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237-¿QUIEN ES EA?

noviembre 1, 2019

Planeta azul se presenta de nuevo, en esta oportunidad trando de responder a la incognita ¿quien es EA?. La palabra California provenía del nombre de las dos deidades. La primera deidad era llamada Kai, y la segunda era llamada Ea. Ali fue transformado en la palabra Cali, y la última parte de California fue cambiada de Ea a Ia. Ellos pusieron una palabra en medio, la cual es la palabra Form, que fue cambiada a forn. Luego, tenemos, entonces, el nombre Kali formando Ea o California, lo que significa Kali y Ea formaron la tierra. Aquí hay alguna información que hará que todo tome un mayor sentido.

Hemos visto que la entidad Enki (o Ea) es retratada en las epopeyas históricas mesopotámicas como habiendo jugado un papel crucial en la ingeniería genética de los seres humanos modernos, y que el consistentemente defendió la causa de los seres humanos, usualmente en la faz de una oposición considerable por parte de otros “dioses”, los Anunnaki.

Enki, quien es identificado como el jefe de ingenieros genéticos de los Anunnaki, y medio-hermano de Enlil en las épicas mesopotámicas de la creación, es identificado como un Sirio, “quien protege a la humanidad”, en El Prisma de Lira, por los autores Royal y Priest. Esta información canalizada ciertamente encaja bien con la información histórica que hemos revisado. El lector recordará que tenemos evidencia de entidades del vecindario de la estrella doble de Sirio estando involucrados en los antiguos asuntos de los humanos, de las tradiciones orales de la tribu de los Dogones del occidente de África. Esto, mas otra información histórica indicando que el antiguo Egipto estuvo implicado con entidades de cerca de Sirio deja poca duda sobre una conexión Siria con la antigua humanidad. La frecuente conducta compasiva de Enki que mostró hacia los esclavos humanos de los Anunnaki nos habla de una entidad que era mucho más espiritualmente evolucionada que los Anunnaki. Los Anunnaki no hubieran querido que sus esclavos conocieran sobre una entidad que tenía sus mejores intereses en mente, y que estaba realmente tratando de ayudarles.

Por otra parte, los Anunnaki aparentemente necesitaban las habilidades de Enki, especialmente en cuanto a la ingeniería genética de su especie de esclavos. Parecería probable, por ello, que los Anunnaki tratarían de distorsionar las cuentas de Enki, el Sirio, incluso hasta el punto de querer aparentar que Enki era uno de ellos. En el Prisma de Lira, los Sirios son representados como interfiriendo con los planes de un grupo Lirano que estaba tratando de crear una especie que no había de tener noción del bien y el mal.

Lo que no está claro es cómo este “grupo Lirano” fue relacionado con los Anunnaki de los textos sumerios.
• Quizás los Liranos del Prisma de Lira y los Anunnaki de los sumerios son uno
• O, tal vez estamos buscando en diferentes niveles, donde los Anunnaki del “duodécimo planeta” en nuestro sistema solar están realmente llevando a cabo los deseos de un “grupo Lirano” sin saberlo
En cualquier caso, El Prisma de Lira afirma que los Liranos y Sirios, quienes habían trabajado juntos en la creación de humanos, los trabajadores primitivos, tenían desacuerdos filosóficos acerca de su creación.

Mientras los Liranos querían crear una especie que careciera del conocimiento de la polaridad – o del “bien” y el “mal” – los sirios vieron que los seres humanos no podrían evolucionar espiritualmente sin este conocimiento. Royal y Priest señalan que Enki en los textos sumerios es a veces retratado como una serpiente – una serpiente malvada – y que esto quizás fue un complot armado por los Liranos para mantener a la humanidad de seguir las instrucciones de los Sirios, quienes estaban queriendo ayudarle a la humanidad.

Royal y Priest implican que fueron los del grupo de Sirio quienes fomentaron y animaron a que Adán y Eva comieran del Árbol del Conocimiento en la historia del Jardín de Edén, como figura en la Biblia.

Los Sirios pudieran haber sido por lo menos temporalmente frustrados por los Liranos (¿los Anunnaki?) (JW: Ellos deletrean esta palabra de dos maneras en esta información: Annunaki y Anunnaki), en el Jardín de Edén, pero pareciera que los Sirios rieron por último (y rieron mejor).

Según El Prisma de Lira, el grupo Sirio insertó un código ADN latente en los humanos:
El código es detonado por una vibración de aceleración que ocurre cuando una civilización comienza a evolucionar espiritualmente. Al acelerarse la Tierra hacia una auto-conciencia y la cuarta densidad (lo cual está ocurriendo en el presente), el código es activado.

Una vez activado, la raza humana desenrolla su limitada visión, como una bobina, hasta la expansión de que Todo lo que Es llega a ser visible. Esta fue su forma de permitirle a la humanidad comer del árbol de la vida, después de todo.
Quizás su código de ADN implantado por Enki u otros miembros del “Grupo Sirio” se está volviendo activo mientras usted lee este libro.

En cualquier caso, es fácil decir que entidades de un planeta cerca de Sirio estuvieron muy involucrados en nuestra evolución/creación biológica, cultural y espiritual.
Así es que aquí estamos, gente.

Quizás este es el porqué tanta de la gente sembradores estelares están ahora despertando y diciendo,
“¿Porqué estoy aquí, para que estoy acá, tengo que averiguar quiénes son y cuál es mi misión?”

INANNA Y ENKI

Este magnífico mito con su particularmente encantadora historia involucra a Inanna, la reina del cielo, y a Enki, el señor de la sabiduría.

Su contenido es de profunda importancia para el estudio de la historia y el progreso de la civilización, ya que contiene una lista de más de cien decretos divinos que rigen todos esos logros culturales que, de acuerdo con el análisis más o menos superficial de los escribas y pensadores sumerios, formaban la trama y la urdimbre de la civilización sumeria.

Ya en 1911 un fragmento perteneciente a este mito y ubicado en el Museo de la Universidad de Filadelfia fue publicado por David W. Myhrman. Tres años más tarde, Arno Poebel publicó otra tablilla Filadelfia inscrita con parte de la composición, esta es una tablilla de seis columnas grandes, bien conservado, cuya esquina superior izquierda se rompió.

Este pedazo de esquina rota, tuve la suerte de descubrir en 1937, veinte y tres años después, en el Museo del Antiguo Oriente en Estambul. 63 Ya en 1914, por lo tanto, una gran parte del mito había sido copiado y publicado.

Sin embargo, ninguna traducción se intentó en todos estos años ya que la historia parecía no tener sentido conectado, y lo que se podría haberse hecho, parecía carecer de motivación inteligente.

En 1937 localicé y copié en Estambul una pequeña pieza 64 que suministraba la clave que faltaba, y como resultado, este cuento de los dioses sumerios demasiado humanos ahora puede ser contado.

TABLILLAS XV Y XVI

Tablilla XV es el anverso de una gran tablilla de seis columnas (15.283 en la colección de Nippur del Museo Universitario) publicado por Poebel en 1914; 61 su esquina superior izquierda está rota.

Tablilla XVI ilustra tres fragmentos que pertenecen al mismO poema. El fragmento grande (13.571 en la colección de Nippur del Museo Universitario) fue publicada por Myhrman en 1911.

Abajo del fragmento grande, a la izquierda, están el anverso y el reverso de un pequeño fragmento (4151 en la colección de Nippur del Museo del Antiguo Oriente) copiada por el autor en Estambul y hasta ahora inédito.

Con toda probabilidad es la muy pieza rota de la tablilla de Filadelfia ilustrada en la tablilla XV. A la derecha están el anverso y el reverso de otro pequeño fragmento (2724 en la colección de Nippur del Museo del Antiguo Oriente) copiada por el autor en Estambul y hasta ahora inédito.

Pequeña como es, esta pieza resultó fundamental en el abastecimiento del enlace motivador a la historia. Para la traducción y la transcripción de las ocho primeras líneas del pasaje en el que Enki presenta las artes de la civilización a la diosa Inanna

Otro verso significativo en este pasaje dice:
“Oh nombre de mi poder, oh nombre de mi poder,
a la brillante Inanna, mi hija, presentaré …
Las artes de la carpintería, la metalurgia, la escritura, la fabricación de herramientas, peletería …
La Construcción, tejer cestas. ”
Inanna la Pura las tomó.

TABLILLA XV

TABLILLA XVI

Inanna, reina del cielo y diosa tutelar de Erec, está ansiosa por aumentar el bienestar y la prosperidad de su ciudad, para convertirla en el centro de la civilización sumeria, y por lo tanto para exaltar su propio nombre y fama.

Por consiguiente, decide ir a Eridu, el venerable y antiguo asiento de la cultura sumeria, donde Enki, el Señor de la Sabiduría, quien “conoce el corazón de los dioses”, habita en su abismo de agua, el Abzu.

Porque Enki tiene a su cargo todos los decretos divinos que son fundamentales para la civilización. Y si ella puede obtenerlos, por las buenas o por las malas, y traerlos a su amada ciudad de Erech, su gloria y su propia voluntad, en efecto sería sin igual.

A medida que se acerca al Abzu de Eridu, Enki, sin duda llevado por sus encantos, llama a su mensajero Isimud y por lo tanto se dirige a él:
“Ven, mi mensajero, Isimud, prestad atención a mis instrucciones,
Una palabra, diré a ti, toma mi palabra.
La doncella, completamente sola, ha dirigido sus pasos hacia el Abzu,
Inanna, por sí sola, ha dirigido sus pasos al Abzu,
Haz que la doncella entre en el Abzu de Eridu,
Haz que Inanna entre en el Abzu de Eridu,
Dale de comer pan de cebada con mantequilla,
vierte para ella agua fría que refresque su corazón,
Dale de beber vino de-la-fecha en el ‘rostro del león’,
” … para ella …. haz para ella…,
En la mesa limpia, la mesa del cielo,
Habla con Inanna palabras de saludo”.
Isimud hace exactamente como comisionado por su amo, e Inanna y Enki se sentara a la fiesta y el banquete.

Después de que sus corazones se habían vuelto felices con la bebida, Enki exclama:
“Oh nombre de mi poder, oh nombre de mi poder,
ante Inanna, la pura, mi hija, me presentaré ….
Realeza, …-eza, divinidad, la tiara exaltada y perdurable, el trono de la realeza. ”
Inanna la Pura las tomó.
“Oh nombre de mi poder, oh nombre de mi poder,
ante Inanna, la pura, mi hija, me presentaré….
El cetro exaltado, la tiara, el santuario exaltado, pastoreo, realeza. ”
Inanna la Pura las tomó.

Él por lo tanto presenta, varias a la vez, más de un centenar de decretos divinos que son la base del patrón de la cultura de la civilización sumeria. Y cuando se dio cuenta de que este mito fue inscrito en una fecha tan temprana como el año 2000 A.C. y que los conceptos involucrados fueron sin duda siglos actuales más tempranos, no es una exageración afirmar que ninguna otra civilización, aparte de la egipcia, puede en absoluto compararse en edad y calidad con aquella desarrollada por los sumerios.

Entre estos decretos divinos presentados por Enki a Inanna están aquellos que se refieren al señorío, la divinidad, la corona exaltada y perdurable, el trono de la realeza, el cetro exaltado, el santuario exaltado, pastoreo, realeza, las numerosas oficinas sacerdotales, la verdad, el descenso en el mundo inferior y el ascenso del mismo, el “estándar”, la inundación, las relaciones sexuales y la prostitución, la lengua jurídica y la lengua calumniosa, el arte, las cámaras de culto de santos, el “prostituta sagrada del cielo”, música, anciano, heroicidad y el poder, la enemistad, la sencillez, la destrucción de las ciudades y la lamentación, que alegran el corazón, la falsedad, la tierra rebelde, la bondad y la justicia, el oficio de carpintero, trabajador del metal, escribano, herrero, talabartero, albañil, y tejedor de canastas, sabiduría y comprensión, purificación, miedo y indignación, y la llama que consume, el cansancio, el grito de la victoria, el consejero, el corazón atribulado, el juicio y la decisión, la exuberancia, instrumentos musicales.

Inanna está más que dispuesta a aceptar los dones ofrecidos por el borracho Enki. Ella los lleva, los carga en su “barco de los cielos”, y parte fuera de Erech con su preciosa carga. Pero después que los efectos del banquete habían desaparecido, Enki se dio cuenta de que los decretos divinos habían desaparecido de su lugar habitual. Se volvió hacia Isimud y éste último le informa que él mismo, Enki, se los había presentado a su hija Inanna.

El alterado Enki lamenta mucho su munificencia y decide impedir a toda costa que el “barco del cielo” llegue a Erech. Por lo tanto, envía a su mensajero Isimud junto con un grupo de monstruos marinos que siguen a Inanna y su barco a la primera de las siete estaciones de parada situadas entre el Abzu de Eridu y Erec.

Aquí los monstruos marinos están para agarrar el “barco del cielo” de Inanna; a Inanna, misma, sin embargo, se debe permitir continuar su viaje a Erech a pie.

El pasaje que cubre las instrucciones de Enki a Isimud y de la conversación de Isimud con Inanna, quien reprocha a su padre Enki como un “indio-dador,” que sin duda irá a la historia como una joya poética clásica.

Va la siguiente manera:
El príncipe llama a su mensajero Isimud,
El príncipe llama a su mensajero Isimud,
Enki le da la palabra al “buen nombre de los cielos”:
“Oh mi mensajero Isimud, ‘mi buen nombre de los cielos'”
“Oh mi rey Enki, aquí de pie, siempre alabándolo “.
“El ‘barco del cielo”, donde ahora ha llegado? ”
“Al muelle Idal ha llegado.”
“Ve, y deja que los monstruos marinos se los arrebaten a ella.”
Isimud hace lo que se le pide, se apodera del “barco de los cielos”, y dice a Inanna:
“Oh mi reina, tu padre me ha enviado a ti,
Oh Inanna, tu padre me ha enviado a ti,
tu padre, exaltado es su discurso,
Enki, exaltado es su expresión,
sus grandes palabras no quedarán en letra muerta.”
La Sagrada Inanna le responde:
“¿Mi padre, ¿que le ha hablado a ti?, ¿qué ha dicho a ti ?
Sus grandes palabras no quedarán desapercibidas, ¿que oración son?”

“Mi rey me ha hablado,
Enki me ha dicho
“Deja que Inanna vaya a Erech,
Pero tú, tráeme de vuelta el “barco de los cielos” a Eridu ‘”.
La sagrada Inanna le dice al mensajero Isimud:
“Mi padre, ¿por qué oración tiene que cambiarme su palabra,
¿Por qué me ha faltado a su justa palabra?,
¿Por qué ha profanado sus grandes palabras para mí?
Mi padre me ha hablado falsedad, me ha hablado falsedad,
falsamente él ha pronunciado el nombre de su poder, el nombre del Abzu ”

Apenas hubo pronunciado ella estas palabras,
Los monstruos marinos se apoderaron del “barco de los cielos”
Inanna dice a su mensajero Ninshubur,
“Ven, mi verdadero mensajero de Eanna,
Mi mensajero de palabras favorables,
Mi acarreador de palabras verdaderas,
cuya mano nunca vacila, cuyos pies nunca vacilan,
Guarda el “barco de los cielos’, y los decretos presentados a Inanna”.
Este Ninshubur lo hace. Pero Enki es persistente.

Él envía a Isimud acompañado de varios monstruos de mar para agarrar el “barco de los cielos” en cada uno de los siete puntos de parada entre Eridu y Erec. Y cada vez, Ninshubur acude al rescate de Inanna.

Finalmente Inanna y su barco llegan sanos y salvos a Erech, donde en medio de júbilo y la fiesta por parte de sus encantados habitantes, ella descarga los decretos divinos, uno a la vez.

El poema termina con un discurso dirigido por Enki a Inanna, pero el texto está seriamente dañado y no está claro si es reconciliatorio o de represalia en su carácter.

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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236-ANTIGUAS TECNOLOGÍAS, CUEVAS DE LONGYOU EN CHINA.

octubre 19, 2019
Planeta azul se presente de nuevo en esta oportunidad en las impresionantes cuevas de Longyou en china.
No constan en ningún libro histórico, ni se tiene ningún dato sobre quién las construyó, son un auténtico enigma histórico.
Fueron descubiertas en 1992 por un agricultor de la zona. Los arqueólogos datan su construcción a antes de Cristo, osea, hace más de 2000 años.
En 1992 se descubrieron cerca de la localidad de Shiyan Beicun, en la provincia China de Zhejiang, las cuevas de Longyou, un auténtico mundo subterráneo que ya se conocen como la novena maravilla del mundo antiguo. Se cree que las cuevas tienen una antigüedad de unos 2000 años, y son una de las mayores estructuras excavadas por el hombre. No obstante, representan también un auténtico misterio que trae de cabeza a los investigadores desde entonces. Examinadas por arqueólogos, ingenieros, arquitectos y geólogos de todo el mundo, ninguno ha conseguido averiguar cómo fueron construídas, por quien ni por qué.
Se extienden a lo largo de 30.000 metros cuadrados, y cada cueva tiene una profundidad de unos 30 metros. En ellas hay habitaciones, puentes, acequias y piscinas. Pilares de limolita sostienen las estructuras, y todo está decorado con motivos a cincel de líneas paralelas.
Tan sólo una de las cuevas ha sido abierta al turismo y es visitable, precisamente aquella decorada con las figuras de un caballo, un pájaro y un pez.
Se estima que para su construcción debieron removerse aproximadamente un millón de metros cuadrados de roca. Un simple cálculo arrojaría que para ello mil personas debieron trabajar día y noche durante seis años para completar toda la excavación, lo cual es realmente impresionante. Lo más intrigante es que en el lugar no se han encontrado herramientas de ningún tipo, que pudieran explicar la perfecta simetría, precisión y similaridad entre todas las cuevas.
No existe tampoco constancia de ellas en los registros históricos, no se las menciona en ningún manuscrito, como si fueran un secreto. Tampoco se ha podido determinar que se hizo con el millón de metros cúbicos de rocas extraídos, ni donde pudieron llevarse.
Otro de los misterios son precisamente las líneas paralelas cinceladas en todas las paredes de las cuevas, que cubren absolutamente cada parte de estas como un estampado absolutamente perfecto y simétrico. Para crear algo así debió hacer falta una colosal mano de obra. Y ¿para qué se cincelaron todas las paredes? La única pista es que se parecen mucho a la decoración de algunas piezas de cerámica que se exhiben en el museo local, y que datan de entre 500 y 800 años antes de nuestra era.
En el momento de ser descubiertas, las cuevas estaban llenas de agua, que hubo de ser extraída, apareciendo entonces las estructuras creadas por el hombre. Se pensaba que podían ser, como existen en otros lugares de China, estanques artificiales donde se crían peces para el suministro del pueblo. Sin embargo, una vez extraída todo el agua, no había ni rastro de peces ni de otras formas de vida.
Curiosamente la mayoría de las 36 cuevas, que ocupan apenas un kilómetro cuadrado bajo la superficie, no están conectadas de ningún modo. Son contiguas pero no hay forma de pasar de unas a otras. Eso a pesar de que algunos de los muros apenas tienen 50 centímetros de espesor. Y, como decíamos antes, la mayoría de las cuevas son exactamente iguales unas a otras en todos los aspectos.
Según Yang Hongxun, del Instituto Arqueológico de la Academia China de Ciencias Sociales:
En la parte inferior de cada cueva, los antiguos constructores no serían capaces de ver lo que los otros estaban haciendo en la gruta contigua. Pero el interior de cada cueva tenía que ser paralelo a la otra, o bien la pared se habría traspasado al construirla. Así, los aparatos de medida deben haber sido muy avanzados. Debe haber habido alguna disposición sobre el tamaño, la ubicación y las distancias entre las cuevas de antemano
Las mediciones modernas han puesto de manifiesto que los muros tienen el mismo grosor en diferentes secciones, con una precisión extremadamente exacta. Cómo lograron esta precisión sigue siendo un misterio.
Y por último, tampoco se ha podido dar una explicación lógica para su uso. Algunos han sugerido que se trataba de mausoleos monumentales, pero ninguna tumba ha sido hallada. Otros dicen que eran minas, pero para que se iban a preocupara de decorar unas minas de una manera tan precisa? El enigma de las cuevas de Longyou sigue apasionando a los investigadores todavía hoy en día.
RECOPILACIÓN INVESTGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS.
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235-TIPOS DE CIVILIZACIONES SEGÚN LA ESCALA DE KARDASHOV.

septiembre 22, 2019

Planeta azul se presenta nuevamente en esta ocasión demostrando que hemos llegado a un punto de no retorno en nuestra sociedad, de acuerdo con el reconocido físico teórico Michio Kaku, los próximos 100 años de ciencia determinarán si prosperaremos como especie o por el contrario pereceremos en el intento.

La Escala de Kardashov fue pensada como una interesante forma de clasificar a las civilizaciones, (tanto la terrestre como las posibles civilizaciones extraterrestres en el cosmos) en diferentes grupos denominados, tipos, y determinar su nivel de avance tecnológico.

¿Qué es la Escala de Kardashov?

Corría el año 1964, el astrofísico ruso Nikolai Kardashov, quien por aquel entonces estaba interesado en encontrar señales de vida inteligente en el espacio, ideó una escala para medir el avance tecnológico de una civilización, dicha escala está basada en la cantidad de energía que una civilización es capaz de utilizar.

Kardashov sabia que cuanto más crece y avanza una civilización, más aumenta su demanda de energía, esto es debido a su crecimiento poblacional y a las necesidades energéticas de sus diversas máquinas y dispositivos.

La escala original de Kardashov contaba únicamente con tres tipos de civilización, pero… recientemente otros astrónomos han añadido tres más, para un total de seis tipos o siete tipos si contamos el número cero.

¿Qué es la escala de Kardashov?

Cada tipo tiene un salto tecnológico increíble con respecto al anterior, y los seres humanos aunque pensemos que somos una especie muy avanzada, estamos en pañales a nivel de la escala, aún no alcanzamos ni siquiera a ser una civilización de tipo I, somos una humilde civilización de tipo 0, más concretamente 0,7, según Carl Sagan posiblemente alcancemos el tipo I en 100 o 200 años aproximadamente .

¿Puedes imaginarte que tan avanzadas son los demás tipos de civilización?

Prepárate para impresionarte con todos los posibles tipos de civilización, cada uno con un avance increíblemente mayor que el anterior, alcanzando limites incluso surrealistas.

Tipos de civilizaciones según Kardashov (0, I, II, III, IV, V, VI)

Civilización Tipo 0

Una civilización tipo 0, únicamente aprovecha la energía y materias primas que extrae de materia orgánica y recursos naturales tales como, la madera, el carbón o el petróleo.

Como ya mencionamos, aquí es donde clasificamos los seres humanos actualmente, somos un tipo de civilización 0,73 y nos tomó más de 200 mil años desde que oficialmente nos convertimos en Homo Sapiens, llegar a este punto.

Civilización Tipo 1

Este tipo de civilizaciones tiene la capacidad de aprovechar la energía total de su planeta hogar, ya sean las fuerzas eólicas, marítimas, luz solar o cualquier otro tipo de energía que pueda ser extraída del Planeta.

Esto supondría que además tendría control total sobre el clima, erupciones volcánicas o terremotos e incluso la capacidad de influir sobre la flora y fauna mundial además de las formaciones geológicas.

Este tipo de avances puede parecer increíble, pero según nuestra experiencia como humanos, la tecnología avanza a un nivel vertiginoso y cada vez más acelerado, tan solo piensa cuánto a avanzado la tecnología en los últimos 60 años… queramos o no es hacia este tipo de civilización a donde posiblemente nos dirigimos y quizá lo alcancemos en 100 o 200 años, según Carl Sagan.

Por increíble que parezca estas proezas son primitivas en comparación con las capacidades que alcanzan los siguientes tipos de civilización. ¿Preparado?

Civilización Tipo II

Un tipo de civilización II, tiene la capacidad de aprovechar la energía total de su estrella madre (no solo transformar la luz estelar en energía), esto supone un nivel tecnológico que permita la realización de construcciones gigantescas y perfectamente eficientes.

Se han propuesto varias formas en las que esto podría ser posible pero la más popular de todas es la Esfera de Dyson, que es precisamente una construcción enorme destinadas a aprovechar por completo la energía de una estrella.

Esfera de DysonAdemás, en teoría, una civilización tipo II también tendrían control sobre las órbitas de los demás planetas del sistema estelar, asteroides y cometas, en conclusión un dominio total sobre el sistema solar.

Esto sería muy útil, ya que si por ejemplo los humanos viviéramos el tiempo suficiente para alcanzar este nivel de avance y un objeto del tamaño de la Luna entrara en nuestro sistema solar con dirección hacia nuestro pequeño planeta azul, podríamos destruirlo o incluso mover nuestro planeta fuera de su alcance o quizá mover por ejemplo a júpiter u otro planeta para que colisione contra este.

Lograríamos así un control sobre nuestra propia extinción.

Civilización Tipo III

Aquí nos aventuramos en un territorio digno de la ciencia ficción, ya que estamos hablando de una civilización galáctica, es decir, con la capacidad de aprovechar la energía total de una galaxia.

Civilización galáctica Una civilización tipo III se extendería a lo largo y ancho de toda la galaxia, llegando a colonizarla y controlando numerosos sistemas estelares.

Estaría en la capacidad de aprovechar, almacenar y utilizar la energía expulsada por todas las estrellas pertenecientes a esa galaxia.

Utilizaría los planetas como si se tratara de bloques de construcción, con la capacidad de moverlos de un sistema solar a otro, fusionar sistemas solares, fusionar estrellas, absorber supernovas e incluso el poder para crear estrellas.

Además, los individuos de una civilización de estas características serian considerados por nosotros como una raza superior.

En términos humanos cientos de miles de años de evolución tanto biológica como tecnológica, puede provocar que estos seres sean muy diferentes de la raza humana tal y como la conocemos.

Cyborg, Estos individuos podrían ser cyborgs (mitad organismos biológicos, mitad máquinas), estos verían a los humanos actuales como seres inferiores, poco evolucionados o incluso discapacitados.

Pero… ¿cómo podría una civilización desplazarse las enormes distancias entre estrellas para así colonizar la galaxia completa?

Una civilización tipo III habría desarrollado colonias robóticas capaces de auto replicarse, de esta forma, las limitaciones de distancias y velocidad para viajar y colonizar la galaxia no existirían.

Un robot podría viajar a un planeta cercano, y utilizar sus recursos para duplicarse, así, su doble viajaría de ese a otro planeta repitiendo el proceso, mientras el robot que queda empieza a desarrollar una Esfera de Dyson alrededor de la estrella del sistema estelar de este planeta para aprovechar su energía, esto se repetiría una y otra vez hasta abarcar así toda la galaxia.

Civilización Tipo IV

Kardashov creía que hablar de una civilización tipo IV era, demasiado avanzado, (¿ciertamente hay un límite?) por lo que la escala originalmente solo cuenta con los tres niveles antes explicados (el tipo 0 tampoco estaba incluido).

Con esta civilización entramos en un terreno que ya es difícil siquiera de imaginar, una civilización tipo IV sería capaz de aprovechar la energía de todo el universo, algo realmente surrealista… podrían atravesar la expansión acelerada del espacio, y así viajar a cualquier rincón del cosmos, aprovechando así la energía de cada galaxia.

Sería una civilización tan avanzada que podría incluso manipular el espacio-tiempo, convirtiéndola en una civilización claramente indestructible y utópica.

Civilización Tipo V

Si… aún podemos ir más allá, hablamos de conceptos del multiverso, una civilización capaz de aprovechar la energía de múltiples universos.

Bienvenido al mundo de la metafísica, deja de lado tu sentido común y cualquier tipo de limitación.

No hay duda de que este concepto es producto de la creciente popularidad de la teoría de cuerdas, la civilización tipo V puede avanzar sin estar limitada, incluso, aunque suene irónico, por lo basto de su universo.

Estarían en la capacidad de abarcar innumerables universos paralelos y manipular la estructura misma de la realidad.

¿Te resulta difícil de imaginar?

No te preocupes, no estas solo, es un concepto que escapa a nuestra comprensión.

Civilización Tipo Vl

Así es, una civilización tipo Vl, incluso más abstracta e incomprensible que la anterior, esta civilización existe fuera del tiempo y del espacio, tiene la capacidad de crear universos y multiversos fácilmente y destruirlos igual de rápido.

Es muy similar al concepto de una deidad.

Estos seres habrían alcanzado un nivel casi divino, omnipotente y omnipresente, es difícil imaginar como podrían existir estos individuos, y como serían sus historias; su perfección y naturaleza indestructible no darían cabida ninguna clase de conflicto.

Sin duda, los seres humanos estamos muy lejos de alcanzar algo similar a esto, pero nada dice que no sea posible, debemos empezar por ocuparnos de nuestro hogar, nuestro planeta, la Tierra.

Para ello, debemos preservar nuestros recursos, acabar las guerras y continuar apoyando los avances y descubrimientos científicos.

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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233-LOS FARAONES NEGROS

julio 13, 2019

Planeta Azul se presenta de nuevo, esta vez en el reino de kush durante la edad oscura de Egipto. En el s.VIII a.C., el alto Egipto de los faraones había perdido el rumbo.
Se producen una serie de luchas entre jefes locales que acabarán por desmembrar la asombrosa civilización que otrora construyera las grandes pirámides.
Fue entonces, al borde del colapso, cuando los vecinos de la antigua Nubia, en el actual Sudán (Sur de Egipto), toman el control de un país dividido, para conquistarlo y gobernarlo.
Estos reyes nubios se convirtieron, durante siete décadas, en los “Faraones Negros” que salvaron a la civilización Egipcia de su definitiva desaparición.
No eran bárbaros sedientos de sangre o botines.
Su objetivo era detener la rebelión egipcia, y salvar Egipto de la destrucción.
Pero hubo algo diferente en ellos; su piel era oscura como la noche del desierto nubio…
Egiptólogos de principios del s.XX como el afamado George Reisner, encuentran las primeras evidencias arqueológicas de los reyes nubios.
Pero estos arqueólogos, solo pudieron ver Sudán a través de los ojos de Egipto y, a los negros africanos, no como una nueva estirpe de faraones sino como esclavos de Egipto.
Afortunadamente estos errores históricos se han ido subsanando con nuevos estudios sobre el reino de Kush (Nubia), en el actual Sudán, en el contexto de un período de vacío cronológico, coincidente con el fin del Tercer Período Intermedio de Egipto y la etapa de ‘la Edad Oscura” en Oriente Próximo.

Nubia y Egipto siempre fueron vecinos pero rivales.  Sudán ha sido eclipsado por Egipto durante la historia, pero todavía ésta se puede reescribir.
En Sudán quedan tesoros de incalculable valor, legados de la dinastía de los faraones negros a quienes la historia olvidó.
Nubia, región ubicada en su mayor parte en el Sudán, al sur de Egipto, durante siglos había sido explotada y dominada por los egipcios.
Ambas tierras se relacionaron de distintos modos entre sí a lo largo de la era faraónica.
Los egipcios explotaron insistentemente, durante siglos, las minas de oro del País del Kush (Nubia).
Así era como llamaban la territorio situado al sur de la cuarta catarata.
Este lugar fue dominado completamente por Egipto bajo la dinastía XVIII.
Existe escasa documentación de este período conocido como ‘Edad Oscura’ que también afecta a Nubia, de la que se conoce poco o nada alrededor de los siglos X y IX a. C.
Pero hacia el 1069 a.C con el fin de la dinastía XX , la región Nubia, por primera vez en mucho tiempo, queda liberada de la ocupación y explotación de sus vecinos del norte, y comienza su etapa de independencia.
Su expansión se produce hacia el 780 a. C. como reino de Kush ( Nubia) con capital en Napata, con marcada influencia egipcia, cimentada por siglos de dominación y colonización.
Un linaje de príncipes avanza entonces desde Nubia para hacerse con el poder y fundar una nueva dinastía egipcia. Nubia, correspondía al citado en las fuentes bíblicas nombre de Kush.
Fue entonces, cuando aquellos hombres negros que desde tiempos predinásticos habían vivido a la sombra de los grandes farones y se adueñaron de Egipto.

El pais del kush, la tierra de los faraones negros.  Fue aquí donde los reyes nubios se convirtieron en los nuevos Faraones de Egipto.
Les bastaron 75 años de Gobierno del país del Nilo, o ¿quizás algunos más?, para reunificarlo y construir un imperio.
Fueron devotos de Amón adoptando el culto de sus vecinos egipcios y defendieron Egipto de la agresiva Siria.
El faraón Taharqo llevó el reino a su apogeo, pero tuvo que retirarse ante los asirios.
Un capítulo en la dilatada historia del País del Nilo que hasta hace poco permanecía en la sombra.
La profunda alta Nubia entre el 1085 -750 a.C, recuperó su independencia para convertirse en el reino de Kush.
Surgió así una dinastía de entre cuyos príncipes nubios destacaron Pianjy Shabako, Shabitko, y Taharqo.
Estos faraones cushitas que fundadon la dinastía XXV se ciñeron la doble corona, pero nunca renunciaron a sus orígenes. Además revitalizaron la institución de las Divinas Adoratrices de Amón, instalando cada uno de ellos a una hija suya en ese cargo logrando conquistar todo Egipto desde su capital y necrópolis real en Napata.
Entre los primeros reyes etíopes, en el 736. a.C destacó Piankhy, que ocupó Tebas y consolidó su poder en el País del Nilo, ya que se consideraba a sí mismo, legítimo sucesor de los grandes faraones Tutmosis III y Ramsés II, aunque con un pequeño detalle; su piel era oscura…
Piankhi fue el primero de aquellos nuevos reyes nubios conocidos como los faraones negros que gobernaron Egipto con afán imperialista y llenaron su paisaje de grandiosos monumentos:
‘Yo haré que el Alto Egipto pruebe el sabor de mis dedos’, dijo Pianjy antes de tomar Tebas, capital del Alto Egipto y de presenciar el sometimiento de su decadente vecino egipcio como venganza de sus antepasados.
El baño de sangre fue inevitable.
La crónica de las proezas militares de Pianjy está grabada en la estela de la Victoria, en Gebel Barka.
Le siguieron Shabako, Shebitku y Taharqo. Shabako luchó para evitar que Egipto fuera conquistado por Sargón II de Asiria, y lo consiguió, después tuvo un período de paz que aprovechó para dedicarse a las letras y a levantar monumentos.
Su sucesor Shebitku volvería a enfrentarse a los asirios quienes intentaron conquistar Egipto hasta conseguirlo en el año 671 a.C.

Segun cuenta la historia los faraones nubios fueron contra los asirios, asi fue como Taharqo gobernó en los tiempos convulsos entre el 690- al 664 a.C, y es mencionado en el bíblico libro de los Reyes como el defensor de Ezequiel de Judea contra el ataque del emperador asirio Senaquerib.
Las excavaciones en Irak a mediados del siglo XIX sacaron a la luz relieves que representaban las campañas de Senaquerib, en especial el ataque de Lachish en Judea (701 a. C.) lo que parece confirmar la narración bíblica.

Las inscripciones reales y las numerosas tablillas de arcilla asirias, traducidas por primera vez en las décadas de 1860 y 1870, aportaron más conocimientos a los que sabíamos sobre los conflictos entre los asirios y los faraones nubios.
En el año 1862, se descubrieron varias grandes estelas en el Templo de Dyebel Barkal.
Pero el enfrentamiento asirio-egipcio era cuestión de poco tiempo, las tropas egipcias de Taharqo fueron derrotadas y el imparable avance asirio con Assurbanipal le hicieron retirarse.
El último gran rey de Asiria, Asurbanipal, derrotó a Taharqo, quien huyó a Tebas, donde murió tras 26 años de reinado.
La última partida estaba ganada por los asirios. Asurbanipal coloca en el mando de Egipto a Necao I como aliado de Asiria, inaugurando así la vigésimo sexta Dinastía que mantuvo a raya a los kushitas con la ayuda del ejército asirio.
Hacia 660, los faraones kushitas fueron expulsados a su región de origen, Nubia, y la dinastía de los faraones negros quedó desde entonces en el más profundo olvido.

La ‘era oscura’ que también afectó a Nubia, constituyó en el pasado un hecho aceptado, y su mención en los libros fue el resultado inevitable de la actitud racista de los egiptólogos hacia esta cultura.
Las excavaciones y estudios desde finales del s.XIX, sobre todo a partir las primeras evidencias arqueológicas de los reyes nubios halladas en el s.XX por el egiptólogo George Reisner, no terminan de ponerse de acuerdo en cuanto a la cronología egipcia que abarca este período.
En estas interpretaciones arqueológicas de principios del s.XX nos encontramos con un vacío abierto y con ciertos prejuicios raciales que presuponían que la cultura nubia habría experimentado un desarrollo lento en lo político y cultural…

Taharqo o Taharqa erigió templos en Napata y Meroe, este último en las pirámides de Meroe.
En el primer patio del templo de Amón en Karnak, llama la atención del viajero la presencia de una solitaria columna papiriforme que se yergue frente a la parte derecha del segundo pilar.
En realidad, se trata del imponente vestigio de un kiosko que en su día estuvo formado por diez columnas, cinco a cada lado del eje de entrada al templo.
Arqueólogos y arquitectos no se ponen de acuerdo sobre la identidad de este monumento levantado por Taharqa, monumento que el rey nubio repitió ante las puertas de los recintos de Montu y Khonsuo.
No se sabe si el edificio estaba cubierto con una estructura de madera, si estaba unido al pilar o si era una especie de alameda pétrea, es decir una avenida al estilo del que Amenhotep construyó en el templo de Luxor.
Fuera una cosa u otra la solitaria columna ha sido testigo mudo del lento paso de los milenios.

Todavía quedan muchas puertas por abrir de aquella ‘Edad oscura’, y muchas zonas inexploradas cuyos episodios históricos permanecieron inéditos durante largo tiempo.
Tenemos vestigios entre las arenas del actual Sudán, como las pirámides de Meroe, lugar privilegiado en el Desierto de Nubia.
Se puede caminar a su alrededor sin verse asediado por cientos de vendedores que pululan entre estos lugares inóspitos.
Mientras que unos 1,000 kilómetros al norte, hacia El Cairo o Luxor, los visitantes llegan en grandes cantidades para observar las maravillas egipcias, por contra, en Sudán raramente visitan las pirámides en El Kurru, Nuri y Meroe, vestigios extraordinarios de la próspera y desconocida cultura Nubia y los faraones negros que gobernaron Egipto por más de 75 años, que lamentablemente la historia olvidó…

El gobierno kushita de Egipto era básicamente de carácter militar. Esto se vio favorecido gracias a las buenas relaciones que mantuvieron, a nivel general, los reyes kushitas de la Dinastía XXV con su ejército. Por ejemplo, a través de la estela triunfal de Piy, podemos saber la devoción que sentían las tropas de Piy a su señor. Esta devoción pudo ser a causa de que los reyes kushitas se caracterizaban por ser grandes guerreros, protagonistas de grandes hazañas militar, y partícipes muchas veces en el mismo entrenamiento militar de sus tropas. Sin embargo, como veremos a continuación, el tener buenas relaciones con tus tropas no es un factor importante si hablamos de la administración y control de un territorio tan grande como el comprendido entre Egipto y Nubia.

Esto no es más que una teoría, pero puede que en el Egipto de este momento se desarrollara también una política descentralizada, ya que los reyes kushitas habrían sido incapaces de controlar de forma centralizada tanto su tierra nativa como un Egipto unificado. Por este motivo, las provincias continuaron con la misma libertad individual y autonomía de la que habían disfrutado durante las dinastías del periodo libio.

Durante el reinado de los kushitas en Egipto se cambió la ideología de la realeza. Se llevaron a cabo pequeños pero importantes cambios en la forma de representar a la realeza: por ejemplo, en la diadema del rey se representó con regularidad un doble uraeus (dos serpientes), se dejó de ver la corona azul y se volvió habitual la corona-gorro, un tocado típico de los reyes nubios.

Los cambios en la ideología de la realeza de este periodo también se ven reflejados en los mecanismos de herencia y sucesión: mientras que en Egipto la sucesión real había sido patrilineal, es decir, que pasaba de padres a hijos, en el reino de Kush un rey no era necesariamente sucedido por su hijo, sino que podía ser relevado también por su hermano. Casi con total certeza se puede afirmar que éste fue el sistema de sucesión utilizado durante la XXV Dinastía tras la muerte de Piy y la muerte de Shabitqo (702-690 a.C.). A Piy le sucede en el trono de Egipto su hermano Shabaqo (el de la imagen de arriba), y a Shabitqo le sucede su hermano Taharqo.

A pesar de que hicieron muchas cosas para seguir manteniendo intactas su cultura nubia original, como ya hemos visto en el apartado anterior, también llevaron a cabo una serie de medidas para integrarse en la cultura egipcia y así, de algún modo, intentar legitimar su reinado. La primera de estas medidas fue una de las más significativas. Como mínimo desde el reinado de Taharqo (690-664 a.C.), la residencia real estaba en la ciudad de Memphis, la residencia tradicional de muchas de las dinastías egipcias anteriores. Sin embargo, sabemos que ya desde el reinado de Shabaqo, el sucesor de Piy, se llevaban a cabo trabajos de construcción en esta ciudad.

Con el objetivo de asociarse con los reyes egipcios del Reino Antiguo, los soberanos kushitas también construyeron tumbas reales con forma de pirámide, y las escenas que se representaban en su interior copiaban los modelos de las escenas de los complejos funerarios de Saqqara y Abusir. Esta influencia egipcia en las escenas funerarias kushitas se puede comprobar, por ejemplo, en algunas escenas del templo de Kawa.

El cuarto destacado cambio que se produjo en los reyes kushitas para acercarse a Egipto fue en sus títulos reales. Con los reyes de la Dinastía XXV se pasó de las largas y monótonas titulatures reales de los reyes del periodo libio a unas más sencillas que se parecían en cierto sentido a las del Reino Antiguo egipcio.

Como conclusión, se podría decir que el Tercer Periodo Intermedio no tiene por qué ser un periodo de crisis de la Historia de Egipto. Es decir, está claro que las estructuras de poder del país eran muy diferentes a las que habían existido durante el Reino Nuevo, ya que había una gran fragmentación política y una debilidad de Egipto de cara al exterior, pero eso no tiene por qué extrapolarse al mundo cotidiano. Las ciudades y poblaciones de Egipto florecieron y la economía del país no recupero el esplendor de épocas pasadas pero tampoco podría decirse que era mala. Además, hay que destacar que, aunque la descentralización del gobierno egipcio llevó a veces a luchas por el poder, el sistema de gobierno adoptado por los soberanos libios y fue modificado por los kushitas fue, a nivel general, efectivo.

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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232-LA ABDUCCIÓN DEL PROFETA ELIAS

junio 12, 2019

Planeta azul se presenta nuevamente en esta oportunidad escudriñando la abducción de un profeta “desaparecido”, ya que los textos narran que un “carro de fuego”, bajó de los cielos, y se lo llevó. Elías ungió a Eliseo como su sucesor. Elías y Eliseo bajaron a la ciudad de Betel. La comunidad de profetas que vivían allí, salieron a recibir a Eliseo, y le dijeron: “¿Sabes que hoy el Señor va a arrebatar a tu maestro por encima de tu cabeza?”. Él respondió: “Claro que lo sé; ¡no digan nada!”. Elías le dijo: “Quédate aquí, Eliseo, porque el Señor me ha enviado a Jericó”. Pero él respondió: “Juro por la vida del Señor y por tu propia vida que no te dejaré”. Y llegaron a Jericó. La comunidad de profetas de Jericó se acercó a Eliseo y le dijeron: “¿Sabes que hoy el Señor va a arrebatar a tu maestro por encima de tu cabeza?”. Él respondió nuevamente: “Claro que lo sé; ¡no digan nada!”.

Elías se dirigió entonces al Jordán. Cincuenta hombres de la comunidad de profetas fueron y se pararon enfrente, a una cierta distancia, mientras los dos estaban de pie a la orilla del Jordán. Elías se quitó el manto, lo enrolló y golpeó las aguas. Estas se dividieron hacia uno y otro lado, y así pasaron los dos por el suelo seco. Cuando cruzaban, Elías dijo a Eliseo: “Pide lo que quieres que haga por ti antes de que sea separado de tu lado”. Eliseo respondió: “¡Ah, si pudiera recibir las dos terceras partes de tu espíritu!”. Y Elías respondió: “si me ves cuando yo sea separado de tu lado, lo obtendrás, de lo contrario, no será así”. Y mientras iban conversando por el camino, un carro de fuego, con caballos también de fuego, los separó a uno del otro, y Elías subió al cielo envuelto en un torbellino.

Este hecho lo narran los testigos que presenciaron el arrebatamiento del profeta Elías. ¿Qué le pasó exactamente?. Un carro de fuego, que al ascender provoca un torbellino, solo lo puede hacer una nave y los propulsores. Cualquier otra interpretación no reflejaría la realidad. Su desaparición de la faz de la Tierra, fue provocada por carros de fuego, por los “dioses” de otros mundos, que se los llevaron con ellos.

Ahora bien si lo vemos a través de los textos sagrados  En el siglo IX a.C. se produce la primera narración conocida (dentro de los textos bíblicos) en que el contactado es abducido por un objeto volante no identificado. Pero no hace falta interpretar el texto, sino que una vez más es suficiente con leerlo simplemente tal y como nos lo transmiten las Escrituras:

Antiguo Testamento (2 Reyes 2, 11):

 

1-Y aconteció que, cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.

2- Y dijo Elías á Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado á Beth-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron pues á Beth-el.

3- Y saliendo á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.

4- Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó.

5- Y llegáronse á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo lo sé; callad.

6- Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos.

7- Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y paráronse enfrente á lo lejos: y ellos dos se pararon junto al Jordán.

8- Tomando entonces Elías su manto, doblólo, é hirió las aguas, las cuales se apartaron á uno y á otro lado, y pasaron ambos en seco.

9- Y como hubieron pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí.

10- Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no.

11- Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino.

12- Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su conductor! Y nunca más le vió, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes.

 

“Y Elías subió al cielo en un torbellino…”

 

Una vez más el contactado trata de describir lo sucedido con un vocabulario limitado. ¿Qué otra forma de describir a un “vehículo” volante que transporta a una persona? Eliseo como testigo no tenía la más remota idea de lo que era un aparto volante de alta tecnología, y solo pudo compararlo con lo que él conocía como medio de transporte, es decir, un carro tirado por caballos. Además, siguiendo la historia de Elías descubrimos que tuvo un trato especial con su “dios”, el cual le facilitaba situaciones, siempre y cuando fuera necesario para completar las misiones que este le encomendaba, como es el caso del bombardeo a los soldados del rey de Judá:

 

Elias dirige un bombardeo. Los Misiles de Yahveh: 

 

Reyes 2:

 

8 –¡Es Elías, el de Tisbé! –exclamó el rey,

9 y en seguida envió en su busca a un capitán con cincuenta soldados. Cuando llegaron, Elías estaba sentado en la cima de un monte. Entonces el capitán le dijo:

–¡Profeta, el rey ordena que bajes!

10 Elías respondió:

–Si yo soy profeta, que caiga fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta soldados.

Al instante cayó fuego del cielo y los consumió.

11 El rey envió a otro capitán con otros cincuenta soldados, el cual fue y dijo a Elías:

–¡Profeta, el rey ordena que bajes inmediatamente!

12 Elías le respondió:

–Si yo soy profeta, que caiga fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta soldados.

Al instante cayó fuego del cielo y los consumió.

13 Después, por tercera vez, mandó el rey a un capitán con otros cincuenta soldados. Pero el tercer capitán subió hasta donde estaba Elías y, arrodillándose delante de él, le rogó:

–Por favor, profeta, respeta mi vida y la de estos cincuenta servidores tuyos;
14 pues antes cayó fuego del cielo y consumió a los otros dos capitanes y a sus hombres. Yo te ruego que me tengas consideración.

15 Entonces el ángel del Señor ordenó a Elías:

–Ve con él; no le tengas miedo.

Elías bajó y fue con el capitán a ver al rey.

Elías acumula en su biografía tantos hechos extraordinarios como ningún otro personaje bíblico. Adivinó el futuro, resucitó muertos, multiplicó alimentos, abrió las aguas con su manto, fundó una escuela de profetas y, finalmente, ascendió a los cielos en vida sobre un «carro de fuego» enviado por Yahvé. Este hecho ha generado no pocas polémicas, pues muchos están convencidos de que dicho pasaje bíblico describe la primera abducción OVNI de la que tengamos noticia…

Las Sagradas Escrituras lo presentan como un personaje de carne y hueso; un simple mortal que irrumpe por sorpresa en el primer Libro bíblico de Reyes. Nada se aclara sobre sus padres o su infancia y muy poco sobre su procedencia. El texto simplemente dice que nació en Tisbe en torno al siglo IX a. C, y es descrito como alguien humilde y solitario, de indumentaria modesta y con predilección por habitar en cuevas, junto a los arroyos o en los rincones más recónditos del desierto. Este comportamiento era en sí mismo una denuncia contra los sacerdotes de la época, demasiado refinados, politeístas y cautivados por los rituales idolátricos. Los exégetas posteriores considerarán a Elías miembro de una familia sacerdotal, aunque el único indicio al respecto lo hallamos en que solía ofrecer sacrificios a Yahvé.

Según los textos sumerios  que  exponen el  plan de dominación y colonización del planeta ejecutado por los Annunaki  encarnado en uno de sus principales líderes,  Enlil , mejor conocido como Yahvé por  los israelitas de la época.

Enlil tomó el elixir de vida, su cuerpo físico ya no era como antes, su densidad se tornó sutil , ahora era más un ser energético que físico , sus átomos giraban a toda velocidad, su cuerpo brillaba como una antorcha, en verdad había funcionado la nueva fusión de oro monoatómico creada por sus científicos.

Esta nueva aleación de oro monoatómico funcionaba en su cuerpo a la perfección y le hacía sentir como un Dios Arconte, ahora en su nueva dimensión de semidiós las propiedades del ADN se habían  activado por completo.
Podía traspasar el velo de las dimensiones a su antojo, con solo pensarlo se convertía en energía y podía aparecer y desaparecer a su antojo, los científicos se entusiasmaron al ver los resultados de la nueva fórmula de oro monoatómico o elixir de la vida eterna como también lo llamaban.
Pero había un problema , contra más consumías , más te consumía el elixir, la locura comenzó a poseer al ya egocéntrico Enlil y se dispuso a batallar por el poder con los Jerarcas Arcontes , en la tierra los Arcontes disponían de templos , monumentos, altares para recibir sus sacrificios rituales.
Enlil fue llamado por el consejo, pero se negó a abandonar su actitud de superioridad ante los Dioses arconte, él necesitaba toda la energía emanada de los rituales para mantener su poder aparte de grandes cantidades de oro monoatómico mejorado atómicamente por sus científicos genetistas.
Lo primero que hizo fue expulsar a la competencia de su zona, para ello preparó todo un despliegue de programas mentales e infiltrados híbridos para crear su movimiento religioso y de rituales  dedicados a su persona, Enlil ya no era un simple colaborador de la dimensión Arconte, ahora era un Dios autónomo creando una corriente religiosa bajo el nombre de Jehová , Yahvé al principio , pero después , viendo que se le quedaba corto su reino, se autoproclamó Dios creador de otros movimientos religiosos.
Su táctica era la de embaucar e hipnotizar a sus esclavos mediante efectos especiales, otorgando poderes a sus híbridos para hacer más creíble su teatro, un ejemplo de esta lucha de poderes es el caso de Elías.
Elías era humano sujeto a pasiones similares a las nuestras (Santiago 5, 17.): tras su victoria, huye por temor a la venganza de Jezabel y se adentra en el desierto, deseándose la muerte. Sin embargo, después de que el Ángel de Yahvé le da de comer y beber se sintió reconfortado y anduvo hasta el monte Horeb, donde se esconde en una cueva.

En medio de una depresión, el profeta Elías ora a Yahvé y demuestra un exceso de celo en su misión. Dios se le manifiesta y le apoya presentándose como una voz apacible y suave tras vientos, temblores y un fuego y le da nuevas misiones, y acaba señalando a Eliseo como su sucesor.

La maldad de Acab y Jezabel enfrentada por Elías no se limitaba al culto de Baal, sino que se proyectaba en el despojo de sus súbditos. El episodio de la viña de Nabot  es representativo de la repetida historia del despojo de las tierras de los campesinos por los gobernantes y grandes propietarios.

Otros profetas se referirían a estas situaciones:  Elías expresa la sentencia divina contra Jezabel y contra la descendencia de Acab. Derrotado y muerto éste en combate con las tropas del rey de Aram, a pesar de los buenos augurios de los falsos profetas, le sucedió su hijo Ocozías, que anduvo por el camino de su padre y de su madre e hizo pecar a Israel y murió pronto.

Según 2 Reyes 2, 1-13. Tras la muerte de Ocozías, (852 antes de  Cristo) Dios traspasa el oficio de profeta a Eliseo, «un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino  a la vista de Eliseo. Enlil se lo llevó, lo secuestró con una de las naves que monitoreaba el planeta para mantenerlo en estado de criogenización.

Eliseo toma el manto de Elías y es de este modo reconocido por Yahvé como su profeta.

Enlil utiliza a Elías para sacarse de en medio a su oponente y jerarca Arconte Baal , uno de los más poderosos jerarcas que tenía a sus profetas , parasitados mentalmente y que a través de mensajes telepáticos les da órdenes para que acaben con los profetas de Enlil.

En las antiguas escrituras se lee lo siguiente:

Jezabel hizo que dejaran las veneraciones a Dios (Enlil) y descaradamente siguieran los preceptos establecidos por los ídolos fenicios y cananeos (Baal), Asera (Astarot e Ishtar) la reina del cielo, y otros dioses ajenos o extraños a Dios.

Jerarcas arcontes enfrentados con Enlil , Es ahí cuando Dios se enoja con Jezabel e Israel por este pecado y envía profetas al rey Acab, más tarde al profeta Elías para resarcir la ofensa del rey y la reina de Israel.

Tras haber masacrado Jezabel a los profetas de Dios, el profeta Elías desafía a 450 profetas de Baal a una prueba para saber cuál es el verdadero dios; se sacrifican dos animales, uno para cada dios, y se espera a ver cuál dios, tras la invocación pertinente, enciende el fuego del sacrificio. Mientras que Baal no aparece, Dios sí, y el fuego enviado por él consumió incluso el agua que habían vertido sobre el sacrificio y hasta las piedras del altar. Elías y el pueblo, con el respaldo de Dios, masacran a los profetas de Baal, ganándose la enemistad de Jezabel.

La batalla entre Enlil y los jerarcas arcontes no hizo más que comenzar, cada uno quería su porción de alimento ritual y de adoración.

Enlil convenció a componentes de su grupo, a algunos bajo amenaza de muerte, para que le ayudasen en la tarea de crear un movimiento religioso implementándolo en la mente de los esclavos humanos.

La Biblia es uno de los textos que más misterios guarda y es el punto de encuentro para muchos investigadores que intentan acercarse a lo desconocido entre todos los enigmas y situaciones que se nos escapan a nuestra razón y que se dan cita en el libro más importante para toda la religión cristiana.

En ella se narra en más de una ocasión unas fuerzas sobrenaturales pero, ¿y si está fuerza tan todopoderosa no fuera Dios?¿ Y si para  buscar respuesta a esta pregunta tuviésemos que mirar a objetos provenientes de mundos sin descubrir?

A lo largo de la Biblia ocurren sucesos en los cielos que no se sabe nada de su procedencia. Para los estudiosos de la Religión demuestran la existencia de Dios, así como  la aparición de ángeles y seres celestiales que vienen a mostrar acciones divinas. Para estudiosos más actuales y que no se conforman con lo convencional hablan de visitas de seres imposibles que menos de la Tierra vienen de cualquier sitio. En la Biblia aparecen muchos pasajes en los que “algo” contacta con personas y a día de hoy seguimos sin encontrarle explicación.

Algunos creen que la influencia de los OVNI no se cierra sólo en la Biblia judía. En el Nuevo Testamento se habla de la transfiguración de Jesús ante testigos, donde aparecieron el profeta Elías y Moisés que hablaron con él, justamente dos personajes de la Biblia que habría tenido contacto con esa ente desconocida.

¿Era el carro de fuego que abdujo a Elías y la nube celestial que brillaba para guiar a Moisés y a su pueblo el mismo ente? ¿Fue este mismo fenómeno el que transportó a Elías y a Moisés a la transfiguración de Jesús de Nazaret?

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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231-LOS VIGILANTES.

mayo 1, 2019

Planeta azul se hace presente en esta oportunidad escudriñando a los legendarios vigilantes que contactaron a Enoc en el pasado remoto. El profeta Enoc está considerado uno de los primeros contactados de la historia. Mantuvo comunicación y recibió instrucciones de unas deidades que mostraban un increíble desarrollo tecnológico, y sus aventuras quedaron plasmadas en cuatro libros que incluso relatan su viaje interestelar en una de las naves de dichas «entidades celestiales». Estos Vigilantes actuaban como auténticos custodios de la humanidad, manipulando a nuestros antepasados. Sin embargo, algunos de ellos se rebelaron contra sus jefes, poniéndose de parte de los seres humanos…
Me llevaron a un sitio cuyos habitantes son como el fuego ardiente, pero cuando desean, aparecen como humanos», leemos en el Libro 1 de Enoc. Quienes sostenemos que seres extraterrestres se presentaron ante la especie humana bajo la máscara de la divinidad, y además profundizamos en la línea de descendencia de los primeros ejemplares humanos (que hoy conocemos como Adán y Eva), nos encontramos con un personaje clave en este complot de manipulación, que supuestamente es el autor de una de las obras más antiguas y reveladoras del mundo: El Libro de Enoc. Si partimos desde Adán, Enoc sería fruto de la séptima generación y, por tanto, padre de Matusalén y bisabuelo de Noé.
Pero ¿quién era Enoc? ¿Por qué Dios lo elevó a la categoría de profeta? ¿Por qué razón fue elegido como «el primer hombre instruido»? El nombre hebreo de Enoc se traduce como «El Iniciado», papel que sin duda interpretó, porque se convirtió en depositario de profundos conocimientos. Sin embargo, en contra de la corriente de pensamiento mayoritaria, esa sabiduría distaba mucho de aportar autonomía a la especie humana. Más bien todo lo contrario.
A partir del estudio de los cuatro textos sagrados que describen las experiencias del profeta (Libro de Enoc, Libro Eslavo de Enoc, Libro de los Secretos de Enoc y Enoc Copto), se desprende un relato sorprendente, que revela un plan maestro por parte del Dios Yahvé para «instruir» al profeta en una serie de rituales de sangre y, por consiguiente, para propagar una religión monoteísta como sistema de control.

Si hacemos caso a la Biblia, Enoc vivió hace 12.000 años en la época en que los Vigilantes o Custodios del Señor descendieron a la Tierra para mantener relaciones lujuriosas con las hijas de los hombres. «En los días de Yared, mi padre, (los ángeles) transgredieron la palabra del Señor. He aquí que pecaron, transgredieron la ley del Señor, la cambiaron para ir con mujeres y pecar con ellas…» (Enoc 106: 13-16).
En sus textos, Enoc no se refiere a Dios como Yahvé sino como el Señor, y designa a los ángeles como sus Custodios o Vigilantes. La descripción que realiza el profeta de su ascenso a los cielos constituye unos de los relatos más ricos y reveladores que existen en el mundo antiguo, puesto que ofrece interesantes detalles sobre la naturaleza de esas entidades «celestiales».

El Libro de Enoc acabó siendo excluido de la compilación bíblica, ya que los jerarcas de la Iglesia católica sentenciaron que su libro no había sido revelado por Dios. Solo la Iglesia Abisinia, en Etiopía, lo incluyó en su Antiguo Testamento.

El relato reúne casi todos los ingredientes característicos de un moderno episodio de abducción extraterrestre, aportando elementos absolutamente asombrosos para cualquier lector mínimamente avezado. Enoc se encontraba durmiendo en su cama cuando recibió la visita de dos seres a los que describió como «hombres enormes», quienes le llamaron por su nombre y le pidieron que les acompañara para ascender a los cielos.

«He ahí que se me aparecieron dos hombres tremendamente altos –leemos en el Libro de Enoc–, tanto así que no había visto nada semejante en la Tierra. Sus rostros brillaban como el Sol, sus ojos también eran como luz ardiente y de sus labios salía fuego surgiendo con la ropa y el canto de diversos tipos en apariencia púrpura; sus alas brillaban más que el oro, sus manos más blancas que la nieve».

La descripción que ofrece Enoc de estas entidades coincide con la que nos encontramos en la Biblia cuando detalla las características de los ángeles: seres brillantes y de ojos relucientes. Incluso dicen de sí mismos que nacieron de madre virgen. ¿Acaso eran fruto de una inseminación artificial para crear híbridos con genética extraterrestre? Soy consciente de que muchos lectores pensaran que voy demasiado lejos, pero continuemos con el relato de los hechos.

Los ángeles le ordenaron a Enoc que antes de partir dejara una nota dirigida a sus hijos –Matusalén, Regim y Gaidad– para que no lo buscaran por ningún lugar y esperasen pacientemente a que el Señor lo trajera de regreso. Enoc narra que dos ángeles lo hicieron subir al carro del espíritu, experiencia que describe como «estar a bordo de un palacio capaz de surcar los cielos», y luego dicho «carro» lo transporta a otro lugar mucho más majestuoso, al que el profeta denomina «el Cielo de los Cielos». Mi interpretación es que una aeronave lo desplazó a otra de mayor envergadura, en cuyo interior la luz emanaba de todas partes. «Él trasladó mi espíritu dentro del Cielo de los Cielos –escribe Enoc–, y vi que allí había una edificación de cristal, y entre esos cristales, lenguas de fuego vivo. Mi espíritu vio un círculo que rodeaba de fuego esta edificación y en sus cuatro esquinas había fuentes de fuego vivo». Nuestro protagonista deja claro que un círculo de fuego envuelve toda la edificación. ¿Está acaso refiriéndose a un poderoso campo magnético que envuelve la nave nodriza?

Cuando Enoc entró en aquel complejo acristalado, describió un suelo transparente que reflejaba estrellas y cuerpos celestes. La inmensidad del cosmos se movía bajo sus pies, mientras la aeronave se desplazaba alejándose de la Tierra. Nuestro protagonista se refiere a «un primer cielo, un segundo cielo, un tercer cielo…», y así sucesivamente. Precisamente tal y como un astronauta describiría las diferentes capas ascendentes de la atmósfera hasta alcanzar el espacio.

«Yo vi un fuego ardiente –continúa Enoc relatando–, y más allá de esas montañas está una región donde termina la gran Tierra, y ahí culminan los cielos. Luego me fue mostrado un profundo abismo entre columnas de fuego celeste, y vi en él columnas de fuego que descendían al fondo y cuya altura y profundidad eran inconmensurables; y más allá de este abismo vi un sitio sobre el cual no se extendía el firmamento, bajo el cual no había tampoco cimientos de la tierra; sobre el que no había ni agua ni pájaros, sino que era un lugar desierto y terrible. Allí vi siete estrellas parecidas a grandes montañas, que ardían, y cuando pregunté sobre esto, el ángel me dijo: ‘Este sitio es el final del cielo y de la Tierra; ha llegado a ser la prisión de las estrellas y de los poderes del cielo’».

Enoc penetró en estancias plagadas de árboles frutales y manantiales que daban miel, vino, leche y aceite, maravillándose ante lo que contemplaban sus ojos. Pero más sorprendente es que en su interior vio a unos doscientos ángeles. Uno de ellos le reveló que aquel lugar estaba reservado para los justos y los que servían al Señor. Sin embargo, el profeta no tardó en pasar del júbilo al terror, puesto que acabó entrando en «salas infernales» donde observó a ángeles sometidos a crueles torturas. Así describe la escena el Libro de Enoc: «Desde allí pasé a otro lugar más terrible que el anterior y vi algo horrible: había allá un gran fuego ardiendo y flameando, y el lugar tenía grietas hasta el abismo, llenas de columnas descendentes de fuego, pero no pude ver ni sus dimensiones ni su magnitud ni haría conjeturas… …Entonces dije: ‘¡Qué espantoso y terrible es mirar este lugar!’.

Contestándome, Uriel, el Vigilante y el Santo, que estaba conmigo, me dijo: ‘Enoc, ¿por qué estás tan atemorizado y espantado?’. Le respondí: ‘Es por este lugar terrible y por el espectáculo del sufrimiento’. Y él me dijo: ‘Este sitio es la prisión de los ángeles y aquí estarán prisioneros por siempre’».

Enoc preguntó qué habían hecho para merecer ese castigo; la respuesta fue desobedecer las órdenes del Señor por haber revelado secretos al hombre: «Estos son los Vigilantes que descendieron sobre la Tierra y le revelaron a los humanos lo que era secreto y los indujeron a pecar». Luego, los Vigilantes le confiesan el nombre de algunos de esos ángeles rebeldes: «El nombre del cuarto es Panamu’el; éste mostró a los hijos de los hombres lo amargo y lo dulce y les reveló todos los secretos de su sabiduría: les enseñó a los humanos a escribir con tinta y papiros y son muchos los que se han descarriado a causa de ello, desde el comienzo hasta este día.

Porque los hombres no han sido traídos al mundo con el propósito de afianzar su creencia en la tinta y el papel» (1-Enoc: 8-10). En este pasaje encontramos una revelación importante: en contra de la opinión generalizada, los ángeles no son castigados por aparearse con las mujeres terrestres, sino por revelarles conocimientos y secretos divinos solo accesibles a los dioses, lo cual significa que no todas estas entidades mantienen la misma actitud hacia el hombre. Ahora bien, parece claro que alguna clase de deidad superior había dado órdenes expresas a los Vigilantes para que no transmitieran ninguna clase de saber al ser humano, con el fin de mantenerlo esclavizado bajo su tiranía. Sin embargo, algunos de estos ángeles acabaron contraviniendo dicho mandato, revelando a los terrestres la «ciencia secreta».

Enoc se muestra incapaz de asimilar tantas y tan intensas visiones, y sufre un shock desplomándose exhausto. Entonces aparece el arcángel Gabriel, que le ayuda a incorporarse y le conduce ante la presencia del Señor, con quien mantiene un largo diálogo: «Y el Señor me convocó y me dijo: ‘Enoc, siéntate a mi derecha con Gabriel’. Y yo me incliné en reverencia ante el Señor, y el Señor me dijo: ‘Amado Enoc, todo lo que ves, todas las cosas que están de pie, te digo, incluso antes del principio, todo lo he creado desde el no-ser, y las cosas visibles de lo invisible.

Escucha Enoc estas mis palabras, ni a mis ángeles les he contado mi secreto, ni les he contado su origen, ni mi dimensión infinita, ni han entendido ellos mi creación, la cual te cuento a ti hoy’» (2-Enoc 24: 1-3).

El Señor prohíbe el conocimiento para los seres humanos y castiga a aquellos de los suyos que lo revelan, sin embargo encomienda a sus ángeles que instruyan a Enoc en la escritura y las ciencias celestes. Por lo tanto, ese Dios que no quiere transmitir su sabiduría a los mortales, enseña a Enoc aquellas destrezas que le interesan, movido por unos propósitos que en la actualidad podríamos definir como ingeniería social o control de las masas.

Enoc aprende a escribir, y el Señor le pide que muestre al mundo lo que ha visto y lo que se le ha dictado: «Y dijo el señor: ‘Desciende a la Tierra y dile a tus hijos todo lo que yo te he dicho, y todo lo que tú has visto. Entrégale a ellos los libros manuscritos, y ellos los leerán y me conocerán como el creador de todas las cosas, y ellos entenderán que no hay más Dios que yo’» (2-Enoc 33: 2-9). En ese instante, el Todopoderoso le dice a Enoc que va a llevarlo de vuelta a la Tierra. Tendrá un plazo de 30 días para dar a conocer el mensaje de Dios mediante sus escritos. Pasado ese tiempo, el Señor nuevamente «arrebatará» al profeta a los cielos, esta vez para no regresar jamás.

Cuando Enoc vuelve a nuestro mundo, compila todo lo aprendido y se convierte en un patriarca del saber: «Este fue el primero del género humano nacido sobre la Tierra que aprendió la escritura, la doctrina y la sabiduría, y escribió en un libro las señales del cielo, según el orden de sus meses, para que conocieran los hombres las estaciones de los años, según su orden, por sus meses.

Él fue el primero que escribió una revelación y dio testimonio al género humano en la estirpe terrenal».

Enoc incluso cita el nombre del ángel que le instruye: «Porque los signos, los tiempos, los años y los días me los mostró Uriel, el Vigilante, a quien el Señor de Gloria ha encargado de todas las luminarias del cielo y en el mundo, para que reinen sobre la faz del cielo, sean vistas desde la Tierra y sean las guías del día y de la noche, así el Sol, la Luna, las estrellas y todas las criaturas auxiliares que recorren sus órbitas en los carros del cielo» (1-Enoc: 75: 3).

«La visión del Santo de los cielos me fue revelada y oí todas las palabras de los Vigilantes y de los Santos –leemos en el Libro de Enoc–, y porque las escuché, he aprendido todo de ellos y he comprendido que no hablaré para esta generación, sino para una lejana que está por venir». Conforme pasaban los días, un ángel instruía a Enoc sobre el modo de transcribir toda la información que fluía a través de una Tablilla Celestial, un artefacto tecnológico con un poder asombroso, pues era capaz de calcular eventos futuros. ¿Se trataba acaso de una computadora cuántica capaz de pronosticar líneas espacio temporales de probabilidades futuras?

Enoc dejó escrito aquello que el ángel le transmitía: «Me dijo: ‘Mira Enoc estas tablillas celestiales, lee lo que está escrito allí y señala cada dato’. Miré las tablillas celestiales y leí todo lo que estaba escrito y lo comprendí todo; leí el libro de todas las acciones de la humanidad y de todos los hijos de la carne que están sobre la Tierra, hasta las generaciones remotas» (1-Enoc 81: 1-2). El «elegido de los cielos» confió todos los documentos a su hijo Matusalén: «Preserva hijo mío, Matusalén, el libro de la mano de tu padre y entrégalo a las generaciones del mundo. Te he dado sabiduría a ti y a tus hijos para que ellos la entreguen a sus hijos por generaciones, sabiduría que está por encima de sus pensamientos» (1-Enoc 82: 1).

Los textos sumerios ya describen estas «tablillas mágicas» como unos codiciados objetos de poder, puesto que aquellos ángeles o dioses que se hicieran con ellas, tendrían la capacidad de gobernar el mundo. En un relato llamado El Mito de Zu leemos como uno de los súbditos del poderoso Enlil, un Anunnaki –deidad sumeria y acadia– llamado Pazuzu o Zu, que significa «Aquel que Sabe», consigue robar las Tablillas Celestiales y pone en jaque a todo el Consejo Anunnaki, desatándose una guerra sin tregua. Cuando Zu se hace con las tablillas, se cree con la capacidad de hacer cualquier cosa: «Tomaré la Celestial Tablilla de los Destinos, gobernaré los decretos de los dioses, estableceré mi trono, seré el amo de los decretos celestiales, comandaré a los Igigi –dioses menores de la tradición sumeria– en su espacio».

Mediante las Tablillas Celestiales, Enoc puede experimentar visiones de sucesos que acontecerían cientos y miles de años en el futuro. En sus textos llegó a vaticinar la construcción de la Torre de Babel, el ascenso al cielo del profeta Elías en un carro de fuego, e incluso el Gran Diluvio Universal que se cerniría sobre la Tierra 1.000 años después. Cuando hubieron transcurrido esos treinta días, Enoc se preparó para partir y 2.000 individuos se reunieron para despedirlo: «Cuando Enoc había hablado con las personas, el Señor envió oscuridad sobre la superficie de la Tierra, y había oscuridad, y ésta cubrió a aquellos hombres que estaban de pie junto a Enoc, y ellos tomaron a Enoc y lo llevaron hacia el Cielo, donde se encuentra el Señor; y él lo recibió y lo colocó delante de su rostro, y la oscuridad se disipó de la Tierra, y la luz regresó» (2-Enoc 67: 1).

Como guinda final, y siempre siguiendo las instrucciones del Señor, en el lugar donde Enoc había sido arrebatado hacia lo alto se rindieron varios sacrificios de animales: «Matusalén y sus hermanos, y todos los hijos de Enoc, se dieron prisa y erigieron un altar en el sitio llamado Achuzan, desde donde Enoc fue tomado hacia el cielo. Y ellos sacrificaron bueyes y convocaron a todas las personas, y compartieron el sacrificio delante del rostro del Señor» (2-Enoc 68: 6-7).

La más reveladora profecía de Enoc, la referida a un diluvio sobre la Tierra, llegaría después de tres generaciones más de su estirpe. Sin embargo, un problema latente dentro de la jerarquía de Yahvé seguía haciendo estragos: sus ángeles descendían a la Tierra para copular con las terrestres, cegados por su belleza y deseos de procrear. Los secretos de la gran deidad peligraban día a día, pues estos Vigilantes revelaban a las esposas que habían tomado unos conocimientos prohibidos que podrían elevar a los hombres a la categoría de dioses. Y eso era algo que Enlil-Yahvé no podía permitir. Sólo a través de una solución drástica solventaría el conflicto. Una solución que acabaría con la vida de la especie humana sobre la Tierra…

En el Libro 1 de Enoc leemos que un total de 200 ángeles se rebelaron. Incluso se citan los nombres de estos Vigilantes que tomaron por esposas a las terrestres: «Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos». Pero Shemihaza, que era su jefe, les dijo: «Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado».

Ellos le respondieron: «Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente». Entonces, los doscientos juraron unidos bajo anatema, y todos ellos descendieron sobre la cima de un monte que llamaron Hermón. «Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal, y en orden con relación a él, Ar’taqof, Rama’el, Kokab’el, –‘el, Ra’ma’el, Dani’el, Zeq’el, Baraq’el, ‘Asa’el, Harmoni, Matra’el, ‘Anan’el, Sato’el, Shamsi’el, Sahari’el, Tumi’el, Turi’el, Yomi’el, y Yehadi’el. Estos son los jefes de decena» (1-Enoc 6: 1-8).

De la unión entre estos ángeles y las mujeres nacieron gigantes, los llamados Nefilim, que en hebreo significa «caídos» o «derribados». En traducciones griegas se le da el significado de gigantes, al igual que en arameo. Sin embargo, ciertos eruditos defienden que Nefilim procede del término arameo NEPHILA, que significa «Aquellos que son de Orión», ya que en arameo Orión es Nephila. ¿Acaso procedían los Anunnaki de la Constelación de Orión tal y como propone el investigador Robert Bauval, quien defiende la teoría de que las pirámides egipcias están alineadas siguiendo dicha constelación?

El caso es que en varias excavaciones en Oriente Medio han sido encontrados diversos esqueletos de grandes dimensiones, lo cual significa que estos gigantes realmente existieron, aunque no necesariamente tendrían que ser los restos de los Nefilim, sino más bien de seres humanos con reminiscencias genéticas de estos seres. Los Nefilim y Anunnaki medían entre tres y seis metros, de modo que el hallazgo de un esqueleto de estas características supondría un antes y un después en la forma de concebir la historia humana. Volviendo al relato que nos ocupa, o que más enfureció a Yahvé fue que los ángeles revelaran secretos a sus esposas terrestres: «Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces; Hermoni a romper hechizos, brujería, magia y habilidades afines; Baraq’el los signos de los rayos; Kokab’el los presagios de las estrellas; Zeq’el los de los relámpagos; –‘el enseñó los significados; Ar’taqof enseñó las señales de la Tierra; Shamsi’el los presagios del Sol; y Sahari’el los de la Luna, y todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas» (1-Enoc 8: 3).

Los conocimientos prohibidos también incluían armas para defenderse, por lo que hemos de suponer que prácticamente todos los secretos de la herrería y la fundición fueron revelados por estos seres, tanto para aprender a utilizarlos en defensa propia como para artesanía y decoración: «Y Asa’el enseñó a los hombres a fabricar espadas de hierro y corazas de cobre y les mostró cómo se extrae y se trabaja el oro hasta dejarlo listo, y en lo que respecta a la plata a repujarla para brazaletes y otros adornos. A las mujeres les enseñó sobre el antimonio, el maquillaje de los ojos, las piedras preciosas y las tinturas. Y entonces creció mucho la impiedad y ellos tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas». Como el lector puede apreciar, a Enoc le dictaron que cualquier conocimiento dado al ser humano es malicioso, oscuro y pecaminoso. Básicamente, el Señor condena todo avance técnico o moral que la humanidad pueda desarrollar por sí misma.

Enoc es claramente víctima de un «lavado de cerebro», puesto que no se le permite dudar lo más mínimo de que la Ley del Señor es incuestionable. Cualquier oposición a la misma significa la muerte. Sólo la sumisión y la ferviente fidelidad constituye el único camino de la salvación. Así expresa Enoc la táctica amenazante de su Dios para con los hombres y los ángeles pecadores: «El Dios eterno andará sobre la Tierra, sobre el monte Sinaí aparecerá con su gran ejército y surgirá en la fuerza de su poder desde lo alto de los cielos. Y todos los Vigilantes temblarán y serán castigados en lugares secretos, y todas las extremidades de la Tierra se resquebrajarán, y el temor y un gran temblor se apoderarán de ellos hasta los confines de la Tierra. Las altas montañas se resquebrajarán y derrumbarán, y las colinas se rebajarán y fundirán como la cera ante la llama. Y la Tierra se dividirá y todo lo que está sobre la Tierra perecerá y habrá un juicio sobre todos». Sin duda, toda una apología de terror y amenaza al servicio de un falso Dios que se proclama único y todopoderoso. Para capturar a esos doscientos ángeles rebeldes, Yahvé disponía de siete lugartenientes, de entre los cuales destacaban cuatro: Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel. El Señor les encomendó que castigaran duramente a los ángeles caídos, pero especialmente interesante resulta la orden que transmitió al arcángel Miguel: «Y a Miguel le dijo el Señor: ‘Ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza, ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos! Encadénalos durante setenta generaciones en los valles de la Tierra hasta el gran día de su juicio’» (1-Enoc 10: 11-12).

Lo mismo leemos en 2 Pedro: «Dios no sólo no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándoles al infierno, los entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados al juicio». Los ángeles del Señor, tras una escaramuza contra los rebeldes, los apresan encerrándolos en un mundo paralelo, una especie de «zona de destierro» donde permanecen en estado latente –muertos en vida, por así decirlo– mientras esperan su sentencia en el Día del Juicio Final.

La palabra «Infierno», presente en el párrafo de Pedro anteriormente citado, viene del término griego Tartaroo, que se traduce como «El abismo más profundo del Hades». ¿A qué lugar se refiere exactamente el citado texto? ¿Estamos ante una exageración fruto de la desbordante imaginación de los autores? Es curioso que, incluso en la mitología romana, Tártaro es el lugar a donde van a parar los enemigos de los dioses. En su obra La Eneida, el poeta romano Virgilio describe este Infierno como un espacio gigantesco en el punto más profundo del Inframundo, siempre envuelto por un río en llamas al que designa como Phlegethon, y sellado por paredes triples para que sus cautivos no puedan escapar.

Teniendo en cuenta que conocemos el aspecto reptiliano de estas «entidades celestiales» gracias a las figuras y representaciones de distintas culturas, nos preguntamos por qué los «ángeles buenos» se muestran con el mismo aspecto de un ser humano. La respuesta es simple. Si usted quisiera manipular a una colonia de hormigas para ganarse su confianza e infiltrarse en su nido, ¿se presentaría ante estos animalillos con forma humana o de hormiga? Todos estos dioses Anunnaki tenían una pinta muy parecida: atributos reptilianos, elevada estatura y piel escamosa. Gracias a su psiquismo pudieron engañar a nuestros ancestros, mostrándose bajo la apariencia que se les antojaba en función de sus intereses. Si querían infundir miedo, su aspecto era grotesco y reptiliano; pero si deseaban seducir y engañar, aparecían como bellos humanos.

Así es como estas entidades, erróneamente elevadas a la categoría de dioses, consiguieron que sólo los vencedores escribieran la historia. Pero ¿qué fue de los vencidos? ¿De aquellos de entre sus filas que quisieron ayudar a salir al ser humano de la Matrix Holográfica en la que vivimos? Como es de suponer, el mal acaba siempre por delatarse a sí mismo, con sus amenazas y ambiciones. Quizás aún estemos a tiempo de reescribir la historia con la ayuda de los vencidos, desenmascarando a los vencedores…

 

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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227-LOS ILLUMINATI

abril 3, 2019

Planeta azul se presenta nuevamente, en esta oportunidad con una reseña sobre los Illuminati. Este grupo secreto tiene una larga historia y se cuenta que están detrás de los sucesos más importantes de la humanidad. Es la teoría de la conspiración que empequeñece al resto y es una mezcla de todas: asegura que los Illuminati son los supuestos amos que controlan el planeta y operan secretamente tratando de establecer un Nuevo Orden Mundial. Esa extraña paranoia empezó con una divertida obra de ficción en los años 60.

¿Qué nos dice esto acerca de nuestra disposición a creer lo que leemos y escuchamos? ¿Y qué puede revelar el mito de los Illuminati acerca de las noticias falsas y las historias por las que seguimos siendo influenciados hoy?

Cuando la mayoría de las personas tratan de examinar la historia de la sociedad secreta, se encuentra con la Orden de los Illuminati (Iluminados) de la era de la Ilustración.

Fundada en 1776, era una sociedad secreta bávara de intelectuales que se agruparan en privado y se oponían a la influencia religiosa y elitista sobre la vida cotidiana.

Incluía a varios progresistas bien conocidos en ese momento, pero, junto con los francmasones, fueron gradualmente proscritos por los críticos conservadores y cristianos y el grupo desapareció.

O al menos esa era la historia hasta la década de 1960.

Los Illuminati de los que oímos hablar hoy están muy poco influenciados por los bávaros, como aprendí del autor y locutor David Bramwell, un hombre que se ha dedicado a documentar los orígenes del mito.

Más bien, la manía por la contracultura, el LSD y el interés en la filosofía oriental que caracterizaron la década de los 60 fueron en gran parte responsables de la encarnación moderna (y totalmente infundada) del grupo.

Todo empezó en medio del Verano del Amor de 1967 y el fenómeno hippie, cuando emergió un pequeño texto impreso: “Principia Discordia“.

(El plan para traer caos a la sociedad era) difundir desinformación a través de todos los portales. Y decidieron que lo harían inicialmente contando historias sobre los Illuminati”

David Bramwell, experto en los Illuminati

El libro era una parodia de una religión satírica conocida como discordianismo, invocada por los anarquistas y pensadores entusiastas que pedían a sus lectores adorar a Eris, diosa del caos.

El movimiento discordiano deseaba provocar desobediencia civil, bromas y engaños.

El texto en sí nunca llegó a ser más que una curiosidad de la contracultura, pero uno de los principios de la fe -que tales actividades podrían provocar un cambio social y forzar a los individuos a cuestionar la realidad- fue inmortalizado por un escritor, Robert Anton Wilson.

Según Bramwell, Wilson y uno de los autores de Principia Discordia, Kerry Thornley, “decidieron que el mundo se estaba volviendo demasiado autoritario, demasiado estrecho, demasiado cerrado, demasiado controlado“.

Querían traer el caos a la sociedad para sacudir las cosas, y “la forma de hacerlo era propagar la desinformación”, dice Bramwell.

 “(El plan era) difundir la desinformación a través de todos los portales: a través de la contracultura, a través de los medios de comunicación, a través de cualquier medio. Y decidieron que lo harían inicialmente contando historias sobre los Illuminati”.

En ese momento, Wilson trabajaba para la revista Playboy.

Él y Thornley comenzaron a enviar cartas falsas de lectores hablando de esta organización de élite secreta llamada Illuminati. Luego enviaron más cartas, para contradecir las que acababan de escribir.

“El concepto detrás de esto era que si usted da muchos puntos de vista en una historia, en teoría -idealista- la población comienza a examinar los temas y a pensar”, explica Bramwell.

La idea era que la gente se preguntara si podía confiar en la manera en la que le estaban presentando la información, añade el experto.

“Era una forma idealista de hacer que la gente despertara. Lo que, por supuesto, no ocurrió de la manera que esperaban”.

El mito del caos de los Illuminati llegó realmente lejos.

Wilson y otro escritor de Playboy escribieron la trilogía “Illuminatus”, que atribuyó “encubrimientos” de nuestros tiempos -como quién le disparó a John F. Kennedy- a los Illuminati. Los libros fueron un éxito y se adaptaron en una obra de teatro en Liverpool.

Hoy esta es una de las teorías de conspiración más citadas del mundo; incluso celebridades como Jay-Z y Beyoncé han asumido el simbolismo del grupo, levantando sus manos en el triángulo Illuminati en conciertos.

La facilidad para compartir y propagar rumores por internet de Illuminati, en sitios como 4chan y Reddit, ha contribuido a la fama que tiene en la actualidad.

Pero vivimos en un mundo lleno de teorías conspirativas y, lo que es más importante, de creyentes en la teoría de la conspiración.

En 2015, los politólogos descubrieron que aproximadamente la mitad del público general en Estados Unidos apoya al menos una teoría de la conspiración.

Estas incluyen desde la conspiración Illuminati a la presunta falsa ciudadanía estadounidense de Obama, o la creencia generalizada de que los ataques del 11 de septiembre fueron realizados por los servicios de inteligencia estadounidenses.

“No hay un perfil del teórico de la conspiración”, dice Viren Swami, profesor de `psicología social en la Universidad de Anglia Ruskin.

“Hay diferentes perspectivas de por qué la gente cree en estas teorías, y no son necesariamente mutuamente excluyentes. La forma más simple de explicación es que las personas que creen en las teorías conspirativas están sufriendo algún tipo de psicopatología“.

Otra conclusión a la que se han referido los investigadores es que estas teorías podrían proporcionar formas racionales de comprender los acontecimientos que confunden o amenazan la autoestima.

“Te dan una explicación muy simple”, añade Swami, quien publicó una investigación en 2016 que encontró que los creyentes en teorías de la conspiración son más propensos a sufrir de experiencias estresantes que los no creyentes.

Otros psicólogos también encontraron el año pasado que las personas con mayores niveles de educación son menos propensas a creer en las teorías de la conspiración.

El gran cambio ahora es que los políticos, particularmente Donald Trump, están empezando a usar conspiraciones para lograr apoyo”

Viren Swami, profesor de psicología social

“Particularmente en el sur de Asia, las teorías de la conspiración han sido un mecanismo para que el gobierno controle al pueblo“, señala Swami.

“En Occidente, es típicamente lo contrario; han sido tema de personas que carecen de poder, lo que da lugar a teorías de conspiración para desafiar al gobierno. Como con el 11 de septiembre. Si la gente carece de poder, las teorías de la conspiración pueden sembrar las semillas de la protesta social y permitir que la gente haga cuestionamientos.

“El gran cambio ahora es que los políticos, particularmente Donald Trump, están empezando a usar conspiraciones para lograr apoyo”.

El presidente número 45 de Estados Unidos repitió sistemáticamente a través de los medios de comunicación que su antecesor, Barack Obama, realmente no había nacido en Hawái.

También acusó a varios estados de EE.UU. de fraude electoral después de las elecciones de 2016 y su equipo de campaña fue responsable de propagar historias ahora desacreditadas como Pizzagate y la Masacre de Bowling Green.

“La gente podría desentenderse de la política dominante si cree en las teorías de la conspiración”, dice Swami. “También es mucho más probable que se involucre con puntos de vista racistas, xenófobos y extremistas“.

La idea de una elite intocable y secreta hace eco en personas que se sienten abandonadas e impotentes; Trump ha dicho que quiere representar a estas personas.

“Si Wilson estuviera vivo, estaría en parte muy contento, y en parte en shock”, señala Bramwell.

“Tal vez habrá más estabilidad a medida que la gente luche contra las ‘falsas noticias’ y la propaganda. Estamos empezando a entender cómo los medios sociales nos están ofreciendo las ideas que queremos creer. Son cámaras de ecos”.

La Orden de los Illuminati fue fundada en 1776 en Baviera, Alemania, por el jurista Adam Weishaupt.

El objetivo de esta sociedad secreta, inspirada en los ideales de la ilustración y cuya estructura estaba basada en la de las órdenes masónicas, era acabar con el oscurantismo y con la influencia que en aquella época tenía la iglesia en la esfera política.

Tras el ascenso al poder del príncipe Karl Theodor, la Orden los Illuminati, igual que otras sociedades secretas, fue ilegalizada, disolviéndose en 1785, menos de una década después de su fundación.

Pese a su desaparición, algunos creían que la organización siguió operando de forma clandestina.

Autores como el francés Agustín Barruel (1741-1820), la británica Nesta Helen Webster (1876-1960) o el canadiense William Guy Carr (1895-1959) la vincularon con eventos como la Revolución Francesa de 1789, las Revoluciones de 1848, la Primera Guerra Mundial o la Revolución Bolchevique de 1917.

Hubo quien aseguró que los padres fundadores de EE.UU. eran miembros de la Orden de los Illuminati y que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, fue creada para ayudar a cumplir los objetivos de dominación global de la organización.

En las últimas décadas han aparecido referencias a los Illuminati en obras como la trilogía satírica de ciencia ficción The Illuminatus (1975), de Robert Shea y Robert Anton Wilson, o “Ángeles y Demonios” (2000), de Dan Brown, así como en las letras de algunos artistas de la escena del hip hop.

Todo ello ha contribuido a que se convirtieran en protagonistas de numerosas teorías conspirativas sin pies ni cabeza, que han ganado popularidad en años recientes gracias a internet, donde se pueden encontrar miles de páginas dedicadas a los Illuminati.

“Es una locura que hoy en día haya gente que crea en la existencia de los Illuminati”, asegura el escritor e historiador estadounidense Mitch Horowitz.

“Los ciudadanos tienen preocupaciones legitimas sobre cómo funcionan los poderes políticos y económicos, pero en vez de canalizar esas preocupaciones de manera efectiva para que haya más transparencia, algunos prefieren creer en historias de fantasía sobre una organización que dejó de existir hace más de 200 años”, señala Horowitz en conversación con BBC Mundo.

Según Horowitz, “hay escritores y periodistas que contribuyen a la paranoia en torno a los Illuminati y la gente se deja convencer porque les resulta interesante pensar que existe un grupo secreto que domina el mundo”.

“Si estudiaran lo que realmente eran los Illuminati, se darían cuenta de que se trataba de una organización política cuyos ideales estaban basados en una sociedad más justa y a la que le gustaba la iconografía que se relaciona con el mundo de lo oculto”.

Horowitz cree que, debido al magnetismo que tiene para el público, hoy en día a muchos artistas les gusta experimentar en sus videos musicales con esa iconografía.

“Los músicos entienden el atractivo que tienen símbolos como el pentagrama, el obelisco o el ojo que todo lo ve y por eso los utilizan, aunque eso no los convierte en miembros de una sociedad secreta”.

Entre los que sí creen en la existencia de los Illuminati se encuentra el escritor estadounidense Mark Dice, autor de un libro sobre esta presunta organización clandestina.

“Es cierto que los Illuminati están rodeados de fantasía, pero cuando se separa realidad de ficción, creo que hay pruebas que demuestran que se trata de un grupo real que continúa existiendo hoy en día”, explica Dice en conversación con BBC Mundo.

Según Dice, tras su disolución en 1785, “los Illuminati siguieron operando a través de varias sociedades secretas interconectadas, como el Grupo de Bilderberg o el Consejo de Relaciones Exteriores”.

“Estas organizaciones comparten los objetivos de los Illuminati, sus métodos de funcionamiento, sus símbolos y su terminología”, asegura.

Dice sostiene que no necesitan utilizar el nombre de Illuminati porque “ellos saben quiénes son y lo que están haciendo”.

“En los últimos años el Grupo de Bilderberg ha sido expuesto, ya que con internet no es fácil que siga siendo un secreto. Lo venden como si fuera una conferencia aburrida más, pero eso no explica por qué en los últimos 60 años la prensa no ha informado de ello”, asegura Dice, quien culpa de ello a los grandes medios.

“¿Cómo no es de interés público que cada año 100 de las personas más poderosas del planeta se reúnan en un hotel rodeados de guardas armados para conversar sin micrófonos sobre cómo quieren influir en el futuro del planeta?”.

Dice asegura que los Illuminati “quieren crear un gobierno global de inspiración socialista” y “utilizan a artistas de fama global para promocionar su agenda”.

Pese a lo descabelladas que puedan sonar las teorías de Dice sobre los Illuminati o quizás a causa de ello, el escritor estadounidense cuenta con cientos de miles de seguidores en Facebook y YouTube.

Ello viene a confirmar lo que sostiene Jesse Walker, autor del libro The United States of Paranoia (“Los Estados Unidos de la paranoia”), quien considera que “internet ha sido fundamental para potenciar y propagar el fenómeno de los Illuminati”.

“En la actualidad son vinculados con todo tipo de teorías, tanto por grupos de extrema derecha como de extrema izquierda, que los utilizan según les conviene”, explica Walker en conversación con BBC Mundo.

como los ocurridos en EE.UU. el 11 de septiembre de 2001 han sido objeto de numerosas teorías Según Walker, en los últimos años algunos artistas como el rapero Jay Z han incluido guiños a los Illuminati en sus apariciones públicas para divertirse, alimentando las teorías conspirativas que vinculan a numerosas estrellas de la industria del entretenimiento con este grupo.

“Las teorías conspirativas son una parte intrínseca de la psique humana. Somos criaturas que buscamos patrones para dar un sentido al mundo que nos rodea. Si hay lagunas en una historia hemos de buscar explicaciones

para ello”.

Walker considera que “existen motivos reales para tener miedo o ansiedad, ya que algunas veces las teorías conspirativas han resultado ser ciertas, como en el caso del escándalo de las escuchas de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés) o cuando sale a la luz que un político ha estado recibiendo sobornos”.

“Así que cuando combinas el miedo con la búsqueda de patrones, surgen teorías conspirativas como la de los Illuminati”.

Según Walker, el problema es que “mucha gente no tiene el conocimiento suficiente como para diferenciar lo que es real de lo que no”.

Quizás por eso, en la era de internet, los Illuminati siguen siendo utilizados por aquellos que se niegan a creer la versión oficial de los hechos para explicar todo tipo de eventos.

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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