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211-LOS ANUNNAKI Y LA CULTURA DEL LAGO TITICACA

noviembre 5, 2017

Planeta azul se presenta de nuevo, esta vez en el altiplano boliviano, a 4,000 metros de altura casi a orillas del lago Titicaca, donde yacen los restos pétreos de lo que continúa siendo uno de los más grandes enigmas de la historia universal, la cultura Tiahuanaco. Para algunos, la más antigua civilización del planeta; para otros, la Atlántida de Platón; para la historia oficial, la cultura que dio origen a la civilización Inca y, para Los teóricos de los antiguos astronautas divulgadores de esta realidad, la prueba más contundente de la presencia de los Anunnaki de  en América Latina. Recientemente, nuevos indicios confirmarían indirectamente varias de las hipótesis que hemos venido desarrollando sobre la relación entre los dioses extraterrestres conocidos como los Anunnaki y la cultura Tiahuanaco. El 8 de Octubre del 2015, los arqueólogos belgas del proyecto Huiñaimarka que contó con el apoyo del Centro de Arqueología Subacuática Andina (CASA), presentaron el resultado de los primeros dos meses de exploración subacuática: alrededor de dos mil piezas arqueológicas rescatadas de las profundidades del lago Titicaca. Entre los objetos rescatados por la misión belga se encuentran huesos, piedras preciosas, cerámicas con representaciones de felinos, piezas de plata, más de 31 fragmentos de oro laminado, y un timón y un ancla pertenecientes a una embarcación prehispánica. Dos de las piezas de cerámica encontradas por la expedición Huiñaimarka. Si bien han existido varias misiones de exploración subacuática en el lago Titicaca, el proyecto Huiñaimarka fue la primera misión de excavación subacuática. Este proyecto duro hasta el año 2016 y su objetivo principal fue investigar una serie de emplazamientos costeros precolombinos, principalmente de la cultura Tiahuanaco. Algunas de las piezas han sido datadas hacia el periodo incaico, otras hacia el periodo preincaico y unas pocas hacia el año 500 de nuestra era. Según el director del proyecto, el arqueólogo belga Christophe Delaere, estas son las primeras piezas de oro encontradas en el lago Titicaca: “Encontramos importante material arqueológico formativo, propio de culturas del Tiahuanaco, Inca, y además material del siglo XIX y del siglo XX. Es decir que tenemos aquí 2.000 a 2.500 años de historia. Estas son las primeras piezas de oro que hemos encontrado. También un timón y un ancla que serían de un bote prehispánico.” La versión oficial es que varias de las piezas encontradas son ofrendas que los antiguos pobladores de la cultura Tiahuanaco lanzaron al lago Titicaca, el cual consideraban sagrado. Siguiendo con la versión oficial, estas piezas muestran que antes de la llegada de los españoles, existía un gran intercambio cultural y comercial entre las civilizaciones de la región. Estas ideas han sido invocadas por historiadores y arqueólogos, apenas se tuvo noticias del hallazgo. Lo interesante es que en este descubrimiento existen varios detalles que apoyan indirectamente las teorías alternativas sobre el contacto entre los Anunnaki y los habitantes de la cultura Tiahuanaco.

En una de las piezas de oro laminado presentadas por los arqueólogos del proyecto Huiñaiwasi, el personaje representado es el señor de los báculos que aparece como motivo central del monumento denominado como la “Puerta del Sol”. Para los Divulgadores, las 31 piezas de oro laminado encontradas por los arqueólogos subacuáticos del proyecto Huiñaimarka, confirman indirectamente las teorías de Zecharia Sitchin. Según Sitchin, alrededor del año 4,000 AC, Enki, uno de los líderes de las operaciones mineras de los Anunnaki en el planeta Tierra , decidió invitar a su padre el rey Anu a visitar la planta metalúrgica Anunnaki más importante del planeta: Tiahuanaco. Como parte de los preparativos para la llegada del rey Anunnaki, se decidió recubrir la mayoría de estructuras arquitectónicas de la ciudad de Tiahuanaco con láminas de oro que reflejasen la grandeza de las operaciones metalúrgicas Anunnaki. Zecharia Sitchin avanzó esta teoría basándose en los hallazgos del arqueólogo austriaco Arthur Posnanky quien encontró y fotografió pequeños agujeros redondos en varios bloques de piedra pulidos de Tiahuanaco. Según Posnansky, en algún momento de su historia, la ciudad de Tiahuanaco había estado recubierta por láminas de oro que eran sujetadas por pequeños clavos de oro que encajaban en estos orificios de la piedra. En 1943, Posnansky presentó ante la Sociedad Geográfica de La Paz un bloque de piedra extraído de Tiahuanaco que tenía cinco clavos de oro en incrustados en pequeños agujeros redondos. A pesar de que Posnanky pasó más de cuarenta años estudiando los restos arqueológicos de la cultura Tiahuanaco, hizo sorprendentes hallazgos e invirtió gran parte de su fortuna en el estudio de estas ruinas, la arqueología tradicional siempre lo ha considerado como un arqueólogo amateur. Arthur Posnanky junto a la estatua tiahuanaquense conocida como el “Monolito Bennet”.

Esto, sin contar con que Posnansky fundó la Sociedad Arqueológica de Bolivia en 1930 y que su plano topográfico realizado en 1904 es aún una referencia hasta para la mismísima arqueología tradicional. El paso del tiempo parece ofrecer una revancha a Posnansky, cuyas hipótesis se van confirmando día a día, en silencio, a través de los nuevos hallazgos en el complejo arqueológico de Tiahuanaco. Si bien Posnansky logró encontrar estos pequeños clavos de oro, Tiahuanaco no es un lugar donde se haya encontrado demasiado oro y, menos aún, en forma de láminas. Uno de los primeros arqueólogos en realizar excavaciones oficiales en Tiahuanaco fue el norteamericano Wendell Bennet (1905-1953) quien obtuvo permiso del gobierno boliviano para realizar 10 fosas de excavación alrededor del año 1930. Desde ese entonces, solo se han encontrado unas pocas piezas de oro en la zona durante los años 70. Estas han sido altamente valoradas por el gobierno y los arqueólogos bolivianos. Por esta razón, las 31 piezas de oro laminado recuperadas de las profundidades del lago Titicaca abren nuevos horizontes en nuestra percepción del Perú antiguo ya que confirmarían que la cultura Tiahuanaco había desarrollado técnicas para trabajar el oro. Por otro lado, como bien afirma el director del proyecto de excavación subacuática, Christophe Delaere, esta es la primera vez que se recuperan piezas de oro de las profundidades del lago Titicaca. Una de las piezas de oro laminado encontradas por el proyecto “Huiñaimarka”. Para el arqueólogo boliviano Marcial Medina Huanca, quien dirige el proyecto Huiñaiwasi en el lado boliviano, los adornos e iconografías que presentan las láminas de oro pertenecen definitivamente a la cultura Tiahuanaco. No podemos descartar la posibilidad de que algunas de estas piezas de oro laminado hayan sido realizadas por otras culturas de la región pero si este fuera el caso aún seguirían siendo un indicio importante del conocimiento de la técnicas necesarias para laminar el oro. Es decir, la teoría de Zecharia Sitchin sobre los Anunnaki que instalaron una planta metalúrgica en Tiahuanaco y que, alguna vez, recubrieron la ciudad con láminas de oro, tiene una nueva evidencia que aunque no es directa y definitiva se une a otras evidencias que muestran que la historia del Perú antiguo necesita una revisión. ¿Embarcaciones Anunnaki? Para Arthur Posnansky, la ciudad de Tiahuanaco fue la cuna de la cultura americana ya que fue construida en plena era glacial antediluviana, alrededor del año 15,000 AC. Posnanky basó sus hipótesis en una serie de hallazgos y cálculos arqueo-astronómicos que sustentan las polémicas teorías aún existentes sobre la antigüedad de la cultura Tiahuanaco. Una de las hipótesis más importantes de Posnansky es que cuando Tiahuanaco fue construida, alrededor del 15,000 AC, el lago Titicaca llegaba hasta los límites de la ciudad. Es decir, Tiahuanaco habría sido construida en las orillas de lago Titicaca y las extrañas estructuras que se encuentran hoy desperdigadas en el complejo arqueológico de Puma Punku formaban parte del muelle de la ciudad, así como también la estructura catalogada como la “Puerta del Sol” con el motivo central del Sr. de los Báculos. Posnansky elaboró esta teoría basándose en hallazgos de esqueletos humanos muy cerca de restos de peces y especialmente cerca de fósiles de plantas acuáticas que solamente crecen en las profundidades del lago. A simple vista, la teoría de Posnansky no tiene sentido puesto que, hoy en día, los restos de la cultura Tiahuanaco están a 22 kilómetros de distancia del lago Titicaca. Sin embargo, Posnanky sostenía que los habitantes de Tiahuanaco enfrentaron varios cataclismos que, inicialmente, elevaron el nivel de las aguas del lago pero que luego produjeron una lenta disminución del nivel del mismo.

Este fenómeno sería el que provocó que las ruinas de Tiahuanaco se encuentren actualmente a una distancia considerable del lago Titicaca. El hallazgo de un timón y un ancla que, en un primer análisis de los arqueólogos del proyecto Huiñawasi, pertenecerían a una embarcación prehispánica, podría otorgar nuevas luces sobre las teorías de Posnanky. Si estas dos piezas son identificadas como pertenecientes a la cultura Tiahuanaco se podrían abrir nuevas perspectivas y visiones sobre la verdadera historia del origen de la civilización en el Perú. Si el lago Titicaca estuvo conectado con el océano Pacifico a través de un rio navegable o algún estrecho de agua, como sostiene Posnansky, esto podría ayudar a responder a una de las interrogantes más importantes que enfrenta la teoría de los Anunnaki. Hace más de quince mil años, el lago Titicaca podría haber estado conectado, a través de ríos navegables, con el océano Pacifico e incluso con el Atlántico. Los Anunnaki llegaron a nuestro planeta en naves espaciales, aprovechando las oportunidades en las que la órbita de su planeta Nibiru se acercaba a la Tierra. Es decir, no tenían la tecnología o el combustible necesario para realizar viajes demasiado largos en nuestra galaxia o para desperdiciar combustible en desplazamientos de un lado a otro del planeta. Es lógico imaginar entonces que las naves Anunnaki solo se utilizaban para viajes de exploración espacial y, probablemente, para transportar la maquinaria y el personal necesarios para la etapa inicial de colonización planetaria. Una vez establecido el nuevo asentamiento Anunnaki en un planeta determinado, el desplazamiento al interior del mismo se realizaba empleando los medios que ofrecía el planeta, en nuestro caso mares, ríos y lagos.

El lugar dónde se erigió Tiahuanaco podría haber sido descubierto por pequeños grupos de exploradores Anunnakis que habrían cruzado el planeta por vía marítima en busca de los lugares más indicados para establecer sus operaciones mineras.

La gran migración de los Anunnaki y sus seguidores africanos y sumerios desde el mediterráneo hacia las costas mexicanas, dónde probablemente habrían tenido contacto con los olmecas y mayas, y luego hacia costas peruanas se podría haber realizado en embarcaciones construidas con materiales terrestres. El transporte marítimo les podría haber ofrecido valiosas ventajas como: la posibilidad de explorar el fondo marino en busca de minerales durante las largas travesías y la facilidad de transportar una gran cantidad de mano de obra, Anunnaki y humana.

Para descubrir los Secretos sumergidos en el lago el proyecto Huiñaimarca es el primer esfuerzo por realizar excavaciones subacuáticas en el lago Titicaca pero no es el primero en realizar exploraciones subacuáticas. En 1966, un grupo de buzos argentinos liderados por Ramón Avellaneda encontró un camino empedrado de unos 30 metros de longitud, siete edificaciones de unos cinco metros de ancho y diez de largo en forma de U con la parte abierta señalando hacia el centro del lago y veintidós muros paralelos . El descubrimiento fue realizado a siete metros de profundidad cerca de Puerto Acosta, un pueblo boliviano a orillas del lago, ubicado cerca de la frontera con el Perú. Pocos años después, inspirado por la historia de los buzos argentinos, el explorador francés Jacques Cousteau aprovechó uno de los viajes de su famoso navío “Calypso” para atracar en el puerto de Mollendo y transportarse en tren hasta las alturas bolivianas con el fin de realizar una serie de exploraciones subacuáticas. El resultado de estas exploraciones quedó plasmado en el documental “La leyenda del lago Titicaca” en el que el equipo de Costeau fracasa en su intento de filmar las estructuras sumergidas y decide dedicarse a recoger peces muertos.

En el Collage de imágenes del documental “La leyenda del lago Titicaca” del famoso explorador francés Jacques Costeau. Hugo Boero Rojo, el reconocido académico boliviano estudioso de las culturas precolombinas, anunció en 1980 que había encontrado restos arqueológicos de estructuras arquitectónicas sumergidos a quince metros de profundidad en el lago Titicaca. El hallazgo fue realizado en el mismo lugar en el que los buzos argentinos encontraron las construcciones en forma de U, cerca de Puerto Acosta. Meses después, Boero Rojo declaró sobre el tema en una conferencia de prensa: “Ahora podemos afirmar que la existencia de construcciones precolombinas debajo de las aguas del lago Titicaca no es una mera suposición o ciencia ficción sino un hecho real…los restos hallados muestran la existencia de antiguas civilizaciones que anteceden grandemente a la colonización española. Hemos encontrado templos construidos de inmensos bloques de piedra con caminos de piedra que llevan a lugares desconocidos y peldaños de escaleras cuyas bases se pierden en las profundidades del lago entre una tupida vegetación de algas.” Años después, en el 2004, el grupo italiano de exploración científica Akakor realizó tres expediciones de exploración subacuática en el lago Titicaca (Atahuallpa 2000, Titicaca 2002 y Tiwanaku 2004) con el fin de sustentar su teoría, la cual sostiene que hacia miles de años el lago tenía una altura menor a la actual.

En la primera expedición de la sociedad Akakor, “Atahuallpa 2000”, se encontró a trece metros de profundidad restos de una construcción preincaica, terrazas de cultivo, ruinas de lo que habría sido un muro de contención, un camino de piedra, restos de un centro ceremonial y varias piedras talladas. Durante la segunda expedición, “Titicaca 2002”, se encontraron más restos de estructuras preincaicas. Los hallazgos más significativos sucedieron durante la tercera misión denominada “Tiwanaku 2004”. El resultado de la tercera expedición de Akakor a las profundidades del lago dio como resultado 30 horas de filmación, 2,000 fotografías digitales subacuáticas y hallazgos interesantes como varias piezas de cerámica, un ídolo de oro de sesenta centímetros , un muro de contención y otras estructuras arquitectónicas. Los buzos de la expedición “Tiwanaku 2004” lograron sumergirse hasta setenta metros de profundidad sin equipos fotográficos o de filmación. Los buzos solo fueron capaces de transportar los equipos de filmación y fotografía hasta 50 metros de profundidad. Sin embargo, la misión contaba con robots subacuáticos que lograron tomar fotografías y registrar imágenes en movimiento a 120 metros de profundidad. Los arqueólogos de la sociedad Akakor fotografiaron el ídolo de oro a setenta metros de profundidad y no lo pudieron extraer debido a su peso calculado en más de treinta kilos. Un detalle que ha pasado casi desapercibido pero que cabe destacar es que no se conoce el destino final de varios de los objetos rescatados por la expedición, como la cabeza de piedra encontrada.

Una cabeza de piedra, casi del mismo tamaño que la cabeza del monolito Bennet, siendo extraída de las profundidades del lago Titicaca por un buzo de la sociedad Akakor.

La teoría que las tres expediciones subacuáticas de la sociedad Akakor trataron de probar es que hace cinco mil años, alrededor del 3,000 AC, la isla del Sol era una península unida a tierra firme y no una isla como lo es ahora. En el 2013, la expedición Huiñaimarca no solo encontro las piezas arqueológicas mencionadas sino que según Christophe Delaere, director del proyecto, se han encontrado muros domésticos. Como vemos, uno de los factores comunes desde la expedición de Jacques Costeau hasta la expedición Huiñaimarca es el hallazgo de estructuras arquitectónicas Pero, ¿cómo es que estas estructuras han quedado sumergidas? El problema es que la existencia de estas estructuras subacuáticas presenta una contradicción evidente. Si como dicen Posnanski y otros investigadores, el lago era originalmente más grande y se ha reducido de tamaño progresivamente en los últimos miles de años, entonces ¿cómo es que existen estructuras sumergidas bajo sus aguas? El lago, al reducir su tamaño, debería dejar al descubierto las bases de los muelles de la ciudad o restos de embarcaciones pero no deberíamos encontrar construcciones como caminos o templos bajo sus aguas.

Rasgando la superficie del misterio Anunnaki en Tiahuanaco Si bien Posnanky sostenía que la región de Tiahuanaco sufrió varios cataclismos que, en un principio, elevaron el nivel de las aguas del lago y que luego produjeron una lenta disminución del nivel del mismo, esto no termina de encajar puesto que si realmente Tiahuanaco hubiera sido construido a las orillas del lago Titicaca deberíamos haber encontrado algunos restos de construcciones entre los límites de lo que actualmente se conoce como el complejo arqueológico de Tiahuanaco y las orillas actuales del lago. Hasta el momento no se ha encontrado nada significativo que apunte en esta dirección.

El mismo director de la expedición “Huiñaimarca”, Christophe Delaere, declaró que sus investigaciones indican que “hay casi 600 kilómetros cuadrados del territorio de la cultura Tiahuanaco dentro del agua”. Es más, el ídolo de 30 kilos de peso fotografiado por la sociedad Akakor a setenta metros de profundidad cerca de la isla de Sol no tendría que ser necesariamente una ofrenda sino que podría haber sido parte de un templo que ahora se encuentra sumergido. Una de las explicaciones para estos muros, templos, y caminos de piedra encontrados por las diferentes expediciones subacuáticas realizadas en el lago es que estas estructuras fueron construidas antes que el lago se formara o cuando el lago era más pequeño. Varios bloques de piedra de Tiahuanaco fueron encontrados desperdigados por la meseta a inicios del siglo XX. La disposición de las piedras que vemos ahora en Tiahuanaco no refleja el ordenamiento original de las mismas y parece ser, en muchos casos, un simple arreglo ornamental. La arqueología oficial sostiene que Tiahuanaco fue construida alrededor del año 1,500 AC. Este cálculo se basa en análisis de carbono catorce realizados a la materia orgánica encontrada cerca a las construcciones de piedra. Lo cierto es que el carbono catorce no puede datar la antigüedad de la piedra y menos aún determinar cuándo es que esta fue tallada o modificada. Esta fecha para el desarrollo de la cultura Tiahuanaco falla al tratar de explicar los continuos descubrimientos de ruinas sumergidas bajo el agua del lago. Los teóricos de los antiguos astronautas proponemos, como Arthur Posnansky, Graham Hancock y otros investigadores, que las estructuras de Tiahuanaco fueron erigidas alrededor del 15,000 AC.

La teoría que sostiene que Tiahuanaco tiene, al menos, 17,000 años de antigüedad puede explicar de manera más consistente la existencia de estructuras sumergidas en las aguas del lago. Revisemos esta teoría. Si las estructuras sumergidas pertenecían a la cultura Tiahuanaco y fueron construidas, al igual que los monumentos que vemos hoy en día en la meseta, antes de lo que conocemos como el diluvio universal, alrededor del 15,000 AC entonces la explicación es muy simple. Este gran diluvio amplió el lago Titicaca e inundó totalmente la ciudad de Tiahuanaco. Algunas partes de la ciudad, aquellas más sólidas como la llamada “Puerta del Sol” sobrevivieron al diluvio y otras más endebles se desplomaron y quedaron sumergidas bajo el agua. Estas estructuras que quedaron sumergidas podrían ser las construcciones que han sido observadas por las expediciones subacuáticas. Hay que recordar que cuando se descubrió la “Puerta del Sol”, esta yacía quebrada en el piso de la meseta. Necesariamente, la región tuvo que haber sufrido el azote de un fenómeno natural con la fuerza necesaria para lograr quebrar y tumbar al pesado bloque de piedra.

El diluvio podría haber provocado desplazamientos violentos de grandes cantidades de agua con la fuerza necesaria para arrasar con la ciudad. Cabe destacar que uno de los detalles más intrigantes que encierran los restos de la cultura Tiahuanaco es que la mayoría de objetos y estructuras encontrados en esta región estaban originalmente cubiertos por casi dos metros de tierra o lodo. La pregunta es simple, ¿cómo es que los restos de una civilización que se desarrolló a casi 4,000 metros de altura quedan cubiertos por casi dos metros de tierra o lodo? La respuesta podría ser la misma: porque una gran masa de agua inundó el lugar y creó una gran capa de lodo alrededor de las estructuras que no se desplomaron. Finalmente, dos metros de elevación no son demasiados para la cantidad de agua que podría generar un fuerte diluvio de semanas o meses. Las costas de Puerto Acosta y los alrededores de la Isla del Sol son los lugares donde la mayoría de expediciones subacuáticas han reportado la existencia de estructuras sumergidas. Ambos lugares están ubicados a más de setenta kilómetros de Tiahuanaco.

Esta distancia indicaría que las estructuras subacuáticas que se encuentran en estos dos lugares eran una parte de la ciudad de Tiahuanaco que no estaba necesariamente unida a las estructuras que conocemos ya que, probablemente, tenía otras funciones. Esto significaría que estructuras como el llamado, quizás erróneamente pues para Sitchin es un observatorio astronómico, palacio de Kalasasaya; el bloque de piedra bautizado casi arbitrariamente como “la Puerta del Sol”, el templete semi subterráneo, la pirámide de Akapana y el complejo de Puma Punku habrían sido erigidas previamente a este diluvio que terminó cubriéndolas con casi dos metros de lodo y sumergió en las profundidades del lago las construcciones tiahuanaquenses que se encontraban cerca a Puerto Acosta y a la isla del Sol. El diluvio podría haber sumergido los rastros más significativos de la presencia Anunnaki y podría haber dejado en pie solamente los monumentos y estatuas más grandes que son los que han llegado hasta nuestros tiempos. Luego del diluvio el agua del lago habría quedado casi estancada gracias a la geografía de la región y se habría reducido progresivamente a lo largo de miles de años. Según el investigador boliviano Hugo Boero Rojo, alrededor del 12, 000 AC, los lagos Titicaca y Poopó estaban unidos por un estrecho de agua. Si realmente las estructuras de Tiahuanaco y Puma Punku fueron construidas hace miles de años, antes del diluvio universal, esto ayudaría a responder una de los enigmas relacionados a la cultura Tiahuanaco: ¿por qué alguien decidiría construir una ciudad en un lugar con un clima tan difícil como el de la meseta de Tiahuanaco? Una primera respuesta podría ser que los Anunnaki escogieron el lugar por su estratégica ubicación y por su potencial metalúrgico. Pero un clima como el que actualmente tiene el lago Titicaca podría obstaculizar seriamente cualquier tipo de actividad de explotación minera.

Las investigaciones de Boero Rojo aportan un dato importante para entender porque los Anunnaki podrían haber escogido este lugar. Según el investigador boliviano, alrededor del 12,000 AC antes del diluvio universal, el lago Titicaca habría estado unido al lago que ahora se conoce como Poopó. En ese entonces, la región del lago Titicaca habría tenido un microclima privilegiado, muy diferente al actual, que podría haber favorecido el desarrollo de culturas durante cientos de años. Un buen ejemplo de lo que fue este microclima es el que se puede experimentar actualmente en la isla del Sol cuyo clima es templado y agradable a diferencia del que presenta la mayoría de la meseta de Tiahuanaco. Viracocha y el mito de origen inca en el lago Titicaca podrían ser la particular interpretación de los habitantes de Tiahuanaco sobre su intercambio cultural con los extraterrestres Anunnaki. Para finalizar hay que aclarar que los objetos presentados por la expedición belga fueron encontrados a escasos siete metros de profundidad. Imaginémonos lo que podría encontrarse a veinte o treinta metros de profundidad bajo las aguas del lago Titicaca. En este caso, no diríamos que paso a paso sino que “metro a metro” se viene rescatando el pasado sumergido de la verdadera civilización Tiahuanaco y las esquivas huellas de la presencia Anunnaki en el altiplano peruano boliviano.

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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210- Las Antiguas Tumbas de los Reyes Persas Naqsh-e Rustam

septiembre 24, 2017

Planeta azul se presenta de nuevo esta vez en Las Antiguas Tumbas de los Poderosos Reyes Persas Naqsh-e Rustam es uno de los lugares más espectaculares e imponentes del antiguo Imperio Aqueménida, formado por las colosales tumbas de los reyes persas que se remontan hasta el primer milenio a. C. Naqsh-e Rustam se mantiene en pie, como recuerdo permanente de lo que antaño fue un poderoso imperio que dominó una parte significativa del mundo antiguo.

Naqsh-e Rustam (cuyo significado es el Trono de Rustam) se localiza a 5 kilómetros (3 millas), aproximadamente, al noroeste de Persépolis, la capital del antiguo Imperio Aqueménida (persa). Excavado sobre la fachada de una sierra considerada sagrada en la época Elamita consta de las tumbas talladas en la roca de los reyes de la Dinastía Aqueménida y de sus familias, datadas en los siglos IV y V a. C., así como de relieves lujosamente decorados tallados por los Sasánidas en el siglo III d. C. Además de ser una necrópolis real, Naqsh-e Rustam se convirtió en el principal centro ceremonial para los sasánidas hasta el siglo VII d. C.

 

 

Naqsh-e Rustam al amanecer

Naqsh-e Rustam es un lugar que ya fue empleado antes de la llegada de los aqueménidas, como evidencian un relieve pre-aqueménida (posiblemente elamita) y un gran número de viejas tumbas. Aunque este relieve haya sido tallado sobre otro relieve sasánida, todavía puede distinguirse sobre el extremo derecho posterior del relieve el retrato de un hombre, con un sombrero cuya punta señala hacia delante y una vestimenta larga parecida a un vestido (sin vestir los típicos ropajes aqueménidas o sasánidas). Según algunas fuentes, esta figura habría sido asociada por el pueblo con Shahnameh, el héroe mítico de las escrituras de ” el libro de los reyes “, llamado Rustam, de ahí el nombre de este lugar.

Naqsh-e Rustam fue llamado así por la legendaria figura de Rustam, quien aparece representado aquí matando a Esfandyar. Miniatura medieval persa.

La mayor parte de los relieves, sin embargo, datan de los primeros años del período sasánida. En el siglo III d. C., los sasánidas, vasallos del Imperio Parto que acabaron por derrocar a sus señores, eran un nuevo poder que se alzaba en oriente. Para legitimar su gobierno, los sasánidas procuraron vincularse con el antiguo Imperio Aqueménida (persa), y se consideraron como sus sucesores directos. Una de las cosas que hicieron para alcanzar este objetivo fue tallar relieves en Naqsh-e Rustam.

 

Relieve Sasánida de Naqsh-e Rustam mostrando el triunfo de Shapur I sobre el Emperador Romano Valeriano y Felipe el Árabe.

Las tumbas de Naqsh-e Rustam, que parecen cruces, pertenecieron a la familia real aqueménida, y fue esto lo que atrajo a los sasánidas al lugar. Estas tumbas son cámaras funerarias talladas en la pared de roca de una colina y cada una contenía un sarcófago. Sin embargo, aún se duda sobre si los cuerpos fueron colocados directamente en estos sarcófagos o si antes fueron expuestos en ‘una torre de silencio’. Además, se cree que todas las tumbas fueron saqueadas y profanadas tras la invasión de Alejandro Magno en el siglo IV a. C.

Una de las tumbas pertenece a Darío I, tercer rey del Imperio Aqueménida, según aparece escrito sobre la identificación trilingüe en el exterior del sepulcro. Encima de la fachada en cruz de la tumba de Darío se ubica un panel con un relieve. El relieve representa a Darío, con las manos levantadas en un claro gesto de adoración, de pie sobre un pedestal con tres escalones, delante de un altar. La piedad del rey le concede la protección divina, como refleja el disco alado de Ahuramazda (el dios de la fe Zoroástrica), flotando sobre su cabeza. El relieve también proclama la fuerza del Imperio Aqueménida, puesto que toda la escena se apoya sobre portadores de trono que representan las 28 naciones bajo el Imperio.

La tumba de Darío I en Naqsh-e Rustam)

Las otras tres tumbas de Naqsh-e Rustam son las de los sucesores de Darío, Jerjes I (486-465 a. C.), Artajerjes I (465-424 a. C.) y Darío II (423-404 a. C.). Esto está basado en el hecho de que la disposición de estas tumbas está copiada de la de la tumba de Darío. Sin ningún tipo de inscripción ni pruebas adicionales, las identidades de los propietarios de dichas tumbas son mera especulación. Otras tumbas reales, de forma similar, pueden ser encontradas en Persépolis. Estas tumbas, talladas en la vertiente rocosa de Kuh-i-Rahmat, se piensa que pertenecen a los últimos reyes Aqueménidas, manifestándose en ellas la gran influencia ejercida por las sepulturas de Naqsh-e Rustam.

Después de la caída del Imperio Aqueménida, no se construyeron más tumbas en Naqsh-e Rustam. Como mencionamos más arriba, los sasánidas intentaron vincularse a los aqueménidas mediante relieves tallados sobre las paredes de roca de Naqsh-e Rustam. Los temas de los relieves son variados y fueron tallados entre los siglos III y IV d. C. por diferentes gobernantes sasánidas. Uno de los relieves más famosos es el de la victoria de Shapur I sobre los emperadores romanos Gordiano III, Valeriano y Felipe el árabe. Otros relieves incluyen la investidura de Ardashir I (el primer relieve tallado en el lugar) y el relieve ecuestre de Hormizd II (el último en ser tallado).

Situada a unos 5 kilómetros al noroeste de Persépolis, la capital del antiguo imperio persa, Naqsh-e Rustam (que significa trono de Rustam) es una antigua necrópolis para cuatro gobernantes aqueménidas y sus familias de los siglos V y IV aC. Además de ser una necrópolis real, Naqsh-e Rustam se convirtió en un importante centro de sacrificio y celebración para los sasánidas entre el siglo III y VII.

Las tumbas pertenecen a los reyes de Achaemenid y se conocen localmente como las “cruces persas”, debido a la fachada de las tumbas, que se asemeja a una cruz. La entrada a cada tumba está en el centro de cada cruz, que se abre a una pequeña cámara, donde el rey yacía en un sarcófago. Se cree que la viga horizontal de cada una de las fachadas de la tumba es una réplica de la entrada del palacio en Persépolis.

Talladas lado a lado en la roca de la colina, las fachadas de las tumbas cruciformes se asemejan a los cuartos vivos de los palacios en Persépolis.

Aunque hay cuatro tumbas, sólo una de ellas, la más antigua, puede ser positivamente identificada como la tumba de Darío I el Grande (522-486 aC), el tercer gobernante del Imperio Aqueménida. La fachada contiene texto inscrito y el panel grabado que forma el brazo superior de la fachada en forma de cruz contiene una imagen de Darius parado en oración ante un altar de fuego.

Más tarde, se agregaron tres tumbas de roca real similares y se cree que pertenecen a los sucesores de Darius, Xerxes I (486-465 a. C.), Artaxerxes I Makrocheir (c 465-424 aC) y Darius II (c. 404 aC). Se cree que todas las tumbas fueron saqueadas y profanadas después de la invasión del Imperio Aqueménida por Alejandro Magno durante el siglo IV aC.

Uno de los misterios del sitio es el propósito del Kabah-i Zardusht (traducido como el cubo o el recinto de Zarathustra). Es una torre de piedra rectangular, en su mayoría sólida excepto por una pequeña habitación en la parte superior que se enfrenta al acantilado, situado más o menos en frente de la tumba número cuatro (la tumba más occidental de la era de Achaemenid). Varias interpretaciones han sido propuestas para su propósito: un tesoro real, una tumba, un templo de fuego, o incluso un observatorio astronómico y calendario.

Hoy en día, Naqsh-e Rustam se erige como un recuerdo duradero de un imperio, una vez poderoso, que gobernó sobre una parte significativa del mundo antiguo.

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

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209-LAS HUELLAS GIGANTES DE AIN DARA

agosto 19, 2017

Planeta azul se hace presente nuevamente, en esta oportunidad en el impresionante templo de Ain Dara, que se encuentra ubicado al noroeste de Alepo, en Siria, está decorado con tres huellas realmente gigantes

Su significado sigue siendo un misterio para los estudiosos. Se dice que hay evidencias de que Gigantes alguna vez vagaron por toda la Tierra. Lo que muchos consideran sólo un mito es para muchos investigadores y autores la evidencia de que existían en la Tierra diferentes especies – una de proporciones mucho mayores – en el pasado lejano.

Quizás estos seres gigantescos fueron una vez malinterpretados como dioses. Ain Dara es un pequeño pueblo situado al noroeste de Aleppo, Siria, conocido por algunas estructuras notables, entre ellos el templo de Ain Dara, que se encuentra justo al oeste de la localidad. El templo fue descubierto por casualidad en 1955, cuando se encontró un colosal león de basalto.

Como resultado del hallazgo, las excavaciones se llevaron a cabo en los años siguientes revelando fascinantes piezas de la historia. Se cree que el templo de Ain Dara se remonta a la cultura sirio-hitita en la Edad de Hierro. Los sirio-hititas o neo-hititas eran un grupo de entidades políticas que surgieron al final del segundo milenio a.C., después de la caída del imperio hitita. Los estados sirio-hitita llenaron un vacío político y se convirtieron en el poder dominante en la región hasta su conquista por el Imperio neo-asirio a finales del siglo VIII aC.

Con los numerosos descubrimientos que se han hecho en Ain Dara, los expertos todavía no saben a qué divinidad se dedicó este templo y la multitud de esculturas y bajorrelieves que adornan las paredes del sitio hacen que sea extremadamente difícil para los académicos plantear una explicación. Sin embargo, incluso antes de tener la oportunidad de echar un vistazo a las bellezas interiores del templo hay mucho que ver. Al llegar, antes de entrar en el templo, hay un par de gigantescas huellas desnudas-supuestamente talladas en el suelo de piedra- que han tomado a expertos y turistas por sorpresa.

Curiosamente, hay otra tercera huella gigante no muy lejos de los dos primeros tallados en el suelo. Entonces, ¿por qué tallaron esas huellas gigantescas, y por qué tres? ¿De quién eran estas huellas? ¿Eran representaciones de los dioses? ¿Se colocaron allí por razones estéticas? ¿O son evidencia de algo mucho más impactante? Todavía se desconoce lo que se supone que representan estas gigantescas huellas.

Algunos estudiosos han sugerido que son en realidad impresiones de animales, mientras que otros creen que representan las huellas de los dioses. Tal vez, estas marcas gigantescas que miden aproximadamente un metro de longitud, estaban destinadas a ser una representación icónica de los dioses. Las huellas pueden haber sido talladas para ilustrar la presencia de una deidad local entrando al templo y acercándose al trono en el santuario interior. Hay algunos arqueólogos que especulan que las huellas masivas pueden haber pertenecido a uno de los dioses adorados en el templo ya que hay numerosas esculturas de Ishtar y las ilustraciones del antiguo dios sumerio de la tormenta Baal Haddad adornan las paredes. Son representados usando zapatos con los dedos enroscados.

Otros autores creen que hay una explicación completamente diferente y estas huellas, como muchas otras encontradas alrededor del globo, son un recordatorio de un tiempo distante cuando los dioses caminaron sobre la Tierra, haciendo temblar el planeta entero bajo sus gigantescos pies. Además, otra característica interesante del templo de Ain Dara es su similitud con la descripción bíblica del Templo de Salomón en Jerusalén. Se ha dicho que estos dos templos eran similares en tamaño, y decoración.

Antes de saltar a la conclusión de que un templo influyó en el otro, hay que mencionar que también hay templos en esa región que son comparables con el templo de Ain Dara y el Templo de Salomón. Estos templos son Ebla, Emar y Munbaqa. Por lo tanto, se puede sugerir que estos templos pertenecieron a una tradición cultural más amplia, que dominó la región durante ese tiempo. Curiosamente,

Mesopotamia es bien conocida por ser la cuna de la civilización y lugar de nacimiento de una de las historias mitológicas más grandes del planeta, por lo que hallar descubrimientos curiosos e inexplicables como las huellas masivas es algo que usted esperaría encontrar en la zona. La mitología del área circundante sugiere ciertamente una época en que los gigantes, los semidioses y los dioses vagaron la Tierra dejando su detrás su marca.

 

se llama El Libro de los Gigantes. Repasemos las Historias antiguas sobre estos seres.

La Biblia hace varias referencias a los Nephilim y la mayoría se puede encontrar en el libro del Génesis. La mayor parte de la información relativa a estos gigantes de la antigüedad vienen del libro apócrifo de Enoc. Esta antigua obra religiosa judía se atribuye al bisabuelo de Noé, aunque algunos estudiosos datan partes de ella a alrededor del 300 aC.

Enoc es un personaje desconcertante. El libro del Génesis nos dice que vivió en la Tierra durante 365 años, antes de ser llevado por Dios; “Él caminó con Dios, y él ya no estaba; porque le llevó Dios.” Durante su tiempo aquí, nuestro planeta también fue habitado por “ángeles” que interactuaban libremente con los humanos, y eventualmente se cruzaban con las “hijas de los hombres” y dieron a luz a una raza de híbridos anormalmente fuertes y gigantes llamados Nephilim.

El origen de la palabra Nephilim no se entiende completamente, pero los estudiosos han propuesto varias etimologías: “Los caídos”, “apóstatas”, o “estos que causan que otros caigan.” Independientemente de su nombre, los Nephilim han sido siempre un sinónimo para gigantes.

El Libro de los Gigantes encontrado en las cuevas de Qumran ofrece una perspectiva diferente de la del libro de Enoch. Aunque incompleta, los fragmentos de los rollos pintan un panorama sombrío: los Nephilim tomaron conciencia de que, como resultado de sus formas violentas y desviadas, se enfrentaron a la inminente destrucción, y que les asustó lo suficiente como para pedir a Enoc hablar en su nombre delante de Dios.

 

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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208- OVNIS ANTES DE ROSWELL

julio 6, 2017

Planeta Azul se hace presente nuevamente esta vez desentrañando los accidentes de ovnis ocurridos antes de Roswell. Algunos escépticos quieren hacer creer que el incidente de Roswell marcó un tipo de tendencia por informar de este evento extraño. Pero eso no es cierto, objetos no identificados han estado cayendo del cielo años antes de que ocurriera dicho incidente. Aquí hay algunos casos muy interesantes: Aurora, Texas – 1897

En 1897 en Aurora, Texas. Un artículo publicado en Dallas News en abril de 1897 reportara que un OVNI con forma de cigarro se había estrellado en un campo de un agricultor y entre los escombros se había encontrado el cuerpo de una criatura alienígena. El pequeño humanoide fue enterrado en el cementerio local.

De acuerdo con un artículo publicado en el diario Dallas, en las primeras horas de la mañana del 17 de abril 1897 un objeto con forma de cigarro misterioso fue visto volando a baja velocidad por encima de la plaza pública y cuando llegó a la parte norte de la ciudad, perdió altura y chocó con el molino de viento del juez Proctor. La explosión resultante destruyó un pozo y la torre del molino de viento y los escombros se dispersaron en varios acres. Mientras que el incidente de Roswell sigue siendo el caso más notorio de este tipo, la caída en Aurora contenía los mismos elementos: restos esparcidos a través de un área grande, así como un cuerpo extraño, pero ocurrió 50 años antes de Roswell.” El artículo dice: El piloto de la nave se supone que era el único a bordo, sus restos estaban bastante desfigurados se recogieron para demostrar que no era un habitante de este mundo.” En el momento del accidente, una epidemia de fiebre estaba causando estragos entre los residentes de la pequeña ciudad de Aurora por lo que la importancia del evento se desvaneció rápidamente.

Según los informes, una pequeña ceremonia se realizó en el cementerio local, donde fueron enterrados los restos del piloto extraterrestre y una lápida fue colocada sobre su tumba. Puesto que las imágenes revelan, en la lápida esta representado objeto con forma de cigarro tallada toscamente con ojos de buey en su lado.

Algunos afirman que el evento fue una falsa alarma, indicando que no había molino de viento en la propiedad del juez Proctor. Sin embargo, una investigación llevada a cabo por History Channel logró encontrar pruebas de la existencia del molino de viento y el pozo, que fue sellado porque el dueño creía que había sido contaminado con residuos extraterrestres. Además, se encontraron restos de aluminio enterrados en el lugar. Mientras que este metal es común hoy en día, en el siglo 19 era bastante raro.

El Georradar también reveló un objeto con forma de ataúd en el que el cuerpo extraño está supuestamente enterrado. Es difícil determinar lo que realmente sucedió en Aurora. Por extraño que pueda parecer, entre 1896 y 1897 se reportaron numerosos avistamientos de aeronaves con forma de cigarro en todo los EE.UU. y en especial en Texas.

¿Podría esto ser considerado como evidencia de un aterrizaje forzoso extraterrestre fue real?” La ausencia de pruebas concluyentes hace que sea imposible determinar, pero una cosa es cierta: algo extraño hecho sucedió en Aurora en abril de 1897.

La lápida fue robada en 2012.

Algunos afirman que el evento fue una falsa alarma, indicando que no había molino de viento en la propiedad del juez Proctor. Sin embargo, una investigación llevada a cabo por History Channel logró encontrar pruebas de la existencia del molino de viento y el pozo, que fue sellado porque el dueño creía que había sido contaminado con residuos extraterrestres. Además, se encontraron restos de aluminio enterrados en el lugar. Mientras que este metal es común hoy en día, en el siglo 19 era bastante raro.

El Georradar también reveló un objeto con forma de ataúd en el que el cuerpo extraño está supuestamente enterrado. Es difícil determinar lo que realmente sucedió en Aurora. Por extraño que pueda parecer, entre 1896 y 1897 se reportaron numerosos avistamientos de aeronaves con forma de cigarro en todo los EE.UU. y en especial en Texas.

¿Podría esto ser considerado como evidencia de un aterrizaje forzoso extraterrestre fue real?” La ausencia de pruebas concluyentes hace que sea imposible determinar, pero una cosa es cierta: algo extraño hecho sucedió en Aurora en abril de 1897.

Océano Índico – Septiembre 1862 Este incidente inusual se informó el 2 de Mayo, de 1897 en la edición de The Houston Post y Daily que se centra en torno a una historia contada por uno de los pocos hombres que habían sobrevivido para contar la historia – un marinero holandés.

En el otoño de 1862, después de una tormenta en el Océano Índico, el barco se hundió. Los miembros de la tripulación que habían tenido la suerte de sobrevivir se encontraron de repente en una pequeña isla, abandonados y completamente desprovistos de víveres. En la isla, fueron testigos de un acontecimiento extraordinario: un OVNI gigante cayó del cielo, chocando contra un acantilado irregular. Era tan grande como un buque de guerra y tenía cuatro alas enormes en sus lados. Los hombres reunieron el coraje para examinar los restos y, en medio de los escombros, encontraron los cuerpos de varios hombres de 12 pies de alto con ropa extraña y barbas sedosas de color bronce.

Este macabro hallazgo fue demasiado difícil de soportar para los hambrientos y desesperados hombres y algunos de ellos incluso se volvieron locos. Sólo un puñado de personas sobrevivieron hasta el rescate que llegó en la forma de un barco ruso, entre ellos, el holandés.

Carolinas – 1941 Este informe viene del libro UFO Crash/Retrievals: Search for Truth in a Hall of Mirrors [Fuente] del ufólogo Leo Stringfield.

En octubre de 1941, Simeone estaba en una maniobra militar «en las Carolinas» cuando un objeto no identificado se estrelló en la zona. Se desplazan rápidamente para la recuperación del «objeto metálico redondo que se estrelló» y «pequeños cuerpos muertos de extraterrestres». El OVNI fue llevado a un puesto militar cercano. Mide unos 15 pies de ancho y 10 pies de altura y aloja una sala de control con cuatro asientos. El OVNI tenía inscripciones de otro mundo, tanto en su cubierta exterior como en el interior. Los cuatro cuerpos recuperados fueron descritos como pequeños y con grandes ojos similares a insectos. Por desgracia, hay poca evidencia para apoyar este incidente, además de lo que cuentan los testigos de segunda mano. Nadie sabe qué pasó con el OVNI o los cuerpos de sus pasajeros. Condado de Dundy, Nebraska, 1884 La 8ª Edición de junio, de 1884 de la Nebraska State Journal publicó un artículo sobre el accidente de un objeto misterioso y posterior recuperación de restos muy inusual.

De acuerdo con la revista, el ranchero local John Ellis y otros locales fueron testigos de un objeto similar a un meteoro ardiendo que cae del cielo. Los hombres montaron sus caballos al lugar del accidente con el fin de investigar el incidente. Cuando llegaron, encontraron un gran número de objetos incandescentes esparcidos por el lugar del accidente. Los objetos estaban tan calientes y tan brillantes que ninguno de los hombres se atrevió a acercarse a ellos. Los ganaderos decidieron volver al día siguiente. Cuando volvieron, los hombres notaron que los objetos, de hecho, eran piezas mecánicas parecidas a engranajes, ruedas y palas de una hélice. Todos ellos parecían estar hechos de un metal extremadamente ligero y duradero. No se encontraron cuerpos. Nadie sabe qué fue de los restos.

Inglaterra – Segunda Guerra Mundial El ex oficial de inteligencia y Flying Saucer Review editor Gordon Creighton inició una investigación sobre el accidente de un OVNI en suelo británico, a la altura de la Segunda Guerra Mundial. Según los informes, los restos del OVNI fueron recuperados y estudiados por las autoridades británicas.

Un artículo de 1955 publicado en el diario Los Angeles Examiner por el periodista Dorothy Kilgallen. He aquí un extracto: Puedo informar hoy de una historia que es positivamente espeluznante. los científicos y los aviadores británicos, después de examinar los restos de una nave voladora misteriosa, están convencidos de que estos extraños objetos aéreos no son ilusiones ópticas o invenciones de los soviéticos, pero son platillos voladores que vienen de otro planeta. La fuente de mi información es un funcionario británico del gabinete que prefiere permanecer en el anonimato. Creemos que, sobre la base de nuestra investigación hasta el momento, que los platillos fueron examinados, eran pequeños de menos de cuatro pies de altura. Es aterrador, pero no se puede negar que los platillos volantes vienen de otro planeta. Este funcionario escucho a los científicos diciendo que una nave voladora de este tipo no podría haber sido construida en la Tierra.” Después de la publicación del artículo, Creighton intentó establecer contacto con Dorothy Kilgallen y pedir más información. Ella murió poco después, lo que llevó al investigador a creer que «había sido silenciada efectivamente.» Pero resulta que, Kilgallen no era la única fuente de información sobre este incidente. Un investigador de OVNIs, Olavo T. Fontes También afirmó que estaba enterado de esta recuperación dentro de la Inteligencia Naval de Brasil, pero solamente tenía detalles escasos. Otro detalle interesante fue revelado en 1988 por el ex piloto de la CIA John Lear. Sus fuentes revelaron que el OVNI había sido «atado a un Boeing B-17 y transportado a los Estados Unidos.» Al parecer, el Gobierno británico logró mantener un férreo control de este accidente enigmático, porque nada más se sabe de él.

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

 

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207-LA VIDA DEL FARAÓN

junio 11, 2017

Planeta Azul se presenta de nuevo esta vez  haciendo énfasis en la vida de los faraones egipcios, es decir, los semidioses híbridos de descendencia divina. Los faraones eran considerados los intermediarios de los dioses en la tierra. Al morir se fusionaban con Osiris, momento en que eran venerados como una deidad más del Olimpo egipcio. Horus y posteriormente Ra les designaron sumos sacerdotes de todos los templos del país. Su poder era absoluto e incuestionable. Sin embargo, no faltaron impíos que buscaron el medio de acortar su mandato para cambiar el curso natural de sucesión.

En los momentos finales del reinado de Ramsés III, una de sus mujeres llamada Tiyi conspiró en palacio para lograr que su hijo, Pentaur, le sucediera en el trono. Para lograr su objetivo, Tiyi buscó la ayuda de un mayordomo llamado Pebakkamen, que fue quien reclutó a los hombres que se rebelarían contra el rey. Gracias a ellos y al apoyo que recibió de otras mujeres que vivían en el atestado harén de Ramsés III, Tiyi estuvo a punto de desalojar del trono a su marido. No hay datos que arrojen luz sobre cómo se frenó el complot, pero sabemos quiénes fueron los traidores. También conocemos que se constituyó un tribunal para juzgar a los imputados en la conspiración y que ciertos miembros de la comisión de investigación intentaron boicotear el proceso para no inculpar a algunos familiares suyos. Tras ser descubiertos, la ira del faraón cayó sobre sus cabezas. Los verdugos les cortaron la nariz y las orejas, castigo que se reservaba a los prefectos y magistrados que abusaban de sus funciones.

En los jeroglíficos se describe de forma un tanto ambigua la condena que aplicó el tribunal a los cabecillas del fallido golpe de estado: “Los han puesto en su lugar. Ellos solos han muerto”. ¿Les obligaron a suicidarse? En realidad, su final fue mucho más lento y terrible. Una momia hallada en Deir el Bahari, que corresponde a un varón de unos 25 años bien formado y sin lesiones, aporta pistas sobre el ajusticiamiento de los traidores. La momia es de un hombre que fue introducido en su sarcófago sin habérsele practicado las operaciones usuales del embalsamamiento. Su rostro desvela una horrible agonía, lo que sugiere que el desafortunado joven fue enterrado vivo.

El harén real, donde vivían las ambiciosas esposas del faraón y sus concubinas, siempre fue un foco de conspiraciones e intrigas políticas. El primer complot del que tenemos noticia se produjo durante el reinado de Pepi I, de la VI dinastía. En la autobiografía grabada en la tumba de un funcionario real llamado Weni se cuenta que fue llamado por el faraón para declarar en un grave caso de intriga que se produjo en el harén. No hay datos que desvelen quiénes fueron los traidores, pero sabemos que el rey le regaló a Weni una buena cantidad de oro para que embelleciera su última morada.

Hubo otra conspiración mucho más grave que culminó con el asesinato del faraón Amenemhat I, de la XII dinastía. La historia se relata en un escrito en el que el espíritu del rey asesinado alerta a su hijo Senwosret I de los traidores que medran en palacio. Este breve relato aporta detalles muy precisos del atentado mortal que sufrió el faraón cuando se encontraba solo y desprevenido en su dormitorio. “De haber podido empuñar el arma, habría devuelto los golpes a los cobardes con una sola mano”, le cuenta el espíritu de Amenemhat I a su afligido hijo.

En tiempos de paz, cuando el enemigo no acechaba las fronteras, ni tampoco los vasallos desleales o las esposas despechadas amenazaban la vida doméstica, los reyes vivían plácidamente en sus palacios, donde tenían a su alcance un gran número de distracciones. La caza en el desierto y en los pantanos, las peregrinaciones y los grandes banquetes eran actividades frecuentes. En algunas tumbas aparecen representadas las fiestas gastronómicas que disfrutaban los faraones y sus cortesanos más allegados. Se asaban bueyes, ocas en espetón y otros variados platos que eran degustados en vajillas de oro, plata o alabastro y regados con vinos y licores. A la fiesta acudían los músicos, cantantes y bailarines de ambos sexos. Ellas danzaban completamente desnudas o lucían un pequeño tanga, tal y como aparecen en una pintura de la tumba de Nebaum, que actualmente se puede admirar en el Museo Británico de Londres. Los invitados que acudían a las celebraciones reales se deshacían en cumplidos con su anfitrión, al que trataban como deidad. “¡Que la gracia de Amón sea en tu corazón!”. Los faraones se sentaban en sillas de alto respaldo ricamente decoradas con incrustaciones de oro, plata, turquesa y otras piedras preciosas.

Los sirvientes circulaban entre las mesas, distribuyendo bebidas, flores y perfumes. Las jóvenes criadas, desnudas o con sencillos vestidos transparentes que dejaban entrever sus encantos, ofrecían a los invitados unos conos de color blanco que éstos se ponían en la cabeza. Mientras los comensales comenzaban a comer, los músicos interpretaban alegres composiciones. Esas orquestas incluían instrumentos de percusión, entre los que destacaban las matracas, los crótalos, los cascabeles y los tambores, que ayudaban a acompasar el ritmo de las canciones. Junto a ellos se encontraban los instrumentos de viento y de cuerda, con flautas simples y dobles, obóes y arpas. Desgraciadamente, es muy difícil saber con precisión qué tipo de melodías interpretaban los músicos que amenizaban las fiestas de palacio.

Los hombres y mujeres bebían vino por igual. Parece que no existía la prohibición de servirles alcohol. De hecho, en algunas pinturas funerarias podemos contemplar escenas de grandes cenas en las que aparecen mujeres totalmente bebidas y vomitando. En la tumba de Paheri se aprecia una figura femenina que da órdenes a un criado. Los jeroglíficos que acompañan esta representación demuestran que las egipcias de alta cuna no tenían que recatarse con la bebida y lo decían claramente: “Dame dieciocho vasos de vino, quiero beber hasta emborracharme, tengo la garganta seca como la paja”.

En los momentos culminantes de la fiesta, algún cantante improvisaba versos que alababan la generosidad de la familia real y la bondad de los dioses. Según cuenta Herodoto, en las mansiones de los ricos, una vez finalizado el gran banquete, el mayordomo exhibía un pequeño sarcófago esculpido y pintado de tal forma que simulaba con gran realismo una momia. De esa manera, los anfitriones mostraban a los invitados la realidad del final de la existencia: “Mírala y luego bebe y disfruta de la vida, pues una vez muerto serás como esta figura”.

Junto al faraón debía estar presente su esposa principal, que al comienzo del Imperio Nuevo actuaba como reina consorte y transmisora del linaje real. Su posición en palacio le permitía realizar determinados ritos en los templos y actuar como garante del faraón durante su reinado. Los egipcios creían que la Gran Esposa Real era la que realmente otorgaba la legitimidad al aspirante al trono. De ahí que algunos príncipes que no estaban en el primer puesto en la línea de sucesión intentaran legitimarse como faraones casándose con las hijas de su antecesor, que en muchas ocasiones eran sus hermanas o sus hermanastras, como fue el caso de Tutmosis II, que era hijo de una reina de menor rango.

Los faraones podían ser unos padres de familia cariñosos e intachables. Al menos esa es la imagen que el arte egipcio de la época exhibió de Akenatón, que disfrutaba tanto de la vida familiar en su palacio que apenas lo abandonaba. Se le mostraba como un padre afectuoso que se deleitaba en compañía de su mujer y sus seis hijas. Durante su reinado estuvo de moda representar las manifestaciones cariñosas de la pareja real en pinturas o estatuillas. En ellas se puede ver al rey y la reina cubriendo de besos a sus hijas y cómo ellas responden acariciando con sus manitas la barbilla del padre y la madre. En la dinastía XIX, el arte egipcio recuperó su austeridad. Sin embargo, en las pinturas que adornan muchos sepulcros del Valle de los Reyes el marido y la mujer están representados siempre uno junto al otro, unidos para toda la eternidad. Al llegar al trono, Akenatón dio la espalda al dios Amón e instauró el culto único a Atón, el disco solar. También abandonó la tradicional capital de Tebas para construir otra a 290 kilómetros al norte, en un lugar que actualmente se denomina Tell el-Amarna. En esa ciudad vivió con su amada Nefertiti y juntos actuaron como sumos sacerdotes y mediadores de Atón en la tierra. El aspecto de esta reina nos resulta muy familiar gracias a la conservación fortuita de la escultura pintada de su cabeza, una obra maestra del arte egipcio que se conserva en un museo berlinés.

Los egiptólogos ignoran qué papel pudo desempeñar Nefertiti en la revolución religiosa que emprendió su marido. También desconocen qué ocurrió en los años finales del reinado de Akenatón. Sin embargo, sí han podido averiguar que el faraón no fue tan fiel a la bella Nefertiti como se creía hasta hace poco, ya que mantuvo relaciones con su propia hermana, fruto de las cuales nacería un niño que diez años después llegaría al trono bajo el nombre de Tutankamón.
Este dato ha sido desvelado gracias a los análisis de ADN de los restos mortales de Tutankamón y de otras diez momias. El estudio, que fue coordinado por Yehia Gad y Somaia Ismail, del Centro Nacional de Investigación de El Cairo, aportó otros datos importantes; por ejemplo, que el joven faraón padeció malaria, lo que quizá pudo debilitarle el sistema inmunitario. Asimismo, un estudio más detallado de las imágenes tomográficas que se tomaron de la momia hace años han revelado que el faraón tenía el pie izquierdo equinovaro (le faltaba un hueso en uno de sus dedos). Es probable que el estado enfermizo de Tutankamón se debiera al incesto, una práctica que conllevaba ventajas políticas pero que podía acarrear consecuencias letales para la salud.

Además de por razones sucesorias, el incesto también se produjo por la necesidad del faraón de consolidar su condición divina, lo que lograba relacionándose sexualmente con sus hermanas y en algunos casos con sus propias hijas. En este aspecto, Ramsés II estuvo a altura de su condición de faraón entre faraones. Es sabido que su gran amor fue la reina Nefertari, pero el rey también contrajo matrimonio con princesas extranjeras, con su hermana y con tres de sus propias hijas. A estos enlaces hay que sumar las relaciones que mantuvo con infinidad de concubinas. No es extraño que en su larga vida tuviera más de 130 hijos, muchos de los cuales murieron antes que él.

Nefertari parece haber sido la esposa preferida de Ramsés II, esta fama se basa en la buena conservación de su tumba, en la proliferación de representaciones de esta reina y en la belleza del templo menor de Abu Simbel, que mandó edificar el faraón para rendir culto a su mujer. Construida hace 3.200 años y decorada por los mejores artistas de la época, la cámara funeraria de Nefertari es la más espectacular del Valle de las Reinas, la conocida necrópolis ubicada en las cercanías de la ciudad de Luxor (la antigua Tebas). Cuando la descubrió el italiano Ernesto Chiaparelli en 1904, la tumba ya había sido saqueada. Lo único que quedaba era el sarcófago de la reina sin momia y los magníficos frescos que representan a los dioses del panteón egipcio: Horus, Anubis, Isis, Osiris y Serket.

Aunque muchos matrimonios eran estables, algunos acababan en divorcio de mutuo acuerdo. El proceso se llevaba a cabo sin la costosa colaboración de abogados y tribunales. La mujer abandonaba el hogar matrimonial y regresaba a la casa de sus padres llevándose consigo sus pertenencias y las partes correspondientes de la propiedad conyugal. En algunos casos, era ella la que se quedaba con la casa, siendo el hombre el que tenía que abandonar el hogar familiar. No sabemos quién se quedaba con la custodia de los hijos.

A las mujeres casadas no se les permitía ninguna libertad sexual. Si cometían adulterio, recibían el desprecio social y podían ser castigadas con dureza. Se censuraba que un hombre mantuviera relaciones con una mujer casada. Y no era tanto por motivos morales, como por evitar la reacción de los maridos cornudos, cuya ira podía alterar el equilibrio y la paz de la comunidad.

Las esposas del faraón que no podían amamantar a sus hijos recurrían a los servicios de nodrizas, uno de los oficios mejor pagados y al que podían acceder mujeres de todas las clases sociales. En el Periodo Dinástico, el puesto de nodriza real era muy buscado, ya que era un trabajo muy influyente. Su posición en el harén y la cercanía a la corte les permitía relacionarse con altos funcionarios, facilitando a las nodrizas un rápido ascenso en la pirámide social.

En el país de las “Dos Tierras”, formadas por el Alto y el Bajo Egipto, el sexo era el origen de todo lo conocido y la poderosa máquina que movía los engranajes del universo, cuyos mandos estaban en manos de los dioses. Los egipcios no se preocupaban por la virginidad de los hijos. Lo verdaderamente importante era la fertilidad y la capacidad de procrear. Sin embargo, apenas nos han llegado datos o representaciones pictóricas que desvelen cómo y en qué circunstancias se practicaba el sexo. La excepción es el denominado Papiro Erótico de Turín, que incluye una serie sexual de los egipcios es a través de los relatos mitológicos, dado que éstos siempre se inspiran en la conducta social del pueblo que los concibe.

 

Al igual que ocurría con sus intermediarios en la tierra, los dioses del Nilo practicaban la endogamia frecuentemente. Según creían los egipcios, todo lo que existe surge de un único demiurgo que en su soledad tiene que masturbarse para procrear la primera pareja divina, dos hermanos que al alcanzar la pubertad contraen matrimonio. A partir de ahí comienza la saga de incestos entre las distintas divinidades, cuyas relaciones se van complicando con el paso del tiempo. Por ejemplo, el dios Horus tiene como esposa a Hator, pero mantiene relaciones con siete concubinas, lo que provoca celos y continuas peleas conyugales. Las mismas trifulcas domésticas que debieron producirse en los atestados harenes de los palacios reales del antiguo Egipto por alcanzar o perder el lecho real. El comportamiento del dios Seth aporta algunos datos sobre cómo era percibida la homosexualidad a orillas del Nilo. Una de las versiones del mito desvela sus coqueteos con el dios Horus, del que alaba su espalda, y como éste confía a su madre Isis las inquietantes insinuaciones de Seth. Aunque la madre le aconseja olvidar el asunto, Horus termina cediendo a las proposiciones de Seth.

 

Otros textos parecen sugerir que la relación homosexual es sobre todo un acto de supremacía del poderoso sobre un inferior o un subordinado. Los egiptólogos han descifrado jeroglíficos que desvelan la íntima relación del faraón Pepi II con uno de sus generales, llamado Sasenet. La aventura amorosa entre los dos aguerridos varones encaja de alguna manera con la que mantienen los dioses Seth y Horus en el Olimpo egipcio. Los investigadores también han aportado información sobre las relaciones homosexuales entre algunos sacerdotes del templo de Jnum en Elefantina. Otras evidencias parecen sugerir que la homosexualidad fue rechazada por el pueblo, aunque consentida entre las clases dirigentes. El Libro de los Muertos, la guía indispensable del Más Allá, califica de virtuosa la abstinencia de las prácticas homosexuales, pero no aclara si esas prácticas eran ocasionales o muy frecuentes, ni cuál era su consideración social.

Al igual que a otros nobles, a los faraones y sus hijos les sometieron al morir al trabajo de los embalsamadores. El tratamiento de lujo incluía la extirpación del cerebro y, con excepción del corazón, de todos los órganos internos del difunto, (riñones, pulmones, hígado) que se guardaban en cofres junto al sepulcro, los llamados vasos canopos. Tras el lavado del interior del cuerpo, los expertos en momificación lo rellenaban con plantas aromáticas y después los salaban aplicándoles natrón, un carbonato sódico que sirve de conservante. Al cabo de 70 días, lo envolvían con vendas de lino y tapaban los ojos, las orejas, nariz y boca con cera de abeja. Estas manipulaciones daban como resultado un cuerpo esquelético revestido de una piel amarillenta y rostro afilado que conservaban bastante fielmente los rasgos del fallecido. Tras fabricar la momia, los sacerdotes iniciaban los ritos funerarios que facilitaban el viaje del fallecido a su residencia divina.

Dado que se consideraba que la potencia sexual y la fertilidad eran atributos necesarios para disfrutar del Más Allá, a los cuerpos momificados de los difuntos se les añadía unos penes postizos, del mismo modo que se colocaban pezones artificiales en los pechos de las mujeres para hacerlas plenamente funcionales en el otro mundo. Bendecidos con sus atributos humanos, los reyes disfrutaban del paraíso toda la eternidad. Las magníficas pinturas y jeroglíficos que decoran sus tumbas nos permiten imaginar con gran detalle cómo vivieron y murieron en sus suntuosos palacios a orillas del Nilo.

 

 

 

 

RECOPILACIÓN INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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206-LOS DIOSES CIVILIZACIÓN GLOBALIZADA

mayo 15, 2017

Planeta Azul se presenta nuevamente, esta vez con una interesante reseña sobre la civilización global de los dioses antiguos en el pasado remoto de américa.  Las culturas profundamente espirituales recuerdan un tiempo en el que la gente de las estrellas interactuaba libremente con los humanos. Antes de que los intrépidos y codiciosos europeos, entre colillas, descubrieran las américas, la tierra estaba poblada por una variedad de culturas que abarcaban millones de almas. Lamentablemente el genocidio que produjo la casi aniquilación de los nativos americanos también significo la desaparición del conocimiento antiguo que nunca podremos recuperar. Por tanto los esfuerzos de los sobrevivientes han incluido la transmisión de historias desde tiempos inmemorables con charlas sobre la gente de las estrellas un término que agrupa a varios seres que vinieron desde el cielo para compartir una conexión con seres humanos dignos de sus enseñanzas. El mundo antiguo estaba en contacto con una multitud de alienígenas avanzados, como demuestra la rica colección de tradiciones orales que detallan esas interacciones. Muchas culturas separadas por miles de años se refieren a narraciones de objetos voladores no identificados y tecnología tan avanzada que les parecía sobrenatural y mágica. Estas historias son particularmente fuertes dentro de las leyendas y mitos de las tribus americanas. Es difícil estudiar la historia de las antiguas civilizaciones americanas porque aproximadamente todos los registros originales de esas civilizaciones fueron destruidos siglos atrás. Como resultado de esto, los historiadores confrontan frecuentes discusiones sobre los hechos más básicos, como las fechas. Por ejemplo, los tiempos estimados en relación a la gran civilización Maya han sido colocados en varias partes desde 30.000 años atrás hasta sólo 700 años atrás. Muchos arqueólogos creen que la primera civilización importante de Norte América fue la sociedad Olmeca de México. Se estima que floreció desde 800 AC., hasta 400 DC. Se conoce muy poco acerca de los Olmecas excepto que dejaron detrás impresionantes ruinas las que incluyen una gran pirámide. La existencia de la pirámide es una fuerte evidencia de la interacción que existía entre el Viejo y el Nuevo Mundo en los años antes de Cristo. Se cree que los Olmecas dieron nacimiento a la famosa civilización Maya que los siguió. La cultura maya se extendía desde México hasta América Central y duró desde los 300 AC., hasta los 900 DC. Como los Olmecas, los Mayas eran aficionados a la construcción de pirámides. Sorpresivamente, algunas pirámides mayas presentan un revestimiento calcáreo similar al de las antiguas pirámides de Egipto. Los mayas también repiten a los egipcios en la de cuerpos y sostienen creencias similares en cuanto al más allá de la vida física.  También se distinguen otras analogías con Egipto en el admirable arte de los mayas. Sus pinturas murales, frescos y vasos decorados señalan una raza de hombres con rasgos semíticos mesopotámicos fuertemente marcados, ocupados en todo tipo de actividades: agricultura, pesca, edificación, política y religión. Egipto sólo ha representado esas actividades con la misma cruel verosimilitud o apariencia de la verdad; pero la cerámica de los mayas recuerda a la de los etruscos un antigua civilización de Italia sus bajos-relieves recuerdan los de la India y los enormes escalones escarpados de sus templos piramidales son parecidos a los de Angkor en Camboya dedicados al culto Hindú. A menos que obtuvieran sus modelos desde el exterior, sus cerebros deben haber sido construidos de tal forma que adoptaran las mismas formas de expresión artística como las demás grandes civilizaciones antiguas de Europa y Asia. Entonces, una civilización brotó de una región geográfica particular y luego se extendió gradualmente en todas direcciones O aparecieron espontánea y separadamente en varias partes del mundo Fueron algunas razas los maestros y otras razas los discípulos, o fueron todos ellos autodidactas Semillas aisladas o un tallo padre emitiendo retoños en todas direcciones. Las coincidencias son demasiado fuertes en las civilizaciones americanas para que haya surgido independientemente de las sociedades del viejo mundo. Las sorprendentes similitudes indican que las civilizaciones americanas formaban parte de una sociedad global, a pesar de que los antiguos habitantes de América no eran conscientes de ello. Actualmente existe una situación similar. En diferentes ciudades alrededor del mundo, encontramos modernos rascacielos que se parecen notablemente a no importa cual rascacielos construido en cualquier otra ciudad del mundo, bien sea en Singapur, África o los Estados Unidos de América. Puede que sea bastante sorprendente que uno vea en una remota nación Africana un enorme rascacielos de vidrio el cual es virtualmente idéntico a uno existente en Chicago. Esto sin embargo, la cultura circundante puede ser radicalmente diferente en cada uno de los países, indicando que el rascacielos de África no es un producto de la cultura nativa sino el producto de una influencia global independiente. Una influencia global similar claramente existió hace más de un milenio, como lo evidencian las similitudes extraordinarias entre las antiguas civilizaciones maya y egipcia. Parece que esta influencia global fue causada por los Dioses como aparece en escrituras antiguas americanas. Los Dioses eran adorados por los antiguos americanos como dioses que eran nativos de otros mundos y que poseían un aspecto semi-humano. Al igual que en el Hemisferio Oriental, en América los dioses estaban disimulados detrás una pretendida mitología. Lo mismo que en Egipto y Mesopotamia, los sirvientes de los dioses en América eran los sacerdotes quienes poseían un considerable poder político derivado de sus relaciones especiales con esos dioses. Las civilizaciones americanas tuvieron una historia similar a la del Viejo Mundo. Estuvieron llenas de guerras, genocidios y calamidades. Una cosa que continuaba consistentemente fue la construcción de pirámides. Los Toltecas, una civilización que se originó en la sociedad maya, continuaron la tradición de construcción de pirámides y edificó la fabulosa pirámide del Sol en México. Esta pirámide es más grande que la Gran Pirámide de Egipto en volumen total, y está dotada de la misma precisión en el corte de la piedra que caracteriza a su contra parte egipcia. Cuando los españoles invadieron América en el siglo XIV, deliberadamente destruyeron casi todo lo que pudieron de las antiguas culturas americanas, excepto el oro y los metales preciosos que fueron embarcados para España. En este tiempo de la historia, la Inquisición estaba en su apogeo y España era su más celosa abogado. Los primitivos americanos eran considerados paganos, y así, los misioneros cristianos estaban ocupados en una campaña de destrucción de todos los registros y aparataje relacionados con las religiones americanas. Por desgracia, entre aquellos registros cayeron textos inestimables de historia y ciencias. Los efectos de esta eliminación fueron muy parecidos a los de la destrucción de la biblioteca de Alejandría por los primitivos cristianos, causando un substancial vacío de conocimientos con respecto a la historia antigua de la humanidad. Esto dejó sin respuesta una gran cantidad de interrogantes con respecto a los mayas. Por ejemplo: los mayas construyeron muchos centros religiosos fabulosos en los que se desconoce la causa de su abandono gradual en un momento dado. Un libro se salvó, el cual pretende traducido al español ser la versión sobreviviente más antigua del Popol, donde se evidencia que varios grupos hablaban diferentes lenguajes por lo cual las antiguas tribus mayas se veían obligadas a adoptarlos una vez que ellos caían bajo las normas de un nuevo dios. También en el Nuevo Mundo, los humanos fueron repartidos en diferentes grupos lingüísticos por los dioses custodios. Los ovnis continúan siendo observados en todo el mundo, al igual que lo hacían los primeros seres humanos desde la noche de los tiempos, solo que la gente ya no los vio más como los vehículos de los dioses sino como avistamientos ovnis.

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

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205-EL ARCA DE NOÉ ENCALLÓ EN EL MONTE ARARAT

abril 9, 2017

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Planeta azul se presenta de nuevo, en esta oportunidad buscando evidencia física y tangible que prueben la existencia del arca de Noé. El monte Ararat en Turquía se ha relacionado con el Arca de Noé en una serie de antiguos textos sumerios y manuscritos bíblicos, pero todo parecía ser irrelevante porque no podía ser probado. Sin embargo, un investigador estadounidense parece haber demostrado que un sitio arqueológico en lo profundo de la montaña es, de hecho, el Arca de Noé. Sus restos trascendieron los embates milenarios del implacable tiempo. Durante la investigación pudimos percatarnos de la cronología de hechos que signaron el descubrimiento del arca de Noe.

En 1965, un capitán del ejército turco, Llhan Durupinar, encontró un objeto extraño mientras examinaba imágenes aéreas de Turquía. Ese año el ejército tomó fotografías aéreas del área para crear mapas más detallados y el capitán notó una extraña formación en las laderas en el monte Ararat. Decidió enviar los negativos a un reconocido experto en fotografía aérea, el Dr. Brandenburger, de la Universidad Estatal de Ohio, EEUU.

Después de recibir las fotografías, Brandenburger las examinó cuidadosamente y llegó a la siguiente conclusión: “No tengo ninguna duda de que este objeto es un barco. En toda mi carrera, nunca he visto un objeto como este en una foto estéreo”.

En 1960 una imagen fue publicada en la revista LIFE bajo el título de Arca de Noé? Ese mismo año un grupo de investigadores estadounidenses acompañó al capitán Durupinar al sitio durante un día y medio. Esperaban encontrar artefactos en la superficie o algo que estuviera indiscutiblemente relacionado con una embarcación de algún tipo. Hicieron algunas excavaciones en la zona, pero no encontraron nada concluyente por tanto anunciaron al mundo que el objeto parecía ser una formación natural. Pero 17 años después se lanzó otra expedición.

En 1977 Ron Wyatt visitó el sitio. Obteniendo el permiso oficial, Ron y otros condujeron investigaciones más profundas durante un período de varios años. Utilizaron equipos de detección de metales, exploraciones de radar sub superficiales y análisis químico ciencia real de punta y sus resultados fueron sorprendentes. La evidencia era innegable. Este objeto era el Arca de Noé.

La primera parte del análisis fue examinar el objeto y tomar sus medidas. La forma parecía el casco de un barco. Un extremo estaba apuntado como se esperaría desde la proa [abajo: D] y el extremo opuesto era despuntado como una popa. La distancia desde el arco a la popa era de 515 pies, o exactamente 300 codos egipcios. El ancho promedio era de 50 codos. Estas fueron las medidas exactas mencionadas en la Biblia y los textos sumerios.

En el lado de estribor (derecho) cerca de la popa había cuatro protuberancias verticales que sobresalían del barro [B], en intervalos regulares, luego se determinó que tale protuberancias debían ser las “costillas” del casco. Frente a estas, en el lado de babor, una sola costilla [A] sobresaliendo del barro. Se Puede ver su forma curvada muy claramente. Alrededor de él hay más costillas, todavía enterradas en gran medida en el barro, pero visibles en una inspección más cercana. Es importante señalar que este objeto, si es el Arca, es extremadamente antiguo. La madera se ha petrificado. La materia orgánica ha sido reemplazada por minerales del suelo. Sólo quedan las formas y huellas de la madera original.

Desde la posición del objeto en medio de un flujo de barro, es obvio que el objeto se deslizó a más de un kilómetro desde su ubicación original. Los geólogos creen que originalmente estaba a más de 300 metros de altura en la montaña y encerrado en una cáscara de barro endurecido. Piensan que un terremoto en 1948 agrietó la cáscara de barro y reveló la estructura. Esto fue confirmado por las historias de los aldeanos de los alrededores que hablan de su “aparición repentina” alrededor de ese tiempo.

Los relatos bíblicos describen el Arca como una estructura que tenía hasta seis niveles. La forma del Arca asumida por los investigadores parece coherente con la protuberancia [C] en el centro del objeto. De hecho, las exploraciones de radar de la estructura sugieren que esta protuberancia es el desecho colapsado de estos niveles.

Aunque la mayoría de las personas piensa en el Arca como rectangular, esta forma solo se sólo se aplica a las cubiertas superiores. La forma elegante del casco es necesaria para permitir que la enorme embarcación permaneciera estable en el agua y sobreviviera a las tremendas olas.

Escaneos de radar revelaron que la estructura está bajo el barro endurecido. La simetría y la colocación lógica de estos objetos demuestran que esto es inequívocamente una estructura hecha por el hombre.

“Estos datos no representan la geología natural, son estructuras hechas por el hombre, estas reflexiones parecen demasiado periódicas… demasiado periódicas para ser aleatorias en ese tipo de espacio natural”. Sostiene Ron Wyatt del equipo SIR de imágenes.

Usando el GPR, Ron Wyatt descubrió una cavidad abierta en el lado de estribor. Él utilizó un taladro improvisado para tomar muestras de la base dentro de esta cavidad y recuperó varios objetos muy interesantes. A continuación puede ver los artefactos que fueron enviados para el análisis de laboratorio. A la izquierda está el agujero [ver abajo], seguido por lo que resultó ser estiércol animal petrificado, luego un asta petrificada y por último un pedazo de pelo de gato.

Incluso más artefactos sorprendentes fueron encontrados.

 Quizás el hallazgo más significativo del arca es un pedazo de madera petrificada [abajo a la izquierda]. Cuando se descubrió por primera vez, parecía ser una viga grande. Pero al examinar más detenidamente es en realidad tres piezas de tablones que se han laminado junto con algún tipo de pegamento orgánico! Esta es la misma tecnología utilizada en la madera contrachapada moderna. Esta laminación hace la fuerza total de la madera mucho mayor que la fuerza combinada de las piezas. Esto sugiere un conocimiento de construcción mucho más allá de lo que sabíamos que existía en el mundo antiguo.

Las pruebas realizadas por Galbraith Labs en Knoxville, Tennessee, EE.UU. mostraron que la muestra contenía más del 0,7% de carbono orgánico, consistente con la madera fosilizada. De lo que se concluye que la muestra fue una vez materia viva.

El examen reveló que había pegamento rezumado en las capas. El exterior de la madera parece haber sido recubierto con betún.

Aún más sorprendentes fueron los análisis de laboratorio que no sólo revelaron que la madera petrificada contenía carbono (probando que era una vez madera) sino que había clavos de hierro [arriba a la derecha] incrustados en la madera! La Edad del Hierro se coloca generalmente en 1200-1000 antes de Cristo, sin embargo, tenemos clavos de hierro que se utilizaron en esta extremadamente vieja construcción.

El hallazgo más sorprendente fue descubierto con detectores de metal sensibles. El equipo localizó grandes remaches en forma de disco. Desde la simple observación del metal se pudo ver donde el remache había sido martillado después de haber sido insertado a través de un agujero.

Un análisis del metal utilizado para hacer los remaches reveló que eran una combinación de hierro (8,38%), aluminio (8,35%) y titanio (1,59%). Recuerde que estas trazas de metales han sobrevivido a la petrificación y por lo tanto no indican el contenido exacto en el material original.

Sabemos que el aluminio se incorporó en la mezcla metálica porque no existe en forma metálica en la naturaleza. Esto implica un conocimiento extremadamente avanzado de la metalurgia y la ingeniería. Las características de una aleación de hierro-aluminio han sido investigadas en “El Boletín Químico Ruso” (2005) y revelan que esta aleación forma una película delgada de óxido de aluminio que protege el material de la oxidación y la corrosión. La adición de titanio proporcionaría mayor resistencia. Esto parece haber funcionado. ¡Los remaches han sobrevivido desde la antigüedad!
Pero en la zona de los alrededores se encontraron más sorpresas.

A varias millas de la ubicación del Arca, se descubrieron enormes piedras, algunas de pie, mientras otras estaban tendidas en el suelo. Estas piedras, que pesan muchas toneladas, tienen agujeros tallados en ellos. Los científicos han determinado que eran anclas y los agujeros podrían haber sido sujetados a una nave con cuerda de cáñamo.

A menudo estas piedras tenían cruces talladas en ellos, desde hace siglos cuando los peregrinos hicieron el viaje para visitar el Arca. Sí, el Arca era bien conocida en la Edad Media e incluso antes. Y su ubicación se registró en muchos documentos históricos.

“Y el Arca descansó en el séptimo mes, en el día diecisiete del mes, sobre las montañas de Ararat, y las aguas disminuyeron continuamente hasta el décimo mes: en el mes décimo, el primer día del mes, fueron las cimas de las montañas vistas”. Génesis 8: 4-5

La epopeya de Gilgamesh (650 ac) da al Mt. Nisir como el lugar de desembarco del Arca. El nombre local para la ciudad donde se encontró el Arca es Nasar.
Los anales de Ashurbanipal II de Asiria (833-859 AC) lo sitúan al sur del río Zab (correcto).
Teófilo de Antioquía (115-185 dC) dijo que el Arca se podía ver en el día en las montañas árabes. Los posteriores padres de la Iglesia también mencionan el Arca hasta mediados del siglo VII.

En el siglo 13, Willam, un viajero, declaró por primera vez que el monte Masis era el lugar del Arca (actual Monte Ararat).

La Geografía de Ptolomeo (1548) menciona las montañas de Armenia como el lugar de desembarco. También lo hace el viajero Nicolas de Nicolay (1558).

Las enormes anclas habrían sido suspendidas de la quilla del barco. Esta era una práctica común entre los marineros antiguos para estabilizar un buque pesado y asegurarse de que el arco siempre se enfrenta a las olas que se avecinan. Una nave “pesada”, como el Arca, podría ser fácilmente zozobrada por una ola que se acercaba desde el costado. Esto es una prueba más de que el Arca de Noé fue una realidad y que de hecho se ha encontrado en Turquía.

Después de que el Arca de Noé descanso

Cuando el Dr. Brandenburger examinó y amplió las fotografías del “objeto extraño” en Turquía, también vio centenares de fundaciones antiguas en la región, sugiriéndole que ésta podría haber sido la primera ciudad establecida después de la inundación, como se describe en el Biblia.

Ahora su asentamiento se extendió desde Mesha mientras vas hacia Sephar, la región montañosa del este. – Génesis 10:30

Los equipos arqueológicos han encontrado muchas ruinas y tumbas antiguas. Muchas costillas humanas han sido excavadas y enviadas a laboratorios para el análisis. En medio de esta supuesta “primera ciudad” de Noé, hay una estructura inusual y prominente, de unos 10 pies de diámetro, que muchos creen que es el altar en el que Noé hizo su primer sacrificio.

“Entonces Noé edificó un altar al Señor, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos sobre el altar.” Génesis 8:20

Hay pruebas sustanciales de algo extremadamente importante El Arca de Noé se ha encontrado, sin embargo, ha sido ignorado por los historiadores oficiales y los medios de comunicación. Tal vez sea porque la tecnología avanzada descubierta en el Arca sugiere que las leyendas sumerias, la Epopeya de Gilgamesh y otras escrituras antiguas pudieran ser correctas cuando hablan de una conexión extraterrestre. El plural de dios Elohim se usa incluso en el Génesis. ¿Quiénes eran estos “dioses” y cómo se desplazaron por la Tierra e interactuaron con los humanos de la época?…

Todos necesitamos profundizar en nuestro pasado para aprender qué clase de seres somos realmente, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

 

 

 

 

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS

 

 

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