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222-LA ÓRBITA DE NIBIRU

julio 8, 2018

Planeta azul se presenta nuevamente, esta vez analizando en detalle el texto sumerio clasificado como WB444 que menciona que la realeza bajó del cielo hace medio millón de años, y sobre el que Sitchin fundamenta su teoría sobre la órbita de Nibiru.

Ahora vamos a analizar sobre qué bases Zecharia Sitchin estableció que la órbita de este planeta es de 3,600 años terrestres. En los últimos años, se ha asociado al planeta Nibiru con el 2012, haciéndonos creer que este cuerpo celeste se acercará a la Tierra en los próximos meses causando una catástrofe climática. Esto no es cierto, al menos en la visión de Sitchin. Zecharia Sitchin  podría haber calculado con precisión la duración de la órbita de Nibiru (3,600 años). Sin embargo, Sitchin no puede saber, como veremos más adelante, en que año se deben empezar a contar esos períodos orbitales.
Por consiguiente, se hace difícil saber con precisión cuando regresará este planeta al Sistema solar. Después de leer este artículo usted podrá sacar sus propias conclusiones sobre el regreso de Nibiru.

El continúo retorno de Nibiru

 

Luego de la colisión entre Nibiru y el planeta Tiamat, narrada en el Enuma Elish, el planeta de los Anunnaki podría haberse alejado del Sistema solar para perderse en el espacio. Sin embargo, según Zecharia Sitchin, no fue así. Las fuerzas gravitatorias que provocaron la colisión entre el planeta de los Anunnaki y el planeta Tiamat, condenaron al primero a un continuo retorno a través de una órbita gigantesca.

Sus regresos o acercamientos a la región central del Sistema solar  provocaron torrenciales lluvias e inundaciones en el planeta Tierra.

 

Zecharia Sitchin   llegó a esta conclusión al revisar algunas traducciones de textos de origen sumerio que tratan de predecir o profetizar el efecto que tendría el próximo acercamiento del planeta Nibiru en la Tierra y la humanidad.

 

“Si desde la posición de Júpiter, el Planeta (Nibiru) pasa hacia el oeste, habrá un tiempo para morar en la seguridad. La amable paz descenderá sobre la Tierra… Cuando el Planeta del Trono del Cielo crezca en brillo, habrá inundaciones y lluvias… Cuando Nibiru alcance su perigeo, los dioses darán paz; se resolverán los problemas, las complicaciones se aclararán.”

 

La colisión entre el planeta Nibiru y el desaparecido planeta Tiamat, esta gigantesca órbita de Nibiru es consecuencia de esta colisión.

 

Cuando el texto anterior dice que “si el planeta Nibiru pasa por el oeste de Júpiter habrá tranquilidad”, quizás nos trata de explicar que si el planeta de los Anunnaki no cruza exactamente por la zona del Sistema solar  donde se encuentra la Tierra, no habrán mayores catástrofes. Luego el texto nos advierte que si este planeta se acerca o “crece en brillo” habrán inundaciones y lluvias en la Tierra. La última parte del texto es bastante clara: “cuando Nibiru alcance su perigeo” es decir cuando este planeta se encuentre en el tramo de su órbita más alejado del Sol, entonces “los dioses darán paz, se resolverán los problemas.”

Según este texto, la cercanía o lejanía del planeta Nibiru era un asunto de extrema importancia que afectaba las condiciones de vida en la Tierra. Los pueblos de la antigüedad no sólo habrían esperado la llegada periódica del planeta Nibiru sino que también habrían seguido su avance en los cielos como medida de precaución ante las catástrofes que su cercanía provocaba.

 

“La aparición y desaparición periódica del planeta confirma la suposición de su permanencia en órbita solar. En este aspecto, el planeta Nibiru actúa como muchos cometas. Algunos de los cometas conocidos -como el Halley, que se acerca a la Tierra cada 75 años- desaparecían de la vista durante tanto tiempo, que a los astrónomos les resultaba difícil darse cuenta de que se trataba del mismo cometa. Otros de estos cuerpos celestes sólo se han visto en una ocasión para la memoria humana, y se supone que tienen períodos orbitales de miles de años. El cometa Kohoutek, por ejemplo, descubierto en Marzo de 1973, llegó hasta los 120.000.000 kilómetros de la Tierra en Enero de 1974, y desapareció por detrás del Sol poco después. Los astrónomos calculan que volverá a aparecer en algún momento entre los 7.500 y los 75.000 años en el futuro.”

Sitchin nos explica que las frecuentes apariciones de Nibiru en los cielos terrestres registradas en varios textos antiguos, son prueba de que su órbita no puede ser tan grande como la del cometa Kohoutek.

 

Fotografía del cometa Kohoutek que tiene una órbita de 75,000 años. Sitchin lo utiliza para demostrar que una órbita de 3,600 años como la de Nibiru no es improbable. (Foto por NASA)

 

La duración de la órbita de Nibiru

 

La investigación sobre la duración de la órbita del planeta de los Anunnaki empieza con Beroso, el famoso astrónomo babilonio y está relacionada con una palabra clave: shar. Beroso menciona a diez soberanos caldeos que reinaron en la Tierra por 432,000 años desde que «el reino fue bajado del Cielo» hasta que «el Diluvio barrió la Tierra». Alejandro Polihistor, quien resumió los escritos de Beroso, escribió:

 

“En el segundo libro estaba la historia de los diez reyes de los caldeos, y los períodos de cada reinado, que sumaban en total 120 shar’s, es decir, 432.000 años; para llegar a la época del Diluvio.”

 

Si Polihistor sostuvo que los diez gobernantes reinaron por 432,000 años o 120 shars, una simple operación matemática nos permite deducir la duración de un shar.

 

432,000÷120 = 3,600

 

Un shar dura 3,600 años.

 

Cabe preguntarse ¿de dónde había obtenido Beroso esta información¿ y ¿qué tiene que ver con el planeta Nibiru?

 

En el siglo XIX se comprobó que Beroso no había inventado nada, se basó en una lista de reyes sumerios, conocida como WB 444, que fue la que originó la tradición de los diez gobernantes antediluvianos. Aquí un fragmento.

 

Después de que la realeza bajó del cielo, el reino estuvo en Eridug. En Eridug, A.LU.LIM se convirtió en rey; gobernó 28.800 años. A.LAL.GAR gobernó 36.000 años….El divino DU.MU.ZI, Pastor, gobernó 36.000 años…”

 

La lista original de Beroso menciona a varios gobernantes mesopotámicos y detalla la duración milenaria de sus respectivos mandatos. Tomando en cuenta nuestros cálculos sobre el shar, sabemos que un rey gobernó por 10 shars, otro por 8 y así sucesivamente. El shar era la unidad de tiempo utilizada para medir los reinados en esa época.

 

La lista de reyes sumerios conocida como WB-444. Sitchin fundamenta sus teorias sobre la órbita de Nibiru en este documento. El documento establece que la realeza o monarquía bajó del cielo, y que desde el reinado del primer rey hasta el diluvio pasaron 432,000 años. (Foto por Ashmolean Museum)

 

Para Sitchin, la relación entre el shar y la órbita de Nibiru es evidente. Si el shar es la unidad de tiempo en la que se medían los reinados hace casi medio millón de años, esos reyes sólo podrían haber sido los Anunnakis del planeta Nibiru, ya que no tenemos ninguna evidencia de civilización humana en aquella época. Los Anunnakis contaban su reinado en orbitas del planeta Nibiru. Entonces, un shar de 3,600 años terrestres es una órbita completa de Nibiru, o simplemente un año Anunnaki.

El año de Nibiru y el año terrestre

 

Al margen de que un shar sea una órbita completa de Nibiru alrededor de Sol o un año Anunnaki, ¿Cómo podemos explicar reinados de 28,800 años de duración?

 

Sitchin tiene la respuesta. Para él, los reyes Anunnaki mencionados en la lista no cuentan los años de acuerdo a nuestras orbitas sino de acuerdo a las de su planeta de origen, Nibiru.

 

“Nuestro «año» es, simplemente, el tiempo que le lleva a la Tierra completar una órbita alrededor del Sol. Dado que la vida se desarrolló en la Tierra cuando ya estaba orbitando al Sol, la vida en la Tierra sigue el patrón de esta duración orbital. Vivimos tal cantidad de años porque nuestros relojes biológicos están ajustados a tal cantidad de órbitas de la Tierra alrededor del Sol. Existen pocas dudas de que la vida en otro planeta se «temporizaría» en función de los ciclos de ese planeta Qué ocurre si, como sugerimos, su órbita (Nibiru) alrededor del Sol durara 3,600 años? Entonces 3,600 de nuestros años serían sólo uno en su calendario, y también un solo año en su vida. El tiempo de mandato (reinado) del que hablan los sumerios y Beroso no sería, de este modo, ni «legendario» ni fantástico: sólo habría durado cinco, ocho o diez años de los Anunnaki.”

 

Según Zecharia Sitchin, estos reinados se contaban en shars o orbitas de Nibiru porque siempre empezaban y terminaban con un nuevo acercamiento del planeta de los Anunnaki a la región central del Sistema Solar. Los gobernantes empezaban su reinado con el aterrizaje en la Tierra y lo terminaban con el despegue.

 

Según Zecharia Sitchin, el planeta Nibiru tiene dimensiones parecidas a las de Saturno. En la ilustración podemos ver el tamaño de Saturno comparado con el de la Tierra.

El año en el que llegaron los Anunnaki

 

Según Beroso, entre la llegada del primero de los reyes de la lista y el diluvio universal pasaron 432,000 años o 120 años Anunnaki. Si asumimos que el diluvio sucedió alrededor del 12,000 a.C. podemos entender cuando Sitchin afirma que los Anunnaki llegaron a la Tierra alrededor del 444,000 a.C.

 

Debemos suponer que los Anunnaki tenían, hace medio millón de años, la tecnología para viajar en el espacio. Inclusive si los viajes sólo se realizaron cuando su planeta estaba cerca de la Tierra, necesitarían tecnología para realizar el viaje desde Nibiru hacia la Tierra.

El próximo regreso del planeta de los Anunnaki

 

Si asumimos que el diluvio fue consecuencia de uno de los acercamientos del planeta Nibiru a la región central del Sistema Solar, podemos calcular sus siguientes periodos orbitales. Si el diluvio ocurrió alrededor del 11,500 a.C., el siguiente paso de este planeta cerca de la Tierra habría ocurrido en el 7,900 a.C., el siguiente en el 4,300 a.C., luego en el 700 a.C., y el próximo acercamiento podría ocurrir en el 2,900 de nuestra era.

 

Para terminar, entremos al terreno de la especulación. Si el diluvio tuvo lugar hacia el 12,500 a.C., Nibiru debió haber pasado cerca de la Tierra en los años 1,900, al no tener registro del evento podríamos concluir que Nibiru no existe. Pero, si el diluvio tuvo lugar en el 12,400 a.C., Nibiru debería pasar cerca de la Tierra entre el 2,000 y el 2,100.

 

El problema radica en que no tenemos una fecha exacta del diluvio universal, y por eso no podemos establecer con exactitud, de acuerdo a la teoría de Sitchin, cuando tendría lugar el próximo acercamiento de Nibiru.

 

Es así como Zecharia Sitchin  estableció la duración de la órbita de Nibiru, el planeta de los Anunnaki.

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PERZ MONAGAS

 

 

 

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221-Cleopatra la reina de Egipto

junio 21, 2018

Planeta Azul se presenta nuevamente, esta vez en Egipto tras la enigmática historia de la seductora Cleopatra. La figura de Cleopatra encarna el final del período helenístico de Egipto y el término del poder político de la dinastía lágida. Dicha dinastía, también llamada ptolemaica, tuvo su período más esplendoroso y de mayor expansión en el siglo III a. C. La capital de sus dominios era la ciudad de Alejandría, que fue el mayor puerto del mar Mediterráneo de la época y mantenía una intensa actividad comercial. La riqueza económica, el poder político y la actividad cultural hicieron del Egipto de los Ptolomeos una potencia del momento.

“SU BELLEZA, COMO SE NOS DICE, NO ERA EN SÍ MISMA INCOMPARABLE, NO COMO PARA IMPACTAR A LOS QUE LA VEÍAN; PERO CONVERSAR CON ELLA TENÍA UN ENCANTO IRRESISTIBLE” (PLUTARCO).

En el siglo II a. C. se vieron obligados a ceñir sus dominios a sus propios territorios y perdieron su influencia externa. Es más, Egipto pudo mantener su independencia debido a la protección romana frente a los ataques de Antíoco IV Epífanes. Éste era el rey de Siria, descendiente del diádoco Seleuco y, por tanto, heredero del Imperio seléucida, que fue una de las partes en las que se dividió el imperio de Alejandro Magno. Cabe recordar que la dinastía ptolemaica se funda con Ptolomeo I Sóter, quien fue general del emperador macedonio y se hizo con Egipto tras su muerte. Ptolomeo I pugnó con los demás sucesores de Alejandro por la repartición de su imperio en las Guerras de los Diádocos.

En la época ptolemaica, para la legitimación del poder se empleaban diversas fórmulas. Por un lado, para la población egipcia se mantenía un discurso y una iconografía de liberación de los persas. Por otro lado, para los habitantes de origen griego de ciudades como Alejandría se aludía a la figura de Alejandro Magno para conseguir una justificación de naturaleza helenística. Además, promovieron la cultura griegapara reconocerse en ella y reforzar su autoridad intelectual. Asimismo, para la población autóctona seguían sirviendo las fórmulas del poder faraónico. Por último, la iconografía relacionada con la legitimación del poder se abre a las formas romanas debido a su necesidad de expandir su influencia en su contexto. La integración cultural producida fue de una riqueza fascinante.

Los últimos Ptolemeos de la dinastía lágida fueron los hijos de Ptolomeo XII, también llamado Auletes. Estos fueron Ptolomeo XIII y Ptolomeo IV que se casaron sucesivamente con su hermana mayor Cleopatra VII Filópator por orden testamentaria de su padre. Cleopatra nació en el año 69 a. C. en Alejandría.

Ptolomeo XII Auletes se aseguró el trono a través del apoyo de Roma, especialmente del general Pompeyo a quien había pagado y prometido tributos. Tras su muerte en el 51 a. C., Cleopatra ascendió al trono junto a su hermano Ptolomeo XIII de doce años. Los hermanos tuvieron que contraer matrimonio según el designio de Ptolomeo XII, que se cumplió bajo la vigilancia de Pompeyo.

Cleopatra recibió una educación griega, estudiando materias como astronomía, matemáticas, filosofía, música o política. También estudió diversos idiomas además del griego. Se la ha descrito a lo largo de la historia como una mujer formada, inteligente, con un carácter seductor y hábil en las relaciones sociales y de poder. El encanto de Cleopatra hizo de ella uno de los personajes más recordados de la historia. El filósofo e historiador Plutarco la caracteriza de esta manera:

Su belleza, como se nos dice, no era en sí misma incomparable, no como para impactar a los que la veían; pero conversar con ella tenía un encanto irresistible, y su presencia, combinada con la persuasión de su discurso y el carácter que de alguna manera se difundía sobre su comportamiento hacia los demás, tenía algo estimulante al respecto. También había dulzura en los tonos de su voz; y su lengua, como un instrumento de muchas cuerdas, ella podría fácilmente recurrir a cualquier lenguaje que quisiera (…) (Vidas Paralelas: Antonio).

La situación fue complicada al principio de su reinado, ya que las hambrunas que padecía el pueblo provocaban rebeliones y grupos de cuatreros y facinerosos. Por otro lado, la economía egipcia se estaba desgastando y Cleopatra se apoyaba cada vez con más intensidad en Roma, de quien dependía para el sostenimiento de sus dominios. Contrarios a las políticas de Cleopatra, Aquilas, Potino y Teodoto actuaron sobre su hermano y esposo para deponerla. Aquilas era un general de importancia, Potino era tutor de Potlomeo XIII y Toeodoto era un rétor. Por el asesoramiento de estos tres consejeros, Ptolomeo XIII, quien había sido excluido por su hermana de las decisiones políticas, derrocó a Cleopatra y la forzó al exilio. De este modo, en el 48 a. C. Cleopatra fue expulsada de su reino y se recluyó en Siria.

La relación con Roma, que en aquel momento se encontraba en guerra civil, era determinante. La Segunda guerra civil de la República romana transcurrió entre el 49 a. C. y el 45 a. C. y enfrentó a Julio César contra el bando conservador del Senado cuyo brazo armado lo comandaba Pompeyo. El conflicto concluyó con la victoria de César y la derrota de los pompeyanos. Tras perder la batalla de Farsalia, Pompeyo buscó protección en Egipto. Sin embargo, ordenó su asesinato Ptolomeo XIII  en el 48 a. C. para ganarse la confianza de Julio César. Éste, al llegar a Alejandría para capturar a su contrincante, recibió la información de la muerte de Pompeyo y la tomó como una desgraciada y triste noticia, pues era un rival respetado por él. Se cuenta que incluso llegó a llorar por el asesinato de su amigo.

Julio César convocó a Cleopatra y a Ptolomeo XIII para resolver la disputa, ya que, muerto Pompeyo, él se hizo cargo de la posición de testamentario del padre de los hermanos. Cleopatra consiguió adentrarse en la estancia de Julio César para persuadirlo en su favor. Ptolomeo, al enterarse de las circunstancias, declinó la proposición de acuerdo y huyó difundiendo la traición. César capturó a Ptolomeo XIII y leyó en público el testamento de Ptolomeo XII. La repartición favoreció a Cleopatra, que retornó al trono y afianzó la alianza con César. A Ptolomeo XIII se le asignó Creta y a su hermana Arsinoe y a su hermano Ptolomeo XIV Chipre. El resultado fue una tensa situación entre Cleopatra y César, que se había afincado en Alejandría, por un lado, y Arsinoe y Ptolomeo XIII, que permanecía rehén en el palacio real, por otro.

La tensión acabó estallando en el momento en el que Aquilas, al mando de un ejército, asedió la ciudad por orden de Ptolomeo. César y Cleopatra se mantuvieron en el palacio real hasta que llegaron los refuerzos romanos y vencieron en la contienda. Durante el conflicto ocurrió el famoso incendio de Alejandría que se originó por la quema por parte de César de sus propios barcos anclados en el puerto de la ciudad antes de que Aquilas lo conquistase y usase las embarcaciones en su beneficio. Arsinoe logró huir y Ptolomeo fue liberado. No obstante, César se alzó con la victoria y la primera fue enviada como prisionera a Roma y el segundo murió en la huida de los egipcios Nilo arriba.

De este modo, Cleopatra volvió a recuperar el trono y, para asumir las funciones, se casó con su hermano Ptolomeo XIV de diez años. El 47 a. C. nació Ptolomeo XV, el hijo de César y Cleopatra, al que los alejandrinos llamaron Cesarión. Pero este no fue el final de las peripecias de Cleopatra, pues en los idus de marzo del 44 a. C. Julio César fue asesinado.

En el año 43 a. C. Cleopatra envenenó a Ptolomeo XIV y Cesarión ocupó el cargo de corregente. En Egipto había una situación de hambruna y los canales del Nilo se encontraban deteriorados, lo cual afectaba a las cosechas. En Roma, Marco Antonio, quien fuera el principal jefe militar al servicio de Julio César, estaba dando caza a los responsables del asesinato. En el 43 a. C. se produjo el Segundo Triunvirato que ponía en el poder durante cinco años a Marco Antonio, a Lépido y a Octavio (posteriormente, emperador Augusto), a través de una alianza formalizada en la Lex Titia.

El triunvirato ocasionó otra guerra civil en Roma entre los simpatizantes del mismo y los republicanos. Marco Antonio pidió a Cleopatra un encuentro en Tarso. En este encuentro acordaron la prestación de ayuda de Cleopatra y la ejecución de Arsinoe por parte del romano. En dicha reunión se cuenta que se enamoraron y Marco Antonio se trasladó a Egipto para vivir con Cleopatra el invierno que medió entre los años 41 y 40 a. C. En el 40 a. C. Marco Antonio retornó a Roma y se casó con la hermana de Octavio, según lo acordado. En el 37 a. C. volvió a Egipto por una campaña militar y se casó con Cleopatra, sin romper su compromiso con su esposa romana.

Octavio y Marco Antonio se enemistaron y al finalizar el triunvirato en el año 33 a. C., pues se renovó en el 38, se enfrentaron en el Senado y el segundo rechazó a la hermana de Octavio como esposa. El resultado fue la declaración romana de guerra a Egipto y la hostilidad contra Marco Antonio y Cleopatra, a la vez que se favoreció la posición de Octavio. Las flotas comandadas por Agripa, el principal general de Octavio, vencieron a las de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio el 31 a. C. Este fue el combate decisivo que permitió a Octavio entrar en Alejandría el 30 a. C. Marco Antonio cayó presa de un engaño en el que se le informó que Cleopatra había muerto, por lo que decidió suicidarse con su propia espada. La reina de Egipto también se quitó la vida antes de ser apresada y exhibida en Roma en la ceremonia del Triunfo. Murió por la mordedura de una cobra egipcia, ahora conocida como áspid de Cleopatra. La reina de Egipto tomó la decisión después de entrevistarse con Octavio a quien no pudo persuadir como hizo con Julio César y Marco Antonio. De este modo, Egipto pasó a ser una provincia romana y Octavio se convirtió en Augusto, el primer emperador de Roma. Marco Antonio cayó presa de un engaño en el que se le informó que Cleopatra había muerto, por lo que decidió suicidarse con su propia espada. La reina de Egipto también se quitó la vida antes de ser apresada y exhibida en Roma en la ceremonia del Triunfo. Murió por la mordedura de una cobra egipcia, ahora conocida como áspid de Cleopatra. La reina de Egipto tomó la decisión después de entrevistarse con Octavio a quien no pudo persuadir como hizo con Julio César y Marco Antonio. De este modo, Egipto pasó a ser una provincia romana y Octavio se convirtió en Augusto, el primer emperador de Roma.

El encanto de Cleopatra se manifiesta no sólo en su capacidad de seducción personal ligada a la inteligencia política y a su formación intelectual, sino queel personaje histórico condensa la herencia del esplendor cultural del helenismo y, a la vez, está vinculada a procesos políticos decisivos para la historia de Roma. A todo esto se le añade el atractivo del final de las etapas históricas en las que estuvo implicada: el período helenístico, la dinastía ptolemaica y la República romana. Todo lo cual va más allá de la mistificación romántica de sus supuestas relaciones amorosas.

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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220-HAMMURABI: EL GRANDE DE MESOPOTAMIA

mayo 17, 2018

Planeta azul se presenta de nuevo, esta vez haciendo referencia al gran rey Hammurabi conquistador de babilonia. «Con el arma poderosa que me habían prestado el divino Zababa y la divina Ishtar, con la agudeza que me dio el divino Ea, con la fuerza que me donó el divino Marduk, aniquilé a los enemigos de arriba y abajo, extinguí la resistencia y volví placentera la vida del País». Así de contundente se muestra Hammurabi, rey de Babilonia, cuando relata sus éxitos militares en el texto del código legal que lleva su nombre. Triunfos que, en efecto, debió a los tres dones que le concedieron los dioses mesopotámicos: de poco le hubiera servido al monarca tener armas poderosas sin la agudeza y el ingenio necesarios para saberlas utilizar en el momento preciso, y sin la habilidad para combinarlas con la diplomacia y la paciencia, que tan bien sabía administrar el soberano, el predilecto del dios Marduk.

Para conocer el verdadero alcance de las gestas de Hammurabi es preciso viajar a la Mesopotamia de hace cuatro milenios, hacia el año 2002 a.C., cuando se hundió el imperio de la poderosa III dinastía de Ur. Su desaparición no sólo significó el final de la larga historia política del pueblo sumerio, sino que creó un vacío de poder en Mesopotamia que facilitó la irrupción de una oleada de pueblos semitas: los amorreos.

Procedentes del desierto que se extiende por Siria y Arabia, aprovecharon las circunstancias y se fueron instalando en algunas ciudades mesopotámicas sin apenas oposición. Allí fundaron nuevas e importantes dinastías, como las de Assur, Ekallatum y Eshnunna en la Alta Mesopotamia, la de Mari en el curso medio del Éufrates, y las de Larsa y Babilonia en la Baja Mesopotamia. En menos de dos siglos, todos estos centros estaban controlados por una quinta y sexta generación de reyes semitas.

En el nuevo mundo de las dinastías amorreas, Babilonia era tan sólo un reino de dimensiones medias. Y allí, en el año 1792 a.C., subió al trono un nuevo gobernante llamado Hammurabi, «El dios Hammu cura». El flamante soberano estaba rodeado por monarcas mucho más importantes. Sin duda, el más poderoso era el gran Shamshi-Adad de Asiria, que reinaba en su capital de Shubat-Enlil al tiempo que sus dos hijos lo hacían desde los tronos de Ekallatum y de Mari; con ello, los asirios controlaban la Alta Mesopotamia, el territorio al norte de Babilonia. Otros grandes reinos eran el de Eshnunna y el de Larsa. En esta última ciudad gobernaba Rim-Sin, que desde allí controlaba la Baja Mesopotamia, la tierra al sur de Babilonia. Todos luchaban con un mismo objetivo: defender su propio territorio y dominar las rutas comerciales.

Babylon the Mighty: Rule By The Sword. King Hammurabi goes to war, his chariot drawn by asses of a particularly tough breed plus

Hammurabi no se amedrentó. No existen documentos que nos hablen de su personalidad, pero sus actos permiten discernir algunas de sus cualidades: además de ser un gran estratega, tuvo la astucia y la paciencia necesarias para saber cuándo, cómo y con quién pactar para ganar una fuerza cada vez mayor. Todo ello le permitió escapar de la asfixiante situación política internacional que se encontró al subir al trono y convertir Babilonia en la máxima potencia mundial de su tiempo.

Una tablilla conocida como Lista de los nombres de año de Hammurabi recoge de forma detallada las gestas del soberano. Allí se menciona una primera serie de campañas militares entre los años 7 y 11 de su reinado (1787-1781 a.C.), con conquistas al sur, al este y al norte. Al parecer, estas primeras victorias fueron el fruto de la alianza de Hammurabi con los poderosos Shamshi-Adad de Asiria y Rim-Sin de Larsa.

La Lista no menciona ninguna otra campaña militar hasta el año 30 de su reinado. Durante este lapso de 19 años sin actividad bélica relevante, Hammurabi consolidó su posición y embelleció su ciudad y todos sus dominios mediante la construcción de estatuas, templos y canales. Y en ese tiempo sucedió algo extraordinariamente importante: la muerte de Shamshi-Adad de Asiria, acaecida en 1781 a.C.

El nuevo rey asirio careció de la autoridad de su predecesor y perdió el control de la importante ciudad de Mari, que los asirios habían ocupado años atrás. El trono de Mari volvió a manos de su antiguo soberano, Zimri-Lim, que había permanecido exiliado en Alepo.

En este escenario se sitúa una carta hallada en el palacio de Mari, en la que se mencionan las fuerzas de cada reino y donde se observa que el rey babilonio ya se ha hecho un hueco entre las grandes potencias: «No hay rey que sea fuerte por sí solo; 10 o 15 reyes siguen a Hammurabi; otros tantos siguen a Rim-Sin de Larsa, Ibalpiel de Eshnunna y Amutpiel de Qatna; mientras que 20 reyes siguen a Yarim-Lim de Alepo». Por lo que leemos en el texto parece que Alepo era la principal potencia, mientras que los demás reinos estaban igualados.

Este equilibrio se rompería cuando el rey de Eshnunna, decidido a obtener la supremacía, se alió con el reino de Elam, al este de Mesopotamia. Esta alianza provocó la caída de Asiria y engrandeció a Eshnunna, convirtiéndola, junto con Elam, en la gran amenaza para los reinos de Alepo, Mari y Babilonia. Parecía claro que la respuesta a semejante desafío tenía que ser la alianza entre ellos.

Así las cosas, no es de extrañar el texto de esta otra carta, también hallada en el palacio de Zimri-Lim de Mari: «Después de que yo mismo, Zimri-Lim y Yarim-Lim [rey de Alepo] hayamos pactado asociarnos y nos hayamos dado la mano, ni adversario, ni enemigo ni nada podrá arrancarnos del corazón la idea de derrotar a este enemigo [Elam]. Hammurabi ha dicho entre otras palabras que su corazón está de acuerdo con nuestras palabras».

Hammurabi dirigió la alianza, que inició su ataque contra los elamitas en 1763 a.C. Esto sucedía en el año 30 del reinado del monarca babilonio, el año en que «el rey, el poderoso, amado de Marduk, con el magnífico poder de los grandes dioses, venció al ejército de Elam». Pero Hammurabi no se detuvo aquí. La alianza con Alepo y Mari le había permitido deshacerse de los peligrosos elamitas, cuya derrota le abría las puertas de la Baja Mesopotamia, la tierra al sur de Babilonia. Y avanzó sin dudarlo, como nos cuenta la Lista: en el año 31 de su reinado (1762 a.C.), Hammurabi, que «marcha con confianza en An y Enlil al frente de las tropas» y «a quien los grandes dioses han dado magnífico poder», conquista el país de Iamutbal y su rey Rim-Sin. No satisfecho con esto, en el mismo año «Hammurabi, el rey, el héroe, que consigue la victoria para Marduk, abatió en combate a los ejércitos de Eshnunna, Subartu y Gutium con su fuerte arma y conquistó Mankizum y las orillas del Tigris hasta el país de Subartu».

Tras aquella formidable sucesión de victorias, los dominios de Hammurabi incluían el sur de Mesopotamia, un territorio importante tanto por su riqueza agrícola como por su simbolismo, ya que las antiguas ciudades sumerias que lo habían ocupado fueron la cuna de la religión y la cultura mesopotámicas. Su poder también se extendía hacia el norte, sobre Asiria y su vasta red comercial, que alcanzaba el Mediterráneo y Asia Menor. Y, hacia el este, la autoridad del rey babilonio alcanzaba las regiones de la cuenca del río Diyala, estratégicas por sus rutas comerciales de la meseta iraní. De este modo, lapislázuli, oro, cobre, hierro y maderas preciosas fluían hacia Babilonia, acrecentando el esplendor de la metrópoli y la magnificencia de su soberano.

Seguramente este auge repentino de Hammurabi irritó o hizo desconfiar de tal poder a su antiguo aliado Zimri-Lim de Mari, que se enfrentó al monarca babilonio. La Lista, en efecto, nos dice que, en el año 33 de su reinado (1760 a.C.), Hammurabi «venció al ejército de Mari y Malgium en batalla», e hizo a Mari «vivir en amistad según su mandato». Pero la cosa no quedó en este aviso por parte del rey babilonio, quien dos años después «destruyó las murallas de Mari y Malgium». Con las murallas derruidas, el palacio entregado al fuego y su rey desaparecido, la ciudad de Mari se esfumó para siempre de la historia.

La Lista menciona las postreras conquistas del soberano babilonio, siempre obtenidas con la ayuda de los dioses: «Año 37: el año en que Hammurabi, el rey, con el gran poder de Marduk, venció al ejército de Turukka, Kakmu y el país de Subartu en batalla». «Año 38:
el año en que Hammurabi, el rey, al mandato de Anu y Enlil con la sabiduría que Marduk le dio, destruyó Eshnunna con grandes aguas [una catastrófica inundación]». «Año 39: el año en que Hammurabi, el rey, con el fuerte poder que Anu y Enlil le dieron, abatió a la totalidad del enemigo de Subartu».

Viéndose señor de toda Mesopotamia, Hammurabi dedicó los años finales de su vida a realizar más construcciones. La última data del año 43 de su reinado, cuando «fijó la muralla de Sippar, la ciudad primaveral de Utu, con una gran cantidad de tierra». Con esta última entrada se cierra la Lista de los años de uno de los más poderosos monarcas mesopotámicos. No deja de ser simbólico que su última gesta estuviera dedicada al dios del sol, Utu, poniendo así punto y final a un luminoso reinado.

 

 

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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219-SHEMSU HOR: LOS ARQUITECTOS DE LA GRAN ESFINGE

abril 18, 2018

Planeta azul se hace presente nuevamente escudriñando las historias ocultas del antiguo Egipto. Mencionados en el Papiro de Turín y en otros textos a priori históricos, los Compañeros de Horus o Shemsu Hor constituyen uno de los enigmas más inquietantes de la prehistoria egipcia. Las alusiones a estos misteriosos personajes son vagas e imprecisas, pero su intervención en tiempos muy anteriores a la Primera Dinastía pudo concretarse en el diseño estelar de la Gran Esfinge y de otros importantes monumentos. Pero, ¿quiénes eran los Shemsu Hor? Para los egiptólogos, se trata de entidades legendarias y, por ende, sin base real. Los teóricos de los antiguos astronautas, en cambio, creen que desarrollaron un papel muy relevante como intermediarios entre dioses y hombres.

Nos preguntamos por el que, sin duda, constituye el enigma central de esta civilización: ¿De dónde salieron los antiguos egipcios? ¿Cuál fue el verdadero origen de su religión y de sus textos?, las respuestas a estas interrogantes nos permiten inferir en, que el pueblo que elaboró aquel sofisticado corpus de creencias «ya estaba establecido en Egipto mucho antes de la Primera Dinastía y, si queremos entender su religión y sus textos, debemos ponernos en las mentes de quienes las instituyeron hace más de siete mil años».

Como advertimos los teóricos de los antiguos astronautas, la idea de que el Antiguo Egipto fue fundado por una civilización remotísima no es nada nueva. Sin embargo, estas ideas sobre la fundación de la civilización egipcia no son del agrado de la egiptología «oficial».

Al ver de cerca las pirámides de Giza, pero, sobre todo, al contemplar la Gran Esfinge, un monumento desconcertante. ¿Qué hace aquí, junto a las pirámides, este extraño coloso?, es la pregunta de rigor, al observar la Esfinge en el contexto de la explanada de Giza.

En adelante, y después de estudiar los numerosos enigmas de la civilización egipcia, y manteniendo centrada cierta predilección por la enigmática estatua, sostenemos lo siguiente: «la Gran Esfinge Harmakhis monta guardia en el extremo norte desde los tiempos de los Seguidores de Horus, una estirpe de seres semidivinos y predinásticos que, según las creencias de los antiguos egipcios, habían gobernado esta región miles de años antes que los faraones históricos» .

El aludir sin prejuicios al papel desempeñado por los Seguidores de Horus o Shemsu Hor, puede resultar chocante desde la perspectiva de la arqueología actual. No obstante, reflejando cuáles eran las creencias de los antiguos egipcios en relación con sus ancestros, recordando la relevancia que éstos concedían a los Seguidores o Compañeros de Horus. Surgen las siguientes interrogantes, ¿quiénes eran estos personajes? ¿Es cierto que «gobernaron » el Egipto predinástico?

La referencia más conocida a los Shemsu Hor la hallamos en el Canon Real de Turín (Italia), un papiro fragmentado donde se dice que, en efecto, habrían gobernado Egipto durante seis mil años, en un periodo intermedio comprendido entre el reinado de los dioses y las primeras dinastías de faraones. No obstante, ¿qué grado de fiabilidad tiene este documento?

Custodiado en el Museo Egipcio de la capital lombarda, el también conocido como Papiro Real de Turín contiene, básicamente, una relación de los gobernantes del Antiguo Egipto desde Menes (o Narmer) hasta la convulsa XVII dinastía. Aunque el principio y el final de la lista se perdieron, de manera que no conocemos ni la introducción a la misma ni los detalles de los gobernantes que siguieron a la citada XVII dinastía, la relación incluye –en la parte posterior del papiro– a los gobernantes de Egipto antes que Narmer, reyes que, insistimos, eran de naturaleza divina, semidivina o no enteramente humana. ¿Cómo debemos interpretar esto último?

Al contrario de lo que sucede con otros papiros, cuyo contenido parece referirse a sucesos legendarios, mágicos o especulativos –o eso es lo que interpretaría un observador pragmático–, muy pocos dudan de la historicidad del Canon Real; esto es: refleja nombres y detalles fidedignos, datos que han podido contrastar los prestigiosos egiptólogos y papirólogos que han tenido acceso al mismo, desde Jean François Champollion hasta Richard Parkinson y Bridget Leach, pasando por Giulio Farina y Alan Gardiner, por citar sólo a unos pocos de entre quienes lo han investigado.

Así, la opinión generalizada es que el escriba autor del texto, probablemente a las órdenes de Ramsés II, compiló varias listas depositadas en los principales templos de Egipto, limitándose a transcribirlas. La relación de los gobernantes mencionados en el documento es asombrosamente prolija en detalles, a tal punto que los periodos de los reinados están consignados por años, meses e incluso días, lo que da idea de la minuciosidad de sus autores. Se trata, pues, de un informe burocrático cuyo contenido nada tiene que ver con formulaciones esotéricas o recetas mágicas.

No obstante, la arqueología oficial parece menoscabar la relevancia histórica de este manuscrito, tendiendo a pasar por alto su contenido. La razón de tal olvido probablemente tiene que ver con  la incómoda «cara b» del Papiro Real de Turín, ésa que otorga rango de gobernantes carnales a personajes poco o nada materiales, como los mitad humanos mitad divinos Shemsu Hor. Que la arqueología oficial haya soslayado el Papiro de Turín no debe sorprendernos. En general, los egiptólogos han despreciado sistemáticamente los textos que contravenían sus tesis. Cualquier evidencia que contradijera «su versión» de la historia de Egipto, ha acabado siendo desprestigiada. Y no sólo ha ocurrido con papiros o grabados. Cuando un investigador ha puesto en duda esa «versión oficial», inmediatamente se le ha excluido del establishment académico, por mucho que sus propuestas tuvieran el aval de documentos fidedignos o estudios científicos rigurosos. Y no se trata de una cuestión menor, pues tiene que ver con el concepto fundacional de la egiptología.

A grandes rasgos, la egiptología es una disciplina moderna, que integra otras ciencias de la antigüedad como la arqueología, la papirología, la epigrafía, etc. Sin embargo, hasta hace muy poco, la generalidad de los egiptólogos rechazaban que el diseño y emplazamiento de las pirámides y templos a lo largo del Nilo tuvieran que ver con la posición de los cuerpos celestes en la época en que fueron erigidos. De hecho, todavía encontramos a egiptólogos que refutan esta visión arqueo astronómica de los monumentos egipcios.

Pero este error de enfoque de la egiptología nace, en nuestra opinión, mucho antes. Veamos, ¿cómo puede una disciplina basada en el método científico dilucidar el misterio de una cultura tan profundamente esotérica como la del Antiguo Egipto? ¿Cómo puede un egiptólogo enfrentarse al enigma de que seres mitad humanos mitad divinos construyeron la Gran Esfinge? En cuanto a lo primero, está claro que el esoterismo escapa al análisis materialista científico. Y en lo que respecta a lo segundo, plantear que entidades no humanas gobernaron en la práctica a seres humanos sería un disparate desde la perspectiva científica de la historia oficial. Pero, sin las ataduras de los dogmas, hagamos un esfuerzo por ubicar en la historia de Egipto a los Compañeros de Horus.

Como hemos mencionado el Papiro de Turín sitúa a los Shemsu Hor inmediatamente antes de la I Dinastía faraónica, la comenzada por Menes o Narmer. Pues bien, la egiptología aceptó que la cronología establecida por el papiro es correcta, pero sólo de Narmer en adelante. Lo anterior, en cambio, no era «historia», sino «mitología». Así, el Canon Real es histórico sólo hasta donde les conviene a los egiptólogos. El resto, lo que no pueden confirmar –ni aceptar desde su lógica–, es legendario… Pero, ¿y si no fuera así? ¿Y si todo lo que se cuenta en este papiro fuera cierto?…

En este caso, y como sostienen los teóricos de los antiguos astronautas, tendríamos que, hace alrededor de 12.000 años, Egipto fue gobernado por unas entidades híbridas dotadas de avanzados conocimientos, tantos como para haber diseñado la Gran Esfinge de Giza y realizado quién sabe cuántas otras proezas arquitectónicas o tecnológicas.

Paradójicamente, la irrupción de los Shemsu Hor se habría producido en los albores de la civilización en el Valle del Nilo, si hacemos caso de la historia aceptada sobre la evolución humana. Así, hace 12.000 años, justo cuando declinaba la última glaciación, la temperatura subió gradualmente en el norte de África –Delta del Nilo incluido–, región que comenzó a recibir importantes precipitaciones que, más tarde, dieron paso a la formación de pastizales con cereales silvestres que atrajeron a gran variedad de animales y éstos, a su vez, a grupos humanos de cazadores recolectores. Claro está que este complicado proceso no se produjo de la noche a la mañana, sino que duró milenios, estableciéndose el Neolítico egipcio tan «tarde» como hace 6.000 años… Obviamente, esta última cronología de los hechos no «funciona» con la datación de la Gran Esfinge propuesta por Bauval –alrededor de 10500 a. C–, ni mucho menos con la que sugieren los geólogos ucranianos Manichev y Parkhomenko, según los cuales el monumento ya estaba en Giza hace ¡800.000 años!

Por otra parte, si aceptamos las divisiones de la historia de la humanidad para el Antiguo Egipto y situamos a los habitantes de esta región en la Edad de Piedra (IV milenio a. C.), ¿cómo es posible que estos hombres y mujeres recién salidos de las cavernas fueran capaces de construir algo ni remotamente parecido a la Gran Esfinge de Giza?…

Algo nos dice que la cronología sobre la historia de la humanidad está equivocada. O antes que la nuestra existió otra «humanidad », una especie de «civilización madre» altamente evolucionada desde el punto de vista tecnológico y probablemente espiritual.

En el primero de los casos, Heródoto (siglo V a. C.) –a menudo considerado «padre de la Historia»– recogía por boca de los sacerdotes de Tebas una historia de Egipto bien distinta a la que conocemos hoy. Así, el cronista griego se refería a un episodio en el que los sacerdotes tebanos le mostraron 345 estatuas que parecían representar a imponentes dioses. Sin embargo, para sorpresa del historiador, los religiosos apuntaron que no se trataba de dioses, sino que cada coloso simbolizaba cada una de las generaciones de grandes sacerdotes que les precedieron, hasta completar 11.340 años de gobiernos de los hombres. Y subrayaban esto último, «gobiernos de los hombres», para a continuación remarcarle que «antes de estos hombres, los dioses eran quienes reinaban en Egipto, morando y conversando entre los mortales, y teniendo siempre cada uno de ellos un imperio soberano» . Por lo anterior, se infiere que los sacerdotes de Tebas distinguían claramente dos rangos de reyes de Egipto: los humanos, que habían gobernado el país desde hacía 11.340 años y los dioses, que no sólo gobernaron físicamente Egipto durante un periodo igual o mayor, sino que lo hicieron mezclándose con aparente naturalidad entre los habitantes del País del Nilo. Por su parte, Manetón (siglo III a. C.), sacerdote e historiador egipcio que vivió durante los reinados de Ptolomeo I y Ptolomeo II, también se refería a estos dioses y semidioses gobernantes en su obra Aegyptíaka, una especie de cronología que confeccionó a partir de las Listas Reales que le facilitaron los sacerdotes de otros templos.

En la misma, Manetón establecía cuatro dinastías anteriores a Menes (dos de dioses, una de semidioses y una cuarta de transición), adjudicando el origen de la civilización egipcia al gobierno de 7 grandes divinidades –Ptah, Ra, Shu, Geb, Osiris, Seth y Horus–, que permanecieron en el poder durante 12.300 años. A continuación, gobernó una segunda dinastía encabezada por el primer Toth e integrada por 12 «faraones» divinos (1.570 años de gobierno), tras los cuales ascendieron al poder 30 semidioses –generalmente identificados con los Shemsu Hor y simbolizados por halcones–, que gobernaron el país durante 6.000 años. Tras éstos, se produjo un periodo de caos, hasta que, finalmente, Menes encauzó la situación y logró la unificación de Egipto.

Obviamente, la egiptología ortodoxa incluye estas cronologías en la categoría de los mitos, no en la de los sucesos históricos comprobables. Al fin y al cabo, las fuentes que nos ofrecen información sobre los Shemsu Hor son ciertamente escasas. Claro que también podemos extraer información sobre los Compañeros de Horus –y sobre los dioses que gobernaron Egipto– de las obras que nos legaron estos misteriosos personajes, construcciones que, en todos los casos, se erigieron siguiendo un «plan estelar », como ha quedado atestiguado por los estudios arqueo astronómicos de estos monumentos. De confirmarse la datación extrema de la Gran Esfinge o, al menos, la propuesta hecha por Bauval, los arquitectos de estas imponentes maravillas sin duda tendrían más de «celestes» que de humanos.

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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217-EL ROLLO DE COBRE DEL MAR MUERTO

febrero 4, 2018

Planeta azul se presenta de nuevo esta vez escudriñando el misterio del Rollo de Cobre del mar muerto, también conocido como el Mapa del tesoro del templo de Jerusalén
El Rollo de Cobre es uno de los Manuscritos del Mar Muerto encontrados en Khirbet Qumrán, pero difiere significativamente de los otros. Mientras que los otros rollos están escritos en cuero o papiro, este rollo está escrito en metal: cobre mezclado con, aproximadamente, un 1 % de estaño. A diferencia de los otros, este rollo no es una obra literaria, sino que contiene un listado de lugares en los cuales varios objetos de oro y plata están enterrados o escondidos. Sin embargo este rollo no se parecía a los demás documentos encontrados, ya que no estaban elaborados de cuero o papiro, sino en una hoja de cobre 99% con 1% de Cobalto. Todos los Rollos del Mar Muerto fueron asignados para ser traducido por un equipo de académicos. El investigador asignado al rollo de cobre fue un hombre llamado JT Milik. Había un problema con el rollo de cobre, el metal corroído no se podía desenrollar, se podía convertir en polvo si no se usaba la técnica correcta. El Dr Baker del Instituto Tecnológico de Manchester sugirió cubrir los pergaminos con una capa de resina epoxi para detener la desintegración. El 01 de Octubre de 1955 se realizó el primer corte, al ser la primera vez que se realizaba dicho procedimiento, el Dr Baker solicitó estar solo en ese momento. Después cortar de arriba a abajo cuidadosamente una a una, finas capas del pergamino, fueron 23 las láminas que cortó, cortes realizados en lugares donde no estuviera nada escrito. Solamente se perdió una letra al realizar el trabajo. Que mejor manera de conservar el secreto del tesoro al usar diferentes escribas y que cada uno escribiera una sección. Le rollo de cobre contenía una lista, pero no una lista cualquiera, sino la dirección de 64 lugares con tesoros incalculables. Al poderse leer se constató que el pergamino había sido escrito por varias personas que seguramente no supieron lo que escribían al no saber la totalidad del texto.

Se exhibe, en la actualidad, en el Museo Arqueológico de Ammán, Jordania. El tesoro descrito está valorado en, al menos, mil millones de dólares. Durante nuestras investigaciones pudimos dar con los datos de su historia y origen los cuales describimos a continuación. Dos rollos de cobre fueron encontrados en 1952 al fondo de la Cueva 3 de Qumrán. Este extraordinario hallazgo fue denominado como 3Q15, para indicar la cueva de su procedencia y el orden en que fue descubierto. El metal estaba corroído, y no pudieron ser desenrollados por medios convencionales. El profesor H. Wright Baker, de la Facultad de Tecnología de Mánchester, Inglaterra, cortó las láminas en tiras. Entonces quedó claro que los rollos eran parte de un mismo documento. Se tomaron y publicaron fotografías de baja calidad de los rollos. Los estudiosos han encontrado difícil trabajar con ellas, y han dependido de copias del texto hechas por el estudioso Józef Milik y publicadas en 1962. Otro estudioso, John Marco Allegro, publicó su traducción en 1960. El rollo fue fotografiado en 1988 con precisión más clara, en un nuevo intento dirigido por P. Kyle McCarter, Jr.

Nuestro próximo paso fue indagar sobre el Estilo de escritura. El estilo de la escritura es inusual, diferente de los otros rollos. Está escrito en un estilo similar al del Mishná Hebreo. Hay una ortografía inusual, y la letra tiene los rasgos propios de alguien que escribe en cobre con un elemento punzante. También está la anomalía de que siete de los nombres de los lugares están seguidos por un grupo de tres o cuatro letras griegas. El texto es un listado de sesenta y cuatro lugares; sesenta y tres de los cuales guardan tesoros de oro y plata, que se estiman por toneladas. Al final de la lista se menciona un documento duplicado con detalles adicionales. Algunos estudiosos creen que este documento pudo ser el Rollo de Plata, un rollo que los arqueólogos aún están buscando en el desierto de Israel..

Los estudiosos mantienen que el texto fue tal vez copiado de un documento original por un escriba iletrado que no hablaba la lengua en la que los rollos fueron escritos. Quizás esto fue hecho así para que el secreto del contenido del texto fuera preservado. El escriba cometió un total de treinta errores o fallos en la copia del texto, fallos que alguien familiarizado con la lengua original no habría cometido. Descifrar el listado es todo un desafío, ya que incluso contiene nombres de ciudades y calles. Sin embargo, hay una controversia acerca de si la Cueva de las Cartas contenía uno de los tesoros enumerados y si los artefactos de este lugar habrán sido recuperados. Aunque el rollo fue, obviamente, hecho de una aleación de cobre para que durase, los lugares son mencionados para un lector que tuviese un estrecho conocimiento de las oscuras referencias, por ejemplo: «En la cisterna de irrigación de Shaveh, en la salida que hay allí, enterrados a once codos: 70 talentos de plata» (de la traducción de Allegro), o «En la cueva que está cerca de la fuente que pertenece a la Casa de Hakkoz, excavar seis codos. [Hay] seis barras de oro» (de la traducción de McCarter). Como resultado de estos estudios podemos concluir que: El tesoro del rollo se cree que puede ser el tesoro del Templo de Jerusalén, presumiblemente, del Segundo Templo. El profesor McCarter identifica provisionalmente uno de los lugares, ubicado en la propiedad de la «Casa de Hakkoz», con la familia de Hakkoz, uno de los tesoreros del Templo reconstruido, el siguiente al retorno de Babilonia, como se detalla en los libros de Esdras y Nehemías, del Antiguo Testamento. Las teorías sobre el origen y la existencia del tesoro fueron cuestionadas por Theodor H. Gaster: Primero: el tesoro podría pertenecer a la comunidad de Qumrán. La dificultad aquí está en que se supone que la comunidad era una hermandad ascética, con lo que no es compatible la posesión de un vasto tesoro. Segundo: el tesoro podría ser el del Segundo Templo. Sin embargo, Gaster cita a Flavio Josefo quien establece que el tesoro principal del Templo todavía estaba en el edificio cuando los romanos lo derribaron, y también que otros textos de Qumrán son muy críticos con el clero del Templo como para haber trasladado sus tesoros a un lugar seguro. Tercero: el tesoro podría ser el del Primer Templo, destruido por Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el año 586 a.C. Esto no parece encajar con el espíritu de otros rollos, a menos que, quizá, el rollo fuese dejado en la cueva durante el exilio en Babilonia, posiblemente, en una pequeña comunidad de conserjes, quienes serían los precursores de la comunidad de los Manuscritos del Mar Muerto. Cuarto: (la teoría favorita de Gaster) es que el tesoro es una mera “fábula”. De ser así resultaría una invención muy elaborada para un pueblo antiguo. Por otra parte no se justificaría que el documento hubiera sido transcripto en un rollo de cobre para ser preservado. La idea de antiguos tesoros perdidos u ocultos en Tierra Santa no se contempla sin fascinación. El Segundo Libro de los Macabeos describe que el profeta Jeremías transportó el Arca de la Alianza y otros objetos para ocultarlos en una cueva del Monte Nebo. La sencillez de las listas del Rollo de Cobre parece indicar la ubicación de la zona emplazada entre Hebrón y el Monte Gerizim como el lugar donde debería haber algún tesoro, si no ha sido ya descubierto en el transcurso de los últimos 2.000 años.

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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216-LA ENIGMÁTICA PUERTA DEL SOL

enero 20, 2018

Planeta azul se hace presente, en esta oportunidad resaltando la historia de una estructura antigua de 10 Tn que desafía a la historia oficial convencional que nos contaron.

Este antiguo “portal” fue creado a partir de un solo bloque Andesita con un peso aproximado de 10 toneladas y mide alrededor de 9,8 pies (3,0 m) de altura y 13 pies (4,0 m) de ancho. Algunos autores sostienen que se remonta a alrededor de 15.000 aC.
Ubicado en las inmediaciones de uno de los lagos más maravillosos de la Tierra-Lago Titicaca-La puerta del sol fue construida hace miles de años por una antigua cultura que habita la actual Bolivia, en el sitio arqueológico de Tiahuanaco.
Desde que los exploradores europeos tropezaron con los enigmáticos rascacielos, arqueólogos, historiadores y turistas quedaron desconcertados por la Puerta del Sol.
Entre los expertos, se le conoce como uno de los mejores ejemplos del grado de perfección que alcanzó su cultura constructora, tanto para el arte como para el simbolismo que atesora sus relieves.
La mayoría de los expertos están de acuerdo en que este “portal” fue creado a partir de un solo bloque de Andesite con un peso aproximado de 10 toneladas, y tiene aproximadamente 3,0 m de ancho y 13 pies de ancho.
En el pasado, la Puerta del Sol era parte de un edificio más grande que probablemente estaba situado en la parte superior de la Pirámide de Akapana o en el templo de Kalasasaya, donde hay varias construcciones que están hechas del mismo material que la Puerta del sol.
El Gat del sol tiene curiosas representaciones en su superficie, el más reconocible es el de Viracocha, que se representa rodeado de criaturas aladas que se arrodillan ante él. ¿Son esas las representaciones de las mismas criaturas aladas que vemos en la antigua Mesopotamia? Hay 32 efigies con rostro humano y 16 con cabeza de cóndor.
Viracocha es la gran deidad creadora de la mitología pre-Inca e Inca en la región andina de América del Sur. Según leyenda, Viracocha se levantó del lago Titicaca durante el tiempo de la oscuridad para producir la luz y creó la luna del sol y las estrellas. Curiosamente, se dice que esta antigua deidad creó a la humanidad al respirar en piedras, pero su primera creación fueron gigantes sin cerebro que le disgustaron. Así que lo destruyó con una inundación e hizo una nueva, mejor de piedras más pequeñas.
La puerta nunca fue terminada ya que los expertos han encontrado varias figuras inacabadas como si los talladores hubieran dejado apresuradamente una de sus estructuras más magníficas.
La Puerta del Sol tiene en su parte superior derecha una grieta que divide la piedra en dos. Se cree que ha sido golpeado por un rayo, pero esta teoría no se puede verificar porque no hay marcas de quemaduras en la piedra o dentro de ella.
Si echamos un vistazo a algunas de las leyendas que mencionan a los gigantes, la puerta se agrietó cuando fue arrojada al suelo, rompiendo la puerta del sol en dos.
Esto sigue siendo un misterio para los arqueólogos.
Según la leyenda aymara, la puerta tiene un secreto que los antiguos Aymaras dejaron ocultos para ayudar a la futura humanidad en problemas.
Actualmente es uno de los monumentos más importantes de Tiahuanaco.
Tiahauanco -el complejo de la ciudad- fue el centro de la antigua civilización Tiahuanaco, una cultura pre-inca muy desarrollada que basó su economía en la agricultura, la arquitectura y la ganadería. La antigua cultura cubrió los territorios de la meseta del Collao, ubicada entre el suroeste de Perú, Bolivia occidental, norte de Argentina y partes septentrionales de Chile, regiones de las cuales la cultura transmitió su influencia tecnológica y religiosa hacia otras civilizaciones contemporáneas.
La ciudad de Tiahuanaco se caracteriza por su increíble intrincado estilo arquitectónico, decorado con innumerables relieves, que a su vez están envueltos en misterio.
El complejo de la ciudad se compone de varias construcciones arquitectónicas importantes: las plataformas escalonadas Akapana, Akapana East y Pumapunku, los Kalasasaya, los Kheri Kala, los recintos de Putuni y el Templo Semi-Subterráneo, Puerta del Sol y Puma Punku, que a su vez tiene innumerables estructuras que desafían a los arqueólogos de la corriente principal.
Como se observó en estudios recientes, estos ejemplos arquitectónicos, así como la Puerta Akapana, tienen un detalle único y demuestran una gran habilidad en el corte de piedra. Esto revela un conocimiento de la geometría descriptiva. La regularidad de los elementos sugiere que son parte de un sistema de proporciones.
Se cree que Tiahuanaco es una de las culturas más antiguas de América del Sur, habiendo sobrevivido desde alrededor de 1500 aC hasta el año 1000 dC
El consenso general es que la antigua cultura Tiahauanco comenzó alrededor de 1580 AC
Esta antigua cultura se caracteriza por tener herramientas y armas de bronce, lo que le dio una gran ventaja tecnológica y militar con respecto a las otras culturas en América durante ese tiempo en la historia; Prueba de esto es que los sindicatos de latón se han encontrado en sus construcciones, y varias herramientas y armas han sido desenterradas por expertos.
Algunos autores -como Arthur Posnansky- estimaron que Tiwanaku data de 15.000 aC, basado en sus técnicas arqueoastronómicas
La teoría de Posnansky afirma que después de la gran inundación de alrededor de 11.000 aC, los supervivientes desarrollaron técnicas avanzadas de agricultura que sólo hoy en día están siendo estudiadas por ciertos expertos. En particular, esta antigua cultura logró obtener, a través de cruces y técnicas que hasta ahora no se conocen bien, el exceso de producción de maíz, quinoa, kiwicha, patatas y maca Enfriado excesivamente. En su famoso libro ” Tiahuanaco, la cuna del hombre americano “, Posnansky propone dos teorías que, según él, son esenciales para considerar a Tiahuanaco como la ciudad más antigua de la superficie del planeta.
Dada su aparente antigüedad, algunos estudiosos propusieron que Tiahuanaco era la cultura madre de todas las civilizaciones sudamericanas, mientras que otras la consideraban la capital de un antiguo imperio megalítico o un gran imperio que se extendía por los Andes Centrales.

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215-LOS CRÁNEOS ALARGADOS DE PARACAS

enero 13, 2018

Planeta Azul se presenta de nuevo, en esta oportunidad con una interesante investigación sobre los alargados cráneos de Paracas.  La desértica península de Paracas se encuentra en la costa sur de uno de los países más enigmáticos de América del sur: Perú. Es allí, donde un arqueólogo peruano Julio Cesar Tello hizo uno de los descubrimientos más misteriosos en el año 1928. Durante las excavaciones, Tello descubrió un cementerio complejo y sofisticado en el suelo áspero del desierto de Paracas. En las enigmáticas tumbas, Tello descubrió una serie de polémicos restos humanos que cambiarían para siempre cómo miramos a nuestros antepasados y nuestros orígenes, unos esqueletos que cambiarían para siempre la historia. Los cuerpos en las tumbas tenían algunos de los cráneos alargados más grandes jamás descubiertos en el planeta, llamado los cráneos Paracas. El arqueólogo peruano descubrió más de 300 cráneos misteriosos que se creen tenían al menos 3000 años de antigüedad.

Como si la forma de los cráneos no fuera lo suficientemente misteriosa, un análisis de ADN realizado sobre algunos de los cráneos presenta algunos de los más enigmáticos e increíbles resultados que desafían todo lo que sabemos sobre el origen y el árbol evolutivo humano.

Mientras que varias culturas de todo el mundo realizaron prácticas de deformación del cráneo (elongación), las técnicas utilizadas fueron distintas, lo que significa que los resultados tampoco eran los mismos. Hay ciertas tribus sudamericanas que ‘ataban los cráneos de los bebés’ con el fin de cambiar su forma, resultando en una forma craneal drásticamente alargada. Aplicando una presión constante durante un largo período de tiempo con el uso de herramientas antiguas, las tribus lograron realizar deformaciones craneales que se encuentran también en culturas antiguas de África. Sin embargo, si bien este tipo de deformación craneal cambió la forma del cráneo, no alteró el tamaño, peso o volumen craneal, todos los cuales son rasgos característicos de los cráneos humanos regulares.

Justamente aquí es donde las características de los cráneos Paracas resultan ser más interesantes. Los cráneos de Paracas son cualquier cosa menos ordinarios. Los cráneos de Paracas son por lo menos 25% más grandes y hasta un 60% más pesados que los cráneos de los seres humanos regulares. Los investigadores creen firmemente que estas características podrían no haberse logrado con las técnicas utilizadas por las tribus como sugieren algunos científicos. No sólo son diferentes en peso, los cráneos de Paracas también son estructuralmente diferentes y sólo tienen una placa parietal mientras que los seres humanos normales tienen dos. Estas características extrañas han acrecentado el misterio durante décadas, pues los investigadores aún no tienen idea de quiénes fueron alguna vez estos individuos con dichos cráneos alargados.

En 2014, los cráneos de Paracas hicieron historia cuando análisis genéticos realizados en ellos permitieron descubrir que tenían ADN mitocondrial con mutaciones desconocidas.

El director del Museo de Historia de Paracas envió cinco muestras de los cráneos de Paracas para someterlas a pruebas genéticas, y los resultados fueron fascinantes. Las muestras que consistían en el pelo, dientes, piel y algunos fragmentos de huesos craneales dieron detalles increíbles que han alimentado el misterio que rodea a estos cráneos anómalos. El laboratorio genético a donde las muestras fueron enviadas no fue informado previamente del origen de las calaveras para evitar ‘influenciar los resultados’. Curiosamente, el ADN mitocondrial, que se hereda de la madre, mostró mutaciones que eran desconocidas para cualquier hombre, primate o animal encontrado en el planeta Tierra. Las mutaciones presentes en las muestras de los cráneos Paracas sugieren que los investigadores estaban tratando con un totalmente nuevo ‘ser humano’, muy diferente del Homo sapiens, Neandertal y Denisovans.

Según los informes, las personas de los cráneos de Paracas fueron tan biológicamente diferentes que hubiera sido imposible que los seres humanos se cruzasen con ellos.

¿Quiénes eran estos seres misteriosos?, ¿Evolucionaron por separado en la tierra?, ¿Qué causó que tengan esas diferencias drásticas con los seres humanos ordinarios?, ¿Y es posible que estos seres realmente no sean oriundos de la tierra?

Todas estas posibilidades son teorías que no pueden ser anuladas dadas las pruebas actuales. Lo único que sabemos hasta ahora es que hay muchas cosas que van más allá de la comprensión de los investigadores, historiadores y científicos. Es posible que después de todo, la pregunta de si estamos solos en el universo pueda ser contestada gracias a los cráneos de Paracas.

Los famosos cráneos Paracas han sido aclamados por muchos como el «eslabón faltante» en la cadena de los orígenes de la humanidad. Cada vez existen nuevos análisis realizados que han obtenido controversiales datos que podrían causar un giro de 360° en la historia convencional.

Desde que fueron descubiertos en las profundidades de la desértica península de Paracas, en la costa sur de Perú, los cráneos de Paracas han creado un gran revuelo en la comunidad científica.

Nuevas pruebas de ADN han sido completadas, revelando muchos más misterios de los cráneos de Paracas. Como muchos lo esperaban, la nueva ronda de pruebas obtuvieron resultados igualmente controversiales. Los investigadores han encontrado que los misteriosos cráneos de Paracas datan en por lo menos 2.000 años de antigüedad, y tienen sus orígenes en Europa y Oriente Medio.

Este hecho cambia totalmente, una vez más, todo lo que sabíamos acerca de la historia de América y cómo se pobló el continente americano. Mientras que muchas personas todavía sostienen que los cráneos de Paracas son el resultado de la deformación craneana artificial, los resultados de laboratorio sugieren lo contrario. A pesar de que alrededor del mundo muchas culturas antiguas practicaron el alargamiento o aplanamiento de cabezas, al analizar las características de los cráneos, los de Paracas son realmente una excepción.

Si bien el alargamiento de cráneos (deformación craneana artificial) ha sido realizado hace miles de años por numerosas culturas antiguas de todo el mundo, lo apreciado en los cráneos de Paracas es mucho más complicado. Mientras que el aplanamiento de cabeza altera la forma del cráneo, no puede alterar otras características que son propias en el cráneo humano.

Otra característica de estos misteriosos cráneos, es la que indica que no ocurrió tal deformación, esto es porque la posición del foramen magnum está ubicado en parte posterior del cráneo. Un foramen magnum normal estaría más cerca de la línea de la mandíbula. Pero en los cráneos de Paracas, la posición del foramen magnum es completamente diferente al de un ser humano normal, y además es más pequeño, lo que fortalece la teoría de que esto no se produjo con una deformación craneana a corta edad, esto es evidentemente genético.

En un cráneo humano normal, debe haber una sutura que va desde la placa frontal… sobre la bóveda del cráneo que separa las placas parietales – las dos placas separadas – y la conexión con la placa occipital en la parte trasera. Sin embargo, muchos cráneos en Paracas carecen completamente de una sutura sagital.

Mientras que la ausencia de la sutura sagital puede ser atribuida a una enfermedad conocida como craneosinostosis, Sin embargo, no existen pruebas de esta enfermedad presente en los cráneos de Paracas. Los resultados fascinantes que rodean a los misteriosos cráneos de Paracas han llevado a muchas personas en todo el mundo a especular que el origen de todos estos cráneos no está relacionado solamente a las deformaciones craneanas, sino que, por el contrario, pertenecieron a individuos de una antigua especie que existió en la Tierra hace miles de años.

Con el pasar del tiempo, estos cráneos revelan datos cada vez más y más sorprendentes. El investigador #BrienFoerster presentó más detalles acerca de los fascinantes cráneos alargados de Paracas. Las pruebas de ADN revelaron resultados fascinantes realizados en dichos cráneos. El cráneo más curioso fue apodado «Cleopatra» debido a su forma inusual y las huellas visibles de pelo rojizo.

La primera parte del análisis demostró que tenía rastros de pelo rubio y rojizo, y tenía el haplogrupo materno U2e1, que se encuentra en el continente europeo y no en América del Sur, de donde es originaria esta antigua civilización, según la historia convencional. Este tipo de sangre se encuentra generalmente en proto-Germánicos y proto-Eslavos y el hecho de que haya muerto hace casi 2.000 años, suma misterio al tema, ya que indica que hace miles de años la gente de Europa ya se encontraba en América, a diferencia de lo que la historia convencional dice.

Curiosamente las pruebas antes mencionadas se realizaron en restos óseos de las personas que habitaban la región hace miles de años. Según la historia convencional, los españoles llegaron al Perú recién en el año 1532.

Además Brien Foerster presentó el análisis que se realizó en el cráneo apodado «Cleopatra» debido a su forma y los restos de pelo rojizo.

Una vez más los resultados del ADN materno demostraron que la muestra es H1, cuyos restos se encuentran en los países de Europa Occidental y el pueblo vasco, Iberia, y partes de África del Norte. Siempre se ha creído que todos los habitantes precolombinos de las Américas pertenecían a los haplogrupos A, B, C, D y quizás X, pero los tres resultados de ADN anteriores indican claramente lo contrario, lo que sugiere una ascendencia europea mucho antes de que los europeos llegaran a América y especialmente antes de que visitaran partes del Perú y otros países de Sudamérica. Las teorías sugieren que H1 fue el haplogrupo dominante que estaba presente en la cultura megalítica europea en algún momento alrededor del 5000 a.C. hasta la llegada de las culturas proto-celta en algún

momento alrededor de 2.000 a.C. También se ha revelado la cuarta parte de las pruebas de ADN realizadas en una serie de curiosos cráneos encontrados en Perú. El resultado de la cuarta parte de los análisis de ADN indican que el curioso cráneo muestra el haplogrupo H2a, característica de la ascendencia de Europa del este, de partes de Europa occidental y de la región del Cáucaso en la Crimea moderna. En los resultados de las tres pruebas anteriores, Brien Foerster demostró que los haplogrupos descubiertos durante las pruebas indicaban clara ascendencia europea, y además no hay rastros de ascendencia indígena, planteando una serie de preguntas que los investigadores, arqueólogos e historiadores tendrán que responder en un futuro cercano.

Sin embargo, las cuatro muestras de ADN antes mencionadas indican claramente que la historia que se desarrolló hace miles de años no es como la pintan los libros. Los resultados anteriores son indicadores de que es muy probable que hace miles de años, antes de que los españoles llegaran a América del sur, gente de Europa y el Cáucaso probablemente viajaron a América. Los centros más importantes para el haplogrupo H2a son el mar Caspio, el norte del Mar Negro y Escandinavia. Brien indica que los cráneos alargados que se remontan por lo menos en 2.000 años se han descubierto en Francia, Austria, Hungría, Alemania e Inglaterra y que su origen es probablemente la región del Cáucaso.

Foerster además indica que el principal haplogrupo de H2a es H2, lo que significa que es muy probable que se originara en el mar Caspio, lo que parece apoyar las conexiones Armenio/Crimea. Por esta razón es probable y plausible que los antepasados del cráneo con huellas de haplogrupo R2a de alguna manera viajaron a Paracas en Perú, quizás siguiendo una vía entre la India y el Océano Pacífico en algún momento hace 2.000 o 3.000 años. Brien Foerster plantea numerosas preguntas que desafían a los libros de historia. Cuestiona la naturaleza de los cráneos alargados encontrados en Rumania, que datados en 2.000 años de antigüedad, y si es posible que estas personas viajaran desde Crimea y se diseminaran a otras partes de Europa.

¿Qué pasaría si antiguos constructores de megalitos, seres con cráneos alargados dejaron sus tierras europeas y de alguna manera llegaron a las Américas y finalmente a Perú cruzando el mar hace miles de años?

Estos fascinantes cráneos prometen detalles más fascinantes que están por venir.

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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