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233-LOS FARAONES NEGROS

julio 13, 2019

Planeta Azul se presenta de nuevo, esta vez en el reino de kush durante la edad oscura de Egipto. En el s.VIII a.C., el alto Egipto de los faraones había perdido el rumbo.
Se producen una serie de luchas entre jefes locales que acabarán por desmembrar la asombrosa civilización que otrora construyera las grandes pirámides.
Fue entonces, al borde del colapso, cuando los vecinos de la antigua Nubia, en el actual Sudán (Sur de Egipto), toman el control de un país dividido, para conquistarlo y gobernarlo.
Estos reyes nubios se convirtieron, durante siete décadas, en los “Faraones Negros” que salvaron a la civilización Egipcia de su definitiva desaparición.
No eran bárbaros sedientos de sangre o botines.
Su objetivo era detener la rebelión egipcia, y salvar Egipto de la destrucción.
Pero hubo algo diferente en ellos; su piel era oscura como la noche del desierto nubio…
Egiptólogos de principios del s.XX como el afamado George Reisner, encuentran las primeras evidencias arqueológicas de los reyes nubios.
Pero estos arqueólogos, solo pudieron ver Sudán a través de los ojos de Egipto y, a los negros africanos, no como una nueva estirpe de faraones sino como esclavos de Egipto.
Afortunadamente estos errores históricos se han ido subsanando con nuevos estudios sobre el reino de Kush (Nubia), en el actual Sudán, en el contexto de un período de vacío cronológico, coincidente con el fin del Tercer Período Intermedio de Egipto y la etapa de ‘la Edad Oscura” en Oriente Próximo.

Nubia y Egipto siempre fueron vecinos pero rivales.  Sudán ha sido eclipsado por Egipto durante la historia, pero todavía ésta se puede reescribir.
En Sudán quedan tesoros de incalculable valor, legados de la dinastía de los faraones negros a quienes la historia olvidó.
Nubia, región ubicada en su mayor parte en el Sudán, al sur de Egipto, durante siglos había sido explotada y dominada por los egipcios.
Ambas tierras se relacionaron de distintos modos entre sí a lo largo de la era faraónica.
Los egipcios explotaron insistentemente, durante siglos, las minas de oro del País del Kush (Nubia).
Así era como llamaban la territorio situado al sur de la cuarta catarata.
Este lugar fue dominado completamente por Egipto bajo la dinastía XVIII.
Existe escasa documentación de este período conocido como ‘Edad Oscura’ que también afecta a Nubia, de la que se conoce poco o nada alrededor de los siglos X y IX a. C.
Pero hacia el 1069 a.C con el fin de la dinastía XX , la región Nubia, por primera vez en mucho tiempo, queda liberada de la ocupación y explotación de sus vecinos del norte, y comienza su etapa de independencia.
Su expansión se produce hacia el 780 a. C. como reino de Kush ( Nubia) con capital en Napata, con marcada influencia egipcia, cimentada por siglos de dominación y colonización.
Un linaje de príncipes avanza entonces desde Nubia para hacerse con el poder y fundar una nueva dinastía egipcia. Nubia, correspondía al citado en las fuentes bíblicas nombre de Kush.
Fue entonces, cuando aquellos hombres negros que desde tiempos predinásticos habían vivido a la sombra de los grandes farones y se adueñaron de Egipto.

El pais del kush, la tierra de los faraones negros.  Fue aquí donde los reyes nubios se convirtieron en los nuevos Faraones de Egipto.
Les bastaron 75 años de Gobierno del país del Nilo, o ¿quizás algunos más?, para reunificarlo y construir un imperio.
Fueron devotos de Amón adoptando el culto de sus vecinos egipcios y defendieron Egipto de la agresiva Siria.
El faraón Taharqo llevó el reino a su apogeo, pero tuvo que retirarse ante los asirios.
Un capítulo en la dilatada historia del País del Nilo que hasta hace poco permanecía en la sombra.
La profunda alta Nubia entre el 1085 -750 a.C, recuperó su independencia para convertirse en el reino de Kush.
Surgió así una dinastía de entre cuyos príncipes nubios destacaron Pianjy Shabako, Shabitko, y Taharqo.
Estos faraones cushitas que fundadon la dinastía XXV se ciñeron la doble corona, pero nunca renunciaron a sus orígenes. Además revitalizaron la institución de las Divinas Adoratrices de Amón, instalando cada uno de ellos a una hija suya en ese cargo logrando conquistar todo Egipto desde su capital y necrópolis real en Napata.
Entre los primeros reyes etíopes, en el 736. a.C destacó Piankhy, que ocupó Tebas y consolidó su poder en el País del Nilo, ya que se consideraba a sí mismo, legítimo sucesor de los grandes faraones Tutmosis III y Ramsés II, aunque con un pequeño detalle; su piel era oscura…
Piankhi fue el primero de aquellos nuevos reyes nubios conocidos como los faraones negros que gobernaron Egipto con afán imperialista y llenaron su paisaje de grandiosos monumentos:
‘Yo haré que el Alto Egipto pruebe el sabor de mis dedos’, dijo Pianjy antes de tomar Tebas, capital del Alto Egipto y de presenciar el sometimiento de su decadente vecino egipcio como venganza de sus antepasados.
El baño de sangre fue inevitable.
La crónica de las proezas militares de Pianjy está grabada en la estela de la Victoria, en Gebel Barka.
Le siguieron Shabako, Shebitku y Taharqo. Shabako luchó para evitar que Egipto fuera conquistado por Sargón II de Asiria, y lo consiguió, después tuvo un período de paz que aprovechó para dedicarse a las letras y a levantar monumentos.
Su sucesor Shebitku volvería a enfrentarse a los asirios quienes intentaron conquistar Egipto hasta conseguirlo en el año 671 a.C.

Segun cuenta la historia los faraones nubios fueron contra los asirios, asi fue como Taharqo gobernó en los tiempos convulsos entre el 690- al 664 a.C, y es mencionado en el bíblico libro de los Reyes como el defensor de Ezequiel de Judea contra el ataque del emperador asirio Senaquerib.
Las excavaciones en Irak a mediados del siglo XIX sacaron a la luz relieves que representaban las campañas de Senaquerib, en especial el ataque de Lachish en Judea (701 a. C.) lo que parece confirmar la narración bíblica.

Las inscripciones reales y las numerosas tablillas de arcilla asirias, traducidas por primera vez en las décadas de 1860 y 1870, aportaron más conocimientos a los que sabíamos sobre los conflictos entre los asirios y los faraones nubios.
En el año 1862, se descubrieron varias grandes estelas en el Templo de Dyebel Barkal.
Pero el enfrentamiento asirio-egipcio era cuestión de poco tiempo, las tropas egipcias de Taharqo fueron derrotadas y el imparable avance asirio con Assurbanipal le hicieron retirarse.
El último gran rey de Asiria, Asurbanipal, derrotó a Taharqo, quien huyó a Tebas, donde murió tras 26 años de reinado.
La última partida estaba ganada por los asirios. Asurbanipal coloca en el mando de Egipto a Necao I como aliado de Asiria, inaugurando así la vigésimo sexta Dinastía que mantuvo a raya a los kushitas con la ayuda del ejército asirio.
Hacia 660, los faraones kushitas fueron expulsados a su región de origen, Nubia, y la dinastía de los faraones negros quedó desde entonces en el más profundo olvido.

La ‘era oscura’ que también afectó a Nubia, constituyó en el pasado un hecho aceptado, y su mención en los libros fue el resultado inevitable de la actitud racista de los egiptólogos hacia esta cultura.
Las excavaciones y estudios desde finales del s.XIX, sobre todo a partir las primeras evidencias arqueológicas de los reyes nubios halladas en el s.XX por el egiptólogo George Reisner, no terminan de ponerse de acuerdo en cuanto a la cronología egipcia que abarca este período.
En estas interpretaciones arqueológicas de principios del s.XX nos encontramos con un vacío abierto y con ciertos prejuicios raciales que presuponían que la cultura nubia habría experimentado un desarrollo lento en lo político y cultural…

Taharqo o Taharqa erigió templos en Napata y Meroe, este último en las pirámides de Meroe.
En el primer patio del templo de Amón en Karnak, llama la atención del viajero la presencia de una solitaria columna papiriforme que se yergue frente a la parte derecha del segundo pilar.
En realidad, se trata del imponente vestigio de un kiosko que en su día estuvo formado por diez columnas, cinco a cada lado del eje de entrada al templo.
Arqueólogos y arquitectos no se ponen de acuerdo sobre la identidad de este monumento levantado por Taharqa, monumento que el rey nubio repitió ante las puertas de los recintos de Montu y Khonsuo.
No se sabe si el edificio estaba cubierto con una estructura de madera, si estaba unido al pilar o si era una especie de alameda pétrea, es decir una avenida al estilo del que Amenhotep construyó en el templo de Luxor.
Fuera una cosa u otra la solitaria columna ha sido testigo mudo del lento paso de los milenios.

Todavía quedan muchas puertas por abrir de aquella ‘Edad oscura’, y muchas zonas inexploradas cuyos episodios históricos permanecieron inéditos durante largo tiempo.
Tenemos vestigios entre las arenas del actual Sudán, como las pirámides de Meroe, lugar privilegiado en el Desierto de Nubia.
Se puede caminar a su alrededor sin verse asediado por cientos de vendedores que pululan entre estos lugares inóspitos.
Mientras que unos 1,000 kilómetros al norte, hacia El Cairo o Luxor, los visitantes llegan en grandes cantidades para observar las maravillas egipcias, por contra, en Sudán raramente visitan las pirámides en El Kurru, Nuri y Meroe, vestigios extraordinarios de la próspera y desconocida cultura Nubia y los faraones negros que gobernaron Egipto por más de 75 años, que lamentablemente la historia olvidó…

El gobierno kushita de Egipto era básicamente de carácter militar. Esto se vio favorecido gracias a las buenas relaciones que mantuvieron, a nivel general, los reyes kushitas de la Dinastía XXV con su ejército. Por ejemplo, a través de la estela triunfal de Piy, podemos saber la devoción que sentían las tropas de Piy a su señor. Esta devoción pudo ser a causa de que los reyes kushitas se caracterizaban por ser grandes guerreros, protagonistas de grandes hazañas militar, y partícipes muchas veces en el mismo entrenamiento militar de sus tropas. Sin embargo, como veremos a continuación, el tener buenas relaciones con tus tropas no es un factor importante si hablamos de la administración y control de un territorio tan grande como el comprendido entre Egipto y Nubia.

Esto no es más que una teoría, pero puede que en el Egipto de este momento se desarrollara también una política descentralizada, ya que los reyes kushitas habrían sido incapaces de controlar de forma centralizada tanto su tierra nativa como un Egipto unificado. Por este motivo, las provincias continuaron con la misma libertad individual y autonomía de la que habían disfrutado durante las dinastías del periodo libio.

Durante el reinado de los kushitas en Egipto se cambió la ideología de la realeza. Se llevaron a cabo pequeños pero importantes cambios en la forma de representar a la realeza: por ejemplo, en la diadema del rey se representó con regularidad un doble uraeus (dos serpientes), se dejó de ver la corona azul y se volvió habitual la corona-gorro, un tocado típico de los reyes nubios.

Los cambios en la ideología de la realeza de este periodo también se ven reflejados en los mecanismos de herencia y sucesión: mientras que en Egipto la sucesión real había sido patrilineal, es decir, que pasaba de padres a hijos, en el reino de Kush un rey no era necesariamente sucedido por su hijo, sino que podía ser relevado también por su hermano. Casi con total certeza se puede afirmar que éste fue el sistema de sucesión utilizado durante la XXV Dinastía tras la muerte de Piy y la muerte de Shabitqo (702-690 a.C.). A Piy le sucede en el trono de Egipto su hermano Shabaqo (el de la imagen de arriba), y a Shabitqo le sucede su hermano Taharqo.

A pesar de que hicieron muchas cosas para seguir manteniendo intactas su cultura nubia original, como ya hemos visto en el apartado anterior, también llevaron a cabo una serie de medidas para integrarse en la cultura egipcia y así, de algún modo, intentar legitimar su reinado. La primera de estas medidas fue una de las más significativas. Como mínimo desde el reinado de Taharqo (690-664 a.C.), la residencia real estaba en la ciudad de Memphis, la residencia tradicional de muchas de las dinastías egipcias anteriores. Sin embargo, sabemos que ya desde el reinado de Shabaqo, el sucesor de Piy, se llevaban a cabo trabajos de construcción en esta ciudad.

Con el objetivo de asociarse con los reyes egipcios del Reino Antiguo, los soberanos kushitas también construyeron tumbas reales con forma de pirámide, y las escenas que se representaban en su interior copiaban los modelos de las escenas de los complejos funerarios de Saqqara y Abusir. Esta influencia egipcia en las escenas funerarias kushitas se puede comprobar, por ejemplo, en algunas escenas del templo de Kawa.

El cuarto destacado cambio que se produjo en los reyes kushitas para acercarse a Egipto fue en sus títulos reales. Con los reyes de la Dinastía XXV se pasó de las largas y monótonas titulatures reales de los reyes del periodo libio a unas más sencillas que se parecían en cierto sentido a las del Reino Antiguo egipcio.

Como conclusión, se podría decir que el Tercer Periodo Intermedio no tiene por qué ser un periodo de crisis de la Historia de Egipto. Es decir, está claro que las estructuras de poder del país eran muy diferentes a las que habían existido durante el Reino Nuevo, ya que había una gran fragmentación política y una debilidad de Egipto de cara al exterior, pero eso no tiene por qué extrapolarse al mundo cotidiano. Las ciudades y poblaciones de Egipto florecieron y la economía del país no recupero el esplendor de épocas pasadas pero tampoco podría decirse que era mala. Además, hay que destacar que, aunque la descentralización del gobierno egipcio llevó a veces a luchas por el poder, el sistema de gobierno adoptado por los soberanos libios y fue modificado por los kushitas fue, a nivel general, efectivo.

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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232-LA ABDUCCIÓN DEL PROFETA ELIAS

junio 12, 2019

Planeta azul se presenta nuevamente en esta oportunidad escudriñando la abducción de un profeta “desaparecido”, ya que los textos narran que un “carro de fuego”, bajó de los cielos, y se lo llevó. Elías ungió a Eliseo como su sucesor. Elías y Eliseo bajaron a la ciudad de Betel. La comunidad de profetas que vivían allí, salieron a recibir a Eliseo, y le dijeron: “¿Sabes que hoy el Señor va a arrebatar a tu maestro por encima de tu cabeza?”. Él respondió: “Claro que lo sé; ¡no digan nada!”. Elías le dijo: “Quédate aquí, Eliseo, porque el Señor me ha enviado a Jericó”. Pero él respondió: “Juro por la vida del Señor y por tu propia vida que no te dejaré”. Y llegaron a Jericó. La comunidad de profetas de Jericó se acercó a Eliseo y le dijeron: “¿Sabes que hoy el Señor va a arrebatar a tu maestro por encima de tu cabeza?”. Él respondió nuevamente: “Claro que lo sé; ¡no digan nada!”.

Elías se dirigió entonces al Jordán. Cincuenta hombres de la comunidad de profetas fueron y se pararon enfrente, a una cierta distancia, mientras los dos estaban de pie a la orilla del Jordán. Elías se quitó el manto, lo enrolló y golpeó las aguas. Estas se dividieron hacia uno y otro lado, y así pasaron los dos por el suelo seco. Cuando cruzaban, Elías dijo a Eliseo: “Pide lo que quieres que haga por ti antes de que sea separado de tu lado”. Eliseo respondió: “¡Ah, si pudiera recibir las dos terceras partes de tu espíritu!”. Y Elías respondió: “si me ves cuando yo sea separado de tu lado, lo obtendrás, de lo contrario, no será así”. Y mientras iban conversando por el camino, un carro de fuego, con caballos también de fuego, los separó a uno del otro, y Elías subió al cielo envuelto en un torbellino.

Este hecho lo narran los testigos que presenciaron el arrebatamiento del profeta Elías. ¿Qué le pasó exactamente?. Un carro de fuego, que al ascender provoca un torbellino, solo lo puede hacer una nave y los propulsores. Cualquier otra interpretación no reflejaría la realidad. Su desaparición de la faz de la Tierra, fue provocada por carros de fuego, por los “dioses” de otros mundos, que se los llevaron con ellos.

Ahora bien si lo vemos a través de los textos sagrados  En el siglo IX a.C. se produce la primera narración conocida (dentro de los textos bíblicos) en que el contactado es abducido por un objeto volante no identificado. Pero no hace falta interpretar el texto, sino que una vez más es suficiente con leerlo simplemente tal y como nos lo transmiten las Escrituras:

Antiguo Testamento (2 Reyes 2, 11):

 

1-Y aconteció que, cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.

2- Y dijo Elías á Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado á Beth-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron pues á Beth-el.

3- Y saliendo á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.

4- Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó.

5- Y llegáronse á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo lo sé; callad.

6- Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos.

7- Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y paráronse enfrente á lo lejos: y ellos dos se pararon junto al Jordán.

8- Tomando entonces Elías su manto, doblólo, é hirió las aguas, las cuales se apartaron á uno y á otro lado, y pasaron ambos en seco.

9- Y como hubieron pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí.

10- Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no.

11- Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino.

12- Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su conductor! Y nunca más le vió, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes.

 

“Y Elías subió al cielo en un torbellino…”

 

Una vez más el contactado trata de describir lo sucedido con un vocabulario limitado. ¿Qué otra forma de describir a un “vehículo” volante que transporta a una persona? Eliseo como testigo no tenía la más remota idea de lo que era un aparto volante de alta tecnología, y solo pudo compararlo con lo que él conocía como medio de transporte, es decir, un carro tirado por caballos. Además, siguiendo la historia de Elías descubrimos que tuvo un trato especial con su “dios”, el cual le facilitaba situaciones, siempre y cuando fuera necesario para completar las misiones que este le encomendaba, como es el caso del bombardeo a los soldados del rey de Judá:

 

Elias dirige un bombardeo. Los Misiles de Yahveh: 

 

Reyes 2:

 

8 –¡Es Elías, el de Tisbé! –exclamó el rey,

9 y en seguida envió en su busca a un capitán con cincuenta soldados. Cuando llegaron, Elías estaba sentado en la cima de un monte. Entonces el capitán le dijo:

–¡Profeta, el rey ordena que bajes!

10 Elías respondió:

–Si yo soy profeta, que caiga fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta soldados.

Al instante cayó fuego del cielo y los consumió.

11 El rey envió a otro capitán con otros cincuenta soldados, el cual fue y dijo a Elías:

–¡Profeta, el rey ordena que bajes inmediatamente!

12 Elías le respondió:

–Si yo soy profeta, que caiga fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta soldados.

Al instante cayó fuego del cielo y los consumió.

13 Después, por tercera vez, mandó el rey a un capitán con otros cincuenta soldados. Pero el tercer capitán subió hasta donde estaba Elías y, arrodillándose delante de él, le rogó:

–Por favor, profeta, respeta mi vida y la de estos cincuenta servidores tuyos;
14 pues antes cayó fuego del cielo y consumió a los otros dos capitanes y a sus hombres. Yo te ruego que me tengas consideración.

15 Entonces el ángel del Señor ordenó a Elías:

–Ve con él; no le tengas miedo.

Elías bajó y fue con el capitán a ver al rey.

Elías acumula en su biografía tantos hechos extraordinarios como ningún otro personaje bíblico. Adivinó el futuro, resucitó muertos, multiplicó alimentos, abrió las aguas con su manto, fundó una escuela de profetas y, finalmente, ascendió a los cielos en vida sobre un «carro de fuego» enviado por Yahvé. Este hecho ha generado no pocas polémicas, pues muchos están convencidos de que dicho pasaje bíblico describe la primera abducción OVNI de la que tengamos noticia…

Las Sagradas Escrituras lo presentan como un personaje de carne y hueso; un simple mortal que irrumpe por sorpresa en el primer Libro bíblico de Reyes. Nada se aclara sobre sus padres o su infancia y muy poco sobre su procedencia. El texto simplemente dice que nació en Tisbe en torno al siglo IX a. C, y es descrito como alguien humilde y solitario, de indumentaria modesta y con predilección por habitar en cuevas, junto a los arroyos o en los rincones más recónditos del desierto. Este comportamiento era en sí mismo una denuncia contra los sacerdotes de la época, demasiado refinados, politeístas y cautivados por los rituales idolátricos. Los exégetas posteriores considerarán a Elías miembro de una familia sacerdotal, aunque el único indicio al respecto lo hallamos en que solía ofrecer sacrificios a Yahvé.

Según los textos sumerios  que  exponen el  plan de dominación y colonización del planeta ejecutado por los Annunaki  encarnado en uno de sus principales líderes,  Enlil , mejor conocido como Yahvé por  los israelitas de la época.

Enlil tomó el elixir de vida, su cuerpo físico ya no era como antes, su densidad se tornó sutil , ahora era más un ser energético que físico , sus átomos giraban a toda velocidad, su cuerpo brillaba como una antorcha, en verdad había funcionado la nueva fusión de oro monoatómico creada por sus científicos.

Esta nueva aleación de oro monoatómico funcionaba en su cuerpo a la perfección y le hacía sentir como un Dios Arconte, ahora en su nueva dimensión de semidiós las propiedades del ADN se habían  activado por completo.
Podía traspasar el velo de las dimensiones a su antojo, con solo pensarlo se convertía en energía y podía aparecer y desaparecer a su antojo, los científicos se entusiasmaron al ver los resultados de la nueva fórmula de oro monoatómico o elixir de la vida eterna como también lo llamaban.
Pero había un problema , contra más consumías , más te consumía el elixir, la locura comenzó a poseer al ya egocéntrico Enlil y se dispuso a batallar por el poder con los Jerarcas Arcontes , en la tierra los Arcontes disponían de templos , monumentos, altares para recibir sus sacrificios rituales.
Enlil fue llamado por el consejo, pero se negó a abandonar su actitud de superioridad ante los Dioses arconte, él necesitaba toda la energía emanada de los rituales para mantener su poder aparte de grandes cantidades de oro monoatómico mejorado atómicamente por sus científicos genetistas.
Lo primero que hizo fue expulsar a la competencia de su zona, para ello preparó todo un despliegue de programas mentales e infiltrados híbridos para crear su movimiento religioso y de rituales  dedicados a su persona, Enlil ya no era un simple colaborador de la dimensión Arconte, ahora era un Dios autónomo creando una corriente religiosa bajo el nombre de Jehová , Yahvé al principio , pero después , viendo que se le quedaba corto su reino, se autoproclamó Dios creador de otros movimientos religiosos.
Su táctica era la de embaucar e hipnotizar a sus esclavos mediante efectos especiales, otorgando poderes a sus híbridos para hacer más creíble su teatro, un ejemplo de esta lucha de poderes es el caso de Elías.
Elías era humano sujeto a pasiones similares a las nuestras (Santiago 5, 17.): tras su victoria, huye por temor a la venganza de Jezabel y se adentra en el desierto, deseándose la muerte. Sin embargo, después de que el Ángel de Yahvé le da de comer y beber se sintió reconfortado y anduvo hasta el monte Horeb, donde se esconde en una cueva.

En medio de una depresión, el profeta Elías ora a Yahvé y demuestra un exceso de celo en su misión. Dios se le manifiesta y le apoya presentándose como una voz apacible y suave tras vientos, temblores y un fuego y le da nuevas misiones, y acaba señalando a Eliseo como su sucesor.

La maldad de Acab y Jezabel enfrentada por Elías no se limitaba al culto de Baal, sino que se proyectaba en el despojo de sus súbditos. El episodio de la viña de Nabot  es representativo de la repetida historia del despojo de las tierras de los campesinos por los gobernantes y grandes propietarios.

Otros profetas se referirían a estas situaciones:  Elías expresa la sentencia divina contra Jezabel y contra la descendencia de Acab. Derrotado y muerto éste en combate con las tropas del rey de Aram, a pesar de los buenos augurios de los falsos profetas, le sucedió su hijo Ocozías, que anduvo por el camino de su padre y de su madre e hizo pecar a Israel y murió pronto.

Según 2 Reyes 2, 1-13. Tras la muerte de Ocozías, (852 antes de  Cristo) Dios traspasa el oficio de profeta a Eliseo, «un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino  a la vista de Eliseo. Enlil se lo llevó, lo secuestró con una de las naves que monitoreaba el planeta para mantenerlo en estado de criogenización.

Eliseo toma el manto de Elías y es de este modo reconocido por Yahvé como su profeta.

Enlil utiliza a Elías para sacarse de en medio a su oponente y jerarca Arconte Baal , uno de los más poderosos jerarcas que tenía a sus profetas , parasitados mentalmente y que a través de mensajes telepáticos les da órdenes para que acaben con los profetas de Enlil.

En las antiguas escrituras se lee lo siguiente:

Jezabel hizo que dejaran las veneraciones a Dios (Enlil) y descaradamente siguieran los preceptos establecidos por los ídolos fenicios y cananeos (Baal), Asera (Astarot e Ishtar) la reina del cielo, y otros dioses ajenos o extraños a Dios.

Jerarcas arcontes enfrentados con Enlil , Es ahí cuando Dios se enoja con Jezabel e Israel por este pecado y envía profetas al rey Acab, más tarde al profeta Elías para resarcir la ofensa del rey y la reina de Israel.

Tras haber masacrado Jezabel a los profetas de Dios, el profeta Elías desafía a 450 profetas de Baal a una prueba para saber cuál es el verdadero dios; se sacrifican dos animales, uno para cada dios, y se espera a ver cuál dios, tras la invocación pertinente, enciende el fuego del sacrificio. Mientras que Baal no aparece, Dios sí, y el fuego enviado por él consumió incluso el agua que habían vertido sobre el sacrificio y hasta las piedras del altar. Elías y el pueblo, con el respaldo de Dios, masacran a los profetas de Baal, ganándose la enemistad de Jezabel.

La batalla entre Enlil y los jerarcas arcontes no hizo más que comenzar, cada uno quería su porción de alimento ritual y de adoración.

Enlil convenció a componentes de su grupo, a algunos bajo amenaza de muerte, para que le ayudasen en la tarea de crear un movimiento religioso implementándolo en la mente de los esclavos humanos.

La Biblia es uno de los textos que más misterios guarda y es el punto de encuentro para muchos investigadores que intentan acercarse a lo desconocido entre todos los enigmas y situaciones que se nos escapan a nuestra razón y que se dan cita en el libro más importante para toda la religión cristiana.

En ella se narra en más de una ocasión unas fuerzas sobrenaturales pero, ¿y si está fuerza tan todopoderosa no fuera Dios?¿ Y si para  buscar respuesta a esta pregunta tuviésemos que mirar a objetos provenientes de mundos sin descubrir?

A lo largo de la Biblia ocurren sucesos en los cielos que no se sabe nada de su procedencia. Para los estudiosos de la Religión demuestran la existencia de Dios, así como  la aparición de ángeles y seres celestiales que vienen a mostrar acciones divinas. Para estudiosos más actuales y que no se conforman con lo convencional hablan de visitas de seres imposibles que menos de la Tierra vienen de cualquier sitio. En la Biblia aparecen muchos pasajes en los que “algo” contacta con personas y a día de hoy seguimos sin encontrarle explicación.

Algunos creen que la influencia de los OVNI no se cierra sólo en la Biblia judía. En el Nuevo Testamento se habla de la transfiguración de Jesús ante testigos, donde aparecieron el profeta Elías y Moisés que hablaron con él, justamente dos personajes de la Biblia que habría tenido contacto con esa ente desconocida.

¿Era el carro de fuego que abdujo a Elías y la nube celestial que brillaba para guiar a Moisés y a su pueblo el mismo ente? ¿Fue este mismo fenómeno el que transportó a Elías y a Moisés a la transfiguración de Jesús de Nazaret?

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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231-LOS VIGILANTES.

mayo 1, 2019

Planeta azul se hace presente en esta oportunidad escudriñando a los legendarios vigilantes que contactaron a Enoc en el pasado remoto. El profeta Enoc está considerado uno de los primeros contactados de la historia. Mantuvo comunicación y recibió instrucciones de unas deidades que mostraban un increíble desarrollo tecnológico, y sus aventuras quedaron plasmadas en cuatro libros que incluso relatan su viaje interestelar en una de las naves de dichas «entidades celestiales». Estos Vigilantes actuaban como auténticos custodios de la humanidad, manipulando a nuestros antepasados. Sin embargo, algunos de ellos se rebelaron contra sus jefes, poniéndose de parte de los seres humanos…
Me llevaron a un sitio cuyos habitantes son como el fuego ardiente, pero cuando desean, aparecen como humanos», leemos en el Libro 1 de Enoc. Quienes sostenemos que seres extraterrestres se presentaron ante la especie humana bajo la máscara de la divinidad, y además profundizamos en la línea de descendencia de los primeros ejemplares humanos (que hoy conocemos como Adán y Eva), nos encontramos con un personaje clave en este complot de manipulación, que supuestamente es el autor de una de las obras más antiguas y reveladoras del mundo: El Libro de Enoc. Si partimos desde Adán, Enoc sería fruto de la séptima generación y, por tanto, padre de Matusalén y bisabuelo de Noé.
Pero ¿quién era Enoc? ¿Por qué Dios lo elevó a la categoría de profeta? ¿Por qué razón fue elegido como «el primer hombre instruido»? El nombre hebreo de Enoc se traduce como «El Iniciado», papel que sin duda interpretó, porque se convirtió en depositario de profundos conocimientos. Sin embargo, en contra de la corriente de pensamiento mayoritaria, esa sabiduría distaba mucho de aportar autonomía a la especie humana. Más bien todo lo contrario.
A partir del estudio de los cuatro textos sagrados que describen las experiencias del profeta (Libro de Enoc, Libro Eslavo de Enoc, Libro de los Secretos de Enoc y Enoc Copto), se desprende un relato sorprendente, que revela un plan maestro por parte del Dios Yahvé para «instruir» al profeta en una serie de rituales de sangre y, por consiguiente, para propagar una religión monoteísta como sistema de control.

Si hacemos caso a la Biblia, Enoc vivió hace 12.000 años en la época en que los Vigilantes o Custodios del Señor descendieron a la Tierra para mantener relaciones lujuriosas con las hijas de los hombres. «En los días de Yared, mi padre, (los ángeles) transgredieron la palabra del Señor. He aquí que pecaron, transgredieron la ley del Señor, la cambiaron para ir con mujeres y pecar con ellas…» (Enoc 106: 13-16).
En sus textos, Enoc no se refiere a Dios como Yahvé sino como el Señor, y designa a los ángeles como sus Custodios o Vigilantes. La descripción que realiza el profeta de su ascenso a los cielos constituye unos de los relatos más ricos y reveladores que existen en el mundo antiguo, puesto que ofrece interesantes detalles sobre la naturaleza de esas entidades «celestiales».

El Libro de Enoc acabó siendo excluido de la compilación bíblica, ya que los jerarcas de la Iglesia católica sentenciaron que su libro no había sido revelado por Dios. Solo la Iglesia Abisinia, en Etiopía, lo incluyó en su Antiguo Testamento.

El relato reúne casi todos los ingredientes característicos de un moderno episodio de abducción extraterrestre, aportando elementos absolutamente asombrosos para cualquier lector mínimamente avezado. Enoc se encontraba durmiendo en su cama cuando recibió la visita de dos seres a los que describió como «hombres enormes», quienes le llamaron por su nombre y le pidieron que les acompañara para ascender a los cielos.

«He ahí que se me aparecieron dos hombres tremendamente altos –leemos en el Libro de Enoc–, tanto así que no había visto nada semejante en la Tierra. Sus rostros brillaban como el Sol, sus ojos también eran como luz ardiente y de sus labios salía fuego surgiendo con la ropa y el canto de diversos tipos en apariencia púrpura; sus alas brillaban más que el oro, sus manos más blancas que la nieve».

La descripción que ofrece Enoc de estas entidades coincide con la que nos encontramos en la Biblia cuando detalla las características de los ángeles: seres brillantes y de ojos relucientes. Incluso dicen de sí mismos que nacieron de madre virgen. ¿Acaso eran fruto de una inseminación artificial para crear híbridos con genética extraterrestre? Soy consciente de que muchos lectores pensaran que voy demasiado lejos, pero continuemos con el relato de los hechos.

Los ángeles le ordenaron a Enoc que antes de partir dejara una nota dirigida a sus hijos –Matusalén, Regim y Gaidad– para que no lo buscaran por ningún lugar y esperasen pacientemente a que el Señor lo trajera de regreso. Enoc narra que dos ángeles lo hicieron subir al carro del espíritu, experiencia que describe como «estar a bordo de un palacio capaz de surcar los cielos», y luego dicho «carro» lo transporta a otro lugar mucho más majestuoso, al que el profeta denomina «el Cielo de los Cielos». Mi interpretación es que una aeronave lo desplazó a otra de mayor envergadura, en cuyo interior la luz emanaba de todas partes. «Él trasladó mi espíritu dentro del Cielo de los Cielos –escribe Enoc–, y vi que allí había una edificación de cristal, y entre esos cristales, lenguas de fuego vivo. Mi espíritu vio un círculo que rodeaba de fuego esta edificación y en sus cuatro esquinas había fuentes de fuego vivo». Nuestro protagonista deja claro que un círculo de fuego envuelve toda la edificación. ¿Está acaso refiriéndose a un poderoso campo magnético que envuelve la nave nodriza?

Cuando Enoc entró en aquel complejo acristalado, describió un suelo transparente que reflejaba estrellas y cuerpos celestes. La inmensidad del cosmos se movía bajo sus pies, mientras la aeronave se desplazaba alejándose de la Tierra. Nuestro protagonista se refiere a «un primer cielo, un segundo cielo, un tercer cielo…», y así sucesivamente. Precisamente tal y como un astronauta describiría las diferentes capas ascendentes de la atmósfera hasta alcanzar el espacio.

«Yo vi un fuego ardiente –continúa Enoc relatando–, y más allá de esas montañas está una región donde termina la gran Tierra, y ahí culminan los cielos. Luego me fue mostrado un profundo abismo entre columnas de fuego celeste, y vi en él columnas de fuego que descendían al fondo y cuya altura y profundidad eran inconmensurables; y más allá de este abismo vi un sitio sobre el cual no se extendía el firmamento, bajo el cual no había tampoco cimientos de la tierra; sobre el que no había ni agua ni pájaros, sino que era un lugar desierto y terrible. Allí vi siete estrellas parecidas a grandes montañas, que ardían, y cuando pregunté sobre esto, el ángel me dijo: ‘Este sitio es el final del cielo y de la Tierra; ha llegado a ser la prisión de las estrellas y de los poderes del cielo’».

Enoc penetró en estancias plagadas de árboles frutales y manantiales que daban miel, vino, leche y aceite, maravillándose ante lo que contemplaban sus ojos. Pero más sorprendente es que en su interior vio a unos doscientos ángeles. Uno de ellos le reveló que aquel lugar estaba reservado para los justos y los que servían al Señor. Sin embargo, el profeta no tardó en pasar del júbilo al terror, puesto que acabó entrando en «salas infernales» donde observó a ángeles sometidos a crueles torturas. Así describe la escena el Libro de Enoc: «Desde allí pasé a otro lugar más terrible que el anterior y vi algo horrible: había allá un gran fuego ardiendo y flameando, y el lugar tenía grietas hasta el abismo, llenas de columnas descendentes de fuego, pero no pude ver ni sus dimensiones ni su magnitud ni haría conjeturas… …Entonces dije: ‘¡Qué espantoso y terrible es mirar este lugar!’.

Contestándome, Uriel, el Vigilante y el Santo, que estaba conmigo, me dijo: ‘Enoc, ¿por qué estás tan atemorizado y espantado?’. Le respondí: ‘Es por este lugar terrible y por el espectáculo del sufrimiento’. Y él me dijo: ‘Este sitio es la prisión de los ángeles y aquí estarán prisioneros por siempre’».

Enoc preguntó qué habían hecho para merecer ese castigo; la respuesta fue desobedecer las órdenes del Señor por haber revelado secretos al hombre: «Estos son los Vigilantes que descendieron sobre la Tierra y le revelaron a los humanos lo que era secreto y los indujeron a pecar». Luego, los Vigilantes le confiesan el nombre de algunos de esos ángeles rebeldes: «El nombre del cuarto es Panamu’el; éste mostró a los hijos de los hombres lo amargo y lo dulce y les reveló todos los secretos de su sabiduría: les enseñó a los humanos a escribir con tinta y papiros y son muchos los que se han descarriado a causa de ello, desde el comienzo hasta este día.

Porque los hombres no han sido traídos al mundo con el propósito de afianzar su creencia en la tinta y el papel» (1-Enoc: 8-10). En este pasaje encontramos una revelación importante: en contra de la opinión generalizada, los ángeles no son castigados por aparearse con las mujeres terrestres, sino por revelarles conocimientos y secretos divinos solo accesibles a los dioses, lo cual significa que no todas estas entidades mantienen la misma actitud hacia el hombre. Ahora bien, parece claro que alguna clase de deidad superior había dado órdenes expresas a los Vigilantes para que no transmitieran ninguna clase de saber al ser humano, con el fin de mantenerlo esclavizado bajo su tiranía. Sin embargo, algunos de estos ángeles acabaron contraviniendo dicho mandato, revelando a los terrestres la «ciencia secreta».

Enoc se muestra incapaz de asimilar tantas y tan intensas visiones, y sufre un shock desplomándose exhausto. Entonces aparece el arcángel Gabriel, que le ayuda a incorporarse y le conduce ante la presencia del Señor, con quien mantiene un largo diálogo: «Y el Señor me convocó y me dijo: ‘Enoc, siéntate a mi derecha con Gabriel’. Y yo me incliné en reverencia ante el Señor, y el Señor me dijo: ‘Amado Enoc, todo lo que ves, todas las cosas que están de pie, te digo, incluso antes del principio, todo lo he creado desde el no-ser, y las cosas visibles de lo invisible.

Escucha Enoc estas mis palabras, ni a mis ángeles les he contado mi secreto, ni les he contado su origen, ni mi dimensión infinita, ni han entendido ellos mi creación, la cual te cuento a ti hoy’» (2-Enoc 24: 1-3).

El Señor prohíbe el conocimiento para los seres humanos y castiga a aquellos de los suyos que lo revelan, sin embargo encomienda a sus ángeles que instruyan a Enoc en la escritura y las ciencias celestes. Por lo tanto, ese Dios que no quiere transmitir su sabiduría a los mortales, enseña a Enoc aquellas destrezas que le interesan, movido por unos propósitos que en la actualidad podríamos definir como ingeniería social o control de las masas.

Enoc aprende a escribir, y el Señor le pide que muestre al mundo lo que ha visto y lo que se le ha dictado: «Y dijo el señor: ‘Desciende a la Tierra y dile a tus hijos todo lo que yo te he dicho, y todo lo que tú has visto. Entrégale a ellos los libros manuscritos, y ellos los leerán y me conocerán como el creador de todas las cosas, y ellos entenderán que no hay más Dios que yo’» (2-Enoc 33: 2-9). En ese instante, el Todopoderoso le dice a Enoc que va a llevarlo de vuelta a la Tierra. Tendrá un plazo de 30 días para dar a conocer el mensaje de Dios mediante sus escritos. Pasado ese tiempo, el Señor nuevamente «arrebatará» al profeta a los cielos, esta vez para no regresar jamás.

Cuando Enoc vuelve a nuestro mundo, compila todo lo aprendido y se convierte en un patriarca del saber: «Este fue el primero del género humano nacido sobre la Tierra que aprendió la escritura, la doctrina y la sabiduría, y escribió en un libro las señales del cielo, según el orden de sus meses, para que conocieran los hombres las estaciones de los años, según su orden, por sus meses.

Él fue el primero que escribió una revelación y dio testimonio al género humano en la estirpe terrenal».

Enoc incluso cita el nombre del ángel que le instruye: «Porque los signos, los tiempos, los años y los días me los mostró Uriel, el Vigilante, a quien el Señor de Gloria ha encargado de todas las luminarias del cielo y en el mundo, para que reinen sobre la faz del cielo, sean vistas desde la Tierra y sean las guías del día y de la noche, así el Sol, la Luna, las estrellas y todas las criaturas auxiliares que recorren sus órbitas en los carros del cielo» (1-Enoc: 75: 3).

«La visión del Santo de los cielos me fue revelada y oí todas las palabras de los Vigilantes y de los Santos –leemos en el Libro de Enoc–, y porque las escuché, he aprendido todo de ellos y he comprendido que no hablaré para esta generación, sino para una lejana que está por venir». Conforme pasaban los días, un ángel instruía a Enoc sobre el modo de transcribir toda la información que fluía a través de una Tablilla Celestial, un artefacto tecnológico con un poder asombroso, pues era capaz de calcular eventos futuros. ¿Se trataba acaso de una computadora cuántica capaz de pronosticar líneas espacio temporales de probabilidades futuras?

Enoc dejó escrito aquello que el ángel le transmitía: «Me dijo: ‘Mira Enoc estas tablillas celestiales, lee lo que está escrito allí y señala cada dato’. Miré las tablillas celestiales y leí todo lo que estaba escrito y lo comprendí todo; leí el libro de todas las acciones de la humanidad y de todos los hijos de la carne que están sobre la Tierra, hasta las generaciones remotas» (1-Enoc 81: 1-2). El «elegido de los cielos» confió todos los documentos a su hijo Matusalén: «Preserva hijo mío, Matusalén, el libro de la mano de tu padre y entrégalo a las generaciones del mundo. Te he dado sabiduría a ti y a tus hijos para que ellos la entreguen a sus hijos por generaciones, sabiduría que está por encima de sus pensamientos» (1-Enoc 82: 1).

Los textos sumerios ya describen estas «tablillas mágicas» como unos codiciados objetos de poder, puesto que aquellos ángeles o dioses que se hicieran con ellas, tendrían la capacidad de gobernar el mundo. En un relato llamado El Mito de Zu leemos como uno de los súbditos del poderoso Enlil, un Anunnaki –deidad sumeria y acadia– llamado Pazuzu o Zu, que significa «Aquel que Sabe», consigue robar las Tablillas Celestiales y pone en jaque a todo el Consejo Anunnaki, desatándose una guerra sin tregua. Cuando Zu se hace con las tablillas, se cree con la capacidad de hacer cualquier cosa: «Tomaré la Celestial Tablilla de los Destinos, gobernaré los decretos de los dioses, estableceré mi trono, seré el amo de los decretos celestiales, comandaré a los Igigi –dioses menores de la tradición sumeria– en su espacio».

Mediante las Tablillas Celestiales, Enoc puede experimentar visiones de sucesos que acontecerían cientos y miles de años en el futuro. En sus textos llegó a vaticinar la construcción de la Torre de Babel, el ascenso al cielo del profeta Elías en un carro de fuego, e incluso el Gran Diluvio Universal que se cerniría sobre la Tierra 1.000 años después. Cuando hubieron transcurrido esos treinta días, Enoc se preparó para partir y 2.000 individuos se reunieron para despedirlo: «Cuando Enoc había hablado con las personas, el Señor envió oscuridad sobre la superficie de la Tierra, y había oscuridad, y ésta cubrió a aquellos hombres que estaban de pie junto a Enoc, y ellos tomaron a Enoc y lo llevaron hacia el Cielo, donde se encuentra el Señor; y él lo recibió y lo colocó delante de su rostro, y la oscuridad se disipó de la Tierra, y la luz regresó» (2-Enoc 67: 1).

Como guinda final, y siempre siguiendo las instrucciones del Señor, en el lugar donde Enoc había sido arrebatado hacia lo alto se rindieron varios sacrificios de animales: «Matusalén y sus hermanos, y todos los hijos de Enoc, se dieron prisa y erigieron un altar en el sitio llamado Achuzan, desde donde Enoc fue tomado hacia el cielo. Y ellos sacrificaron bueyes y convocaron a todas las personas, y compartieron el sacrificio delante del rostro del Señor» (2-Enoc 68: 6-7).

La más reveladora profecía de Enoc, la referida a un diluvio sobre la Tierra, llegaría después de tres generaciones más de su estirpe. Sin embargo, un problema latente dentro de la jerarquía de Yahvé seguía haciendo estragos: sus ángeles descendían a la Tierra para copular con las terrestres, cegados por su belleza y deseos de procrear. Los secretos de la gran deidad peligraban día a día, pues estos Vigilantes revelaban a las esposas que habían tomado unos conocimientos prohibidos que podrían elevar a los hombres a la categoría de dioses. Y eso era algo que Enlil-Yahvé no podía permitir. Sólo a través de una solución drástica solventaría el conflicto. Una solución que acabaría con la vida de la especie humana sobre la Tierra…

En el Libro 1 de Enoc leemos que un total de 200 ángeles se rebelaron. Incluso se citan los nombres de estos Vigilantes que tomaron por esposas a las terrestres: «Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos». Pero Shemihaza, que era su jefe, les dijo: «Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado».

Ellos le respondieron: «Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente». Entonces, los doscientos juraron unidos bajo anatema, y todos ellos descendieron sobre la cima de un monte que llamaron Hermón. «Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal, y en orden con relación a él, Ar’taqof, Rama’el, Kokab’el, –‘el, Ra’ma’el, Dani’el, Zeq’el, Baraq’el, ‘Asa’el, Harmoni, Matra’el, ‘Anan’el, Sato’el, Shamsi’el, Sahari’el, Tumi’el, Turi’el, Yomi’el, y Yehadi’el. Estos son los jefes de decena» (1-Enoc 6: 1-8).

De la unión entre estos ángeles y las mujeres nacieron gigantes, los llamados Nefilim, que en hebreo significa «caídos» o «derribados». En traducciones griegas se le da el significado de gigantes, al igual que en arameo. Sin embargo, ciertos eruditos defienden que Nefilim procede del término arameo NEPHILA, que significa «Aquellos que son de Orión», ya que en arameo Orión es Nephila. ¿Acaso procedían los Anunnaki de la Constelación de Orión tal y como propone el investigador Robert Bauval, quien defiende la teoría de que las pirámides egipcias están alineadas siguiendo dicha constelación?

El caso es que en varias excavaciones en Oriente Medio han sido encontrados diversos esqueletos de grandes dimensiones, lo cual significa que estos gigantes realmente existieron, aunque no necesariamente tendrían que ser los restos de los Nefilim, sino más bien de seres humanos con reminiscencias genéticas de estos seres. Los Nefilim y Anunnaki medían entre tres y seis metros, de modo que el hallazgo de un esqueleto de estas características supondría un antes y un después en la forma de concebir la historia humana. Volviendo al relato que nos ocupa, o que más enfureció a Yahvé fue que los ángeles revelaran secretos a sus esposas terrestres: «Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces; Hermoni a romper hechizos, brujería, magia y habilidades afines; Baraq’el los signos de los rayos; Kokab’el los presagios de las estrellas; Zeq’el los de los relámpagos; –‘el enseñó los significados; Ar’taqof enseñó las señales de la Tierra; Shamsi’el los presagios del Sol; y Sahari’el los de la Luna, y todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas» (1-Enoc 8: 3).

Los conocimientos prohibidos también incluían armas para defenderse, por lo que hemos de suponer que prácticamente todos los secretos de la herrería y la fundición fueron revelados por estos seres, tanto para aprender a utilizarlos en defensa propia como para artesanía y decoración: «Y Asa’el enseñó a los hombres a fabricar espadas de hierro y corazas de cobre y les mostró cómo se extrae y se trabaja el oro hasta dejarlo listo, y en lo que respecta a la plata a repujarla para brazaletes y otros adornos. A las mujeres les enseñó sobre el antimonio, el maquillaje de los ojos, las piedras preciosas y las tinturas. Y entonces creció mucho la impiedad y ellos tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas». Como el lector puede apreciar, a Enoc le dictaron que cualquier conocimiento dado al ser humano es malicioso, oscuro y pecaminoso. Básicamente, el Señor condena todo avance técnico o moral que la humanidad pueda desarrollar por sí misma.

Enoc es claramente víctima de un «lavado de cerebro», puesto que no se le permite dudar lo más mínimo de que la Ley del Señor es incuestionable. Cualquier oposición a la misma significa la muerte. Sólo la sumisión y la ferviente fidelidad constituye el único camino de la salvación. Así expresa Enoc la táctica amenazante de su Dios para con los hombres y los ángeles pecadores: «El Dios eterno andará sobre la Tierra, sobre el monte Sinaí aparecerá con su gran ejército y surgirá en la fuerza de su poder desde lo alto de los cielos. Y todos los Vigilantes temblarán y serán castigados en lugares secretos, y todas las extremidades de la Tierra se resquebrajarán, y el temor y un gran temblor se apoderarán de ellos hasta los confines de la Tierra. Las altas montañas se resquebrajarán y derrumbarán, y las colinas se rebajarán y fundirán como la cera ante la llama. Y la Tierra se dividirá y todo lo que está sobre la Tierra perecerá y habrá un juicio sobre todos». Sin duda, toda una apología de terror y amenaza al servicio de un falso Dios que se proclama único y todopoderoso. Para capturar a esos doscientos ángeles rebeldes, Yahvé disponía de siete lugartenientes, de entre los cuales destacaban cuatro: Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel. El Señor les encomendó que castigaran duramente a los ángeles caídos, pero especialmente interesante resulta la orden que transmitió al arcángel Miguel: «Y a Miguel le dijo el Señor: ‘Ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza, ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos! Encadénalos durante setenta generaciones en los valles de la Tierra hasta el gran día de su juicio’» (1-Enoc 10: 11-12).

Lo mismo leemos en 2 Pedro: «Dios no sólo no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándoles al infierno, los entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados al juicio». Los ángeles del Señor, tras una escaramuza contra los rebeldes, los apresan encerrándolos en un mundo paralelo, una especie de «zona de destierro» donde permanecen en estado latente –muertos en vida, por así decirlo– mientras esperan su sentencia en el Día del Juicio Final.

La palabra «Infierno», presente en el párrafo de Pedro anteriormente citado, viene del término griego Tartaroo, que se traduce como «El abismo más profundo del Hades». ¿A qué lugar se refiere exactamente el citado texto? ¿Estamos ante una exageración fruto de la desbordante imaginación de los autores? Es curioso que, incluso en la mitología romana, Tártaro es el lugar a donde van a parar los enemigos de los dioses. En su obra La Eneida, el poeta romano Virgilio describe este Infierno como un espacio gigantesco en el punto más profundo del Inframundo, siempre envuelto por un río en llamas al que designa como Phlegethon, y sellado por paredes triples para que sus cautivos no puedan escapar.

Teniendo en cuenta que conocemos el aspecto reptiliano de estas «entidades celestiales» gracias a las figuras y representaciones de distintas culturas, nos preguntamos por qué los «ángeles buenos» se muestran con el mismo aspecto de un ser humano. La respuesta es simple. Si usted quisiera manipular a una colonia de hormigas para ganarse su confianza e infiltrarse en su nido, ¿se presentaría ante estos animalillos con forma humana o de hormiga? Todos estos dioses Anunnaki tenían una pinta muy parecida: atributos reptilianos, elevada estatura y piel escamosa. Gracias a su psiquismo pudieron engañar a nuestros ancestros, mostrándose bajo la apariencia que se les antojaba en función de sus intereses. Si querían infundir miedo, su aspecto era grotesco y reptiliano; pero si deseaban seducir y engañar, aparecían como bellos humanos.

Así es como estas entidades, erróneamente elevadas a la categoría de dioses, consiguieron que sólo los vencedores escribieran la historia. Pero ¿qué fue de los vencidos? ¿De aquellos de entre sus filas que quisieron ayudar a salir al ser humano de la Matrix Holográfica en la que vivimos? Como es de suponer, el mal acaba siempre por delatarse a sí mismo, con sus amenazas y ambiciones. Quizás aún estemos a tiempo de reescribir la historia con la ayuda de los vencidos, desenmascarando a los vencedores…

 

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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227-LOS ILLUMINATI

abril 3, 2019

Planeta azul se presenta nuevamente, en esta oportunidad con una reseña sobre los Illuminati. Este grupo secreto tiene una larga historia y se cuenta que están detrás de los sucesos más importantes de la humanidad. Es la teoría de la conspiración que empequeñece al resto y es una mezcla de todas: asegura que los Illuminati son los supuestos amos que controlan el planeta y operan secretamente tratando de establecer un Nuevo Orden Mundial. Esa extraña paranoia empezó con una divertida obra de ficción en los años 60.

¿Qué nos dice esto acerca de nuestra disposición a creer lo que leemos y escuchamos? ¿Y qué puede revelar el mito de los Illuminati acerca de las noticias falsas y las historias por las que seguimos siendo influenciados hoy?

Cuando la mayoría de las personas tratan de examinar la historia de la sociedad secreta, se encuentra con la Orden de los Illuminati (Iluminados) de la era de la Ilustración.

Fundada en 1776, era una sociedad secreta bávara de intelectuales que se agruparan en privado y se oponían a la influencia religiosa y elitista sobre la vida cotidiana.

Incluía a varios progresistas bien conocidos en ese momento, pero, junto con los francmasones, fueron gradualmente proscritos por los críticos conservadores y cristianos y el grupo desapareció.

O al menos esa era la historia hasta la década de 1960.

Los Illuminati de los que oímos hablar hoy están muy poco influenciados por los bávaros, como aprendí del autor y locutor David Bramwell, un hombre que se ha dedicado a documentar los orígenes del mito.

Más bien, la manía por la contracultura, el LSD y el interés en la filosofía oriental que caracterizaron la década de los 60 fueron en gran parte responsables de la encarnación moderna (y totalmente infundada) del grupo.

Todo empezó en medio del Verano del Amor de 1967 y el fenómeno hippie, cuando emergió un pequeño texto impreso: “Principia Discordia“.

(El plan para traer caos a la sociedad era) difundir desinformación a través de todos los portales. Y decidieron que lo harían inicialmente contando historias sobre los Illuminati”

David Bramwell, experto en los Illuminati

El libro era una parodia de una religión satírica conocida como discordianismo, invocada por los anarquistas y pensadores entusiastas que pedían a sus lectores adorar a Eris, diosa del caos.

El movimiento discordiano deseaba provocar desobediencia civil, bromas y engaños.

El texto en sí nunca llegó a ser más que una curiosidad de la contracultura, pero uno de los principios de la fe -que tales actividades podrían provocar un cambio social y forzar a los individuos a cuestionar la realidad- fue inmortalizado por un escritor, Robert Anton Wilson.

Según Bramwell, Wilson y uno de los autores de Principia Discordia, Kerry Thornley, “decidieron que el mundo se estaba volviendo demasiado autoritario, demasiado estrecho, demasiado cerrado, demasiado controlado“.

Querían traer el caos a la sociedad para sacudir las cosas, y “la forma de hacerlo era propagar la desinformación”, dice Bramwell.

 “(El plan era) difundir la desinformación a través de todos los portales: a través de la contracultura, a través de los medios de comunicación, a través de cualquier medio. Y decidieron que lo harían inicialmente contando historias sobre los Illuminati”.

En ese momento, Wilson trabajaba para la revista Playboy.

Él y Thornley comenzaron a enviar cartas falsas de lectores hablando de esta organización de élite secreta llamada Illuminati. Luego enviaron más cartas, para contradecir las que acababan de escribir.

“El concepto detrás de esto era que si usted da muchos puntos de vista en una historia, en teoría -idealista- la población comienza a examinar los temas y a pensar”, explica Bramwell.

La idea era que la gente se preguntara si podía confiar en la manera en la que le estaban presentando la información, añade el experto.

“Era una forma idealista de hacer que la gente despertara. Lo que, por supuesto, no ocurrió de la manera que esperaban”.

El mito del caos de los Illuminati llegó realmente lejos.

Wilson y otro escritor de Playboy escribieron la trilogía “Illuminatus”, que atribuyó “encubrimientos” de nuestros tiempos -como quién le disparó a John F. Kennedy- a los Illuminati. Los libros fueron un éxito y se adaptaron en una obra de teatro en Liverpool.

Hoy esta es una de las teorías de conspiración más citadas del mundo; incluso celebridades como Jay-Z y Beyoncé han asumido el simbolismo del grupo, levantando sus manos en el triángulo Illuminati en conciertos.

La facilidad para compartir y propagar rumores por internet de Illuminati, en sitios como 4chan y Reddit, ha contribuido a la fama que tiene en la actualidad.

Pero vivimos en un mundo lleno de teorías conspirativas y, lo que es más importante, de creyentes en la teoría de la conspiración.

En 2015, los politólogos descubrieron que aproximadamente la mitad del público general en Estados Unidos apoya al menos una teoría de la conspiración.

Estas incluyen desde la conspiración Illuminati a la presunta falsa ciudadanía estadounidense de Obama, o la creencia generalizada de que los ataques del 11 de septiembre fueron realizados por los servicios de inteligencia estadounidenses.

“No hay un perfil del teórico de la conspiración”, dice Viren Swami, profesor de `psicología social en la Universidad de Anglia Ruskin.

“Hay diferentes perspectivas de por qué la gente cree en estas teorías, y no son necesariamente mutuamente excluyentes. La forma más simple de explicación es que las personas que creen en las teorías conspirativas están sufriendo algún tipo de psicopatología“.

Otra conclusión a la que se han referido los investigadores es que estas teorías podrían proporcionar formas racionales de comprender los acontecimientos que confunden o amenazan la autoestima.

“Te dan una explicación muy simple”, añade Swami, quien publicó una investigación en 2016 que encontró que los creyentes en teorías de la conspiración son más propensos a sufrir de experiencias estresantes que los no creyentes.

Otros psicólogos también encontraron el año pasado que las personas con mayores niveles de educación son menos propensas a creer en las teorías de la conspiración.

El gran cambio ahora es que los políticos, particularmente Donald Trump, están empezando a usar conspiraciones para lograr apoyo”

Viren Swami, profesor de psicología social

“Particularmente en el sur de Asia, las teorías de la conspiración han sido un mecanismo para que el gobierno controle al pueblo“, señala Swami.

“En Occidente, es típicamente lo contrario; han sido tema de personas que carecen de poder, lo que da lugar a teorías de conspiración para desafiar al gobierno. Como con el 11 de septiembre. Si la gente carece de poder, las teorías de la conspiración pueden sembrar las semillas de la protesta social y permitir que la gente haga cuestionamientos.

“El gran cambio ahora es que los políticos, particularmente Donald Trump, están empezando a usar conspiraciones para lograr apoyo”.

El presidente número 45 de Estados Unidos repitió sistemáticamente a través de los medios de comunicación que su antecesor, Barack Obama, realmente no había nacido en Hawái.

También acusó a varios estados de EE.UU. de fraude electoral después de las elecciones de 2016 y su equipo de campaña fue responsable de propagar historias ahora desacreditadas como Pizzagate y la Masacre de Bowling Green.

“La gente podría desentenderse de la política dominante si cree en las teorías de la conspiración”, dice Swami. “También es mucho más probable que se involucre con puntos de vista racistas, xenófobos y extremistas“.

La idea de una elite intocable y secreta hace eco en personas que se sienten abandonadas e impotentes; Trump ha dicho que quiere representar a estas personas.

“Si Wilson estuviera vivo, estaría en parte muy contento, y en parte en shock”, señala Bramwell.

“Tal vez habrá más estabilidad a medida que la gente luche contra las ‘falsas noticias’ y la propaganda. Estamos empezando a entender cómo los medios sociales nos están ofreciendo las ideas que queremos creer. Son cámaras de ecos”.

La Orden de los Illuminati fue fundada en 1776 en Baviera, Alemania, por el jurista Adam Weishaupt.

El objetivo de esta sociedad secreta, inspirada en los ideales de la ilustración y cuya estructura estaba basada en la de las órdenes masónicas, era acabar con el oscurantismo y con la influencia que en aquella época tenía la iglesia en la esfera política.

Tras el ascenso al poder del príncipe Karl Theodor, la Orden los Illuminati, igual que otras sociedades secretas, fue ilegalizada, disolviéndose en 1785, menos de una década después de su fundación.

Pese a su desaparición, algunos creían que la organización siguió operando de forma clandestina.

Autores como el francés Agustín Barruel (1741-1820), la británica Nesta Helen Webster (1876-1960) o el canadiense William Guy Carr (1895-1959) la vincularon con eventos como la Revolución Francesa de 1789, las Revoluciones de 1848, la Primera Guerra Mundial o la Revolución Bolchevique de 1917.

Hubo quien aseguró que los padres fundadores de EE.UU. eran miembros de la Orden de los Illuminati y que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, fue creada para ayudar a cumplir los objetivos de dominación global de la organización.

En las últimas décadas han aparecido referencias a los Illuminati en obras como la trilogía satírica de ciencia ficción The Illuminatus (1975), de Robert Shea y Robert Anton Wilson, o “Ángeles y Demonios” (2000), de Dan Brown, así como en las letras de algunos artistas de la escena del hip hop.

Todo ello ha contribuido a que se convirtieran en protagonistas de numerosas teorías conspirativas sin pies ni cabeza, que han ganado popularidad en años recientes gracias a internet, donde se pueden encontrar miles de páginas dedicadas a los Illuminati.

“Es una locura que hoy en día haya gente que crea en la existencia de los Illuminati”, asegura el escritor e historiador estadounidense Mitch Horowitz.

“Los ciudadanos tienen preocupaciones legitimas sobre cómo funcionan los poderes políticos y económicos, pero en vez de canalizar esas preocupaciones de manera efectiva para que haya más transparencia, algunos prefieren creer en historias de fantasía sobre una organización que dejó de existir hace más de 200 años”, señala Horowitz en conversación con BBC Mundo.

Según Horowitz, “hay escritores y periodistas que contribuyen a la paranoia en torno a los Illuminati y la gente se deja convencer porque les resulta interesante pensar que existe un grupo secreto que domina el mundo”.

“Si estudiaran lo que realmente eran los Illuminati, se darían cuenta de que se trataba de una organización política cuyos ideales estaban basados en una sociedad más justa y a la que le gustaba la iconografía que se relaciona con el mundo de lo oculto”.

Horowitz cree que, debido al magnetismo que tiene para el público, hoy en día a muchos artistas les gusta experimentar en sus videos musicales con esa iconografía.

“Los músicos entienden el atractivo que tienen símbolos como el pentagrama, el obelisco o el ojo que todo lo ve y por eso los utilizan, aunque eso no los convierte en miembros de una sociedad secreta”.

Entre los que sí creen en la existencia de los Illuminati se encuentra el escritor estadounidense Mark Dice, autor de un libro sobre esta presunta organización clandestina.

“Es cierto que los Illuminati están rodeados de fantasía, pero cuando se separa realidad de ficción, creo que hay pruebas que demuestran que se trata de un grupo real que continúa existiendo hoy en día”, explica Dice en conversación con BBC Mundo.

Según Dice, tras su disolución en 1785, “los Illuminati siguieron operando a través de varias sociedades secretas interconectadas, como el Grupo de Bilderberg o el Consejo de Relaciones Exteriores”.

“Estas organizaciones comparten los objetivos de los Illuminati, sus métodos de funcionamiento, sus símbolos y su terminología”, asegura.

Dice sostiene que no necesitan utilizar el nombre de Illuminati porque “ellos saben quiénes son y lo que están haciendo”.

“En los últimos años el Grupo de Bilderberg ha sido expuesto, ya que con internet no es fácil que siga siendo un secreto. Lo venden como si fuera una conferencia aburrida más, pero eso no explica por qué en los últimos 60 años la prensa no ha informado de ello”, asegura Dice, quien culpa de ello a los grandes medios.

“¿Cómo no es de interés público que cada año 100 de las personas más poderosas del planeta se reúnan en un hotel rodeados de guardas armados para conversar sin micrófonos sobre cómo quieren influir en el futuro del planeta?”.

Dice asegura que los Illuminati “quieren crear un gobierno global de inspiración socialista” y “utilizan a artistas de fama global para promocionar su agenda”.

Pese a lo descabelladas que puedan sonar las teorías de Dice sobre los Illuminati o quizás a causa de ello, el escritor estadounidense cuenta con cientos de miles de seguidores en Facebook y YouTube.

Ello viene a confirmar lo que sostiene Jesse Walker, autor del libro The United States of Paranoia (“Los Estados Unidos de la paranoia”), quien considera que “internet ha sido fundamental para potenciar y propagar el fenómeno de los Illuminati”.

“En la actualidad son vinculados con todo tipo de teorías, tanto por grupos de extrema derecha como de extrema izquierda, que los utilizan según les conviene”, explica Walker en conversación con BBC Mundo.

como los ocurridos en EE.UU. el 11 de septiembre de 2001 han sido objeto de numerosas teorías Según Walker, en los últimos años algunos artistas como el rapero Jay Z han incluido guiños a los Illuminati en sus apariciones públicas para divertirse, alimentando las teorías conspirativas que vinculan a numerosas estrellas de la industria del entretenimiento con este grupo.

“Las teorías conspirativas son una parte intrínseca de la psique humana. Somos criaturas que buscamos patrones para dar un sentido al mundo que nos rodea. Si hay lagunas en una historia hemos de buscar explicaciones

para ello”.

Walker considera que “existen motivos reales para tener miedo o ansiedad, ya que algunas veces las teorías conspirativas han resultado ser ciertas, como en el caso del escándalo de las escuchas de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés) o cuando sale a la luz que un político ha estado recibiendo sobornos”.

“Así que cuando combinas el miedo con la búsqueda de patrones, surgen teorías conspirativas como la de los Illuminati”.

Según Walker, el problema es que “mucha gente no tiene el conocimiento suficiente como para diferenciar lo que es real de lo que no”.

Quizás por eso, en la era de internet, los Illuminati siguen siendo utilizados por aquellos que se niegan a creer la versión oficial de los hechos para explicar todo tipo de eventos.

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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230-MEGALITOS Y CHAMANES VOLADORES

abril 1, 2019

Planeta Azul se presenta nuevamente esta vez remontando tiempos remotos, cuando Asia central vio nacer una casta de sacerdotes-médicos cuya influencia en la tribu radicaba en su capacidad para intermediar entre el mundo de los vivos y el elusivo universo de los espíritus, privilegio que les facultaba para curar a los enfermos, exorcizar demonios, adivinar el futuro y una larga lista de funciones generalmente vinculadas con la magia. Lo que resulta excepcional es que aquellos primitivos chamanes actuaran también como arquitectos y erigieran monumentos similares a los levantados por los constructores de megalitos. En Siberia y Mongolia están las pruebas sólidas de que fue así.
Si preguntamos a un antropólogo cuál es el origen del chamanismo, probablemente obtendremos una respuesta vaga, pues el fenómeno posee múltiples variantes y se extiende a prácticamente todo el mundo. En cuanto al significado del vocablo, éste define a un sanador o curandero, aunque la traducción del término chamán en lengua tungús –literalmente «el que sabe»– sitúa a estos personajes en un marco aparentemente ambiguo, pero en todo caso distinto del de los médicos convencionales.
«Él –o ella– actuaba como intermediario entre la Humanidad y lo Otro, y como guardián de la tradición cultural y mágica. Su trabajo implicaba dirigir las bendiciones, sobre todo en bebés recién nacidos, realizando rituales de protección, adivinando el futuro, sanando a los enfermos, exorcizando fantasmas y demonios, supervisando el entierro de los muertos y, principalmente, actuando como mediador entre la tribu y el mundo de los espíritus y sus habitantes»,
Los primeros viajeros occidentales que visitaron Siberia y Mongolia y conocieron a estos extraños personajes, quedaron perplejos al contemplar sus extrañas vestimentas y desconcertantes ceremonias, tanto que las adscribieron al ámbito de lo demoníaco.
Marco Polo, el célebre viajero contaba que en su visita a estas tierras conoció a magos que podían diagnosticar y sanar las enfermedades mediante rituales de adivinación, ceremonias en las que eran poseídos por diablos que hablaban utilizando las gargantas de los propios chamanes, o así interpretó el veneciano los inquietantes sonidos guturales que proferían los oficiantes cuando entraban en trance. Cuernos, tambores, voces extrañas, espíritus malignos… Dada su condición de occidentales y cristianos, no es raro que Marco Polo, y demás pioneros en contactar con aquellos peculiares sacerdotes, extrajeran la conclusión de estar ante una especie de embajadores del diablo. Afortunadamente, la perspectiva sobre el chamanismo y sus practicantes comenzó a cambiar en la segunda mitad del siglo XIX.
Los primeros chamanes que habitaron estas tierras dejaron su impronta en las piedras que les rodeaban. Misteriosos petroglifos hallados en Siberia confirmarían la existencia de una primitiva escuela de pintores chamanes.
las estepas de Asia Central ofrecen un paisaje monótono, con apenas fauna y sin señales de haber sido hollado por el hombre. No obstante, en ocasiones surgen otros signos que denotan la actividad civilizadora, aunque en el caso que nos ocupa estos remitan a los antiguos pobladores del lugar, quienes, en torno al segundo milenio antes de nuestra era, erigieron cientos de extraños megalitos. Por lo general, los bloques no presentan signos inscritos, pero algunos fueron grabados con motivos animales y, más a menudo, con cérvidos. Es por eso que son conocidos como «piedras ciervo» o «piedras reno», según la diferente interpretación de quienes los han estudiado.
Esculpidos sobre granito o diorita, en función de la abundancia de uno u otro mineral en el área donde se erigieron, algunos monolitos superan los cuatro metros de altura, aunque lo normal es que no levanten más de un metro sobre el suelo. En cuanto a su morfología, la parte superior de los mismos suele ser plana o redondeada, si bien en algunos monolitos se aprecia que ésta fue rota o arrancada deliberadamente, quizá para eliminar un diseño o deidad «inconvenientes». En relación con los grabados, estos se practicaron antes del levantamiento de los bloques, aunque varias de estas piedras muestran que fueron esculpidas en origen.
Habitantes de la cordillera de Altái, entre Siberia y Mongolia, los Pazyryk desarrollaron extraordinarias manifestaciones culturales, incluida la afición a llenarse el cuerpo con sofisticados tatuajes, el uso de saunas rituales y la práctica activa del chamanismo, como ha quedado demostrado por el hallazgo en varios enterramientos de restos de cannabis e incluso de unos curiosos aparatos para inhalarlo.

Las estepas de Mongolia están salpicadas por extraños menhires levantados con fines mágicos o rituales.

 

Chamanes: ¿embajadores del diablo?

Cuernos, tambores, voces extrañas, espíritus malignos… Dada su condición de occidentales y cristianos, no es raro que Marco Polo, Witsen, Johnston y demás pioneros en contactar con aquellos peculiares sacerdotes, extrajeran la conclusión de estar ante una especie de embajadores del diablo.

 

Afortunadamente, la perspectiva sobre el chamanismo y sus practicantes comenzó a cambiar en la segunda mitad del siglo XIX, momento en que la antropología se constituyó como disciplina independiente y el chamanismo se convirtió en uno de sus principales objetos de estudio… con las estepas de Siberia y Mongolia como principal observatorio del mismo. Porque pocos dudan de que fue allí donde nació el «chamanismo fundamental» al que se refería Michael Howard. Lo demuestra el hecho de que tales prácticas están tan enraizadas entre sus habitantes que han perdurado hasta nuestros días, aunque también hay otras evidencias al respecto, mucho más «sólidas», que se ha encargado de desvelar la arqueología…

 

Los primeros chamanes que habitaron estas tierras dejaron su impronta en las piedras que les rodeaban. Misteriosos petroglifos hallados en Siberia confirmarían la existencia de una primitiva escuela de pintores chamanes. Y no sólo se trata de arte parietal. Por insólito que parezca, en las planicies de Siberia y sobre todo en Mongolia existen megalitos que parecen llevar la firma de esta enigmática casta sacerdotal.

Las “piedras ciervo”

Incluso hoy, las estepas de Asia Central ofrecen un paisaje monótono, con apenas fauna y sin señales de haber sido hollado por el hombre. No obstante, en ocasiones surgen otros signos que denotan la actividad civilizadora, aunque en el caso que nos ocupa estos remitan a los antiguos pobladores del lugar, quienes, en torno al segundo milenio antes de nuestra era, erigieron cientos de extraños megalitos.

 

Aunque también los hay en Siberia y en otras áreas de Asia Central y Oriental, aproximadamente 500 de estas construcciones, la mayoría de hecho, se concentran en Mongolia. Por lo general, los bloques no presentan signos inscritos, pero algunos fueron grabados con motivos animales y, más a menudo, con cérvidos. Es por eso que son conocidos como «piedras ciervo» o «piedras reno», según la diferente interpretación de quienes los han estudiado.

 

Esculpidos sobre granito o diorita, en función de la abundancia de uno u otro mineral en el área donde se erigieron, algunos monolitos superan los cuatro metros de altura, aunque lo normal es que no levanten más de un metro sobre el suelo. En cuanto a su morfología, la parte superior de los mismos suele ser plana o redondeada, si bien en algunos monolitos se aprecia que ésta fue rota o arrancada deliberadamente, quizá para eliminar un diseño o deidad «inconvenientes». En relación con los grabados, estos se practicaron antes del levantamiento de los bloques, aunque varias de estas piedras muestran que fueron esculpidas en origen.

 

A propósito de esto, los relieves presentan cortes profundos y rectos, lo que indicaría que se usaron herramientas metálicas. De hecho, ciertas piedras parecen haber sido grabadas con un primitivo mecanismo de perforación mecánica, detalle que desconcierta a los investigadores. Por último, pese a que los megalitos han sido datados en una época relativamente cercana –la Edad del Bronce–, nadie sabe con certeza quiénes fueron sus autores, aunque los dibujos inscritos en las piedras sugieran que sus constructores practicaban el chamanismo o alguna clase de creencia animista. Veamos por qué.

 

Ya hemos mencionado que en muchos de estos megalitos se grabaron ciervos o renos, además de otros símbolos entre los que destaca el disco solar. Pero aún más relevante es la «actitud» de dichos animales, pues como advierte el antropólogo y experto en chamanismo Piers Vitebsky, «el reno fue representado con el cuello muy extendido y las patas flotando sobre el suelo, no como si el animal avanzara al galope, sino como desplazándose por el aire».

 

En apoyo de Vitebsky, el también antropólogo William Fitzhugh subraya que a veces las astas de los cérvidos aparecen plasmadas por parejas y que éstas presentan unos diseños espirales muy enrevesados, tanto que en ocasiones abarcan todo el cuerpo del animal. Además, incide en la presencia del disco solar situado justo en mitad de las astas, abundando en que en el chamanismo siberiano es muy frecuente la asociación entre el reno y el sol.

 

Finalmente, Fitzhugh recuerda los tatuajes que presentan los cadáveres en algunos enterramientos de la región, pues entre los diseños destacan los de ciervos con la cornamenta adornada con pequeños pájaros. En definitiva, es probable que la asociación reno-sol-pájaro simbolice la transformación espiritual del chamán o su viaje desde la tierra hasta el cielo: el paso de la vida ordinaria a la vida celestial.

¿Una ayuda para contactar con el más allá?

Además de los tambores y los cánticos repetitivos, los chamanes de Asia Central necesitaban un pequeño «empujón» para emprender el vuelo, ayuda que obtenían mediante la ingesta de sustancias psicotrópicas. No hay duda de que los chamanes siberianos continúan siendo expertos en el manejo de enteógenos, sobre todo de la amanita muscaria.

 

Los nativos chukchis, coriacos, chuvanos, evenks, yukagirs y otras etnias habitantes de la región de Chukotka, poseen una tradición milenaria que les vincula con el consumo de este hongo. Particularmente los chukchis, cuyos antepasados, hace aproximadamente tres mil años, pintaron en las rocas cercanas al río Pegtymel varias figuras antropomorfas que desconciertan a cualquiera que las observa.

En concreto, se trata de las representaciones de tres mujeres y un hombre con un llamativo adorno que salta a la vista: todos ellos llevan sobre la cabeza –o unidos a ella– lo que parecen ser enormes hongos de la especie amanita muscaria, todavía muy abundante en la zona. De hecho, la también conocida como falsa oronja es imprescindible en los rituales que siguen celebrando los chamanes chukchi, etnia paleosiberiana mayoritariamente dedicada al pastoreo de renos…

 

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228-LOS GRANDES MISTERIOS DE LA TIERRA

diciembre 25, 2018

Planeta azul se presenta nuevamente argumentando el hecho de que durante este último siglo, los humanos hemos centrado atención en algunas interrogantes de la Tierra, nuestro hogar, al que tan acostumbrado estamos y que apenas si logramos percatarnos de los grandes misterios que encierra, mucho de los cuales todavía no logran ser esclarecidos por la ciencia. Aquí te presentamos algunos de los más antiguos y significativos enigmas planetarios.

¿Hemos nacido en la Tierra o provenimos de otros mundos?

Si la vida en la Tierra es fruto de la evolución planetaria, o si en cambio proviene del espacio exterior, es todavía materia de discusión entre los expertos. Mientras que muchas teorías intentan explicar cómo surgió la chispa de la vida en nuestro planeta, sus elementos básicos, aminoácidos y vitaminas, han sido hallados profusamente en meteoritos llegados desde el espacio, por lo que un origen alienígeno es todavía teoría vigente.

¿Cómo surgió el oxígeno en nuestro planeta?

Es sabido que las plantas generan el oxígeno necesario para la vida en el planeta Tierra. Antes de que ellas existieran, en su lugar, las cianobacterias se ocuparon de liberar el preciado compuesto vital a la atmósfera. No obstante esta secuenciada cadena de generadores de vida, es cierto que la cantidad de oxígeno en la atmósfera terrestre cambió drásticamente muchas veces hasta estabilizarse hace unos 540 millones de años, sin que nadie haya podido hasta el momento explicar por qué.

¿De dónde surgió el agua?

Al momento de su formación, hace miles de millones de años, la Tierra era un planeta seco y por lo tanto incapaz de albergar vida, al menos del modo en que la conocemos hoy. Para la ciencia es muy probable que el agua haya sido importada a través de asteroides, cometas o meteoritos que colisionaron contra el planeta, aunque dada la escasez de evidencias es imposible corroborar la hipótesis y el misterio continua vigente.

 

¿Cómo es el centro de la Tierra?

Inspiración incluso para los relatos de ciencia ficción más recordados, el núcleo de nuestro planeta ha sido motivo de fascinación para los científicos desde la primera hora. Sin embargo, hasta hoy, nadie sabe cómo es ni de qué está compuesto exactamente. Algunos estiman que es líquido, otros afirman que es cristalino, y existen quienes piensan que en realidad es amorfo. Tampoco se sabe de qué elementos está hecho, ni cómo genera el campo magnético terrestre o a qué obedecen sus constantes variaciones.

¿Cómo nació la Luna?

Hablar de los misterios del planeta Tierra es hablar también de la Luna, al menos desde la perspectiva científica que vincula el nacimiento de esta última con una gigantesca colisión entre un objeto enorme y la Tierra, durante sus primeros años de vida. Así, tras el impacto colosal, una porción de superficie planetaria se habría desprendido para conformar lo que hoy conocemos como nuestro satélite natural, la Luna.

Nuestro enorme planeta no deja de sorprendernos y probablemente nunca dejará de hacerlo. En la Tierra existen muchos lugares y cosas que no tienen explicación lógica y hasta la fecha han sido sólo misterio para el ser humano.

Existen varios grandes misterios que, pese a las numerosas investigaciones y teorías que han elaborado los científicos, aún no han podido aclarar. La ciencia sigue intentándolo, pero estos son algunos de los más antiguos y significativos enigmas.

Planeta azul

¿De dónde vino toda el agua? Este elemento cubre el 70% de la superficie y le da el apodo de “Planeta azul”. Sin embargo, ¿cómo apareció? ¿Por qué es tan abundante cuando es casi inexistente en el resto del sistema solar? La mayoría de los científicos creen que cuando se formó la Tierra, hace unos cuatro mil quinientos millones de años, era un planeta seco y rocoso. La teoría más popular afirma que el H2O llegó en forma de varios asteroides enormes llenos de hielo.

Otra sugiere que el agua en realidad ha estado presente desde la formación y que la tierra fue creada por una nube de gas y polvo, la misma que creó el sistema solar. Dada la escasez de evidencias es imposible corroborar la hipótesis y el misterio continua vigente.

Tierra, ¿Por qué?

Es el único planeta en nuestro sistema solar cuyo nombre no proviene de un dios romano o griego. Proviene de las palabras en inglés antiguo y alemán, pero nadie sabe con certeza cuándo fue acuñado, ni por quién. La teoría principal es que los pueblos antiguos no sabían que era un planeta como todos los demás. Pensaron que los otros eran cuerpos celestes que giraban alrededor de ella, y los nombraron en consecuencia. Sin embargo, no hay evidencia concreta para esta teoría.

Oxígeno

Otra cosa que resultó muy ventajosa para la vida es el oxígeno. Y aunque realmente sabemos cómo se originó hace unos 2.400 millones de años, las criaturas microscópicas llamadas cianobacterias lo liberaron como un producto de desecho, llenando la atmósfera con él, los acontecimientos de los próximos eones son un poco menos claros. Después de eso, los niveles de este elemento subieron y bajaron hasta que finalmente se establecieron hace unos 540 millones de años.

Desde entonces, se ha mantenido en el nivel respirable que experimentamos hoy. Pero, ¿qué causó que se estabilizara de repente? Este sigue siendo uno de los mayores enigmas científicos sobre nuestros orígenes.

Explosión Cámbrica

No, no fue algo parecido al Big Bang. En su lugar, se refiere a la aparición de la vida compleja que ocurrió hace unos 540 millones de años. Durante la mayor parte de la historia antes de esa fecha, los seres vivos eran principalmente bacterias y plantas ultra simples. Pero al comienzo del período Cámbrico, la evolución parecía experimentar un crecimiento acelerado, y criaturas complejas comenzaron a evolucionar a un ritmo nunca antes visto. De repente, tenían cerebros, ojos y esqueletos. La mayoría de las especies vivas hoy en día pueden rastrear su linaje hasta este periodo.

Algunos científicos creen que la Explosión Cámbrica ocurrió como resultado del oxígeno, que se estabilizó justo al mismo tiempo. Pero tampoco están seguros de por qué sucedió eso. Otros creen que factores como el aumento de la temperatura y el desarrollo de ambientes acuáticos poco profundos también contribuyeron.

Placas tectónicas

La corteza terrestre está compuesta de varias placas tectónicas cambiantes. Los científicos solo pueden especular sobre cuándo y cómo comenzó el proceso. Parte de la razón por la que es tan difícil desenterrar los misterios detrás de estas es porque virtualmente no hay evidencias geológicas tan antiguas. Los científicos pueden aproximar que la actividad tectónica comenzó hace unos tres mil millones de años, pero nadie sabe cómo comenzó.

Gracias a su movimiento aparecen los terremotos, un fenómeno que aún no podemos predecir. Sin duda podemos intentarlo, pero nuestra tecnología actual no lo puede hacer con exactitud, algo similar a un pronóstico del tiempo. Se sabe que comienzan cuando las rocas se hunden bajo tierra y envían ondas sísmicas hacia la superficie, pero no han descubierto por qué sucede, ni cómo adivinar cuándo ocurrirá.

Núcleo

Hay mucho más en la Tierra que su superficie; la mayor parte del planeta permanece prácticamente inexplorado. La razón de esto, por supuesto, es que las condiciones debajo de la superficie son completamente inhóspitas. Se sabe que la capa debajo de la corteza, el manto, está compuesta principalmente de roca sólida de silicato. Pero el corazón sigue siendo un misterio.

Ha sido inspiración incluso para los relatos de ciencia ficción más recordados, el núcleo de nuestro planeta ha sido motivo de fascinación para los científicos desde siempre. Sin embargo, hasta hoy, nadie sabe cómo es ni de qué está compuesto exactamente. Algunos estiman que es líquido, otros afirman que es cristalino, y existen quienes piensan que en realidad es amorfo. Tampoco se sabe de qué elementos está hecho, ni cómo genera el campo magnético terrestre o a qué obedecen sus constantes variaciones.

La Luna

¿Cómo se formó? Los científicos no están seguros de cómo se desarrolló su compañero en órbita. Muchos creen que se creó por una colisión entre la Tierra y un protoplaneta un poco más pequeño. Las muestras de las misiones Apollo, sin embargo, han demostrado que su composición química es muy similar a la del nuestro. Esto sugiere que pudo no haber sido un cuerpo separado sino que en realidad se formó a partir de la Tierra.

Una tercera teoría, que sugiere que estaba ya separada, asegura que fue arrastrada a la órbita de la Tierra y proporciona la mejor explicación de por qué solo un lado de la luna nos enfrenta. Aún hoy, no existe un consenso científico universal que logre cumplir con todas las interrogantes sobre la formación y ubicación de nuestro preciado satélite natural.

Cráteres de Siberia

Son uno de los misterios geológicos más extraños y recientes. Ubicados en las penínsulas Yamal y Gydan de Rusia, estos inmensos agujeros se descubrieron en 2014 y no han dejado de crecer desde entonces. Se han hecho más grandes y más numerosos, dando lugar a multitud de teorías sobre por qué aparecieron.

La gente ha sugerido todo, desde un impacto de un meteorito hasta naves alienígenas. La explicación más común sugiere que provienen de burbujas de gas metano que explotan a medida que el permafrost siberiano se calienta, pero todavía continúan las investigaciones.

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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226-LAS IMPRESIONANTES LÍNEAS DEL SAJAMA EN BOLIVIA

noviembre 18, 2018

Muchos conocen las famosas Líneas de Nazca (Perú), pero pocos son los que saben que en Bolivia existen las Líneas del Sajama.

En la región de Oruro, se encuentra un enigma desconocido pero cuya importancia para el conocimiento de la historia del hombre es fundamental.

Se trata de miles de líneas rectas que atraviesan planicies, desiertos, serranías, volcanes y cráteres en una superficie de casi 30.000 kilómetros cuadrados.

Algunas de estas líneas tienen una longitud de más de 70 kilómetros de longitud, manteniendo una rectitud sorprendente.

Existen líneas parecidas en otras regiones del mundo además del Sajama y de Nazca. Cronistas del Imperio Romano relataron que en el momento de su conquista, se encontraron con líneas en casi todas las regiones de Europa, y el norte de África. Estas líneas conectaban lugares religiosos o rituales y ya existían mucho tiempo antes de su llegada. Por desgracia, muy pocas sobrevivieron el paso del tiempo, hasta nuestros días.

Según las primeras observaciones, estas líneas fueron realizadas utilizando el mismo método que el usado en las líneas de Nazca, donde el material oscuro de la superficie, tierra y piedras, ha sido removido y alejado para dejar a la luz la capa de tierra más clara.

Hasta el momento, los investigadores han contabilizado 436 rutas (se cree que la cantidad es mucho mayor) que van en diferentes direcciones.

Al igual que en Nazca, existe un misterio que rodea el motivo por el que los habitantes de estas zonas dedicaron todo su esfuerzo a construir geoglifos de proporciones gigantescas …. Sin embargo, y con las últimas investigaciones realizadas en Nazca, y presumiendo que las razones fueran las mismas en ambos lugares, es probable que su construcción se haya debido a ritos sagrados muy relacionados con el agua, como elemento vital de culturas agrícolas que dependían íntegramente de este elemento para subsistir.

Si así fue, resta saber cuál fue el gran asentamiento humano que habitó estas regiones en el pasado, y que sucedió con ellos después del colapso de su hábitat ecológico y agrícola.

Su ubicación geográfica es Coordenadas: 18°16’44″S 68°56’58″W

En el oeste de Bolivia, miles y miles de senderos perfectamente rectas están grabados en el suelo, creando una vista increíble. Estas líneas, conocidas como geoglifos, fueron grabadas en el suelo durante un período de 3.000 años por los pueblos indígenas que viven cerca del volcán Sajama. No se sabe exactamente cuándo o por qué se construyeron, pero siguen siendo un misterio, ya que es difícil imaginar cómo la construcción de algo de tal magnitud podría preceder a la tecnología moderna. Las líneas de Sajama cubren un área de aproximadamente 22.525 kilómetros cuadrados. Son líneas perfectamente rectas, formadas en una web o red. Cada línea individual es de 1-3 metros, o 3.10 metros de ancho. Las líneas más largas una superficie de 20 kilómetros, o 12 millas de longitud. La creación de estas líneas sin la ayuda de la tecnología moderna es una maravilla. Ellos fueron grabadas en el suelo por raspado de la vegetación a un lado, y el fregado de distancia material de la superficie oscura que consta de suelo y roca oxidada, para revelar un subsuelo luz. La precisión de las líneas de Sajama es notable. Según los estudiosos de la Universidad de Pennsylvania: Si bien muchas de estas líneas sagradas se extienden tan lejos como diez o veinte kilómetros (y quizás más), todos ellos parecen mantener una rectitud notable a pesar de la topografía accidentada y obstáculos naturales. El número y la longitud de estas líneas son a menudo difíciles de percibir desde el nivel del suelo, pero desde el aire o puntos de vista de montaña, que ve son impresionantes.

Algunos creen que los pueblos indígenas utilizan las líneas como una herramienta de navegación durante las peregrinaciones sagradas. Wak’as (santuarios), las chullpas (torres funerarias) y aldeas que se intercalan entre las líneas, creando un paisaje cultural. Cada línea constituye una especie de camino de un ancho entre 1 y 3 metros, siendo las más largas de unos 20 kilómetros. La técnica de construcción es similar a la de Nazca: eliminando la vegetación (se trata de una zona boscosa) y raspando la oscura superficie del suelo -básicamente roca oxidada- para dejar expuesta la siguiente capa, de un tono más claro. Las irregularidades del terreno y los obstáculos naturales propios de la orografía de esa zona se unen a la falta de perspectiva para dificultar la observación del desarrollo lineal, pero desde el aire o desde algunas montañas del entorno se obtienen vistas claras e impresionantes.

El pueblo responsable de esa magna obra fue el aymara, que se supone realizó las obras hace tres milenios si bien actualmente hay una población escasa

 

Las líneas de Sajama se representaron por primera vez para en el año 1932 por el viajero Aimé Félix Tschiffely. Unos años más tarde, el antropólogo Alfred Métraux publicó el trabajo de campo etnográfico sobre el pueblo aymara y chipaya de la región de Carangas, con lo que las líneas y paisaje cultural se colocaron a la atención de los estudiosos. Más recientemente, la Fundación Puntos de referencia ha trabajado para proteger las líneas de las amenazas de la erosión, el desarrollo sin control y el turismo de la zona, y otros peligros que provienen de la ausencia de un plan de gestión. Han estudiado las líneas y creado una base de datos para ayudar a protegerlos. Trabajando en estrecha colaboración con la Universidad de Pensilvania, la Fundación Puntos de referencia ha creado el “Proyecto Tierra Sajama”, la utilización de herramientas de análisis de medios digitales, tales como sistemas de información geográfica (SIG) para mapear, describir y analizar las líneas. El Sajama Proyecto Tierra alcanzó los objetivos de: Creación de una base de datos informática de los mapas y la información pertinente acerca de las líneas, la vegetación local, y la topografía relevante Analizar e interpretar los patrones y significados de diversas características de la tierra, tales como santuarios cima de la montaña y las estructuras religiosas para determinar posibles alineaciones a las líneas sagradas Propuestas de desarrollo que proporcionan para la protección a largo plazo de las líneas y la apreciación del paisaje sagrado mejoradas Por desgracia, la cartografía analítica del tamaño, la forma y la ubicación de las líneas de Sajama no responde a las muchas preguntas que permanecen, tales como que los creó, ¿cuál fue su propósito, y qué herramientas se utilizan? La respuesta a estas preguntas puede ayudarnos a entender otra pieza de la historia humana. Por ahora, vamos a tener que seguir para maravillarse con la gran área cubierta por las líneas, y la cantidad de esfuerzo que debe haber tomado para crearlos, sin entender completamente su propósito o función.

Actualmente hay algunos investigadores realizando estudios especialmente sobre las líneas adyacentes al volcán Sajama, pero aún no se han desarrollado investigaciones más profundas sobre las extensas zonas donde existe una mayor cantidad de líneas.

De acuerdo a los estudios realizados en el pasado, las líneas fueron hechas por los habitantes de los andes desde hace milenios, pero mientras no se sepa cuál fue la cultura o culturas que iniciaron la construcción de las líneas, no se podrá determinar con exactitud su antigüedad.
También debe ser objeto de investigación si todas las líneas fueron construidas durante un corto periodo de tiempo o, continuaron realizándose durante varias generaciones.

 

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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