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186-TUTMOSIS III

marzo 14, 2016

ftutmosis3Planeta azul se presenta nuevamente en Egipto con los hechos que rodearon la vida de Tutmosis III, Faraón de la XVIII dinastía (1504-1450 a.C.). Hijo de Tutmés II, sucedió a su padre siendo todavía un niño, por lo que los primeros años de su reinado transcurrieron bajo la regencia de su tía y madrastra Hatshepsut (1504-1482 a.C.). A la muerte de ésta, destacó como excelente administrador y gran estratega. De acuerdo con la política expansionista esbozada por su abuelo Tutmés I, dominó Asia Menor y extendió su imperio hasta el Éufrates, tras realizar diecisiete campañas victoriosas, en las que conquistó Palestina (1483-1482 a.C.), ocupó la franja litoral de Fenicia (1476 a.C.) y derrotó a una coalición de príncipes sirios (1475 a.C.). El conquistador de Asia no perdió la oportunidad de extender su influencia por las islas del Mediterráneo oriental, y contrató a los cretenses para realizar gran parte de la compra y del transporte de los artículos que constituían el comercio egipcio. Durante531596_10151367318689300_1456396985_n los últimos años de su reinado, sometió Nubia y expandió sus dominios hacia el sur hasta el distrito de Karoy, cerca de la cuarta cascada, donde fundó Napata (1458 a.C.). A fin de consolidar su imperio, el monarca egipcio instauró un eficaz sistema administrativo y tributario, cuyos ingresos sirvieron para financiar un amplio programa de construcciones, del que es buena muestra el templo de Amón en Karnak, donde Tutmés III ordenó grabar el relato de sus gestas. Inhumado en el Valle de los Reyes, al oeste de Tebas, su momia fue descubierta en 1889. Si existe alguna civilización de la antigüedad que parece haber tenido una influencia extraterrestre o que parece haber llegado verdaderamente “de otro mundo” es la egipcia. Según la historia convencional, la civilización egipcia ha sido explicada hasta el cansancio. Sin embargo, el simple hecho de contemplar sus pirámides, las momias de sus faraones, sus templos y sus expresiones artísticas genera dudas sobre una posible conexión extraterrestre. Lo cierto es que no existe ningún texto egipcio que mencione a seres de origen extraterrestre o a extraños objetos voladores en el images (1)espacio. En realidad, no existe para la historia convencional…pero durante el reinado del faraón Tutmosis III ocurrió un evento en el cual se describen ovnis o por lo menos un evento paranormal sobre Egipto. Muchos de nosotros hemos escuchado la increíble historia de los extraños círculos de fuego que aparecieron en el cielo del antiguo Egipto durante el reinado de la 18va dinastía. Planeta azul reviso el origen de esta historia, analizándola en detalle,  para ver qué tan cierta es. Quizás estemos ante el primer reporte de observación de naves extraterrestres de la historia. La historia de los círculos de fuego egipcios proviene de un documento egipcio conocido como el Papiro Tullí. El Papiro Tullí fue descrito en detalle por el erudito egiptólogo y noble italiano Príncipe Boris de Rachewiltz (1926-1997), quién afirmó haber encontrado el misterios extraterrestre piramidedocumento original egipcio entre los papeles del profesor Alberto Tullí, antiguo director del Museo Egipcio del Vaticano. Según Rachewiltz, el estilo de escritura indica que el Papiro Tullí era parte de los Archivos Reales de Tutmosis III, quien reinó entre el 1480 y el 1425 a.C. La traducción que realizó Boris de Rachelwitz en 1953. Reza lo siguiente: “En el año 22, tercer mes del invierno, sexta hora del día, entre los escribas de la Casa de la Vida se encontró que un círculo de fuego venía del cielo. (Aunque) no tenía cabeza, el ancho de su boca (tenía) un olor repugnante. Su cuerpo era de un rod de largo (alrededor de 46 metros) y un rod de altura, no tenía voz…Sus corazones se confundieron, entonces ellos se echaron sobre sus vientres…Ellos fueron donde el (Rey?) para reportarlo. Su majestad ordenó…ha sido examinado…su majestad meditó sobre todo lo que pasó, que estaba escrito en Cedric-Translation-1los rollos de papiro de la Casa de La Vida. Ahora, después de algunos días, estas cosas eran más numerosas que nunca. Resplandecían en el cielo más que el Sol en los límites de los cuatro pilares del cielo. La posición de los círculos de fuego era poderosa. La armada del rey se quedó mirándolos y su majestad estaba en el medio de todo. Fue después de la cena. Inmediatamente después. Ellos (los círculos de fuego) se elevaron hacia el sur. Pescados y aves? cayeron del cielo. Fue una maravilla nunca ocurrida desde la creación de esta tierra! causó que su majestad trajera incienso para pacificar el hogar…lo que pasó en el libro de la Casa de La Vida (será recordado?) por la eternidad.” Hay que tomar en cuenta que los egipcios, como muchas otras civilizaciones antiguas, eran expertos observadores del cielo.  Podemos decir que, en relación a la astronomía, una civilización pasa primero por el periodo de adoración, en el que los fenómenos astronómicos son vistos solamente como acciones o advertencias maxresdefaultde los dioses. Luego, se empieza a utilizar la astronomía para fines terrenales, como la agricultura o la navegación. Finalmente, se estudia el movimiento de los astros con el objetivo de acumular conocimiento. Los antiguos egipcios comenzaron en la etapa de adoración y llegaron al nivel de construir varios de sus templos con evidentes orientaciones astronómicas. Para el 1500 a.C., los egipcios ya habían avanzado sus conocimientos astronómicos considerablemente. No es muy probable que los sucesos relatados en el Papiro Tullí se refieran a algún fenómeno natural como meteoritos, o de estrellas fugaces. Los egipcios eran expertos observadores ramsesdel cielo, y si se referían a un objeto de una forma tan singular como “discos ardientes”, es porque nunca lo habían visto antes. El relato de los escribas de la 18va dinastía parece referirse a lo que ahora conocemos como “platillos voladores” u ovnis: brillan como el Sol (Brillaban en el cielo más que el Sol), se mueven en grupo(los discos se volvieron más numerosos que nunca en el cielo), no hacen ruido (No tenía voz), tienen forma circular (extraño disco ardiente venía del cielo), no tienen protuberancias evidentes (No tenía cabeza). Puede que se refieran a un fenómeno natural, pero tendría que haber sido uno extremadamente raro. El único detalle que no coincide perfectamente es el olor que emitía el primer disco mencionado en el relato egipcio. No se sabe muy bienB1A cómo se convirtió Tutmosis III en Faraón de Egipto, acaso este avistamiento tuvo algo que ver con la gran genialidad para la guerra de este semidios?. Probablemente se casó con Neferura, la hija de la reina-rey Hatshetsup, dado que la línea sucesora de los faraones debía ser matriarcal. Lo cierto es que se le considera rey (regente) desde edad muy temprana. Quizás pasó gran parte de su vida entrenándose con los militares (durante el reinado de Hatshetsup), porque después cuando se convirtió en el Faraón fue el más militar de todos ellos. En Egipto la guerra era un negocio (al igual que el imperio Illuminati actual). Y esto era más así para Tutmosis III. Las expediciones de conquista a tierras cercanas traían muchas riquezas, minerales, productos y esclavos. Con Tutmosis III el faraones-barbas-postizasimperio egipcio alcanzó su máxima extensión territorial. El ejército egipcio era uno de los mejores de la antigüedad. Contaba con carros (introducidos en Egipto por los hicsos), tirados por dos caballos, fabricados en dos maderas: una flexible para las ruedas, y otra más resistente para los ejes y el resto. La plataforma, donde iban el conductor y un arquero estaba hecha de cuero tejido para que actuara como amortiguador y estabilizara el disparo y la dirección del carro. Los arqueros disparaban en movimiento con gran certeza. Y por supuesto, los carpinteros eran fundamentales en el ejército egipcio, para reparar los carros. El ejército contaba con Infantería (cada soldado con lanza, espada o ambos). También arqueros y4-egipto-faraones-8-728 caballería. Y el faraón iba por delante del ejército liderando y capitaneando.  Antes de la llegada de Tutmosis Egipto era relativamente pacífico. Los dominios en Siria se habían perdido durante los reinados anteriores. Siria y Palestina se estaban independizando y no pagaban tributos a Egipto. Las expediciones de Tutmosis III llegaron hasta Megiddo, en Palestina. Ya a partir del segundo año de su reinado el faraón Tutmosis III marcha a Palestina a poner orden. Sitiaron la ciudad de Megiddo durante siete meses y después la tomaron. Su hijo Amenhotep II, fue el que le sucedió cuando el falleció, en el año 1436. Su tumba se halla en el Valle de los Reyes y su decoración es simple, pero brillante. Es muy característica porque nunca hasta entonces se había visto una decoración como esa en ninguna otra tumba de la necrópolis tebana.

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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185-RAMSÉS II

marzo 13, 2016

Planeta azul se hace presente escudriñando la historia del último gran faraón del antiguo Egipto. Ramsés el grande nace aproximadamente en el año 1326 a.C., accede al trono hacia 1306 a.C. y muere alrededor de 1234 a.C. por lo que su reinado es, images (2)además de uno de los más prestigiosos de la historia egipcia tanto en el aspecto económico, administrativo, cultural o militar, uno de los reinados más largos. Ramsés II procedía de una importante familia pero no estaba emparentado con la realeza.  Su abuelo, Ramsés I, del que heredó el nombre, era general del ejército y visir (primer ministro) del faraón Horemheb, que al verse anciano y sin descendencia decidió designarle, siendo además de su visir su hombre de confianza, príncipe ramses_iihereditario de la tierra , evitando de esta manera de una sucesión disputada.  Con la muerte de Horemheb en 1306 a.C., se cierra la dinastía XVIII y con la subida al trono del abuelo de Ramsés II, con el nombre de Ramsés I, se inició la XIX dinastía. Al morir Ramsés I, tras tan solo un año de reinado, le sucedió en el trono su hijo Sethi, que demostró durante su reinado que las enseñanzas recibidas en el arte de la guerra habían surtido su efecto. Así Ramsés II hijo de Sethi, con el que fue retratado siendo un niño ensogando un buey sagrado e inspeccionando el rollo invocador de los ancestros que habían ocupado el trono de Egipto antes que ellos, se convirtió en heredero de un país con una grandiosa historia de 1700 años a sus espaldas. Durante su infancia vivió en Luxor junto con sus hermanos. Allí le educaron para ser el futuro heredero además de enseñanzas como astronomía, matemáticas, geometría e incluso religión. Cuando cumplió 10 años se le nombró heredero al trono además de comandante en jefe del ejército. Cuando llegó a la edad de 16 años continuó su educación política gracias al acercamiento a Sethi. Comenzó ramessess_ii_and_nefertari_by_myworld1-d32ahfga participar en campañas bélicas y nació una de sus mayores aficiones, la construcción de edificios, gracias a la supervisión de las construcciones de Abidos. Contrajo matrimonio cuando tenía 17 años con Nefertari, con quien tuvo a su primer hijo llamado Amonherunemef. Pero no sólo tuvo una esposa, sino que tomó varias en los años venideros. Como segunda esposa tomó a Isetnefret, con quien tuvo un hijo llamado Ramsés. Como tercera esposa tuvo a su hermana Hentmire, para conservar la pureza de la sangre real. Después contrajo matrimonio con una hija que había tenido con Nefertari, Merytamón. Por último se casó con Bentanat, hija de Isetnefret. Nieto de Ramsés I e hijo de Sethi I, se cree que Ramsés II no había sido el primogénito del faraón, sino que tenía un hermano mayor cuyo nombre no ha perdurado. Pero su padre quiso asegurar la sucesión en vida designándole heredero y vinculándolo al poder en calidad de corregente. Al joven príncipe le fue otorgado entonces un palacio real y un importante harén, y debió acompañar a Sethi en las campañas militares emprendidas para sofocar las rebeliones en Palestina y Siria. También lo secundó en la guerra contra los hititas que habían ocupado los territorios de Siria. De modo que cuando en 1301 llegó al trono, poseía ya una vasta experiencia militar, a pesar de su extrema juventud. Al nacer había recibido el nombre de Ramsésana_11 II que ha conservado la historia, y en la ceremonia de coronación, además de recibir el cetro y el látigo (las insignias sagradas destinadas a introducirle en el rango de los grandes dioses), le fueron otorgados cuatro nombres: «toro potente armado de la justicia», «defensor de Egipto», «rico en años y en victorias» y «elegido de Ra». A partir de ese momento su vida fue la de un rey-dios, hijo de dioses, objeto de culto y adoración general. Fue un faraón tan absoluto un semi dios como su padre y llegó a identificarse con Dios más que los gobernantes anteriores. La distancia que lo separaba del pueblo era aún mayor que la de Keops. Comenzó su reinado con el traslado de la capital desde Tebas hasta Tanis, en el delta, a fin de ramsespimp1situar la residencia real cerca del punto de mayor peligro para el imperio, la frontera con Asia. Sus primeras campañas militares se dirigieron a recobrar las fértiles tierras de «entre ríos», en los valles de los ríos Tigris y Éufrates (región donde comenzó la historia de esta humanidad), y ya en el cuarto año de su reinado comenzaron las incursiones por Asia. La primera de ellas tuvo como objeto someter Palestina, a fin de obtener una base de operaciones que le permitiera invadir Siria (la misma línea del imperio actual Illuminati), tal como había hecho su padre con relativo éxito. Al año siguiente, los hititas allí instalados le dejaron avanzar hasta el río Orontes, a los egiptoylospies de las murallas de Kadesh, donde fue cercado por el ejército enemigo. Creyendo haber ganado la batalla, los hititas intentaron el asalto al fortín del faraón para repartírselo. En medio de la confusión, Ramsés cargó contra ellos y transformó la derrota en una relativa victoria. Su hazaña en Kadesh se cantó en una de las muestras más brillantes de la poesía épica egipcia: el Poema de Kadesh, profusamente grabado en los templos. Trece años después de la batalla de Kadesh, en 1294, logró firmar un tratado de paz, el primero images (1)del que se tiene noticia histórica, con el rey hitita Hattusil. Dicho tratado se vio reforzado una década más tarde merced a los sucesivos matrimonios de Ramsés con dos hijas del rey. Consolidadas las relaciones entre ambos imperios y apaciguados los problemas de fronteras, la gestión de Ramsés dio a su reinado la imagen de esplendor que dejo como legado a la posteridad. Dada la prosperidad del país, se supone que fue un administrador competente y un rey popular: su nombre se encuentra en todos los monumentos de Egipto y Nubia. Su instinto lo llevó a convertirse en el «rey constructor» por excelencia: engrandeció Tebas, completó el templo funerario de Luxor, erigió el Ramesseum, terminó la sala hipóstila de Karnak e hizo importantes reformas en el templo de imagesAmenofis III. Su familia comprendía varias esposas: la primera y quizá favorita fue Nefertari, que murió tempranamente. Otras reinas fueron Isinofre, que le dio cuatro hijos -entre ellos Merenpta, el sucesor-, y las princesas hititas Merytamun y Matnefrure. El faraón poseía también un vasto harén y se dice que en su larga vida llegó a tener más de cien hijos. A su reinado corresponde, según sostienen algunos historiadores, el primer «éxodo» de los judíos. Ramsés el Grande, tuvo, por otra parte, un destino extraño: su existencia fue tan larga que sobrevivió a muchos de sus descendientes, entre ellos a su hijo favorito Khaem-uaset, reputado mago y gran sacerdote de Ptah. Murió casi centenario y su momia, descubierta en 1881, es la de un hombre viejo, de cara alargada y nariz prominente. Los últimos años de su reinado vieron interrumpida la paz cuando comenzaron a ejercer presión los pueblos procedentes de Europa. Además, se daría la huida del pueblo judío liderada por Moisés y web1Aarón. Falleció a los 90 años de edad, en el año 1213 antes de Cristo. Según algunos estudios, se cree que murió de una caries que le provocó una infección sanguínea. Debido a su alargada vida y a que habían fallecido varios de sus hijos, incluido su favorito, Khaem-uaset, subió al trono su hijo Mineptah. Tras su muerte comenzó la decadencia del poder de Egipto. Fue sin duda el último gran faraón, ya que sus sucesores, Merenpta y Ramsés III, se vieron obligados a llevar una política defensiva para mantener la soberanía en Palestina. Posteriormente, la decadencia interna habría de terminar con el poder de Egipto más allá de sus fronteras.

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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184-NEFERTITI

marzo 11, 2016

nefertitiPlaneta azul se presenta nuevamente. En esta oportunidad con la historia de la reina egipcia, Nefertiti” (1370 a.C a 1330 a.C) quien no era sólo la mujer más bella en tiempos de Akenatón, sino que también, era profeta, amante y poderosa líder de carácter divino. Hija de un influyente funcionario, Nefertiti se casó a los 16 años con el príncipe Amenhotep, que luego con el nombre de Akenatón fue el primer faraón en introducir por primera vez una religión monoteísta en Egipto en torno al año 1352 antes de Cristo. La reina, cuyo nombre significa “la bella ha llegado”, dio seis hijas a Akhenatón. Los científicos aún debaten si también fue madre del célebre faraón Tutankamón. El faraón puso especial empeño en destacar el papel de su esposa en la fundación de Amarna. Es así como dedicó a la Gran Esposa Real una Sombra de Re, nombre que se daba a las capillas para el 5c03f85cf17a299ab5e1e9f83a4c19b8culto solar dotadas de talleres, tierras y siervos, sin mencionar el palacio donde vivirá la reina y la tumba real donde sería enterrada. Nefertiti se revistió de títulos que reflejan el excepcional relieve de su figura, a tal punto que en los jeroglíficos de una columna del Gran Palacio se le adjudica el título de Señora de las Dos Tierras, sin que esté precedido por el de Gran Esposa Real, lo que la convierte en la única reina egipcia que se declaró Señora de Egipto sin apoyo de su esposo. Por otro lado, en un relieve de la cabina del barco de la reina, ésta adopta la postura faraónica de aplastar la cabeza de una prisionera con la maza ritual, otra escena típica de las representaciones de los faraones egipcios. A pesar del gran protagonismo de la reina en la historia de Amarna, Nefertiti misma debió de ser consciente de la dificultad de asentar los nuevos principios religiosos en la mente de sus súbditos en tan poco tiempo. Para colmo de males, la situación política internacional empeoró rápida y notablemente para Egipto, los príncipes vasallos se peleaban entre sí y el rey Shuppiluliuma, del vecino reino hitita, se apoderó de las colonias egipcias en Siria. En el nefertitiandankhnatenaño 12 del reinado de Akhenaton, murió Meketatón, la segunda hija de los reyes, quien fue sepultada en una sala de la tumba real de Amarna. Las paredes del recinto dan testimonio del desconsuelo de sus padres y hermanas. De esa época precisamente, data una de las últimas apariciones de Nefertiti. A partir del año 14 se pierde el rastro de Nefertiti. Tal vez murió en los primeros años del reinado de Tutankhatón, cuando éste ya había cambiado su nombre por el de Tutankhamón y había abandonado Amarna y, con ello, la religión atoniana que Nefertiti y su esposo habían intentado hacer triunfar. Según diversas esculturas presentan su aspecto físico con un cráneo alargado, facciones estilizadas y ojos rasgados. En la actualidad nadie puede decir categóricamente qué fue lo que finalmente le sucedió a Nefertiti. Unos dicen que a la muerte de su esposo Akenatón ella regresó a su país natal con algunas de sus hijas, otros suponen que ella pudo ser asesinada sin que se puedan aportar pruebas, otros dicen que ella sobrevivió a su real esposo y que gobernó Egipto por un tiempo, en realidad nadie conoce nada de sus últimos días ni si fue enterrada en Egipto o en otro lugar. He aquí de donde proviene su carácter sobre natural. Según algunos egiptólogos la fama de la belleza de Nefertiti ha superado la barrera del tiempo y el espacio. Su imagen eshqdefault considerada como la más bella que nos ha legado el mundo antiguo. Sin embargo, la vida de Nefertiti muestra negros nubarrones que ensombrecieron su aparente perfección. Nefertiti era sobrina del faraón Amenhotep, de la XVIII dinastía egipcia. Nació en torno al año 1400 a.C., siendo desde muy pequeña introducida en las habitaciones de la familia real. Allí conoció al que sería su marido, uno de los personajes más controvertidos de la historia de Egipto: El joven Akhenaton, su primo y además heredero del faraón. Parece probado que ambos jóvenes disfrutaban mucho de su compañía, tanto era así, que se acordó su matrimonio. No deben extrañar en la cultura egipcia los matrimonios entre familiares, era absolutamente normal, ya que las dinastías se formaban precisamente así, grandes familias que se casaban unos con otros estrechando los lazos, incluyendo como luego veremos, todo tipo de matrimonios, sin descartar casi ninguna modalidad…). El caso es que Nefertiti se convirtió en la esposa de El misterio de Nefertiti (4)Akhenaton, junto al que gobernó durante unos primeros años de forma bastante afortunada. Posiblemente bajo su influencia, el joven faraón emprendió una serie de reformas sociales y administrativas. Pero con el tiempo su relación parece que se fue estropeando, posiblemente motivado por la ausencia de un heredero masculino. Nefertiti dio a luz a numerosas hijas, apreciadas, pero no tanto como un hijo varón.  A causa de ello, Nefertiti fue relegada en la corte, siendo sustituida al menos momentáneamente por su suegra, si, la madre del faraón, Tiy, tuvo una nueva hija de su propio hijo. Algo inaudito hoy en día, pero común en el antiguo Egipto. Aunque siguieron juntos, la pareja se fue deteriorando, muy posiblemente a consecuencia de la cada vez más extraña actitud del faraón, envuelto en una aureola de misticismo que le alejaba de la realidad del país. Por segunda vez su suegra quedó embarazada de Akhenaton, teniendo por fin un hijo varón al que llamaron Tutankamón (a que ese nombre nos suena bastante…), siendo la puntilla final.postal_egipcia_de_la_reina_nefertiti-r5d177f7ffdc04b1095cd9a865d4cb489_vgbaq_8byvr_324 Akhenaton y Nefertiti se divorciaron, algo insólito en la historia de Egipto, cuando ella tenía treinta años. Desde este momento sólo sabemos que Nefertiti vivió en el llamado castillo norte situado al norte de la nueva capital hasta la muerte del faraón, posiblemente envenenado, cinco años más tarde. Pero recordemos que no se tratada de una pareja normal. Ella se retiró a un discreto exilio cercano al delta del Nilo y su esposo intentó borrar su memoria de cualquier monumento o documento oficial, es decir, tras 14 años de reinado de Akhenatón, el nombre de Nefertiti desaparece de los textos y, por lo tanto, de la historia. Allí, olvidada por todos, podrían haber terminado sus días, pero por desgracia tuvo que regresar a la corte tras el descalabro de los últimos años de reinado de su ex esposo. Este se había casado con varias de las hijas que había tenido con  Nefertiti, muriendo incluso una de ellas por sobreparto con tan solo 10 años de edad. El reino se había descompuesto, el Faraón se había abandonado a la locura casi absoluta y el pueblo sufría sequías y hambrunas. Posiblemente asumió la regencia mientras su hijastro Tutankamón era todavía El misterio de Nefertiti (6)un niño. Su muerte es un misterio, debido al periodo de anarquía que vivió el país. Su tumba no ha sido todavía identificada con exactitud, aunque recientes teorías afirman que su momia ha sido encontrada en una de las tumbas reales de la XVIII dinastía. Las crónicas alababan su belleza, pero no sería hasta el descubrimiento de un excelente retrato con su nombre cuando el mundo entero pudo admirar su elegante rostro, tocado con gorro de ceremonia y collar, luciendo su grácil cuello de gacela, alcanzando así el Olimpo de las mujeres más bellas y enigmáticas de la historia. La misteriosa desaparición de la hermosa reina coincide con varios cambios en la familia de faraones, como la llegada de una nueva esposa de Akhenatón llamada Kiya, el cambio de categoría de una de sus hijas, Meritatón, a “gran esposa real” y la entrada en juego de un corregente antes desconocido, de nombre “Semenjkara”. Este personaje, reinará tras la muerte de Akhenatón, hasta la sucesión del trono a manos de Tutankhamon, el faraón de la maldición.

 

 

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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183-TUTANKAMÓN

marzo 6, 2016

imagen_1413915811Planeta azul se presenta nuevamente, en esta oportunidad con el enigmático Rey egipcio de la XVIII Dinastía. Quien subió al trono con sólo doce años con el nombre de Tutankhatón. Tras abolir el culto a Atón, dios único impuesto por Akenatón, y retomar los cultos a Amón su nombre fué cambiado por el de Tutankamón. El nombre de su esposa y hermana Ankhesenpaatón fue igualmente sustituido por Ankesenamón. Durante su corto reinado, la clase sacerdotal retomó el poder perdido durante los reinados anteriores. Tutankamón murió misteriosamente a los 18 años de edad, tras mostrar una clara oposición a las persecuciones realizadas en contra de los partidarios de Atón. Fue sucedido en el trono por Ay, alto funcionario de la corte de Akenatón, tras desposarse con la joven viuda del rey. El Faraón egipcio de la XVIII dinastía (?, h. 1372 – Tebas ?, 1354 a. C.). Tutankamón era yerno del faraón Akenatón, que murió sin dejar hijos varones;images por ello le sucedieron sus yernos, Semenkera y Tutankamón. Este último, hermano del anterior, accedió al trono hacia el 1360 a. C. De hecho, hasta la muerte de su suegro, Tutankamón llevó el nombre de Tutankatón, en honor del dios solar Atón, cuyo culto había impulsado Akenatón con carácter casi monoteísta. Tres años después de acceder al trono, el nuevo faraón restableció el culto tradicional y, consiguientemente, el poderío de los sacerdotes de Amón, seriamente debilitado en el reinado anterior. Al mismo tiempo, devolvió la capitalidad a Tebas, abandonando la capital creada por Akenatón en Amarna; y, para simbolizar estos cambios, sustituyó su propio nombre por el de Tutankamón (que significa «la viva imagen de Amón»). El reinado de Tutankamón no tuvo otro significado que este restablecimiento del orden tradicional del Egipto faraónico, bajo la be28adfff47893c4519c1307dc6b8866_Linfluencia de los sacerdotes y generales conservadores. Llamado el faraón niño por la temprana edad en que asumió el trono, Tutankamón murió cuando sólo contaba 18 años y llevaba seis de reinado, probablemente en un motín palaciego. Tutankamón debe su fama a que su tumba fue la única sepultura del Valle de los Reyes que llegó sin saquear hasta la edad contemporánea; su descubrimiento por Howard Carter en 1922 constituyó un acontecimiento arqueológico mundial, mostrando el esplendor y la riqueza de las tumbas reales y sacando a la luz valiosas informaciones sobre la época. En comparación con las de otros faraones, la tumba de Tutankamón es de proporciones modestas y no presenta grandes ornamentos, posiblemente debido a la repentina e inesperada muerte del joven soberano, que obligó a preparar precipitadamente su mausoleo. No obstante, sus cuatro salas (la antecámara, la cámara del tesoro, la cámara sepulcral y el anexo) contenían intacto el ajuar funerario completo del faraón, y constituyen por ello un inapreciable tesoro arqueológico. El equipo de Howard Carter empleó diez años en catalogar más de cinco mil piezas, desde los objetos más sencillos y cotidianostutankamon_tumba hasta los adornos más exquisitos. Las paredes de la cámara sepulcral eran las únicas que estaban decoradas con pinturas referentes al ritual funerario y al entierro del monarca. La antecámara contenía multitud de estatuas de animales que flanqueaban tres lechos de madera dorada: dos vacas que representan a Meheturet, diosa egipcia de la fecundidad, dos efigies de la leona Mehet y una figura de Anmut con cuerpo de guepardo y cabeza de hipopótamo. A ambos lados de la puerta de la cámara funeraria, como si fuesen centinelas, aparecían sendas estatuas de madera que representan en realidad al mismo faraón. Había además arcas pintadas con incrustaciones, vasos de alabastro y otros objetos. De hecho, tanto la antecámara como la cámara del tesoro y el anexo se hallaban repletos de los innumerables y valiosísimos enseres que componían el ajuar funerario del faraón, dispuestos en un desorden y abigarramiento semejantes al de un trastero; tal revuelo y el hecho de que los sellos de la entrada estuviesen rotos ha llevado a suponer que la tumba sobrevivió a por lo menos un intento frustrado de saqueo. Uno de los muebles más preciosos era el trono, recubierto de oro y piedras preciosas, con patas de león y serpientes aladas sobre los brazos. Otra pieza excepcional la constituye, entre los muebles, un arca de madera estucada; su superficie está adornada con escenas del faraón en lucha contra el caos, contra los enemigos y contra los animales de la estepa. De gran calidad artística son también los carros, arreos de caballos y bastones de tutankamon_tronomando. Un armario guardaba dos de estos últimos, uno en oro y otro en plata, primorosamente cincelados La cámara sepulcral estaba toda ella ocupada por un gigantesco armario o capilla de madera recubierta de oro, que se introdujo desmontada y que contenía otras tres encajadas en su interior, también de madera y oro. En el espacio comprendido entre las paredes y la capilla se encontraban los remos que servían para navegar por el más allá y otros objetos. Delante de las puertas de las capillas se depositó un vaso de perfume de alabastro, con aplicaciones de oro y marfil. Dentro de la última capilla se hallaba un gran ataúd de cuarcita con tapa de granito rojo, que contenía también en su interior otros tres sarcófagos encajados. El último de ellos, de oro macizo, conservaba el cadáver momificado del faraón, con el rostro cubierto con un máscara de oro con incrustaciones de cornalina, lapislázuli, turquesas y otras piedras preciosas; por lo general, se piensa que tal máscara constituye un retrato idealizado del difunto. En los vendajes de la momia se habían depositado numerosas joyas y amuletos. Todos los tesoros encontrados en la tumba se encuentran en la actualidad en el Museo de El Cairo, y su contemplación requiere varias horas al visitante, incluso para un examen superficial; considerando la escasa importancia histórica del breve reinado de Tutankamón y su prematura muerte, produce vértigo imaginar lo que se habría hallado en las tumbas de los grandes faraones de no haber caído en manos de los saqueadores. Existe una leyenda popular entorno al rey Tut, “La maldición de Tutankamón”. Con todo, el descubrimiento de la rostro-de-tutankamontumba de Tutankamón fue uno de los grandes hitos de la historia de la arqueología, y sin duda el más mediático. La amplia resonancia y el interés que despertó en todo el mundo se prolongó artificialmente atribuyendo la muerte del mecenas de la expedición, lord Carnarvon, a «la maldición de Tutankamón», una afortunada invención periodística que pasaría a la literatura de terror y, a partir de La Momia (1932), protagonizada por Boris Karloff, al cine de serie B. Es cierto que a la muerte de Lord Carnarvon siguió la de otras personas vinculadas directamente o indirectamente con el hallazgo; hacia 1930, la prensa sensacionalista computaba ya veintitrés víctimas de la maldición. Sin embargo, la relación de muchas de ellas con las excavaciones era tangencial o nula, y la causa de su fallecimiento era casi siempre tan corriente como la del propio lord Carnarvon, que había fallecido en abril de 1923 por la infección de una picadura de mosquito. Creado ya un misterio donde no lo había, se Tutankamon-maldicion-exhibe-Museo-Noreste_MILIMA20140402_0441_8buscaron también explicaciones científicas del mismo, y se atribuyeron las defunciones a esporas de hongos u otros tóxicos contenidos en el aire enrarecido de la tumba, obviando el hecho de que Carter y casi medio centenar de personas que participaron directamente en los trabajos seguían vivos. Resulta irónico que esta morbosa fabulación, alimentada durante años, se originase precisamente en un descubrimiento egiptológico. A diferencia de las necrópolis de otras civilizaciones, en que se emplearon como estrategia disuasoria, las tumbas egipcias carecen de inscripciones destinadas específicamente a execrar a los sacrílegos. Por lo demás, casi cinco mil años de expolios y profanaciones (no sólo de aventureros y arqueólogos occidentales: los súbditos de todo recién enterrado faraón fueron siempre los primeros en intentarlo) no han dejado noticia alguna de venganzas de ultratumba anteriores a la de Tutankamón. Médicamente hablando, el joven monarca tenía muy malas cartas. Su familia, la llamada dinastía XVIII egipcia, había experimentado varias crisis sucesorias desde la llegada al trono de su ancestro común Tuthmosis I. En Egipto, para preservar el linaje regio, no era raro en la tutankamonfamilia real el recurrir a matrimonios incestuosos. La familia tutmósida, la de Tutankamón, tenía un altísimo nivel de consanguinidad. De hecho, este factor se ha puesto repetidamente de manifiesto en la peculiar figura del padre de Tutankamón, el llamado rey hereje Akenatón. Algunos aspectos del especial estilo de representar su figura se pueden explicar acudiendo a afecciones médicas conocidas, como el síndrome de Marfan. Lo mismo se puede decir de sus posiciones en el tema religioso y su inclinación hacia un misticismo claramente acentuado, que se puede poner en relación con afecciones como la epilepsia. Como ejemplo de esto, están los españoles, quienes son históricamente conscientes de lo que el incesto puede hacer a una dinastía que la práctica como manera de perpetuarse, y el final de los Austrias, con el ejemplo de Carlos II, no deja lugar a dudas. La proverbial promiscuidad borbónica asegura, sin embargo, que los reyes crezcan fuertes, sanos e inmunológicamente diversificados. El rey no era muy corpulento, aunque tenía una estatura de 1,80 metros aproximadamente. Un reciente estudio publicado en 2010 establece con bastante seguridad que Tutankamón era hijo de la momia encontrada en la tumba KV55 del Valle de los Reyes, de la que muchos especialistas ya pensaban que podría ser la de Akenatón a pesar de los problemas para establecerlo así. Este estudio lo confirma. Por lo tanto, los problemas heredados de su familia le afectarían de lleno. Su madre, de acuerdo al mismo estudio, sería una momia femenina encontrada en la tumba KV35 también del Valle de los Reyes. Esta momia fue conocida durante mucho tiempo como la “dama joven” y el estudio de 2010 nos indica que era hermana del propio Akenatón, hija, por tanto, de Amenhotep III, cuya momia se conserva, y de Tiyi, su esposa, momia también conservada, conocida como la “dama anciana” y encontrada junto a la de su hija en la misma tumba descargaKV35. Los padres de Tutankamón eran, por tanto, hermanos. Esta circunstancia incrementa de modo exponencial las consecuencias de la consanguinidad en Tutankamón. Ambos progenitores tenían la misma carga genética problemática que se multiplicaba al confluir en el joven monarca. En la misma tumba del rey, KV62, aparecieron dos fetos femeninos, cuyos análisis posteriores determinaron que eran hermanas entre sí e hijas del rey. Un indicador más, quizá, de su pedigrí incestuoso. La esposa de Tutankamón, Ankhesenamon, era hermana suya también, al menos de padre. Ese mismo estudio (y varios otros realizados antes y después) muestran las consecuencias que esta consanguinidad puede haber tenido sobre las características físicas y malformaciones del cuerpo del joven faraón. Por lo pronto, se identificó al rey como paciente de la llamada enfermedad de Köhler, una osteocondrosis que afecta al hueso escafoide del pie. Consiste en una necrosis del hueso por falta de riego sanguíneo. Las consecuencias más obvias serían el dolor y la inflamación y una evidente cojera que limitaría considerablemente su movilidad. Además, infobae.tutanka.3Tutankamón padecía una desviación de la columna, probablemente relacionada con la malformación anterior. La cojera del rey se comprueba arqueológicamente por la existencia de bastones para caminar entre los objetos del ajuar funerario descubiertos por Howard Carter en su tumba. Molesta como sería esta afección, sin embargo, ella no supone una amenaza para la vida de quien la padece. Sin embargo, la momia del rey ha desvelado que también padecía malaria, en su variedad más virulenta, y que había sido infectado varias veces por el mosquito portador de la enfermedad a lo largo de su corta vida. La malaria puede desencadenar un shock circulatorio o causar una respuesta inmunológica fatal. En cualquier caso, su padecimiento crónico surte un efecto debilitante, dejando al paciente mucho más expuesto a cualquier otra afección. Hubiera mermado la resistencia de su sistema inmunológico y evitado que su problema de necrosis en el pie mejorará. Todo ello en un cuerpo especialmente poco apto, por la tutankamon_whiteconsanguinidad, para la salud. Sobre su muerte apenas sabemos nada. Tampoco sabemos demasiado sobre su vida, deberíamos admitir. Sus apenas dieciocho años de vida entran en el campo de la especulación. Pero claro, teniendo en cuenta las circunstancias del hallazgo de su tumba y su cuerpo, es razonable la curiosidad sobre la razón que llevó éste a aquélla. El asesinato es una opción siempre atractiva para personajes históricos. Añade interés y hace recaer una atención dramática sobre el sujeto. También juega con la presencia de buenos y villanos. Todo esto se traduce, voluntariamente o no, en beneficios y notoriedad, a veces breve, para quien lo propone. Cuando Howard Carter abrió el sarcófago que contenía el cuerpo del rey se encontró con que las resinas se habían endurecido de tal manera que era muy difícil separar del cuerpo los vendajes y ambos del sarcófago que los contenían. Se probaron varios métodos, incluido la exposición del sarcófago al sol tebano para que las resinas se reblandecieran. No cedieron. Carter decidió, pues, cortarlas con cuidado. Con todo, este forcejeo y manipulación del cuerpo, las resinas y los vendajes ha alimentado la polémica. Porque algunas lesiones que la momia presenta han podido producirse después de la muerte. Así, el cráneo, hoy separado del cuerpo, presenta una fractura en su base y una fisura que sería consistente con un gran golpe. Si lo recibió en vida habría que buscar a un villano. El anciano Ay, suegro de Akenaton y quien le sucedería en el trono, es un tutankamon-1100x618candidato perfecto para estar detrás de este golpe, literal y metafóricamente. El pobre Ay es un personaje histórico antipático que no le cae bien a nadie. Si las lesiones se produjeron tras la muerte los responsables serían unos embalsamadores poco cuidadosos o un arqueólogo impaciente. Algo menos dramático. En 2005, un análisis por TAC reveló que el rey se había fracturado una pierna por la rodilla poco antes de su muerte, ya que el hueso no tuvo tiempo de soldar. Fue una fractura especialmente complicada.  Al parecer, la fractura se infectó. Podemos imaginar los efectos de una infección importante en un cuerpo debilitado inmunológicamente y afectado por una malaria virtualmente crónica, además de otras afecciones. En 2012, otro informe propuso que el monarca sufrió un ataque epiléptico, enfermedad tradicionalmente relacionada con su padre Akhenaton, y que este ataque le habría hecho caer al suelo produciendo la mencionada fractura.

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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