veneno? Porque un poco antes de la creación de los Mušgir, nosotras nos incorporamos a la confederación de los Kadištu, gracias a nuestros aliados, los Sukkal. Como Kadištu divinas, ya no podíamos poseer el veneno. Esta arma representaba un peligro para otros, y era totalmente incompatible con la función de Diseñadoras de Vida. A partir de ese momento, todas las Amašutum fueron privadas de este fluido en el instante de la clonación. Cualquiera que poseyera el fluido cohabitaba con sus nuevas hermanas, pero no podía ser considerada como Kadištu. Algunas de ellas tuvieron éxito engañando a los Mušgir y eliminaron a varios de ellos. Luego, estas fueron declaradas Amaš (salvajes).” Bajando los ojos y evidentemente avergonzada, Mamitu informa que todas ellas, excepto un puñado, fueron masacradas en la Gran Guerra. “Entre nosotras, la Reina Usumgal Tiamata fue la única sobreviviente. Después de la guerra, las pocas supervivientes de la antigua raza fueron especialmente integradas en los Kadištu.” La Gran Guerra fue precursora de todos los acontecimientos de nuestra historia en matrice-uterus1Ti-ama- te, el sistema solar actual que habitamos. Aproximadamente veinte o treinta años después de la fundación de la colonia Kharsag, la guerra continúa. Unidades de soldados, maltratados en el combate, irrumpen con frecuencia en la colonia para descansar un poco y reponerse. Esto siempre siembra la discordia y es el tema central de las asambleas. Enlil nunca les permite permanecer más de un Ud (día) antes de enviarlos de vuelta al frente. Anteriormente Enlil se había quejado de dolores de cabeza, pero él y los otros machos lo hacen con menos frecuencia ahora. Enki se pregunta si esto indica que el KI es cada vez más compatible, o si es un signo de la inminente victoria de sus partidarios en la guerra. Los felinos Diseñadores de Vida conocidos como Urmah despliegan una importante posición militar en el este (oeste) del extenso Edin (llanura) hacia Kankala (África). Los Kuku (antepasados) nunca han detectado su base. Enki sabe por los archivos de Nammu, registrados en el Ugur (cristal), que las bases son subterráneas, y llevan el nombre de Gigal [GI7-GAL: grande y noble; GI6-GAL: grande y oscuro, en sumerio]. Enki no hablará de este lugar a sus Kuku, a Ninmah, y menos descargaaún a Enlil, el Gran Šatam. Enki se propone ir allí cuanto antes. Los Kingu han estado en Šalim para firmar un acuerdo, obteniendo un permiso oficial para establecerse en las grutas y los túneles de Uraš (la Tierra). La realeza se ha vuelto insegura debido a la guerra y a la dominación de los Anunna. Aquellos que desde siempre habían ocupado Uraš se han convertido progresivamente en vulgares fugitivos. Pero el inquebrantable núcleo del grupo gobernante permanece totalmente esquivo. Como compensación Dim’mege ha sellado una tregua entre los Kingu y las Amašutum del Abzu. Habiendo tenido una historia salpicada de discordia entre ellas y la realeza, este acuerdo parece beneficioso para el pueblo del Abzu. El tratado se firmó sin el consentimiento de Enki, e incluso sin su presencia. Su madre firmo en su lugar. Enki guarda esta información en secreto. Ninguna autoridad gobernante de Kharsag le merece el menor respeto. Por lo tanto, los Kingu siguen siendo aliados de las Amašutum y de Enki, como lo fueron a la causa de la antigua reina. Para los Kingu, Nammu es considerada como la descendiente legitima de Tiamata, aunque que no le reconocen ninguna autoridad sobre ellos. Finalmente, por supuesto, la Gran Guerra llegó a su fin. En este momento no somos conscientes de que se hubiera firmado ningún tratado con los Gina’abul, aunque actualizaremos esta afirmación si se nammucomprueba algún error. Parece haber sido más un reconocimiento general por todas las partes de que los Gina’abul no iban a ser desalojados de su base en Uraš, y de que incluso era inútil seguir tratando de negar su eventual titularidad sobre todo Ti-ama-te (el sistema solar). La lucha parecía haber cesado en Udu’idimsa (Marte). Los Míminus (grises) fueron dispersados por todo Ti-ama-te (el Sistema Solar). Mulge, el planeta de los Kadištu (Diseñadores de Vida), al tener una “frecuencia” demasiado elevada para los Kuku (antepasados) de Sa’am, nunca sería dominado por ellos. No obstante Sa’am tendría todavía que preocuparse de que los Gina’abul pudieran, de alguna manera, introducirse algún día en el Abzu de Mulge sin su autorización (que debían requerirle, pues él era el Señor de todos los Abzus en Ti-ama-te). Muchos emisarios de la Fuente vivían allí, incluyendo a las hembras Gina’abul. La situación con respecto a Mulge-Tab, satélite de Mulge, era incluso menos clara. Parecía que su KIGAL era una exquisitez para los sentidos. Allí vivían las Nindigir (sacerdotisas), y eran las guardianas de las disposiciones de los “Diseñadores de Vida”. Sa’am-Enki esperaba que, con el fin de la guerra, el pudiera moverse más allá de sus límites habituales, viajar libremente alrededor de Ti-ama-te, y tal vez hacerse cargo de algunos asuntos importantes. Hay que entender images (15)que aunque él siempre se había considerado alineado con los Kadištu que estaban aquí, a su vez ellos a menudo no reconocían esto, y Nammu le había advertido que tuviera cuidado no fuera a ser tratado como un general Gina’abul. Además, por supuesto, los propios Gina’abul limitaron más sus viajes, al no confiar nunca en él, al mismo tiempo que necesitaban muy frecuentemente su asistencia. Sa’am podía moverse por los alrededores en su Gigirlah (nave), pero también las tropas de sus Kuku (antepasados) pronto estarían aterrizando en Uraš, trayendo quien sabe que cambios. (Los Gigirlah son naves más pequeñas en forma de platillo que pueden realizar vuelos espaciales, pero que generalmente son usadas para operaciones de menor nivel. Pueden utilizar Dirannas, y, dedescarga (1) hecho, Sa’am y su gente llegaron a Uraš en Gigirlah a través de un Diranna. Son omni-presentes, y utilizados por muchas civilizaciones. La protuberancia central, como se puede imaginar, es el módulo de pasajeros. Esta nave exhibe un halo de luz cuando está en movimiento.) Sa’am-Enki quería reunirse con los Urmah, Kadištu felinos, en su base subterránea secreta en el Gigal. Él había encontrado el plano de la disposición de esta base en Ugur, el cual la mostraba situada en el extremo sur (actualmente, norte) de Kankala (África), cerca de un rio largo que fluía en la parte meridional (septentrional) de Kankala, y cuyas fuentes estaban en el país de Sinsal, la gran reserva de los Ugubi (monos). Esta es la ubicación de lo que hoy conocemos como la meseta Giza. Había una zona de seguridad establecida por puestos de observación robóticos ocultos en la vegetación, lo que obligo a Sa’am a tener que piramide25_01quedarse fuera y simplemente observar las idas y venidas de los felinos durante varias noches. Su intensidad había ido en aumento. La tierra temblaba de vez en cuando con ruidos sordos que emanaban de los profundos abismos. Luces brillaban fuera de los agujeros y huecos en la tierra. Todo esto daba la impresión de que los Urmah abandonaban el lugar, aunque Sa’am no vio naves suficientes para sugerir un vuelo (huida) propiamente dicho. Con la ayuda de un dispositivo de visión, Sa’am podía ver que los Urmah tenían un tamaño impresionante, con una estatura mayor que la de los Gina’abul, hombros grandes, y cabeza de Pirig (león) con melena ocre. Asombrosamente, varios tenían largas garras en su mano derecha. El Girkú no tenía ninguna información sobre esto. Sa’am expone que los Imdugud, sus “hijos”, se mostraban exactamente igual Mencionamos anteriormente la advertencia de Nammu a Sa’am sobre el riesgo que corría al entrar en contacto con los Urmah. Pero ella también dijo que ellos toleraban bastante bien a las Amašutum como emisarias de la Fuente. Nammu había tenido relaciones de trabajo con ellos – no siempre muy agradables. Los Urmah eran “rápidos” [”vif”] y “secos” [”sec”]. Poseían un estado de conciencia que funcionaba de manera muy diferente del que tenían Sa’am y sus descarga (2)socios. Muy suspicaces por naturaleza, y muy solitarios, como también podría decirse de los Imdugud. Las naves de los felinos de la Fuente eran pequeñas y ligeras. Unas eran silenciosas; otras emitían de vez en cuando un silbido que removía el polvo. Esas salían solo de noche. Aquí Parks parece hacer una distinción entre “felinos de la Fuente“ y “Urmah” cuando afirma que las naves de los Urmah son más pálidas y más alargadas, y que no conoce su punto de acceso al Gigal, que parece estar situado mucho más lejos en el “interior”. Sa’am reconoce estas naves como las que dos Muanna (años) antes habían atacado su montaña en Dukug con algunos Uru (misiles). Ese asalto había dañado una pequeña parte del Kharsag y los trabajos de sus Nungal en el vasto Edin, pero no hubo heridos. Los Anunna habían respondido duramente desde sus posiciones al pie de la montaña. Luego, habían triplicado sus images (3)defensas en el Dukug y el gran Šatam (Enlil) había reunido varios cientos de soldados adicionales para proteger la ciudad agraria. Eso hizo necesario ampliar sus plantaciones de cultivos. ! En algunos días, esa misma necesidad iba a ser mucho mayor! Enlil acaba de traer cuatro Albarzil (taladros mecánicos) más del Abzu. Eran necesarios desde hace años; simplemente, el trabajo no avanzaba. Esta es la costumbre de Enlil: responder a la necesidad cuando ya es demasiado tarde. Sa’am-Enki ha sido incapaz de ponerse en contacto con su padre, cuyos viajes al corazón de Tiamate” (Mulge) a veces parecen ser solamente un pretexto para esconderse de sus hijos. Como medida de autoprotección. Continuara…..

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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